domingo, 25 de marzo de 2012

EL DESFILADERO DEL RÍO TRABAQUE EN ARCOS DE LA SIERRA

Hacia 1976 mis padres se compraron un terreno en Arcas, al lado de lo que hoy es la urbanización de Cañada Molina. Llegaron a construir un deposito de agua y un pozo que había justo al lado de donde nace el arroyo San Martín. Tengo recuerdos de niño de un grandioso pino, en el que 10 o 15 niños, entre primos y amigos, nos subíamos a sus enormes ramas y jugábamos allí.
Hacia 1981 vendieron dicho terreno.
Mis padres (en especial mi padre) se dieron cuenta que el terreno les iba a hacer dejar de salir a la Sierra, de ir al campo. Ya que iba a ser dedicarse a él todos los fines de semana, hasta que con los años tuvieran una finca que hiciera que sus trayectos fueran de Cuenca capital a dicha finca de por vida.

Yo personalmente les estoy muy agradecido por aquello, ya que permitió el amor y el conocimiento que hoy atesoro sobre la Serranía, e hizo que aquellos niños (yo y mis hermanos) esperáramos los fines de semana o festivos con verdadero anhelo, para explorar, descubrir y disfrutar de increíbles parajes, zonas de baño, domingos de merenderos serranos y excursiones micológicas.
El paraje que os voy a enseñar hoy, es uno de los que recuerdo que nos llevaban de niños a bañarnos y recorrerlo, y como pueden ver en las siguientes fotos, aquello dejaba a estos niños alucinados y asombrados, deseosos de correr aventuras por estos enigmáticos desfiladeros.

Este desfiladero embudo que vamos a ver, es por donde el río Trabaque se despide de la Alta Sierra, y entra en el Campichuelo, esa comarca a medio camino entre la Serranía y la Alcarria.




Hay que decir que, hoy en día, el Trabaque es un río de caudal exiguo y frágil, cosa que contrasta con su pasado en el que fue un gran río (mayor que el río Guadiela y el Escabas), cosa que, a su vez,  atestiguan sus enormes valles y hoces y su pasado orográfico y erosivo.




Además, en este tramo, cuando sale el río del desfiladero hacia Arcos de la Sierra, sufre fuertes filtraciones en la tierra, por lo que el agua va apareciendo y desapareciendo.





Hay un pequeño tramo en que la hoz se abre, para atisbar al fondo la tremenda garganta por donde nos vamos a meter.





                                               Vista del desfiladero por arriba.




    Esta garganta forma un el final de un embudo por donde el Trabaque abandona la Serranía alta.




El tubo que va por un lado, creo yo que es una vieja cañería que cogía agua de la zona cercana a su nacimiento para llevarla al pueblo. Creo recordar que hoy en día, esta en desuso, por lo que, la verdad, podrían quitarlo.



Cada vez va apareciendo más agua.



Se puede comprobar el ancho del desfiladero.




Para pasar por este tramo del Trabaque hay que mojarse obligatoriamente.





Viendo las fotos, uno puede pensar que es el típico arroyo en su angosto barranco, pero el tamaño de las paredes verticales y el tamaño de la hoz que viene a continuación de esto (y de otra que ya os enseñaré), nos habla de un otrora gran río.





El agua en estas quietas pozas esta de un frescor importante.




Y poco a poco la garganta se va convirtiendo en una agreste y entallada Hoz.





Aquí empieza el valle Hoz del río Trabaque que consta de unos cuantos kilómetros hasta su nacimiento,  hoz que transcurre por una de las zonas de la Serranía más salvaje, desconocida, inaccesible y agreste que se puede ver.




Pero esa ruta son palabras mayores y requiere de otra excursión, en la que os la enseñaré. Ahora toca volver por la garganta.




Lo que vamos a hacer es salir de la garganta y subir para verla desde arriba.




Si miramos hacia atrás, podremos ver el pueblo de Arcos de la Sierra al fondo.





El Trabaque es uno de los muchos cursos fluviales que naciendo en la sierra de Majadas vienen por estas tremendas hoces para salir, dirección oeste, de la Serranía.





Foto desde arriba del valle hoz del río Trabaque que llegaría hasta su nacimiento en la Dehesa de los Olmos: http://www.elbrilloenlamirada.blogspot.com.es/2011/10/nacimiento-del-rio-trabaque-dehesa-de.html




Y sin más, me despido en esta inmensa e impresionante parte de mi finca de campo, que es la Serranía de Cuenca.

6 comentarios:

  1. Quisiera dar las gracias a los amigos de Albalate de las Nogueras, por interes prestado y los conocimientos que he adquirido sobre este noble río llamado Trabaque y toda esta zona de la provincia de Cuenca.

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  2. Patxi el benicense26 de marzo de 2012, 12:53

    El nacedero del Trabaque en su día ya me dejo punto alucinado, pero su discurrir por la Alcarria, encajonado en cuñas, gargantas y desfiladeros, me sorprende si cabe más aun.
    Que gran finca te legaron tus padres con esa filosofía sobre el disfrute del campo, la sierra y en general las cosas.
    Son muchas sendas, las que ya compartes y me apunto en mi cuaderno de campo, esta sin duda también.

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  3. Ay Patxi, que gran tipo eres. Sabes que una de las finalidades del blog es darte a conocer sendas y andurriales, para cuando vengais, que puedas elegir a donde llevarte.
    Un abrazo, grandullón.

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  4. Me ha gustado mucho como lo has relatado. Se agradece esa sencillez. siempre me ha echo mucha gracia como lo que empieza con un simple hilo de agua, de manera misteriosa poco a poco se va convirtiendo en una arroyo hasta convertirse en un río. En este reportaje lo has explicado genial. Enhorabuena

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    1. Hola Torcans.

      Encantado que te guste y gracias. Todos los lunes cuelgo una entrada nueva.

      Un saludo.

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