lunes, 29 de noviembre de 2010

13º SUSURRO POÉTICO

El día que amaneciste triste, el amanecer fue un ocaso.
Las ballenas embarrancaban
y los médicos enfermaban.

El día que amaneciste triste, las sombras eran agujeros.
Los dictadores renacían
y los bomberos  prendían fuego a los bosques.

El día que amaneciste triste, los sonidos se quedaron afónicos.
Los volcanes despertaban
y los psicólogos enloquecían.

El día que amaneciste triste, el azul dejó de ser color.
El mundo fue un poco más frío
y las carreteras se llenaron de amasijos de hierros.

Al final del día que amaneciste triste supe la razón.

Y no quise que amaneciera más.

3 comentarios:

  1. Ese dilema nos deja pensativos de vez en cuando.
    Los pensamientos o expresiones son momentaneos y por tanto realistas con el tiempo vivido. Igual belleza proporciona un poema pesimista que otro positivo. Creo yo.

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