miércoles, 17 de agosto de 2011

PRIMER ANIVERSARIO


Pues sí, hoy aproximadamente hace un año, entre los estertores provocados por el riguroso y pegajoso calor, comencé mi viaje en tren por el fascinante mundo de la Blogosfera.
Si dijera que se me ha pasado volado no mentiría, ya que además la experiencia ha sido muy buena y enriquecedora. Mi mayor satisfacción, sobrevenida a posteriori, es la cantidad de visitas acaecidas, ya que al día de hoy, y sin contar las mías propias, tengo el contador de visitas en nueve mil ciento once (9111).

Esa cifra para un blog de carácter personal e íntimo es todo un sorpresón. Recuerdo que lo que inicialmente me movió a abrir un Blog fue el poder colgar todos los escritos en forma de poemas que tenía por ahí hechos de hace un par de años.

Para los nuevos en esto, allá por el 2007 escribí y auto publiqué un libro de poemas titulado "CRISTAL HECHO AÑICOS", poco tiempo después tuve un aluvión creativo y escribí bastantes más que son todos estos que voy colgando. Tengo que decir que el 85% aprox. de los susurros poéticos que he colgado en el blog son viejos, de hará un par de años.
Al poco tiempo de tener el blog fui enriqueciéndolo con otro tipos de entradas, a la vez que yo me lo pasaba en grande haciéndolas. (Reconozco que el tener las tardes libres me permite explayarme con el blog).


Ahora bien, llega el primer aniversario y por lo que os cuento, el blog goza de excelente salud y yo estoy muy contento con él. Pero no deja de entrarme cierta tristeza al comprobar que esto tiene los días contados.
Me explico: me quedan realmente 4 o 5 poesías. El que me venga, como rayo celestial, la inspiración repentina y escriba del tirón otros 40 escritos como que me suena a milagro. El otro tipo de entradas como los recuerdos musicales jaraneros y las colaboraciones, pues al ser un poco de relleno y acompañamiento de las poesías también tienen los días contados.

Para compensar esta noticia triste, debo decir que en mi cabeza hay un plan, y trata de reconvertir el blog, pasando del carácter personal que tenía a hacerlo más público, más visitable, y para ello, manteniendo la misma dirección pasara a ser un blog de naturaleza y senderismo dedicado sobre todo a la Serranía de Cuenca. Se llamará MAGIA SERRANA y, debido a la cantidad de rutas hechas que guardo en fotos, y que aún no he colgado, lo intentaré hacer lo más atractivo e interesante que pueda.
Sé que habrá gente que este cambio no le hará ninguna gracia, y a otras gentes que le gustará (y a otros que les dará igual) por que realmente ira dirigido a las personas que les guste el campo, que disfruten en la Sierra, que vean belleza en la naturaleza, en los ríos, en los bosques, en las estaciones, etc.....
Por eso, no sé el tiempo que tardará en llegar este cambio, pero que sepan que mis tardes y mi esfuerzo van encaminados a hacer este nuevo blog (Ya avisaré cuando esto se inminente).

Aunque dejando de lado tanto plan de futuro, que por cierto me gustan poquisimo, vamos a volver a los festejos de la celebración del primer año como Blogger, colgando aquí debajo una especie de relato que escribí también hace unos años. El escrito es una extraña mezcla de relatillo de ciencia ficción apocalíptica y guión de cortometraje cinematográfico.
-AVISO QUE HAY QUE LEER BASTANTE, ya que son unos cuantas hojas aunque sé que habrá por ahí algún tarado que se lo lea.

Bueno, con esto me despido, dando las gracias de todo corazón a los que una o varias veces me habéis leído u os ha gustado una o varias veces lo que he colgado.


"ULTIMA REENCARNACIÓN"



                                                           PROLOGO



Fue una mañana atípica, azulada y a la vez demasiado irreal; el cielo impregnado de helicópteros y avionetas daban la sensación que se había roto la colmena y todo se había colmado de abejas.

El mar, acompañando esta escena, también estaba saturado de barcos de todos los tipos y  tamaños: comerciales, militares, lanchas y hasta cruceros.

Miles de televisiones y de cámaras dispuestas a grabar la muerte del último témpano de hielo en el otrora continente virgen y hoy ya historia: la Antártida.

