domingo, 30 de marzo de 2014

LA HOZ DE LOS ÁLAMOS


El paraje que os voy a enseñar hoy es un barranco mitad selvático, mitad inaccesible, que rasga la ladera suroeste de la Sierra de Valdemeca, siendo el arroyo que baja por él, tributario del río Guadazaón.
En dicho barranco se encuentra un tesoro botánico de primer orden, ya que en él se encuentran de manera salvaje y natural, un joven Abedular, un bosquecete de Abedules (Betula Pendula). De los pocos lugares de esta parte septentrional del Sistema Ibérico que se encuentra este bello árbol de manera natural.
 
El abedul es un árbol de alta montaña de tronco generalmente delgado y corteza blanca. Suele medir de 10 a 30 metros. Es una especie muy extendida en Europa del Norte. En Europa del sur suele habitar en las zonas más altas. Prefiere suelos ácidos, húmedos y fértiles, preferentemente cerca de los cursos de agua y zonas poco masificadas.

En la península crece en Pirineos, Sistema Central, Sistema Ibérico, Montes de Toledo y Sistema Bético (en estos últimos tres sitios es todo un tesoro pues se encuentra de manera escasa)

Entre otros nombres en castellano, se le ha dado el de chopa blanca o chopo silvestre, aunque como verán, no es un chopo y tampoco un álamo, como vamos a ver en la siguiente entrada, pese al nombre del paraje.
En todo caso, volvemos a la zona del Alto Guadazaón que tanto nos gusta recorrer.



Como el carril que viene de Beamud no esta en muy buen estado, dejaremos el coche antes y vamos andando hacia la zona conocida como la Pasadera.




                 En dicho paraje tiene lugar el Nacimiento del río Guadazaón





                       Un lugar fascinante muy desconocido, solitario y de gran belleza.




Surcada esta comarca por el Guadazaón y multitud de pequeños arroyos como el de la foto, un poquito antes de llegar a la Pasadera.




Pero como esto ya lo hemos visto en otras entradas, vamos a cruzar el río y dirigirnos hacia la Hoz de los Álamos, nuestro objetivo.




Estos líquenes en la roca nos dicen que el aire aquí es puro e incorrupto. Buen indicador que esta zona esta nada masificada. Por eso me gusta tanto recorrerla.





Me acompaña hoy el amigo Paco, buen indicador también que hoy tendremos un buen cuestarrón.





                             Vemos como la naturaleza va ocupando nuestro camino senda.




           Vamos viendo como el camino aparte de empinarse gustosamente, esta cada vez peor.




          Hasta que entre el pinar vemos las manchas cada vez más frecuentes de los Abedules.




                                   Bellos y estilizados y cerca del curso del arroyo que baja.




    Curioso como nacen en esta zona nada masificada y ¡¡a....1600 metros de altitud que estamos!!




    Esta tan empinado esto que el camino ha pasado a ser una rambla barranco totalmente salvaje.




Pinos albares y Abedules, vaya maravilla botánica encaramada en la parte alta de esta ladera de la Sierra de Valdemeca.




Entiendo que el nombre del paraje viene porque a la gente del pueblo les parecerían Álamos y de ahí que le pusieran este nombre.




La dureza de esta ruta viene por este tramo de la Hoz de los Álamos, ya que la vamos a subir hasta arriba.




             El único sitio de la Serranía de Cuenca donde hay Abedular de manera natural.




      Por aquí ya hemos pasado el Abedular y son las rampas más duras antes de llegar a la cima.




      Por fin llegamos a lo alto de ese enorme y alargado cordal que es la Sierra de Valdemeca.





Y aquí veríamos el otro lado de la Sierra, donde están Huerta y Laguna del Marquesado en la dirección de la foto.




                                                                   Y Valdemeca al fondo.




                       Aquí arriba donde hemos llegado estamos a 1760 metritos de altitud.




                                  Todos estos puntales de areniscas rojas son espectaculares.





Vamos a poner nombres que se me da bien: la raja del Diablo.
 
 
 
 
¡¡Guaaaaaauuu!!
 
 
 
 
Un pueblo auténticamente serrano: Valdemeca.
 
 
 
 
Como siempre, no me quería ir de aquí.
 
