viernes, 4 de marzo de 2011

25º SUSURRO POÉTICO


                                   
                                      Los Señores de mi edificio



Uno a uno,
los otrora hombres fuertes de mi portal,
los señores de mi edificio,
van cayendo como moscas.

Los que nos acunaron
y nos protegieron
en una implícita sociedad
de fuertes brazos y voces protectoras,
de tiempos ingenuos
e infancias irreductibles.

También una a una,
van languideciendo,
las amas del Parque San Julián,
las madres del edificio,
con su trabajo callado
y todo su amor campando
todos estos largos, inquebrantables años,
por el colegio, por el parque,
por cada recodo de nuestras vidas.

Lo inexorable de lo cruel hace mella en lo más arraigado,
y lentamente, sin apenas darte cuenta, te deja en un ominoso desarraigo,
con la soledad en la línea del frente.
En esa trinchera,
donde los serios hombres y las fuertes madres del edificio,
han estado todo este tiempo,
y tristemente te van dejando
uno a uno,
una a una,
su sitio en ella.
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Para que así, lo deplorable y execrable sea tarea compartida,
y todos nos consolemos en nuestra pareja humanidad.

4 comentarios:

  1. Impepinable ¿verdad?

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  2. me imagino que muchos habremos vivido esto que cuento en el poema.
    Celebro que te guste, levepulso.

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  3. No solo lo hemos vivido, sino que vemos como se va acercando ese insostenible punto de vista que nos empuja en nuestras nuevas situaciones a rellenar esos vacíos de trinchera que quizá por lo que han representado nos negamos a ocupar.
    Impepinable, cierto.

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  4. Cierto. Efectivamente cierto. Patxi.

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