domingo, 26 de abril de 2015

LOS CASTELLONES Y LAS CORBETERAS


Volvemos a otra de mis áreas favoritas de la Serranía Baja, ya que además al no estar muy lejos de la capital la visito con frecuencia. 
Estamos hablando de PABOVI, es decir, los términos de Pajaroncillo, Boniches y Villar del Humo, o lo que es lo mismo, el río Cabriel despues de recorrer la vega de Alcalá de la Vega y la sierra de Campillo Paravientos, entra en la inmensidad del Rodeno; Pinus pinaster y areniscas rojas, Robles Melojos y la virginal jungla de ribera que acompaña al Cabriel.

En este caso, vamos a ver dos parajes muy parecidos.  Saliendo de la Casa de Arriba del Cañizar, viejo caserío en ruinas, subiremos hasta el Collado de los Arrieros, para de aquí bajar a ver una serie de corbeteras, o lo que es lo mismos bellas formaciones rocosas de rodeno que nos recuerdan a unas chimeneas y son muy prolíficas por estas tierras. Luego volveremos por el mismo camino hasta el collado de los Arrieros, para por el cordal ir hasta los Castellones, que son una serie de puntales y grandes moles de rodeno que sirven de mirador increíble sobre el verde valle del Cabriel.
 El camino de vuelta será el mismo para bajar a la Casa del Cañizar, donde al lado de la carretera nos espera el coche.



Dejamos el coche en la carretera y ya podemos ver perfectamente el buen tamaño que tiene la Casa de arriba del Cañizar. Tiene pinta de ser la casa de los señoritos de por aquí. Investiguemos un poco la Historia...........





La aldea del Cañizar está unos 500 metros más abajo al lado del río, y fue creada para albergar las fabricas y a los trabajadores que se dedicaban a la extracción de la resina de los pinos. La aldea era propiedad de la familia Romero-Girón, que como comprenderán en esta casa de la foto, en el Cañizar de arriba, era donde vivían. A modo anecdótico, en los años 40 hubo en el Cañizar un destacamento de la Guardia Civil para combatir a los maquis.




La Casa del Cañizar y al fondo los Castellones.







Parte de la casa por dentro.
                                   



Vamos a subir por un destrozado carril hasta un collado que vemos arriba, pero antes al fondo podemos ver los que se conoce como los Castellones, a lo que iremos en la parte final de la ruta de hoy.





Vamos cogiendo altura y podemos ver la situación privilegiada de la Casa del Cañizar, donde se otearía todo el valle del Cabriel.








Y ahora llegamos al Collado de los Arrieros, y es inevitable que me venga a la cabeza uno de los refranes más certeros y que más me gustan: "Arrieros somos y en el camino nos encontraremos!!




Bajamos por el carril que cae al otro lado para ver un poco más adelante, esta serie de formaciones.





En efecto, se ven unas buenas Corbeteras, que me hacen que prepare la cámara de fotos, como si fuera una Magnum del 44.





                             Y comienza el festival de murallones, bloques y paredes.




Y también las propiamente llamadas Corbeteras, símbolo de esta parte de la Serranía baja de Cuenca.




                                                          A modo de extrañas chimeneas.





El Rodeno es siempre bello, pero en esta parte de la Serranía, se estiliza y se convierte en autenticas esculturas, propicias para dejar la imaginación de uno a su libre albedrío.





          Vean el suelo de esta parte, rocoso e inclemente, donde a los pinos les da igual.





                                  A me recordaba a un aeropuerto de naves espaciales.




Ya he comentado antes que por aquí se ven un buen sotobosque de Robles Melojos (Quercus Pyrenaica)




                    Donde mires ves uno ojo o una forma que te recuerda a algo.




Una de las primeras entradas del blog fueron de otras corberteras muy cercanas, pero era una entrada muy corta: Ver Aquí

                         Me subo a ellas para ver ángulos y perspectivas nuevas.




Y descubrir nuevas que se me habían pasado, como esa que me recuerda a un pajarraco de piedra.



Volvamos por el carril hasta el Collado de los Arrieros otra vez, para de allí ir por el cordal entre pinos y rocas para ir asomándonos a los que se llaman los Castellones.


Una vez en el Collado, debemos ir a ratos entre la pinada buscando los riscos de los Castellones.




                                        Que nos van apareciendo cada vez más titánicos.





Hasta que nos van apareciendo puntales para ver el mar verde y en este caso, la Casa del Cañizar de arriba.





