domingo, 20 de mayo de 2012

REMONTANDO EL RÍO TEJADILLOS

Las rutas por la Serranía que suelo hacer las puedo agrupar en tres grupos.
El 1º de ellos, serían las de tradición familiar, es decir, las que me dicen y sugieren mis padres (alrededor de 60 años caminando la Serranía dan para mucho).
El 2º grupo sería las que saco de las diversas publicaciones sobre la Sierra y de navegar por internet curioseando.
El 3º de los grupos, que es del que me siento más orgulloso, sería las de mi propia cosecha. Las rutas que sin ninguna referencia previa, y tras horas y horas delante de los mapas e investigando cuando voy al campo, conjeturando como será aquel barranco que veo desde la carretera o como será aquel cerro que queda al margen de mi ruta.

En estas últimas excursiones, se corre el riesgo, por un lado, que no merezca la pena tal ruta, o por el contrario, que tenga que desecharla por peligrosa o imposible. Pero en las mayoría de los casos, merecen la pena y suelen ser las más apasionantes, ya que andas por terreno desconocido y no sabes bien lo que te vas a encontrar.
Lo que pasa que al ser desconocidas suelen ser duras y jodías. Esta que vais a ver, me costó dos excusiones distintas, ya que la primera vez, pude llegar hasta que el río no me dejó continuar, y la segunda, ya  volví con el vadeador de neopreno y la pude completar.

En las cercanías de Cañete viene a desembocar este desconocido río que nace en las altas tierras de Zafrilla y Laguna del Marquesado.



Nos ponemos sobre el río Tejadillos que viene a desembocar, poco después de este sitio, en el río Mayor del Molinillo, afluente a su vez del gran Cabriel.




        El agua es limpia y fría como el demonio, y además va creando pocetas idóneas para el baño.




                                     El río Tejadillos baja siempre bien cargado de agua.




                               Vamos viendo como el río empieza a encajonarse en su valle.




                              Pequeñas cascadas y pozas nos van saliendo en este primer tramo.




  Y ahí delante, vemos que el valle se estrecha y que nos podemos encontrar problemas para continuar.




Hasta por aquí pude llegar, ya que a partir de aquí había que ir por el río, cosa que hice al par de semanas, con mi vadeador de neopreno.




Este tramo tiene muchos rápidos que hacen que pueda ir andando lentamente, ya que no llega a cubrir más arriba de la cintura.




Hasta que llego al primer punto clave: por la izquierda viene el río Tejadillos, y el que entra por la derecha, es el río Campillos. Giremos a la derecha que vamos a remontar este último río.




                                El río Campillos va por su propio valle cañón.




    El río Campillos viene del termino municipal de Campillos Sierra, de ahí el nombre.




Aunque se le puede llamar también río Laguna, ya que es el mismo bello río que viene de la Laguna del Marquesado.




                 En esta zona de más altitud empieza a haber grandes bosques de pino albar.




Estos ríos suelen ser muy fríos, ya que vienen a nacer sobre los 1600 metros, y suelen bajar muy cargados en época del deshielo.




En algunos tramos, hay que ir con mucho cuidado de que no nos cubra y entre agua por arriba del vadeador, ya que se liaría parda.




                     Si miramos hacia arriba vemos los bordes del cortao del valle del río.




Y tras un buen rato remontando el río, nos salimos de su valle y andando entre pinares llegamos a un merendero con unas edificaciones.




                      La ermita santuario de Altarejos de gran devoción en la comarca.




Nosotros seguimos, buscando el río Tejadillos, al que encontramos, un poquito antes que se meta en un tremendo desfiladero.



A ver a ver, ya que llevo 6 horas de ruta, queda hora y media para anochecer y como en el desfiladero haya pozas con mucha agua donde me cubra, me voy a ver en problemas, ya que por arriba es absolutamente imposible y volver por donde he venido se me haría de noche cerrada invernal y gélida.



Menos mal que solo llega a cubrirme un poco más arriba de la cintura, aunque el avance por el desfiladero es lento y algo tortuoso.



Y tras cruzarnos con el punto donde echa sus aguas el río Campillos o Laguna, seguimos descendiendo por el río, camino del coche.



                            Han sido algo más de 7 horas de exigente y maravillosa excursión.



La verdad que llevaba tiempo sin colgar rutas de remonte de ríos y arroyos con el vadeador. Espero que les haya gustado.

6 comentarios:

  1. Gracias Miguel. Esta zona de transición entre la alta Serranía y la baja es muy recomendable, ya que no es tan conocida. Un saludo.
    Toni.

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  2. Patxi el benicense21 de mayo de 2012, 3:22

    Toni, coño, me has hecho recordar mi más saltimbanqui juventud en ríos como el Revinuesa o el Cidones en Soria, pateando el río en busca de las pozas más tranquilas y los rápidos más encañonados donde suele haber más concentración de truchas, cuando de repente, sin haberte dado cuenta de ello, habías dejado hace rato de pescar, por que enfundado en tu vadeador te habías convertido en explorador de riberas vírgenes, y lugares inaccesibles para el resto de los mortales, o así te lo parecía en ese momento.
    ¡¡PRECIOSO!! que quieres que te diga. Gracias por el recuerdo, gracias por el paseo.

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  3. Gracias Patxi.
    Explorador de riberas virgenes.....me gusta el apodo. Tambien puede ser cazador de cascadas o zahorí de pozas.
    En fin, mi debilidad son los cursos fluviales serranos, como ese par de ríacos que mencionas el Revinuesa (lo conozco) y el Cidones (este no lo conozco)
    Un abrazo.

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  4. Como un contador de historias, como un narrador de epopeyas, como un cuentista ilusionado por transmitir, no lo que ocurrió, ni tampoco lo que vio, sino algo más........... lo que su piel sintió, lo que su olfato detectó, lo que su desgastado oído de oro no percibió, lo que sus ojos reflejaron al impregnarse de lo que había estado buscando, nos lo plasma de la forma más certera, haciendo que nos retorzamos de gusto, tan solo recordando, tan solo aprendiendo, tan solo disfrutando.Así es seguir tus escritos, leer tus crónicas, charlar contigo amigo mio.

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  5. que bonito, Patxi.
    Voy a guardar este texto por si acaso alguna vez la Diputación o algun editor con cuartos se decide a editarme un libraco de parajes y fotografías, para ponerlo en la introducción.
    Gracias de to corazón.

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