Hoy, día nefasto, toda esta aglomeración se debía a que el Polo Sur iba a convertirse en agua líquida total y ya  no habría mas hielo; el calentamiento global del planeta estaba llevando a la tierra a su destrucción paulatina.

Todos los países vivían en estado de sitio, la situación era irreversible y millones de personas habían fallecido como consecuencia de los efectos de dicho calentamiento. El nivel del mar había subido unos doce metros y continuaba inexorable esa ascensión. Ciudades costeras habían ido desapareciendo siendo engullidas por este enorme y voraz mar, las gentes tuvieron que huir hacia el interior, hacia la altitud, en avalanchas humanas imprevistas que cogieron por sorpresa a todos los gobiernos. La situación fue nunca vista y sobrepaso todos los límites de la comprensión humana. Países como Australia, India y todos los de la ribera asiática sufrieron hasta casi desaparecer. Muchas islas del Caribe, océano Pacífico, Índico se encontraban bajo las aguas.  Apenas los países ricos podían prestar auxilio a los más pobres pues cada Estado sufría de una u otra manera los perversos efectos del calentamiento global.

Con el tiempo, la subida de las aguas se estancó y dio pie a que los Estados poco a poco fueran controlando esa situación y quedaran los problemas derivados de tal situación como la atroz sequía, el abastecimiento de la caótica población, los saqueos, las enfermedades  y un sinfín más de urgencias y problemas.

Con este aparente descanso que dio el calentamiento global en su destructora evolución y en este escenario de pesadilla comienza el relato de unas cuantas de las pobres personas que se les adjudicó vivir en estos aciagos días.













































                                               CAPÍTULO UNO.







“El frío era jodido, casi glacial, agarrotaba todos los miembros del cuerpo y ya se había comentado en la TV que era mejor pasar esta ola de frío en casa.

- Serán gilipollas. Se dijo Jon. -Como si todo el mundo tuviera casa. Eso mismo le hacía pensar en la suya en la que aparte de dos familiares de su mujer, la Alcaldía le reasignaba un porcentaje de población según las medidas de la casa y le proporcionaba una miserable y escueta asignación económica, por lo que en el simple hecho de salir por la puerta de su casa, tenía que saltar por encima de cinco colchones puestos a lo largo del pasillo.

- Todo en aras de la puta humanidad. Se volvió a decir Jon, que sabía que no era esa supuesta bondad y ese humanismo el que hacia acogerse a la planificación de la Alcaldía y a prestar su casa para convertirse en un pozo de malos olores, lamentos continuos, roces y enfrentamientos, sino el vivo y lacerante recuerdo de la figura llorada y añorada de su mujer conminándolo a acoger a las pobres gentes y a darles pan y techo.

-Ay…. Eva, cuanto me faltas. Solo nombrarla en voz audible y empezó a visualizar sus curvas, sus suaves senos, su mojado sexo, y como consecuencia de esto se le puso el miembro duro apretándole su único pantalón vaquero, puesto que toda su  ropa había tenido que redistribuirla entre los 17 habitantes de su casa.

Su mujer, Eva, falleció con un bebe a punto de parir tras contraer un tifus debido al exceso de población y al saboteo del sistema higiénico y sanitario de la ciudad. Casi todos sus amigos habían muerto en su ciudad natal, allí en la costa.

Su padre se había suicidado, uno más de los miles que creyeron ver el fin del mundo con sus ojos y decidieron quitarse la vida antes. El suicidio era el pan de cada día, los había en cualquier esquina, en cualquier hogar, en masa, proliferaban las sectas suicidas como setas en otoño lluvioso, y a decir verdad era el pensamiento que en algún momento se nos había pasado a todos y cada uno de los supervivientes.

Mientras enfilaba la calle mayor, atestada de gente, apelotonada entre sí dándose calor con grandes estufas que el Alcalde había puesto, y de lamentos continuos, Jon fue saliendo de la ciudad camino al Altar, ya que no podía más, y su aguante y su paciencia era cada vez menor.

Se daba cuenta el cambio que se había producido en su carácter en los últimos tiempos, ya que siempre había pensado que era alguien extrovertido, bondadoso, inmerso en obras benéficas, buen marido y persona decente. Y era mirarse al espejo y resaltaba ya no solo en el carácter, totalmente agriado, sino en el físico: sus ojos azules y su mirada se habían endurecido, la barba poblada donde antes había unas estilizadas patillas y una fina perilla de mosquetero, el pelo enmarañado y todo junto revelaba una expresión de alguien enfurecido, amargado y hosco.