Vean la hermosura de finca que tenían los Romero-Girón. Hacia mediados del s. XX fue comprada la casa y la aldea por la Unión Resinera Española, y paulatinamente ya bien entrada la decada de los 60 se terminó abandonando. Hay que decir que en el Cañizar tambien paraban a menudo los gancheros que llevaban las maderadas a Valencia, para aprovisionarse.






Y desde aquí podemos ver muchas cosas, como el Puntal de Peñarroya en el centro de la foto y lo que hay abajo a la derecha es la Hoya Hermosa.




                            O la Peña Tabarreña, a la que subimos en otra ocasión




             Al fondo podemos ver la Peña Huerguina o Peñalta de Alcala de la Vega.





                                     La silueta inconfundible de las dos Cabezas. Ver Aquí





Escoltando siempre desde tiempos inmemoriales al Monte Cuerda, el punto más alto de esta sierra de PaBoVi, con sus 1402 metros.





Todo ello lo podemos ver agrupado en esta vista,donde además vemos el curso del Cabriel por la hilera de chopos verdes.






                                                     o aquí en formato panorámica.







Y por aquí entre los Castellones empiezo a ver huecos y agujeros que me llaman la atención.





                   ¡Grrrroooonnn grrroooorrrr, copón! voy a acercar esta piedra al borde!





                                    Para hacerme una autofoto con el mar verde detrás.





Por aquí andando veo que  más adelante aparece esto en la parte final de los Castellones, que es conocido como el Castillo del Saladar.





                              Y esa especie de torreta a la que voy a ir en unos minutos.





   Ya estoy en la base de lo que se llama el Castillo del Saladar, donde parece ser que hubo un castro celtíberico, aunque no tengo la confirmación exacta que era en este sitio.






             Por aquí hay que andarse con cuidado, ya que los bordes están muy cercanos.





                                      Que ganas le tenía a esta torreta nave espacial.





Ubicación magnífica para subirte con el mantel y las tortillas y en esos prados entre castellones pasar la tarde.





Y deleitarnos una y otra vez con las verdes vistas. El Cabriel pasaría por debajo de donde estoy yo.





                                      La sombra del Castillo se cierne sobre el Cabriel.





                                                            La torreta desde el otro lado.






                       Aunque no es una Corbetera propiamente dicha, sí es prima hermana.





Ahí me tienen mimetizado en el paisaje para que calibremos los tamaños de los Castellones.






Desde aquí lanzo una foto con zoom hacia el termino de Villar del Humo donde entre infinitos pinares seguimos viendo Corbeteras varias.





Y me voy a despedir con esta foto que hice desde el Puerto de la Tórdiga, justo en la carretera que va de Cuenca a Valencia, al poco de salir de la capital, donde paré el coche y me lleve la grata sorpresa de ver el Monte Cuerda y sus leales Cabezas.





Plano de la ruta hecha, siendo el círculo en la carretera el punto de inicio, y el otro circulo las Corbeteras que visitamos.



Hasta la semana que viene!!

13 comentarios:

  1. Efectivamente el Castillo (del Saladar) fue un castro celtibérico. Entre el camino a Boniches por Las Coberteras, el de los Arrieros hasta la rambla del Escorial y el mismo Castillo, se encuentran un centenar de túmulos del Campo de Urnas que bien describió y localizó el gran Martín Almagro Gorbea (Son los conocidos Túmulos de Pajaroncillo).

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    1. Un artículo precioso. Cuando podamos juntarnos a ver si volvemos a hacer este recorrido y buscamos unos cuantos.

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    2. Hola José.

      Gracias por tus palabras. Generalmente cuando visitio las Corbeteras, dejo el coche al lado de la carretera, en el Saladar (detras del Castillo y los Castellones) y por ahí remonto el carril (o especie de carril) hasta que aparecen las primeras, y tb allí estan los túmulos grandes (ese que te enseñe en la foto).
      La próximo visita estaré más atento a ver si veo restos de túmulos o castros, y si te acercas por aquí, no dudes en darme un toque a ver si nos juntamos y recorreremos esto. Voy a completar el nombre con lo del Castillo del Saladar.

      Un abrazo.

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  2. Decía Rousseau que siempre hay un libro abierto para todos los ojos: la Naturaleza. Gracias Toni por hacernos volar, por ir enseñándonos páginas llenas de seres mágicos. Desde la distancia nos haces caminar junto a ti y compartir un poco las emociones y sentimientos que la piedra, el agua y los elementos nos producen. Otra vez mil gracias.
    Borillo

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  3. Hola Borillo.

