domingo, 16 de octubre de 2011

EL ARROYO Y LA CUEVA DEL BOQUERÓN

El pantano de la Toba (que ya veremos en una entrada más detenidamente) es un lugar especial y mágico que atesora a su vez, otros parajes y rincones bonitos y curiosos. Vamos a ver uno de ellos, en este caso el arroyo del Boquerón, que luego crea una de las colas del Pantano, la cola del Boquerón, pero lo que de verdad llama la atención es la Cueva por donde sale en forma de surgencia gran cantidad de agua, debido a las filtraciones del agua en época de lluvia, filtraciones que en la Serranía en general, al ser tierra de calizas, son muy comunes y esta entrada es un buen ejemplo de ello.


En las inmediaciones de la Casa Prado de los esquiladores, base de las brigadas antincendios, comienzan varios regueros y barranquillos, que, según avanzas, se van unificando en uno solo, que es por el que va el amigo Paco, compañero infatigable de exploraciones serranas.


Como buen arroyo serrano, según lo bajamos vamos encontrando desniveles bruscos que tenemos que ir sorteando. La pena que el arroyo boquerón, antes de la Cueva, solo suele llevar agua en época de fuertes lluvias.



Aquí nos encontramos con otro fuerte desnivel, que crea un bonito rincón donde el arroyo gira bruscamente hacia la izquierda.



Y ya vamos comprobando como el arroyo se va encajonando en esas verticales paredes de roca en vetas tan peculiar y característico de esta zona.


       Al correr poquita agua por el arroyo, muchas veces se estancaba, creando estampas curiosas.




Aquí tenemos la misma charca de antes, otro día anterior que fui yo, en la que había un poco más de agua y creaba algo de cascada.




A ratos, el cortado vertical de piedra se quedaba arriba a la derecha y creaba unas empinadas laderas.



Hasta que de pronto, de la derecha, empieza a aparecer agua por todos los sitios, por lo que comenzamos a subir la ladera, sorteando los varios ramales que hace el arroyo, comprobando expectantemente, que toda esa agua viene de la vertical pared .¡Que ganas de verla!



      Hasta que por fin llegamos a la Cueva Surgencia del Boquerón, cueva de inigualable belleza.



El agua no paraba de manar de dentro de la Cueva y el sitio invita a la simple contemplación y relajación.




La Cueva del Boquerón da salida al agua de lluvia que filtrándose arriba por la tierra sale por aquí.




La Cueva del Boquerón tiene, ni más ni menos, que 5 kilómetros topografiados, que exige a los espeleólogos nadar y bucear, aunque eso sí, siempre en época veraniega o de sequía como ahora, ya que cuando está como en la foto, no se puede entrar.




Pero aún nos quedan más sorpresas por descubrir. Descolguémonos con el arroyo por el otro lado, donde hay unas preciosas cascadas.



                                                   Otra bella estampa de la caída del agua.




Pegándonos a la pared donde esta la cueva, en los siguiente recovecos, se encontraban estos bellos rincones donde caía agua también.




Es de suponer, que en épocas fuertes de lluvia, estos sitios tienen que ser un espectáculo total.




De la misma pared salia una surgencia de agua con su musgo creando un impresionante y bonita fuente.




Que buen sitio, que buena agua y que gran momento para llenar nuestras exiguas botellas de agua.




Ahora acompañamos al caudaloso arroyo del boquerón rumbo a nuestro objetivo final, la cola del pantano de la Toba, pero antes nos encontramos con esta bella poza.




Por que íbamos ya con algo de prisa, si no, y pese a ser un día algo fresquete, un servidor habría catado esta magnifica poza idónea para zambullirse.




Y aquí tenemos la última gran sorpresa y el fenómeno del que os hablaba al principio: la desaparición del arroyo por la filtración de las aguas.



El caudaloso arroyo del boquerón va desapareciendo por completo. Es de suponer, que las aguas vuelvan a aflorar a la superficie, unos 200 o 250 metros más adelante, ya dentro del pantano.



Hasta que por fin llegamos a la cola del Pantano de la Toba.



Y con esta bella estampa de la Cola del Boquerón, sitio idóneo de baños y paraje de indudable belleza, me despido hasta la próxima semana.






7 comentarios:

  1. Que belleza, continua como siempre digo con esta ventana, de incalculable valor para los "conquenses exilados laborales".
    Pepe un abrazo.

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  2. Gracias Pepe, machote. A todos los exiliados os llevo en mi mochila y mis ojos son vuestra ventana a la Serranía (¡toma ya!)
    Un fuerte abrazo.
    Toni.

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  3. Lugar y alrededores impresionantes, siempre que se visiten con agua. Animaros a descubrir este entorno tras las lluvias de primavera. Toni aún queda una cueva por encontrar.
    Saludos, Paco.

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  4. calla calla Paco, que lo de la supuesta 2ª cueva del boquerón, que yo digo que es inexistente pese a venir en los mapas, me ha traido a mi (y a mi padre) un poco de cabeza. Un gran saludo Paco, en este blog que tambien es un poquito tuyo.
    Chao.
    Toni.

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  5. De la Cueva a la Toba, corre el Boquerón a flor de piel o engullido por las piedras, bajando laderas y remansado en tancas, es alucinante, te leo y me dejas perplejo, lo veo y siento que lo quiero.

    No hay paseo sin magia,no hay serrano sin deseo.

    Cuanto conoces, y que bien lo muestras. Me apunto al descubrir de esa segunda cueva.
    ¿Hace un paseito? Serrano claro

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  6. Esa cueva es impresionante, hice espeleologia en ella.incluso pasando por un sifón. La experiencia me dejo sin palabras. Sin duda volveria.
    Gracias por todos los blogs, buenisimos.
    Un saludo de un vecino de Las Majadas.

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    1. hola Mario.

      Encantado de tener un vecino de las Majadas por aquí. La cueva del Boquerón aun nos falta por hacerla por dentro, pero pronto caera.

      Gracias por comentar.

      Un saludo.

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