domingo, 9 de octubre de 2016

LA HOZ DEL SOLÁN DE CABRAS POR DENTRO




La paulatina despoblación de la Serranía de Cuenca afecta negativamente en muchos aspectos. Los que disfrutamos del senderismo y de la exploración también la sufrimos, y además en nuestras carnes, nunca mejor dicho.

Dicha despoblación que hace que en los pueblos no quede casi nadie durante todo el año, exceptuando los meses de verano y algunos días sueltos, repercute en que la naturaleza crezca desaforadamente, invadiendo la vegetación los antiguos caminos, sendas y pasos que la gente de los pueblos mantenían limpias y despejadas.

Cada vez cuesta más llegar a muchos rincones, sea para ver un arroyo, una piedra, una fuente o un árbol.

Mis brazos, cuello o piernas plagadas de rasguños y arañazos dan cada vez más fe de todo esto que cuento. Yo ya me he acostumbrado pero hay que ser un poco masoquista para aguantar.





El tremendo paraje que os voy a mostrar hoy es muy representativo de todo esto, ya que por dentro de la espectacular Hoz del Solan de Cabras, u Hoz del río Cuervo, antaño la recorrían sendas bien marcadas tanto en su extremo sur con el celebérrimo Balneario del Solán de Cabras funcionando desde el siglo XVIII, como en el otro extremo donde una vieja y gran Herrería funcionó durante siglos allí dentro con el consiguiente trasiego de gentes y materiales.

Ahora bien, hoy en día, aquello está muy asalvajado. Hay tramos en que la senda aún está perfilada pero otros muchos ya no se ve; el buje (Boj), majuelos, espinos, guillomos, enebros y un amplio abanico de vegetación serrana hacen de aquello un suplicio, hablando claro. A esto hay que sumar que varias veces hay que cruzar y vadear el río, sin saber bien si uno lo está cruzando por donde debe ser para volver a coger la senda.

En contraposición, a toda esta dureza que sólo es recomendable a quien le guste mucho este tipo de senderismo extremo y aventurero, lo que nos envuelve es un paisaje mágico, la soledad del paraje es abrumadora, la espectacularidad de las paredes de la hoz, de los meandros del río, de las brutales rocas, de las múltiples pozas del río, del bosque allí asentado. Todo ello surcado por el concéntrico vuelo de cientos de buitres, expectantes y pacientes, recordatorio de que debemos andar con sumo cuidado para salir de allí de una pieza y no darles a estas imponentes aves carroñeras ninguna esperanza de llenar el buche.



Para acrecentar la dureza, hay que mencionar que la hoz es muy larga. Lo suyo sería dejar un coche en la puerta del Balneario del Solán de Cabras, y el otro en la presa del pantano de la Tosca, y empezar en este punto.

Yo la hice de ida y vuelta, y aunque no llegué al Balneario, cerca me quedé, perdiendo la cuenta de las horas que anduve allí dentro.

 Lo primero de todo es ponernos encima de la presa del pantano de la Tosca y buscar la vieja senda o camino que bajaba a la Herrería.



Verán fotos de dos ocasiones: la principal que fui yo solo, donde recorro la hoz de ida y vuelta, y otra segunda ocasión que baje con Maru para ver la Herrería y los alrededores.


 Si se investiga con detenimiento se veran restos de mampostería cuando esto era un camino de herradura para salir de la Herrería con mulas.


 La bella senda entra en la Hoz del Solan de Cabras u hoz del río Cuervo haciendo muchas lazadas.

 Tras mucho bajar por fin llegamos a las ruinas de la vieja Herrería puesta a orilla del río Cuervo.


                           El suelo esta plagado de piedras de hierro como esta.


     Llama la atención lo grande de todo aquello, habiendo muchas construcciones juntas.



Ciertas parte de la Herrería están en buen estado todavía.

Viendo el sitio donde está ubicada, nos es inevitable preguntarnos porqué la hicieron allí dentro, con tan mala accesibilidad y teniendo que salir y entrar continuamente de la Hoz. A ver si alguién nos puede proporcionar información sobre esta Ferrería.


 Allí mismo tenemos el río Cuervo. El color del agua en principio como turbia, viene dado a que en la Presa de la Tosca se coge el agua de abajo, de la parte del pantano que está con el fango. Según transcurra el río por la Hoz, se irá aclarando.



