domingo, 11 de noviembre de 2012

EL RINCÓN DE LA PRIMAVERA


Si hay una zona que no me canso de recorrer, pues guarda innumerables parajes y sorpresas, esa es el curso del Alto Júcar, y sobre todo ese tramo que va desde el pueblo de Uña hasta el de Villalba, muy cerca de Cuenca capital.
El río es un continuo desfiladero enclavado dentro de un cañón, unas veces más encajonado, otras más abierto, tipo valle.
Al Júcar vienen a entrarle unos cuantos arroyos, creando a su vez hermosos barrancos. Vamos a ver uno de ellos, enclavado en un paraje tremendamente bello, que viene a tener el precioso nombre de El rincón de la primavera. Estamos cerca del pueblo de Las Majadas: Serranía pura y dura.
Aviso que esta excursión gasta cierta dureza, ya que durante muchos momentos no hay sendas claras, se bajan barrancos delicados, y en época de lluvias y barros puede ser bastante desaconsejable hacerla.


Dejando el coche en el paraje conocido como la Hoya Hermosa, comenzamos a andar. Acaba de empezar la primavera, aunque los Quejigos aún no han empezado a echar hoja.



Cogiendo el camino que lleva al paraje de Valdeasno, vamos llegando a comienzo de nuestro objetivo.




El enorme puntal que tenemos en frente es el Picón de Royo frío, ya visto en otra entrada  (http://www.elbrilloenlamirada.blogspot.com.es/2011/12/picon-de-royo-frio.html)




Allá va mi incansable compañero de rutas, el amigo Paco. Nos encontramos ya en el rincón de la Primavera.




                              Y pronto llegamos a los bordes del Barranco del Molinillo.




                              El barranco del Molinillo gasta buenas paredes verticales.





Nos acercamos al cauce del arroyo, donde vemos esta enorme mole que tuvo que caer desde arriba.




                           Podemos ver como el arroyo pasa por debajo de la piedra.




            Aquí la miro desafiante, por si le ha llegado el momento de seguir rodando.




                      ¡¡ Que placer siempre asomarte a los bordes de los barrancos y cortados!!



Aquí vemos el barranco del Molinillo discurrir hacia el Júcar que es lo que habría al final a la derecha. (A la izquierda el barranco de Río Frío) ¡¡Por ahí abajo tenemos que ir!!




                 Las curiosas paredes "librería" padecen de un aplastamiento milenario.




El exiguo caudal del arroyo del Molinillo (con la enorme mole encima), crea una pequeña cascada.




Cuestión importante para poder llegar abajo, es encontrar esta pequeña senda que salva el barranco por el único lugar para poder bajarlo.



         Llegará un momento que la senda desaparecerá y habrá que ir por lo mas accesible.




Hasta que llegamos a estas viejas construcciones, que creemos que es conocida como la casa de los guardas.




Y un poquito más adelante nos colocamos debajo del puente pasarela que lleva el agua del canal del Júcar, del pantano de la Toba hasta la central de Villalba de la Sierra.




Enorme puente pasarela que tuvo que construirse para salvar el vacío que hace el barranco por el que hemos bajado.




Hasta que llegamos al gran Júcar, con su color maravilloso y un hermoso e inaccesible Tejo en su borde.




Y allí en el mismo borde del río nos encontramos una gran sorpresa: las ruinas de un viejo molino de agua construido sobre una gran toba plagada de túneles y agujeros.




                             Esto es lo que queda en la parte de arriba de la enorme toba.




                   Y aquí la serie de pasillos que comunicaban un lado y otro del Molino.




                                        Los túneles tiene agujeros llenos de agua.




Cualquier rincón de este viejo Molino tiene fotos de gran belleza, ya que la humedad y la exuberancia de vegetación de este sitio es enorme.




          Creemos que por este túnel llevaban el agua para que funcionará el molino.




En el túnel largo que cruza de lado a lado, hay que pasar por encima de este viejo tronco que salva un gran agujero.




Otra sorpresa que depara este sitio, es un enorme surgencia de agua pura que va al Júcar directamente.




No se pueden imaginar lo que me gusta es de descubrir y beber de surgencias de agua: esto es Magia Serrana, señores.




Miren el tamaño de los borbotones de agua que sale de la tierra. Hay que mencionar que cuando fuimos nosotros, principio de la primavera, acabábamos de pasar un otoño y un invierno absolutamente seco, por lo que hoy en día lluvioso, tiene que ser aún más espectáculo.




Aquí en los restos de un vetusto puente sobre el Jùcar que se debió hacer para la construcción del puente pasarela del canal. La otra orilla del río ya la vimos en otra entrada del blog: http://www.elbrilloenlamirada.blogspot.com.es/2012/01/la-entrada-del-asno.html




Como volver por donde hemos venido tiene que ser autentico coñazo, aparte de duro, volveremos por la ladera de enfrente, estando atento a encontrar esta escalinata natural que es el único camino para salvar el desnivel de los bordes del barranco.





Pasaremos por el puente, aunque os pongo solo esta foto, ya que lo veremos más detenidamente cuando cuelgue la entrada de la ruta por el canal, no apta para niños, mayores y gente con algo de vértigo.




Y arriba, aparte de caernos una buena tormenta calándonos hasta los huesos, enganchamos con sendero PR 28 para volver, pasando por esta preciosidad de rincón, el barranco de Río Frío.




                   Lo que vemos arriba es el cordal rocoso del Picón de Royo frío.




     Este enorme perolo llama la atención notablemente por su perfección, tamaño y aspecto.




                   Y ya la vuelta la hacemos por el sendero PR totalmente señalizado.




Terminando la excursión de la mejor manera, en las Fuentecillas, hidratándonos de fresca y rica agua.

                                                                 Aqui iría la ruta en mapa.

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