domingo, 7 de febrero de 2016

LA ARCEDA DE LA DEHESA DE LOS OLMOS EN INVIERNO




Uno de los mayores tesoros botánicos de la Serranía de Cuenca es la Dehesa de los Olmos, paraje sin igual que encierra varias joyas botánicas dignas de admirar.

En cuanto a árboles nos referimos, en este rincón se juntan pinos silvestres, sabinas albares, Quejigos, Encinas y Arces de Montpellier.

Curiosamente olmos ya no hay,  pero si quedan unos hermosos y enormes troncos secos alrededor de la casa, que atestiguan la otrora existencia de este hermoso árbol en el paraje, asignándole aun el topónimo al lugar.



Lo verdaderamente notable de todos estos árboles es su gran tamaño, sobresaliendo sobre todo los Quejigos (como buena dehesa en optimo estado de conservación) y los Arces, siendo esta ultima clase lo más increíble que se puede ver, ya que este bello árbol, que las más de las veces lo veremos como un arbolillo, no suele pasar de los diez metros de altura, sobrepasando aquí esta altura, y con unos troncos que podrían pasar como de sabinas o quejigos centenarios.

En este aspecto yo le llamo a la Dehesa de los Olmos “la pequeña Montpellier”, por la ingente cantidad de arces, convirtiéndose en la mejor arceda de la Serranía de Cuenca, y posiblemente de muchos kilómetros a la redonda.



Para terminar de darle magia al lugar, tenemos allí lo que se considera el nacimiento de río Trabaque, que si lo sorprendes en época de lluvia será una preciosa cascada, y unos barrancos que forman los distintos arroyos que le van entrando al río, todos agrestes y bellos.



Siempre he dicho que si este paraje se viera amenazado, habría que cuidarlo con alguna figura jurídica proteccionista. Menos mal que este rincón tiene la mejor de las defensas: Por un lado, la botánica no tiene tanto reclamo como pueden ser un río con pozas, una ruta por un desfiladero o la subida a un pico.

Realmente los que no movemos a los sitios a ver curiosidades botánicas somos cuatro gatos, y además, gente siempre muy concienciada y respetuosa con la naturaleza.



Por otro lado, es un sitio de mala accesibilidad. Generalmente hará falta un coche todoterreno para llegar, a no ser que te quieras dar una buena pateada, habiendo un sendero que sale desde el merendero de la fuente de la tía perra, aunque algo largo y en algunos tramos hasta tedioso antes de llegar a la Dehesa de los Olmos.



Y por último, hablar de la Dehesa de los Olmos para mí, es hablar de mi padre. Solía ir continuamente, en las diferentes estaciones del año, ya que le encantaba ver el paso de los días y los meses en el mudar del color de los Quejigos y los Arces, en sus verdes pastizales, en ver como el Trabaque cogía más o menos agua, en sentir como la niebla se agarraba a sus diferentes rincones, en imaginarse la Casa de los Olmos habitada en el pasado, etc.

En resumen, ver como la naturaleza transcurre lentamente por este bello paisaje.







 Aunque sus momentos álgidos suelen ser el otoño con el cambio de color en los Arces y Quejigos o la primavera cuando todo arranca, la vamos a visitar un día invernal con el paraje bien cargadito de agua. 

                Vamos llegando pudiendo comprobar lo verde y húmedo que esta todo.


       Y sorprendiendo a una manada de ciervos campando tranquilamente a sus anchas.



Al fondo ya podemos observan la Dehesa propiamente dicha, donde resaltan claramente los Arces.


   Acerquémonos a un hermoso ejemplar que no hace mucho que ha echado todas sus hojas.



               Dejando un manto dorado a su alrededor que embellece aún más la Dehesa.



Caminemos por ella viendo los Arces como esqueletos arbóreos que comienzan su hibernación.



Aprovechando que estamos en alto, vemos el fondo: en primer término los Arces y detras se ven las manchas de los Quejigos aún con hoja.



      Me hace un día de esos locos que ora me amenaza lluvia, ora se me aclara medio cielo.



 Vamos a sobrevolar los Arces con el zoom para poder captar al fondo de la Dehesa la Casa de los Olmos, viejo rento abandonado.


Vamos a cambiar de época para que veamos los famosos Olmos que otorgan el topónimo al paraje, justo detras de la Casa.



El tamaño de sus troncos muertos nos habla de unas absolutas maravillas que debieron ser grandiosos.



