sábado, 22 de enero de 2011

NACIMIENTO DEL RÍO JÚCAR

El río conquense por antonomasia es el bello y señorial Júcar (Xuquér para los valencianos y Xucár para los aragoneses), que atraviesa la provincia de norte a sureste como una dulce herida. Son 500 kilometros desde su nacimiento hasta que echa las aguas en el mediterraneo en la ciudad de Cullera. Es un río frágil por un lado debido a las pertinaces sequías que le han afectado en los últimos años y a las disputas territoriales entre Comunidades Autónomas por aprovechar unas mas que otras su cuenca hidrológica y los beneficios que de él se derivan, pero por otro, es un río creador de lugares y rincones bellos: ciudades como Cuenca, Patrimonio de la Humanidad, o el bello pueblo de Alarcón, pantanos como el serrano La Toba o el de Alarcon, pero además tanto en la provincia de Cuenca, Albacete como en Valencia es un río que se encajona y tiene innumerables hoces y cañones a la largo de su curso. Su principal afluente es el Cabriel, que merece capítulo aparte. Debido a todos los intensos usos (hidráulicos, industriales, de riego, de abastecimiento de la población, navegación fluvial, pesca y turismo) que le sacan al río, es muy posiblemente que sea el río, con relación a su caudal, el más utilizado y el que mayor valor económico tiene entre los ríos de España.
Pero aquí vamos a ver la pureza y la virginidad incorruptible de su nacimientos.


LAS FUENTES DEL RÍO JÚCAR


En la sierra de Tragacete, a 1700 metros de altitud, en la vertiente meridional del cerro de San Felipe, dejando atrás el bello pueblo de Tragacete y subiendo hacia el albergue de San Blas, y a su vez dejando atrás dicho albergue, se remonta el río hasta su nacimiento, en un paraje llamado los ojuelos de Valdeminguete. Vamos a ver unas fotos:



Dejando atrás Tragacete y antes de llegar al albergue de San Blas, el Júcar se despeña por una cascada (a la izquierda de la fotografía) en el viejo Molino de la Chorrera.



Dejando atrás el albergue, el Júcar ya se empieza a encajonar en el estrecho de San Blas



Desde los laterales le van entrando al río el agua de varias fuentes, que empapan deliciosamente el trayecto.




El río fluye muchas veces por dentro del camino, por lo que hay que estar cruzándolo varias veces.



Otra vista del río ya alborotado saliendo del estrecho de San Blas.




      Después de llevar un rato remontando río arriba se empiezar a ver las estibaciones de estrecho del    infierno.




   Por aquí se puede observar como el río se mete en el estrecho del infierno y es por el único lugar que puedes pasar.



                                              Otra panorámica del Estrecho  del Infierno.




Y remontando otro buen trecho río arriba, llega un momento que se bifurca en dos nacimientos. A la derecha de la foto sigue el principal y enfrente de la foto, baja otro.




 Y aquí nace el arroyo principal, en este vallecito abierto esta balsa de agua supura agua constantemente.




Y siguiendo el otro arroyo se llega a este sitio donde ya hay un par de manantiales pequeños.




      Y sobre todo este manantial, que aunque no se aprecie bien en la foto manaba agua en mucha cantidad.




Esta ruta fue realizado en la mejor época, para mí, para hacer un nacimiento de un río, a principio de Marzo, con el deshielo y la primavera empezando a despuntar. Como habéis podido comprobar en las fotos, al empezar la ruta en el albergue de San Blas, no había nieve pero según ibas subiendo al nacimiento todo se iba volviendo blanco e incluso en algún momento, en zonas umbrías, me llegaba la nieve por debajo de las rodillas.

5 comentarios:

  1. Desde luego primo no puede haber una guia más practica y completa que las entradas temáticas como esta dedicada al Júcar. Además las fotos son cojonudas. Enhorabuena!!!
    El sitio parece ser mágico y me asalta una duda. ¿Está reservado o se puede entrar libremente? ¿es paraje natural?¿se puede pescar allí? jeje, son varias preguntas.

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  2. Gracías David.
    El día que el curso de un rio sea privado y no me dejen hacerlo, monto en cólera y armo la de Dios.
    Es paraje natural en tanto en cuanto que esta enclavado en el parque natural de la Serranía de Cuenca, pero no tiene prohibiciones que yo sepa. La de pescar no tengo ni idea si se puede o no.

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  3. Jaja....pues tienes toda la razón. No has heredado la pasión por la pesca de tu padre?

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  4. la verdad que la genética tira mucho, pero con los hongos y el campo en general tengo ya bastante.
    La pesca me mola, pero a la hora de decidirme a volver a practicarla se me une una pereza atroz con una ignorancia amnesica.

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  5. Jajaja....eso me pasaba a mí...empezé pescando y poco a poco me venció el tedio. Algún día quiero volver con el Bolinga...y si a vuesa merced le apetece ;)

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