lunes, 6 de junio de 2011

EL ARROYO DE LA HERRERÍA DE LOS CHORROS

Ya va siendo hora que os hable de este rincón que es posiblemente, al día de hoy, mi preferido.  Os hablo de la Bodega y el Púlpito, rincón que crea el arroyo de la Herrería de los Chorros, en la carretera que desde el valle de Tragacete sube por el Puerto del Cubillo hacia Teruel. En la parte baja del arroyo estamos a 1300 metros aproximadamente y, por ejemplo, el monte del Púlpito está a 1522 metros. Altitud y situación orográfica peculiar que hacen que este lugar tenga reminiscencias pirenaicas, que a su vez, le hagan de una belleza extrema y superlativa.


Subiendo desde la vega del Júcar hacia el Puerto del Cubillo, dejamos el coche en un lado, pudiendo otear la vista que dejamos a nuestra espalda con los montañas de la sierra de Tragacete llenas de niebla y algo de nieve. Mi clima ideal para subir a la Sierra.



Aquí podemos ver el caudaloso arroyo pasando por debajo del antiquísimo puente medieval de Tragacete, unos metros antes de echar sus aguas al Júcar. El arroyo de la Herrería de los Chorros o Arroyo Almagrero suele llevar más caudal que el propio Júcar.



Un poco después, arroyo arriba se puede observar lo que queda de la vieja Herrería de los Chorros, con la casa grande aún en pie y luego un poco más abajo, al pie del mismo arroyo, todo lleno de ruinas que apenas dejan entrever que tipo de edificios y funciones albergaba.



En el edifico grande aun se conserva bastante bien el vetusto escudo heráldico. Decir que ya en 1732, en el amojonamiento de Cuenca, se cita la existencia de esta Herrería como centro económico y social de la zona muy importante. Su actividad duro, más o menos, hacia finales del siglo XIX.



La zona es de una riqueza inusual en agua: surgencias, manantiales, arroyejos, fuentes, regueros, charcas. En la foto el arroyo del barranco de el Judío ( el que va a lo largo de la subida al puerto de el Cubillo), que va a echar sus aguas al de la Herrería.



Remontemos arroyo arriba, que podemos ver que bajaba hecho un animal, creando cascadas espumosas y corrientes salvajes.




Otra foto muestra de la riqueza acuática del sitio. De las grietas entre las diferentes vetas de piedra fluía aguas sin parar.



Y cada vez más el arroyo se va encajonando lo que hace que tenga que estar subiendo y bajando. En la parte inferior de la foto se puede apreciar las múltiples corrientes y pequeñas cascadas que crea.



o
                     Otro bella foto del arroyo encabritado saltando piedras.




Aquí vemos como llega un momento que arroyo se estrecha en un tremendo desfiladero. Decir que desde su desembocadura en el Júcar hasta este Estrecho, el arroyo se llama de La Herrería de los Chorros, a partir de aquí hasta su nacimiento, al lado del nacimiento del Tajo, en las salinas de Valtablado, se llama Arroyo Almagrero. En total, algo más de 20 kilómetros de paisaje realmente impresionante.



Hasta aquí pude llegar, ya que pasar al otro lado se me antojaba imposible y peligroso. Aunque el arroyo lo hice sin el vadeador, llevarlo no me habría valido de nada, ya que la fuerza del arroyo bastaba para que se acortaran drasticamente y tontamente mis días.



Aquí vemos una poza que crea el arroyo, que al ser tan brioso va soltando espuma que muchas veces se queda arrinconada. Aunque en algunos sitios mentan que el primer aporte de caudal que recibe el Júcar el del río de Valdemeca, el error es evidente, ya que el Arroyo Almagrero (aunque quizás deberíamos llamarle río Almagrero) es su primer gran afluente, llevando las más de la veces más agua que el propio Júcar.



      Foto curiosa en el tramo final del arroyo, con las cabras pegadas al borde vertical del arroyo.




Los árboles toman formas extrañas y bellas, además de que la riqueza en agua y la altitud del lugar hace que haya una especial vegetación  eurasiática propia de latitudes más norteñas.


Debo deciros que esta es la primera parte de este bello rincón de la Bodega, que en una 2ª entrada os hablaré más detenidamente, esta vez de un arroyo, el de la Fuente de la Zorra, que viene a soltar sus aguas al de La Herrería de los Chorros, creando el espectáculo, de Los Chorros, cosa que justifica un entrada propia, pese a ser un arroyo de muy corto recorrido. 

1 comentario:

  1. Me gusta mucho.
    Gracias por enseñarnos estos rincones tan bonitos de nuestra provincia.
    Angel Rabadan.

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