Lo suyo es ir río abajo pero iremos río arriba por un viejo canal de agua que la llevaba hasta la Herrería, para ver un rincón de esos húmedos y exuberantes. Luego volveremos a la Herrería otra vez.

 

 Allí hay un estrechamiento del río, donde se puede ver un viejo edificio tobáceo.


 Allí se pueden ver estos árboles, qué a ver si alguien me lo confirma pero creo que pueden ser Abedules.


 Que nacen allí de forma suelta y ejemplares jovenes.

Avanzar por aquí no es fácil.


 Y se crean pequeñas pocejas que un servidor no se puede ir sin catar. Y si, están viendo bien: me bañe en pelotas, y el agua estaba terrorífica (estamos en el mes de Junio)


 Volvemos a la Herrería y comenzamos a bajar río abajo por la senda mientras nos encontramos cosas peculiares.


 La senda a ratos la vemos con sus restos de pasado.

 A ratos (los más) esta comida por la vegetación.


 En esta ruta hay que ir pendiente de lo que tenemos encima nuestro, pues se pueden ver cosas .....


 Como este formidable arco rocoso.


Algun saliente hay para que podemos ver por donde iremos. Fíjense lo cerrado de la vegetación. El río iría por el medio.

 Ricas surgencias nos van saliendo al paso.


Hay veces que dejo la senda o lo que queda de la senda, para bajar un poco y asomarme al río, que veo que ya va cogiendo otro color. 


Pero lo imponente de todo esta ruta, es los cortados y paredones rocosos que tenemos a cualquier lado que miremos allí dentro.


Donde si avistamos con el zoom, veremos rincones de pura exuberancia.


Paredes de más de 100 metros.


 Sigo avanzando a ratos muy penosamente, mientras me queda tiempo para algún autorretrato.

Ya he pasado el tramo de la Hoz del Alongero y ahora debo hacer las bruscas curvas y meandros de la Cola del Potro, el Puntal del Soto Negro y de la Peña Rubia, donde al estar más cerradas, la vegetación llega a ser muy frondosa e intransitable.

Al bordear el Puntal del Soto Negro, me aparece esta maravilla de la erosión serrana.


 El Yunque.


 Vista del Yunque desde la parte superior del Puntal del Soto Negro.


En el río vemos que van apareciendo rincones de ensueño.


Y el Cuervo por dentro de la hoz.


   En el río se ven buenas pozas donde el color del agua ya ha dejado atras las aguas revueltas del pantano y se torna verde y cristalina.

Que paz y sosiego se respira allí dentro.


Este tramo del río avanza entre cascadas y grandes bloques pétreos en el cauce.


A la izquierda arriba tenemos el Yunque, al que ya hemos dado la vuelta y lo vemos desde el otro lado.


    Esos rincones junglescos me llaman mucho, pero me imagino que para llegar allí no debe ser fácil.


 En esta poza no me pude aguantar y tambien me bañe, pese a no hacer mucho calor ambiental. Otra cosa era el calor que llevaba yo de luchar con la vegetación.


 Pero la senda no va pegada al río, sino más arriba, por lo que debemos volver a subir mientras seguimos viendo rincones acuáticos chulísimos.

 Allí adelante a la derecha tenemos la enorme pared de...


Del Puntal de la Peña Rubia o de la Cruz del Solán. Estamos llegando al Balneario.

Se me van los ojos al río.


A la vuelta de esta ladera ya veríamos el Balneario del Solán de Cabras. Aunque yo me volví en este sitio. Varias circunstancias me lo aconsejaron.


Ya he dicho anteriormente que la Hoz la recorrí solo. Siempre he pensado que en sitios de alta montaña tipo Pirineos o Picos de Europa nunca hay que salir solo, hay que buscar compañía. Aquí en la Serranía, es zona de media montaña y no es sitio a priori peligroso aunque también sería aconsejable siempre ir con alguien, pero bueno hay muchas veces que esto no es posible, y en mi caso, soy muy lobo solitario y disfruto, tanto en soledad como en compañia. ¿Porqué os cuento esto?  
Porque esta ruta es de esas que recomendaría que la hicieran con alguien, que no os metáis allí dentro solos, como hice yo. ¿Qué pasó para que recomiende esto
Pues en una de las veces que iba por la senda retirando vegetación y avanzando duramente, una rama de Quejigo seca me rasgó la cara haciéndome un corte justo debajo del ojo. Siempre suelo lleva gafas de sol para estas ocasiones pero en ese momento no las llevaba puestas. La herida no fue nada ya que era superficial pero un centímetro más arriba me habría dado en el ojo, y allí sóló, cansado y sin cobertura, cuando para llegar al coche me faltaban unas horas aún, me habría encontrado con un problema serio, de esos que hay que evitar a toda costa.