Por allí aún quedan los restos de tres Olmos, que me imagino que cayeron por efecto de la maldita grafiosis que tanto daño a hecho a este gran árbol.



Volvemos a la entrada actual, para transitar por el borde de la muela que conforma la Dehesa.



                             Vamos a dirigirnos al fondo pues quiero enseñaros algo.



   Pero antes vamos a retroceder al verano para enseñaros esta hermosura de ejemplar. ¿ Un Arce de Montpellier?  En efecto.



O este otro. Si preguntáis a cualquiera qué árbol es este, lo normal que os diga cualquier tipo de roble, o una sabina, pero no, son Arces de Montpellier, los más grandes que yo he visto hasta ahora.



              Por aquí tenemos vista de lo que es valle del río Trabaque con nieblas al final.



                                                Pero lo que os voy a enseñar es esto.



Un precioso y semiolvidado camino de herradura que baja al cauce del Trabaque; de las pocas formas de bajar yendo paralelo al arroyo de la Cañada Espinosa, el que se puede considerar como su primer arroyo afluente.



                                     A estas las bauticé como las Carrascas Hermanas.



En la parte final el camino se ve invadido de vegetación. Hemos bajado entre 150 y 200 metros de desnivel.



Hasta que llegamos al cauce del Trabaque que baja bastante bien de agua para ser su cabecera.



Y aquí vemos como el río se va por una de las zonas de la Serranía más inaccesibles y agrestes, y que algún día os enseñaré.


      Volvemos a subir y ya tenemos la vista del Valle del Trabaque sin nieblas al fondo.



           Por aquí nos encontramos con alguna que otra Sabina de tamaño descomunal.



Os voy a enseñar una foto aérea hecha desde lo alto de la Muela para que veáis al fondo gran parte de la Arceda en cuestión.



Donde tirando de zoom podemos ver que son varios miles ya los ejemplares de Acer Monspessulanum.



Desde aquí se me abre una perspectiva río abajo de todo el valle hoz del río Trabaque que os hablo.



Y si miramos hacia delante, río arriba, tenemos su gran valle cerrado donde al fondo se ve.......


La famosa cascada del Trabaque. Este rincón de la Dehesa estaba sumido entre las nieblas pero aún así pude sacar la cascada.



No andaba mal de agua pero nada que ver a otra vez que os la enseñé AQUÍ,  una vez que lo visité con nieve.



                                    La Cascada del Trabaque y la Casa de los Olmos.



          Ahora nos vamos encontrando con hermosos Quejigos (Quercus Faginea)



                                Que los podemos encontrar de mil formas y tamaños.



Solo os voy a poner estas fotos de Quejigos, aunque en este Enlace podéis ver más de otra vez que lo visite hace ya unos años. Y si queréis ver más de este árbol, os recomiendo esta entrada: Quejigos de la Serranía de Cuenca.


                           Nos encontramos con un pino completamente tumbado.



                    En un recoveco del barranco del Trabaque nos encontramos con esto:



              De la ramblilla central cae algo de agua que crea esa pequeña cascada.



      Pero la mayor parte del agua viene de ese chorro que parece que sale de la pared.



Aquí tienen una surgencia made in Serranía tan usuales despues de lluvias fuertes continuadas.



Que crea una cola blanca espumosa y rugiente que va a buscar el joven río Trabaque que es lo que se ve al fondo a la izquierda.



Todos estos barrancos del Trabaque son de calizas tableteadas que les hace ser particularmente bellos.



 Foto de mi padre bañándose en una poza del río Trabaque justo antes de la cascada, en un caluroso día de verano en que ibamos los dos de ruta y tuvimos que refrescarnos de la calor que nos estaba cayendo.



Y con un arco iris sobre la Muela donde hice las fotos panorámicas de la Dehesa de los Olmos.


Y con otro sobre los Quejigos y Arces de la misma, me despido hasta la semana que viene.

18 comentarios:

  1. Nada que añadir, desde luego uno de los rincones más valiosos de la sierra, el pasado otoño tuve la suerte de caminar por allí, en un día de estos de nieblas aunque con todo muy seco, el caso es que coincidió con los ciervos en plena berrea, que más se puede pedir.

    Un saludo Toni.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Luis.

      Yo también he andado ese otoño por allí y aquello demasiado seco, incluso el cambio de color de las hojas de los Arces no fue tan vistoso como otros otoños, precisamente por la falta de agua.

