domingo, 20 de noviembre de 2011

EL ARROYO DE LOS BAÑADEROS

Retomo otra vez mi gran afición campestre, que es el remontar arroyos. Esta vez, vamos a ver el arroyo de los Bañaderos, uno de los arroyos que va a echar sus aguas al Júcar por encima del pantano de la Toba. Por la zona en la que nace (cercanía del Alto Guadazaón), es un arroyo desconocido pero de una gran belleza.
Tres son las maneras que los remonto. Una, con las botas de montaña gore tex (impermeables para entendernos), cuando el arroyo se puede remontar por los lados, y de vez en cuando ayudarte por su interior cuando tiene piedras. Otra, con las botas de agua de toda la vida, casi siempre por el interior (tiene que ser un arroyo bastante pedregoso) y la última, con mi vadeador de neopreno, cuando el arroyo tiene mucha agua o es imposible de hacerlo por los lados. Hay una más, que es la que hago solo en verano, que sería nadando a pelo.
Vayamos a remontar el arroyo con las botas de agua.

Nos ponemos en el punto donde echa sus aguas al Júcar y de ahí andamos un par de kilómetros arroyo arriba hasta que vamos viendo como se va encajando en su barranco poco a poco.



Y en un momento, del arroyo manso que parece en su desembocadura pasamos al tramo donde se va haciendo más salvaje y agreste.



Y de vez en cuando va creando bonitos rincones.




Hasta que van apareciendo moles de arenisca naranja de más de 50 metros de alta, que le dejan a uno asombrado.




El arroyo se va adentrando cada vez más, en un magnífico y tupido pinar de pino laricio y pino rodeno sobre todo.




Uno de los motivos por lo que me encanta remontar arroyos de este tipo, es porque están casi vírgenes. El hombre apenas ha llegado a estos sitios, dada su nula accesibilidad y la dureza del transito.





Remontar arroyos como el de la entrada de hoy, suele ser bastante duro y hay que ir con un cuidado extremo, ya que vas avanzando muy lentamente, vadeando, eligiendo por donde pasar, mojarse, salir, escalar tal piedra, dar un rodeo, darte un buen par de trastazos, etc....





Pero es levantar la cabeza y ves estampas que hacen darte cuenta de lo mágico del sitio donde estas.





Lo más duro de estos arroyos suele ser la vuelta, que casi siempre sera por el mismo sitio, el cauce del arroyo, pero en dirección hacia abajo.




El arroyo de los Bañaderos en una continua lengua de piedra escalonada de unos 5 o 6 kilómetros.





En la soledad de estos arroyos, a quien si te puedes encontrar son a los animales que van a beber agua. En esto punto me tope con dos gamos.




Remontar este arroyo lo elegí yo, sin ninguna referencia previa de ningún tipo. Según lo iba haciendo, me iba dando cuenta de la buena elección que hice.




Unas 5 o 6 horas me llevo hacer el arroyo de los Bañaderos. Acabe exhausto y maravillado.




Toda los arroyos que recorren esta parte de la Sierra suelen ser de lechos pétreos, lo que les hace más bonitos.





Al arroyo Bañaderos le entran a su vez otros dos arroyos más pequeños y unos cuantos regueros de agua.




En las zonas de umbría del arroyo, se veía vegetación más acorde con esa humedad.





Y de pronto el arroyo, dejando atrás todo lo agreste de su barranco, sale al llano dentro del pinar, muy cerca de donde nace en la fuente de la Tocona.




Este arroyo nace debajo de increíble Ceja orográfica que hace la sierra de Valdemeca, al igual que el río Guadazaón y sus múltiples arroyos, aunque este baja hacia el sureste, y el arroyo Bañaderos se va hacia el oeste al Júcar. Estén pendientes de las entradas que le dedicaré al Alto Guadazaón ya que son realmente sorprendentes.

















2 comentarios:

  1. Maravillosas las fotos, son unos paisajes preciosos.

    Saludos,

    www.artbyarion.blogspot.com

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  2. Gracias. De estos sitios que vas sin saber lo que te vas a encontrar, y según lo vas haciendo te vas diciendo lo chulo que es el camino que has elegido.
    Un saludo.

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