Tras llevar unos 40 minutos andando a paso enérgico, atisbo aquella barriada inmersa en un barrizal y convertida en la escombrera de esa parte de la saturada ciudad.

-Que ganas, joder…………… de un chutecito y  que toda esta locura se vaya a tomar por culo.

Apretó el paso si aún cabe más pensando si también coger anfetaminas y algún sedante para después en casa cuando se le viniera encima la mierda.

La droga era otra de las cuestiones que ante la gravedad del momento y la urgencia de sobrevivir pues como que se había levantado la veda, no es que se hubiera legalizado pero no había control alguno, y la policía no podía estar en estos menesteres por lo que, producto del pillaje y el saqueo se podía encontrar en cualquier rincón de cualquier ciudad todo tipo de droga, a precios populares y asequibles, incluso, ante la carestía de productos de primera necesidad, se practicaba el trueque con ella.

Jon, que cuando vio el cariz que iba tomando esto, una de las primeras cosas que hizo es sacar todos los ahorros suyos y de su mujer y guardarlos en casa y aunque la devaluación de la moneda llevaba un ritmo vertiginoso, aún se podía pagar cualquier cosa que le apeteciera.

Aún recuerda con cierto temor y entre brumas, la noche que probó la heroína; fue unos cuarenta días después de la muerte de su mujer y su hijo, ya no le quedaban lagrimas en los ojos y como a la inmensa mayoría de la población, esperanza en el futuro. Aun no había llegado la última gran oleada humana a la ciudad y por lo tanto vivía solo en su casa. Estando en el salón pensativo viendo como pasaban en balde las horas, de repente un fuerte zumbido, como un acuófeno, se le instalo en los oídos, si se alejaba de la ventana del salón desaparecía ese zumbido, si se acercaba a ella volvía a aparecer; atraído por este extraordinario fenómeno salió a la calle por la parte trasera siempre siguiendo el camino por donde tenía el zumbido en el oído ( sabía cuando se desviaba,  pues el zumbido remitía )  y resulta que le llevo, enigmáticamente, al Altar, ese barrio vertedero, fiel reflejo de la humanidad, que antes del deshielo era un barrio dormitorio con edificios de cinco o seis plantas  totalmente impersonales y grises, de los de dormir e irse a la ciudad a trabajar. Muchas veces se ha preguntado la procedencia del misterioso zumbido pero no le ha encontrado cuerda explicación.

Con estos peregrinos pensamientos estaba cuando empezó a pisar barro duro, significativo que ya estaba en el Altar, cuando de repente un espeluznante alarido le sacó de su ensimismamiento y le hizo detenerse precavido y alerta.





















































                                               CAPÍTULO DOS.



Anna se recostó sobre el mullido colchón, volvía a tener sueño, el cocktail de somníferos que se tomo por la noche aún le duraba. Eran las lamentables ventajas de vivir en un barrio, si se le podía llamar barrio a esto, donde todo tipo de droga, legal o ilegal, conocida o desconocida, se podía encontrar.

            -Dios mío…el tiempo que llevaré sin cambiar las sabanas de esta cama, me estoy abandonando.

Hizo amago de incorporarse para apagar el cigarro en el rebosante cenicero y malamente como pudo lo apagó en el cristal de la mesa.

            -No tengo fuerzas ni ganas de hacer nada y madre mía ….como tengo la casa…………….esto no puede ser, voy a dormir un poco y cuando despierte arreglo esto.

Mientras terminaba de decir esto cerró los ojos quedándose en estado de duermevela.



 Llevaba dios sabe cuanto tiempo totalmente zombie, desganada y drogada, desde que compro esa remesa de barbitúricos, somníferos y relajantes para intentar sobrellevar la muerte de su marido y su hija, arrollados en la autopista por un lunático que huía con su coche del litoral a lo kamikaze provocando varias muertes a lo largo del sangriento asfalto.

Su hermano, su cuñada y los niños era  el único motivo por el cual ella no había muerto de inanición, (muchas veces piensa que para el suicidio no tendría valor)  ya que desde entonces se preocuparon y venían a verla con asiduidad pero no era suficiente para sacarla de su insondable depresión. Su trabajo de limpiar y recoger habitaciones en un lujoso hotel de cinco estrellas lo dejo el mismo día del accidente.