      Un saludo.

      Eliminar
  2. Gracias por esta excursión por esas bellas fotos.Para los que no podemos visitar esos preciosos parajes nos es muy importante que los que sí podéis lo hagáis también por nosotros.Debe de ser extraordinario ver esos arces en otoño.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Antonia.

      Para eso estamos también, para poder enseñar estas maravillas a quien no puede hacerlo. Tú lo has dicho, aquello es maravilloso en otoño.
      Un saludo.

      Eliminar
  3. Precioso lugar que tiene un doble acceso, por la Fuente de la Tia Perra o por Villaconejos de Trabaque y por cualquiera de los dos, como narra Toni, te traslada a uno de las más bonitos lugares de nuestr serrania.
    Gracias Toni por recordarnos estos "Edénicos" lugares.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Pepe.

      Muchas gracias por tus palabras. El otro acceso al que te refieres no es desde Arcos de la Sierra o Castillejo Sierra. Es que Villaconejos lo veo algo lejos de la Dehesa.

      Me gusta mucho lo de "edénico"

      Un abrazo.

      Eliminar
  4. ¡Gracias Toni!. Una vez más te doy las gracias por ser mi ojos...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡¡Orgulloso estoy de poder ser tus ojos!!

      Un saludo.

      Eliminar
  5. Estupendo Toni.
    Impresionantes los arces.
    Disfruto como un enano, como amante de la botánica que soy, de esos monumentales ejemplares que bien merecen un abrazo ... y protección, sobre todo eso.
    Un abrazo para los árboles y otro para ti.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Paco.

      Gracias por tus palabras, y encantado que la magia arborea de la Serranía haya llegado hasta tí.

      Un saludo.

      Eliminar
  6. Hola Toni.

    Aunque te comento ahora, casi a punto de cenar, lo primero que he hecho está mañana ha sido leer tu crónica, ha sido todo un placer recibir al día, aunque sea de forma virtual, rodeado de quejigos, arces, sabinas, pinos y demás árboles, además, casi cría oir el estruendo que debe hacer esa Cascada del Trabaque.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Dani.

      Buena manera de comenzar el día impregnándote de tanto árbol y tanta cascada.
      Tú ya sabes que yo sin mi entrada semana de Per dalt y Per baix no puedo vivir. Además, esperamos esta primavera/verano ir más a VLC y hacer rutas.

      Un abrazo.

      Eliminar
  7. Solo una rectificación, no son ciervos sino gamos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias, anónimo, por el apunte. A uno se le ven ya buenas astas...

      Un saludo

      Eliminar
  8. Jose Maria Contreras Martinez10 de febrero de 2016, 2:09

    La dehesa de Los Olmos: Buenos recuerdos entre ellos su hermosura, y alguno menos bueno, donde un dia con un poco de nieve y de pronto una espesa niebla me dejó totalmente desorientado. Me salvó un gran majuelo que habia a pocos metros de la entrada desde el termino de Castillejo, allí me orienté y tomé el rumbo deseado, cuando ya empezaba a ponerme nervioso. Pero sirvió de una buena lección. Una vez más.gracias Toni

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Jose María.

      Es que la Dehesa de los Olmos con niebla se puede conventir en muy traicionera, al haber muelas con sus puntales y barrancos varios del Trabaque todos de calizas tableteadas muy parecidos. Yo recuerdo una vez que fui a ver Quejigos y tras dar varias vueltas, desorientarme y tener que subir a una parte más alta para ver mi situación. Si a ese extravío momentaneo le sumo que hay niebla, no me gustaría nada.

      Un saludo y gracias por tus palabras.

      Eliminar
  9. Hola Toni.

    Maravilloso paraje y un rincón botánico de excepcional interés. Me atrevería a decir que no hay otra arceda semejante en toda la Serranía. Ya sabes que a mi no me importa darme una buena paliza y senderear por donde haga falta. Solo pedir que este final del invierno y la primavera sean generosos en agua y poder contemplar aquello en su esplendor; crucemos los dedos.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Andrés.

      De lo que conozco de la Serraní, Alto Tajo y Montes Universales que no es poco, no sé de ninguna Arceda de estas características.
      Yo también espero que tus deseos se cumplan y tengamos una primavera y principio de verano verde y húmedo

      Un abrazo.

      Eliminar