 
 
 
Otra de las muchas rajas.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Andemos por el cordal en dirección sur para volver por otro lado.
 
 
 
 
 
Y antes de llegar al Portillo Hermoso, donde ya veríamos el Collado Bajo, cumbre más alta de esta Sierra, descendemos siguiendo el curso de uno de los muchos regueros y arroyos que salen de aquí arriba.
 
 
 
 
Y una vez abajo, completamente acalorado, me refresco de la mejor manera.
 
 
 
 
Estos regueros y arroyos por que bajan de allí arriba hacen a su vez otras hoces y barrancos mas pequeños que la Hoz de los Alamos. En la foto, la Hoz Malilla.
 
 
 
 
Que en su parte final son alargadas lenguas de piedra rojiza por donde resbala el agua.
 
 
 
 
Esta es la Hoz Oscura.
 
 
 
 
Y ya volviendo camino del coche nos encontramos esta maravilla.
 
 
 
 
En el coche, y tirando de zoom, podemos ver la parte más alta del Abedular de la Hoz de los Álamos.
 
 
 
En definitiva, una magnífica ruta botánica donde veremos hermoso bosques, multitud de arroyos, parajes solitarios y vistas de órdago, sobre unos 15 km, con la dificultad de la subida por la Hoz de los Álamos hasta arriba, ya que en poco más de un km subimos 300 metros, es decir, bastante durillo si no se tiene una buena forma física.
 
 
 
 
Al km y medio de salir de Beamud sale un carril a la izquierda que sube. Iríamos por ahí y en cuanto se ponga feo, aparcamos el coche, y comenzamos a andar en dirección a la pasadera que es donde nos encontramos con el rio Guadazaón.
 

8 comentarios:

  1. Bonitas fotos toni, un paraje increible, somos afortunados de poder disfrutar de algo tan hermoso

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Toni.

      Eso si es verdad, somos afortunados de tener todas estas maravillas a nuestra disposición. Todos los domingos/lunes cuelgo una entrada nueva. Un saludo y bienvenido.

      Eliminar
  2. Guau Toni, esa foto en la que estás sentado mirando al horizonte sobre ese risco que desafía al vació es espectacular, y como mola ese contraste de los abedules con los pinos, como ya te dije si algún día vas al Moncayo vas a alucinar con el abedular y el hayedo.
    Con que fuerza debe bajar el agua por esas sendas para dejarlas así.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Dani.

      Que sepas que ya estoy planeando cuando suba hacia Urbión, a la vuelta para en el Moncayo, por lo menos a ver esos dos bosques que dices.

      En el mapa que llevababamos, la senda que ves se supone que es un carril. A mi ya me extrañaba que el carril te pusiera de los de los 1430 m. a los 1760 metros, más o menos en línea recta. Solo hay un carril que sube a la sierra de Valdemeca en buen estado y hace mogollón de curvas para salvar el desnivel. En todo caso, las torrenteras de agua deben ser cosa terrorífica.
      Un abrazo.

      Eliminar
  3. Hola Toni.
    Cuando leo tus entradas y veo esas magníficas fotos me quedo asombrado y con los dientes largos de envidia sana.Como no me cansaré de repetir, Cuenca es un paraíso natural y vivir cerca de todos esos parajes una gran suerte.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  4. Hola Jose Luis.

    La verdad que en las últimas entradas estoy poniendo una serie de parajes bastante peculiares y curiosos. Gracias por tus palabras.

    ResponderEliminar
  5. El domingo (21/06/15) me di una vuelta por ese paraje hasta elabedurar y.......Dios, que duro se me hizo, los años no perfonan.. Fue una autentica aventura y cuando bajaba jure que no volveria a subir, sin embargo hoy, cuando se me han curafo las agujetas,; estoy deseando volver a dubir. Es un paraje de lo mas espectacular de Cuenca y, además, me traje un cromo de Vibriddea truncorm, qie no la tenia

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Jose.

      La verdad que llegar al Abedular no es moco de pavo. No es que se te haga duro, es que es duro. Las pendientes que tiene la Sierra de Valdemeca son de órdago. Yo en otoño volveré a acercarme a ver si les hago fotos con el cambio de color.

      Un saludo.

      Eliminar