Aún recuerda la noche, que insomne y rota por la reciente noticia funesta del óbito de Marc y su niña, Karen, un fuerte zumbido, que rozaba el dolor, le saco de la cama y le hizo bajar a la plaza, donde mendigos, dementes, suicidas y gente confusa y perdida deambulaban sin orden ni concierto, y le dirigió hasta un hombre con barba descuidada, pelo sucio y largo y una especie de manta negra roída por encima, que le dio unas pastillas que le permitieron volver a casa y dormir relajada, pero lo que le aviva el recuerdo con una mezcla de temor y alivio es que el fuerte y aspero zumbido remitió por completo cuando llego a la presencia de ese zarrapastroso y harapiento personaje.

Desde entonces, no le fue nada difícil hacerse con provisiones de pastillas, y más en ese barrio que era un ajetreo de cambalaches y trapicheos como nunca se había imaginado.

            -Qué querría decir el hombre este……….vete a saber de donde ha salido ese tipo, otro maniaco más.

Llevaba un tiempo dándole vueltas a lo que le dijo el personaje cuando le facilitó  las pastillas y a la vez que desaparecía el molesto zumbido; aquello de…. mañana por la noche serás otra grieta más. Ni le encontraba sentido y tampoco le daba mucha importancia pues este mundo era una aberración y nada tenía sentido.

Ni se le ocurrió comentárselo a su hermano cuando habló con él por teléfono, medio drogada. Aparte que su hermano ya hacía suficiente con llamarla y visitarla alguna vez, pues bastante tenía con lo suyo, un hijo muy enfermo, la casa atestada de gente y el tener que sobrevivir en este caos como todo el mundo.

Decidió comer algo y con tal fin hizo el esfuerzo de levantarse e ir a la cocina, donde un acumulamiento de cacharros sin fregar llenaba en torretas las encimeras y el fregadero, la nevera estaba abierta y gran cantidad de moscas volaban en ese maloliente ambiente debido a los restos de comida sin tirar de días pasados.

            -He aquí un revelador y  bonito ejemplo metafórico del camino que lleva nuestro mundo: mi cocina.

Sonrió amargamente y se dijo que nunca había estado tan poética y destilando esa fina ironía.

            -Será la desesperanza, el pesimismo y la tristeza que hacen que una al pisar terrenos en los que apenas había estado nunca pues se vuelva creativa y ocurrente o serán las putas drogas en sus momentos lúcidos………vete a saber.

Comió una empanada de hace un par de días que trajo su cuñada, con el hojaldre que parecía plástico duro y se congratulo de por lo menos echarse algo al estómago y alimentarse; según comía notaba que estaba realmente hambrienta y sentía como, benévolamente, su estomago iba empezando a encontrarse bien, no hacer ruidos gástricos y propagar por el resto del cuerpo ese aparente bienestar. Después acabó con una bolsa de salchichas de Frankfurt y por último, a la vez que bostezaba viendo como le volvía a entrar sueño, soltó un grotesco eructo y se dirigió hacia su habitación dispuesta a descansar de verdad conciliando el sueño y a la vez rogando para sus adentros, que no le acompañaran las jodidas pesadillas por una maldita vez.



En ningún momento se acordó ni se le paso por la cabeza que esa noche que empezaba, era la que le predijo el misterioso personaje del Altar de que algo le sucedería.





































































                                               CAPÍTULO TRES



El inhumano alarido provenía de ese piso bajo por el que Jon estaba pasando en ese momento cerca de sus ventanas. Por lo general Jon habría pasado de largo; si tenía que hacer caso a todo incidente ajeno que se le presentara se habría vuelto loco aunque como no, siempre tenía en segundo plano ese pensamiento solidario y piadoso que tendría el Jon de antes del Cataclismo de ir rápido a ver que pasaba e intentar ayudar( no le terminaba de desaparecer dicho pensamiento y eso lo tomaba como un buen síntoma aún ).

Pero esta vez fue distinto; algo le hizo ir a ver que había sucedido dentro de ese piso bajo, ese algo no era esa supuesta y clemente curiosidad de Jon por ir a ver si podía ayudar a alguien sino algo inexplicable que le tiraba a entrar por esa puerta del portal entreabierta.

Entró con los sentidos alerta y comprobó que en ese piso bajo solo estaba la puerta del ascensor con su escalera alrededor y una puerta de vivienda; se acerco y puso el oído en la puerta, pudo oír muy levemente una respiración entrecortada y difícil.