    Que buenas y bellas tus palabras!! Que te voy a decir a estas alturas!! Que tus palabras me animan a calzarme las botas, colgarme la mochila y tirarme al monte, para enseñaros lo que veo.

    Un abrazo.

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  4. Hola Toni.

    Ya lo que me faltaba por ver, una especie de Ciudad Encantada, pero de Rodeno!!!, y te lo dice uno que vive rodeado de rodeno, no me debería de sorprender, aquí vale que tenemos rodenales espectaculares, pero que hagan esas formaciones tan peculiares, pues no,
    Me ha llamado el topónimo de los Castellones, supongo que vendrá de castillos grandes o algo así, pero no deja de llamar la atención que siendo Castellón una tierra con abundante rodeno...

    Un abrazo.

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    1. Hola Dani.

      La verdad que lo de las Corbeteras es algo raro y no muy normal. Solo se da en los términos de los tres pueblos que comento en la entrada. En la Serranía tambien hay rodeno pero es como en Castellón, bloques sueltos, grandes paredes, barrancos, puntales, etc.. Esta comarca es curiosa pues aparte de las Corbeteras, esta llena de túmulos y castros celtiberos, pero yo no me cosco y no encuentro ni uno. A ver si me pongo las pilas con eso.
      Y lo de los toponimos con Cast son muy abundantes. Por esta comarca es que abunda el rodeno en moles, como mazacotes ( como el castillo del Saladar que enseño en la entrada), y de ahi que haya Castellones, Castill, Castillos, Castillones. Curiosamente ahí es donde dicen que estan ubicados los Castros celtíberos.
      En fin ya te iré contando a ver si descubro algo.

      Un abrazo.

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  5. Un valle con un Río célebre, cubierto por un inmenso mar de pinos... Donde hace tiempo la mano del hombre se dejaba notar sin agredir la naturaleza, en forma de resineros, leñadores, madereros, gancheros, makis... Ahora todo eso forma parte del pasado. Nos muestras un valle con formas geológicas espectaculares, maravillosas... Un reportaje extenso y ameno, una artículo muy interesante en el que nos muestras esa zona desconocida de nuestra Península. Enhorabuena por el reportaje. Un saludo.

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    1. Hola Luz del Monte.

      Perfectamente resumido por tu parte. La verdad que es una de esas zonas de la Serranía Baja, que al no estar en la Serranía alta (y la más célebre), pasan más desapercibidas, y es todo un gozo caminarla, de la poca masificación y estado salvaje de la naturaleza allí.
      Un saludo y gracias.

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  6. Hola Toni.

    Interesante paraje el que nos muestras. Por un momento parece que estuvieras en el Torcal de Antequera, salvando las diferencias, vaya. Formaciones así, aunque en pequeño número las recordarás en la sierra de Valdemeca, por encima de la Pasadera; esa "isla" de arenisca en medio de un mar de caliza. Buen dato el de las Casas del Cañizar como lugar de aprovisionamiento de los Gancheros. Por cierto que la última foto de Las Cabezas recuerda esa vista lejana de las alcarreñas Tetas de Viana.
    Buen día el de Tragavivos, sí. Acabo de ver las fotos. Pues en junio ya proyectamos otra salida antes de que apriete el calorcillo, ea.

    Un abrazo.

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    1. Hola Andrés.

      En efecto, por la Pasadera tambien hay castellones de estos (tengo pendientes una excursión allí pues me han hablado de castros celtíberos en esos castillos de rodena cerca de la Pasadera. Yo creo que por allí, comenzando en la Sierra de Valdemeca está el límite donde empiezan las areniscas rojas. Es verdad que las Cabezas son un poco tetas de Viana, ya lo pensé la primera vez que las vi.
      Nos vemos entonces en Junio.

      Un abrazo, fiera!!

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  7. Magnífico trabajo, Toni. Pero estos rincones guardan también retazos históricos muy interesantes desde fechas muy antiguas.

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  8. Hola Niceto.

    Ya lo sabía, pero es mi asignatura pendiente. Controlar de estos temas para enseñarlo también. Este finde por ejemplo he visitado y encontrado el poblado celtíberico de el Castil de Cabras y poco a poco me voy documentando mejor.

    Un saludo.

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