miércoles, 13 de octubre de 2010

LUJOS EN FORMA DE COLABORACIONES (II)

Hoy vamos a contar con la visita de alguién muy cercano y querido; es mi hermano pequeño Román.
A raiz de la exposición antológica retrospectiva sobre la obra de mi abuelo, el pintor Federico Virtudes Osorio (1913-2002) sobre cuadros suyos de colecciones privadas, y de instituciones tales como el Casino de Cuenca o la Caja de Castilla La Mancha, se hizo un libro con el catálogo de cuadros expuestos y una serie de textos introductorios de familiares, amigos y colegas.
Su nieto, mi hermano Román, escribió, nada más ni nada menos, que esta maravilla de texto:

     Crecer y vivir rodeado de sus cuadros, conocer al detalle cada milimetro de tela y poder distinguir entre cada matiz del azul de sus ríos o del gris de sus choperas es una sensación extraña, pues con el paso del tiempo mi abuelo, su recuerdo, se va instalando cada vez más en sus obras y menos en mi memoria.

Por otra parte, no deja de resultar triste que la mayoría de tales recuerdos sean aquellos relacionados con su vejez, en la que una cruel ironía quiso que el color se fuera enturbiando progresivamente en su mirada; sabe Dios que me hubiera encantado verle pintar, en su plenitud, las hoces, el Júcar, o un atardecer color naranja.

Si consigo recordar tras arduo esfuerzo, aunque quizá sea sólo fruto de mi imaginación, pasear, siendo muy niño junto a él por su parque San Julián, y verle detenido, absorto, observar el verde de los castaños, su lento mudar de piel. Y ahora mismo, delante de unos de sus cuadros, maravillado ante el asombroso manejo de mil tonos de amarillo, no puedo evitar cierta desazón al desear haber conocido más al hombre, a mi abuelo, y menos sus obras.

                  Román Virtudes Segarra.

4 comentarios:

  1. Colaboradores de lujo son los que pasan por este blog.

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  2. esperemos que se animen gentes de cualquier lugar. Las puertas de este blog estan siempre abiertas.
    Hay que vencer a la timidez, amigos.

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  3. Joder Román, que control!!! Perdona primo si ahora no entro mucho pero los jodíos jefes me limitan el uso informático.

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