No sabe aún porqué pero apretó el timbre de la puerta y esperó.

Al instante la puerta se abrió lentamente y Jon, se encontró con Anna frente a frente y nunca olvidara esa faz, sobre todo esos ojos, esa mirada discordante con el resto de la cara, la mujer estaba con un pijama que le hacia, diciendo la verdad, muy sensual, del que sobresalían los bultos marcado por los grandes senos y el pantalón ajustado a sus magnífica caderas y trasero, la segunda parte de la escena era la cara de la mujer, con el pelo enmarañado que le daba un aspecto travieso y un boca pequeña con grandes labios muy sugerente en un mentón estilizado; en resumidas cuentas una mujer bella y atractiva pero……..y ese pero era el que le heló la sangre en las venas a Jon, tanto que incluso retrocedió un paso estupefacto y medroso.

La mirada era la demencia, había sobrepasado el paroxismo, esos ojos habían visto el horror, esa mujer no tenía escapatoria, algo le había sucedido que los ojos se le habían rebelado y la mirada no era de este mundo. En cierto modo al mirarle a los ojos recordaba a los muertos vivientes pero la mujer se movía normal e incluso, como pudo comprobar, hablaba a ratos como una persona.

           

-Buenas,….es que oí al pasar por la calle un tremendo grito y venía a ver si pasaba algo, si se encuentra usted bien……………..

Anna bajo la cabeza como si le diera vergüenza enseñar esa mirada y murmuro  en voz baja y trémula: -¡Dios! Que esta pasando………….ayúdenme por lo que más quiera……

Solo fue oír esto para que automáticamente Jon cruzara el umbral de la puerta y rodeara con sus brazos a la mujer cabizbaja, susurrándole que se tranquilizara, que nada le iba a pasar con él ahí y que le contara el motivo de su perturbado estado. En ningún momento pudo Jon imaginar lo que la mujer empezó a contarle.

Entró con ella al salón y sentó a la mujer en el sillón para el sentarse delante suyo en una silla. A la mujer le daban unos extraños tics en los hombros que unido a los ojos le daban un aspecto de alguien que había perdido la chaveta completamente.

            -Recuerdo que me fui a dormir cansada y ahora………..no soy yo…..soy tres en una……es una locura… nos superponemos las tres y me cuesta mantenerme cuerda.

            -Cálmese, dijo Jon. -¿Que coño esta diciendo?  recuerde bien, cuéntemelo despacio……….

            -No me va usted a creer, señor, pero ya he vivido tres veces y muerto otras tantas………….¡.ahhh que dolor!… esos bastados cuando me violaron entre todos……

            -Como como…….quien le violo, cuando fue eso?

-Mire, caballero, yo fui una de las damas reales de ese cabrón de Ramses III, que incluso promoví un complot contra él en Menfis hace mucho mucho tiempo…………mi nombre es Tiy y fui muy bella……..para ser dama real había que serlo…

Jon la estaba observando anonadado y con los ojos como platos pensando ya seriamente que esa bella mujer había perdido el juicio completamente pero la dejo continuar al observar que contar todas estas incoherencias la calmaban por momentos y hasta remitían los tics.

-Ahh pero también me llamo Gertrude Aalten, ama de casa cariñosa y silenciosa que viví toda mi vida en Haarlem hasta 1574 en que los Tercios de Flandes españoles arrasaron la ciudad y me violaron repetidamente hasta la muerte……entre esos salvajes había de todo….alemanes, españoles, italianos……………siento un dolor entre las piernas al contarte esto que me estoy poniendo enferma, ¡Dios santo!………

-Jon se levanto bruscamente y se quedo mirándola fijamente con cara de incomprensión y lástima, dio media vuelta y se dirigió hacia la puerta.

-No me abandone, no es lo que usted piensa, no estoy loca pero me cuesta separar las tres mujeres y sentir que no hay suelo bajo mis pies sino negrura insondable, no se vaya por lo que más quiera….

-Lo que más quiero ya no existe, señorita, lo siento por usted de verdad. Abrió la puerta y la cerro intentando olvidar cuanto antes este triste y lunático episodio, mientras oía a Anna gritar desesperada otra cosa sin sentido, algo así como que solo era otra grieta más.























































                                               CAPÍTULO IV



Según salía del portal enfilando la calle hacia la plaza debajo del puente de la autopista, Jon no se podía quitar el suceso anterior de la cabeza, parecía tan real lo que contaba esa mujer y lo convencida que lo decía, aparte de que esos ojos no eran los de una loca al uso, eran el terror, y la vida hoy en día era sencillamente eso: el terror, o mejor dicho el horror, en el sentido más kurtziano de la palabra.

