domingo, 21 de abril de 2013

SUBIDA AL ALTO DE LAS NIEVES (1731 metros)


Recuerdo una conversación con un amigo, en la que yo comentaba que mi árbol preferido es el Pino Albar o Silvestre, ese que suele nacer en nuestra sierra a partir de los 1400 o 1500 metros de altitud. Mi amigo subrayó que a él los pinos no le parecen bonitos, como que le aburrían, que prefería otros árboles que ahora no consigo acordarme cual o cuales eran.
Con todo esto vengo a decir, que en la Serranía de Cuenca al haber tantos pinares, flota la impresión en algunas gentes como que es monótono y ordinario.
Craso y tremendo error, ya que solo falta visitar otros parques y parajes naturales de España para ver que escasos son los buenos pinares y que gran fama tienen de convertir los parajes donde salen en auténticos paraísos de media y alta montaña.

En la Serranía de Cuenca salen los pinos con tal profusión y con tanta fuerza que hasta sus altas cimas suelen estar colmatadas de pinos, dificultando muchas veces las vistas panorámicas desde lo alto.
La cumbre de hoy es un buen ejemplo:

Antes de comenzar la entrada en cuestión, os pongo una foto cualquiera de cualquier montaña de la Serranía de Cuenca, Vean los montes cubiertos de pinos hasta arriba, asemejándose a una jungla pinaresca.



                 La ruta parte del precioso y serrano pueblo de Huélamo, de obligada visita.




                 Huélamo esta encaramado en la ladera con vistas al valle del río Júcar.




Un vistazo al pueblo con el pico más alto de la provincia de Cuenca al fondo: La Mogorrita (1864 metros).




                                Huélamo es pueblo de fuentes, como esta del Pozuelo.




       Con su área recreativa donde el amigo Paco y yo dimos buena cuenta de las viandas y el vino.




Este magnífico merendero esta pegado al pueblo y es un buen ejemplo de las cosas bien hechas y cuidadas.




                                   Otra de las muchas fuentes, hecha con asta de ciervo.




     En esta primera zona recorremos zonas de jóvenes bosques de repoblación. Al fondo se ven las moles de Peña Rubia y Peña del Horno, rondando los 1700 metros.




Lo que vemos al fondo es el valle del Júcar y entrándole el barranco del Horcajo que lleva al Vivero viejo de Fuente Tocona que ya veremos en otra entrada.




En este tramo, tras un buen rato de caminata, podemos ver el contraste entre este lado con pino joven de repoblación y el de la empinada ladera de enfrente: pino albar grande, cerrado y autóctono que nos dan la bienvenida a las primeras estribaciones de la Sierra de Valdemeca.




    Aunque se puede seguir por el carril, nos apetece introducirnos dentro del pinar y avanzar por ahí.




                       Encontrándonos en las verdes praderas bonitas fuentes como esta.




Al hacer esta ruta en verano de hace dos años y además época de sequía, nos encontramos esta fuente seca.




                Nosotros seguimos la ascendente senda que se penetra literalmente en el pinar.




            Nos encontramos en las laderas de la Sierra de Valdemeca, reinado del Pino Albar.




Aquí hay que dejar la senda que nos llevaría hasta el pueblo de Valdemeca, para torcer y coger un viejo cortafuegos que nos sube hasta arriba del todo.  ¡¡Tremenda la subida!!




Vean a la izquierda a Paco. Decir que la subida esta es bastante salvaje, cosa que hay que hacer cada uno a su ritmo y zigzagueando sin prisa ninguna.




Ya andamos por más de los 1700 metros. Por suerte al poco de andar por allí nos vemos un claro entre los pinos para poder otear las panorámicas.




                                         Y ver al fondo el pueblo de Valdemeca.




Moles de piedras salpican el alto de la larga loma corrida del cordal montañoso de la Sierra de Valdemeca.




Ya estamos en el Alto de las nieves  donde se ven estrechos corredores al vacío entre rocas llenas de vegetación. Precioso todo esto.




Aquí estamos sobre los 1731 metros de altura. Es hora de volver, ya que si continuáramos por el cordal montañosos y lleno de pinos, llegaríamos al gran Collado Bajo (1839 metros) cota más alta de la Sierra de Valdemeca y 3ª de la provincia de Cuenca. Ver entrada COLLADO BAJO





A estas alturas y en estas inclinaciones nos encontramos Robles Melojos (Quercus Pyrenaica). Aunque la maravilla botánica de la Sierra de Valdemeca es que es el único sitio de la Serranía y alrededores donde se pueden ver Robles Norteños (Quercus Petrae). Ya os lo intentaré enseñar en otra entrada.









                                         Piedra seta que hace de abrigo para animales.



Volveremos por el mismo camino de vuelta. Aunque si no se quiere ir y volver por el mismo sitio se puede dejar un coche en el pueblo de Valdemeca y al bajar esta cuesta seguir la senda a la derecha que te llevará a Valdemeca.



                            A punto de llegar al coche nos fue cogiendo el anochecer.



En definitiva, un ruta de ida y vuelta de 19 kilómetros, donde se salva un desnivel de alrededor de 450 metros, donde hay un desnivel muy brusco en un cortafuegos que hay que subir cada uno a su ritmo.
Nosotros tardamos, haciendo fotos y deleitándonos en las vistas y lugares, unas cinco horas y media. Se requiere una buena forma física para hacer esta ruta, tanto si se vuelve, como si se continua a Valdemeca, donde nos deberá esperar un coche. Abajo tenéis el mapa con la ruta trazada:

4 comentarios:

  1. Los pinares son espectaculares como bien dices, no deben menospreciarse frente a otros bosques ya que son capaces de ocupar lugares que otros no pueden.
    Muy bonito todo!!

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  2. Yo tb veo belleza y pureza en los pinares, y por eso hace mi tierra especial desde el punto de vista de la naturaleza, otorgándole otro nivel distinto a otro tipo de sierras. Ni mejor ni peor, sino distinto. Muchas gracias Lisa C.D.
    Saludos.

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  3. El fin de semana he estado en esa misma fuente, (la del Horcajo) y estaba rebosante de agua. Todo verde y precioso, comienza la primavera...

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  4. Al confeccionar esta entrada pensé eso mismo, que verde, bonita y de agua debe de estar ahora esa fuente, y tus palabras lo corroboran, disfrutemos de la primavera.
    Un saludo.

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