Las ganas de comprar el polvo y  cuanto antes volver a su casa se fueron acrecentando, tanto que no espero a llegar a la plaza e indagar donde andaba el pillaje, un negro bastante sordo de casi dos metros que era el que se la conseguía, sino que le entro a uno que reconoció como otro camello que se juntaba con el tal pillaje.

           

            -Buenas, no se si se acuerda de mí, vengo a comprar alguna vez al pillaje y como

tengo bastante prisa no me puedo estar buscándolo en esta inmunda pocilga. Si me pudieras conseguir 200 euros en buen jaco o encontrarme al pillaje…….



El camello, un hombre rubio con el pelo hecho trenzas de aspecto sucio y desaliñado con una barba también con trenzas que salían desde la perilla y ojos azules casi grises, le saludó con un leve gesto de asentimiento con la cabeza, miro hacia todos lo lados y con voz baja y susurrante le dijo:



            -Todo esto se esta yendo a tomar por culo, ¿no ha visto a los reencarnados?

            -¿Como?  ¿Los reencarnados? …….cuénteme eso……….

            -Están proliferando como moscas en la mierda, gentes que de repente recuerdan que han sido otras personas con otra vida en otra época. Fíjate que un vecino mío que se ha tirado esta mañana por el patio interior de mi casa decía que había sido Heinrich Himmler, el jefe de las S.S. y no sé quien más de hace la tira de años…….

            -Pero serán lunáticos a los que toda esta mierda del fin del planeta y la subida de las aguas les estará haciendo perder la chaveta.

            -No, no, estos reencarnados están apareciendo por todos los lados y cada vez más, una cosa que esta siendo tan global no puede ser algo tan simple como un puñado de locos……



Jon comenzó a palidecer recordando a Anna y todo esto que le estaba relatando el camello, quien después de haberle confesado, como si fuera un secreto, esto de los reencarnados, alzo la cabeza mirando al horizonte y con voz solemne y repetitiva empezó a hablarle:



            -Nuestra existencia se esta agrietando, hermano. La vida se va al garete junto con el planeta. El alma va a morir junto con el cuerpo. Dios esta a punto de reventar.

            -pare el carro, por favor, no necesito oír más.¿ Me puedes conseguir lo que te he dicho, 200 euros de heroína más alguna anfeta o barbitúricos?

-Pues de todo eso también esta jodida la cosa.

            -no me digas que no queda caballo, sería una putada, necesito algo para meterme……….

            -Toda la mandanga se la hemos dado a Él, el la controla y el la da a quien el dice porque el manda.

            -Y quien es el sujeto, donde puedo encontrarle?  Será otro chalado más en este puto infierno



De repente un zumbido fuerte y doloroso hace gritar a Jon y cubrirse los oídos con las manos, siendo el dolor tan agudo que cae arrodillado en el seco fango. Es el mismo zumbido que tiempo atrás le saco de casa para llegar hasta aquí solo que más cercano, más jodido, más penetrante pero el mismo, la misma llamada, la definitiva.

Observo, rechinando los dientes, que su interlocutor, el dealer rubio de las trenzas, estaba al igual que él arrodillado y con las manos tapándose los oídos y la cara contra el barro

Jon noto que alguien venía detrás suyo, una gran sombra grotesca se acercaba para posicionarse a sus espaldas. Jon apenas puedo doblar la cabeza y atisbar a una especie de Jesucristo desaliñado de aspecto gigantesco, pero rápidamente se dio cuenta que era debido a la cantidad de túnicas o especies de mantas que llevaba encima, aunque reconoció que ese hombre, aparte de oler fuertemente a marihuana, exhalaba un algo especial; tampoco pudo hacer muchas más pesquisas e incluso preguntarle quien era, ya que el dolor proseguía siendo insoportable.

Tan solo oyó lo que le mencionaba el enigmático personaje.



            -estas arrodillado al borde del precipicio, del abismo, no ves el fondo, es todo negro, te empujo, no pararas de caer nunca……………..adiós humano…..resquebrájate.

            -quien eres, jodido loco……… maldito hijodeputa, haz que pare este puto zumbido. Consiguió decir Jon soportando el dolor.

            -Así sea, criatura.



A la vez que aseveraba esto, el dolor empezó a desaparecer junto con el zumbido, pero le vino una especie de bloqueo mental que hizo imposible dar la orden a sus rodillas de flexionarlas y levantarse. Parecía que los pulmones se le abrían fuera del cuerpo para que cupiera todo y rememoró toda una vida en la selva……!un momento!....no, no ¿que le estaba pasando?…..estaba recordando sus reencarnaciones anteriores. Sabia que no debía recordar esas otras vidas pues se tornaría loco y esto sería el final de todo.



Pensó en Eva, en su cuerpo, como se empezaba a retorcer de placer cuando él, con la lengua y las yemas de los dedos, lentamente le acariciaba, mientras, abajo, su duro miembro luchaba por salir del calzoncillo.





































                                                           EPILOGO



Sonó el despertador del móvil, sacando a Jon del sueño con un sobresalto. Eran las 9:00.



-Joder!!  Qué pesadilla  más siniestra y a la vez tan elaborada, por Dios que mal rollo, qué alivio despertar………



Se dio cuenta que estaba sudado y a la vez con una buena erección matutina debido a ese final de sueño erótico con Eva. Se quedo caviloso, dándole vueltas a todo esto de las reencarnaciones, como preguntándose de donde lo había sacado. No recordaba ninguna película ni novela ni conversación  que tratara de algo de lo que había soñado.

Ya iba notando que pasajes del sueño se le iban difuminando y no le quiso dar más vueltas. Se metió en la ducha, aprovechando para masturbarse.

Cuando salió, con la toalla a la cintura, encendió la tele y abrió las cortinas de la habitación del hotel donde se encontraba alojado en viaje de trabajo. Hoy tenía concertadas dos entrevistas con proveedores y ya por la tarde podría volver a su ciudad y ver a Eva, encinta de cinco meses.



La llamo para hablar con ella, suponiendo que se acabaría de levantar y se quedo intranquilo pues ella no se sentía muy bien y había llegado su hermano para que fueran al médico a ver que le pasaba. Jon prometió que nada más que acabara las entrevistas iría para allí lo más rápido que pudiera pero que lo más seguro que fuera algún trastorno debido al embarazo.

Mientras se vestía, oía en la tele las noticias que daban el esperado anuncio de la total desaparición del glaciar de Perito Moreno en Argentina debido al calentamiento global  y que los gobiernos de los Estados no se ponían de acuerdo aún si darle o no importancia al asunto.

Cuando estaba colocándose el reloj, observo los folletos que le dejo el botones la tarde anterior en la mesa de la habitación sobre las ofertas y otros hoteles en el Caribe o en Indonesia y se quedo embobado y a la vez un poco sorprendido de tanta extraña coincidencia.

El folleto en sí se refería a otro Hotel Spa de la misma cadena en Bali pero el reclamo del folleto aludía a el caso de que sí te reencarnaras éste seria tu hogar, si tuvieras otra vida ese era el sublime lugar para gastarla.

Se quedo un rato meditabundo y al final sacando una extraña y lacónica sonrisa cogió su maleta y salio de la habitación 315 hacia la recepción.

En el pasillo estaban las dos mujeres encargadas de la limpieza de las habitaciones y Jon oyó como una de ellas comentaba a la otra: -ésta, la 315 para ti, Anna, y yo me encargo de la última.

Jon se giro bruscamente y se quedo mirando temeroso a la tal Anna, intentando recordar a la extraña mujer que actuó en su sueño y se dio cuenta que ya todo se le estaba difuminando y borrando y que si seguía pensando en esas paranoicas coincidencias y en la pesadilla de esa noche se iba a volver loco.

Volvió a coger su maleta de ruedas y se marcho mientras un fuerte zumbido comenzó a salir del hilo musical del hotel.









2 comentarios:

  1. Se ajustaron tu mundo imaginario y tu mundo real. No se te ocurra dar por muerto al primero; me alegro de que estés bien.

    Un abrazo.

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  2. ja,ja....gracias. El mundo imaginario hay que intentar mantenerlo vivo. Yo por mi parte ire acumulando delirios e ideas para ver el momento de sacarlas.
    Un fuerte abrazo.
    Toni.

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