    Pero no sin antes, regocijarme y disfrutar con todo lo que me rodea, como esta vista hacia atrás.

 O a un lado.

También indicar que una vez puesto en este tramo de la hoz en que vas dando los quiebros a los meandros del Soto Negro, Yunque y demás, hay que intentar vadear el río y ponernos en el lado izquierdo mirando río abajo, es decir, por el otro lado del que voy yo en las fotos. Y eso es así porque la senda que viene del Balneario por ese lado está en mejor estado (por lo menos esa parte final), debido seguramente a la gente del Balneario que la transita más, haciendo que esté clara y perfilada.

 Despido esta entrada con esta hembra de Caballito del Diablo vista allí dentro.

En definitiva una ruta preciosa pero muy dura, debido a la exuberante vegetación y a la ausencia casi total de senda en muchos tramos por estar comida por dicha vegetación. Revelador de la dureza de la misma, es que no he vuelto a recorrerla integramente. He hecho mas rutas por allí pero en tramos sueltos, no en su totalidad como en esta ocasión. 

Hasta la semana que viene. 

21 comentarios:

  1. Enhorabuena Toni ,precioso articulo aunque debo hacer un llamamiento a las autoridades ya que como bien has dicho el pantano de la tosca al desaguar por la zona inferior expulsa mucho fango y afecta negativamente a la vida del rio,algo que tambien se da en el pantano de la toba y afecta mucho en la vega de uña y los cortaos de villalba donde en el fondo del rio se crean una especie de costras sobre las piedras imposibilitando asi la vida de macroinvertebrados y larvas que a su vez son el alimento de truchas y otros peces,por no mencionar que al "calcificarse" los frezaderos las truchas no pueden realizar la puesta y todo esto se ve reflejado en una disminucion considerable de las poblaciones de truchas en los ultimos años.

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    1. Hola Anónimo.

      Gracias por tus palabras. Estoy contigo al 100% en exigir a quien corresponda el coger las aguas de arriba. En la Toba lo tengo comprobado como por Uña baja siempre el agua como grisacea y turbia. También me pregunto el porqué la cogen del fondo? Será para limpiar el fondo me imagino pero que siempre sea así....

      Un saludo.

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  2. Hola Toni.

    Ya pudimos disfrutar de ella, en otras entradas desde las alturas, y por fin, la hemos disfrutado por dentro.

    Sin duda es un paraje espectacular, una lastima que la despoblación, y el poco interés de las diputaciones y gobernantes de la zona, haga que se pierdan estos senderos, pero también por otra parte, el que la gente no transite por ellos, permite mantener el lugar "intacto".

    Otra cosa es tener que luchar contra la naturaleza, yo se muy bien de lo que hablas, ya que soy un habitual de lo intrincado, y mis piernas, están contnuamente llenas de arañazos, y más de un siete, eso si, estoy contigo en que este tipo de lugares es aconsejable ir acompañado, pero es que no siempre se puede, y quedarse en caso para mi, no es una opción.

    Un saludo.

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    1. Hola Eduardo.

      Ya tocaba que la enseñará desde la jungla del interior. Veo que también estas habituado a este tipo de rutas, que como bien dices por un lado son un suplicio pero por otro el estar el sitio tan virgen e intacto es muy gratificante.
      Está claro que a los que nos gusta esto, no tenemos remedio: llegamos a casa solos, reventaos, llenos de arañazos pero felices como perdices.....

      Un saludo.

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  3. Hola, hemos intentado hacer la ruta hasta el Balneario desde el embalse de la Tosca, y nos hemos encontrado con la misma situación, el camino estaba intransitable.

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    1. Hola Javier.

      Tambien vosotros lo habéis comprobado. Ahora ya a toro pasado, lo suy es empezar desde el balneario por el lado izquierdo y la senda va a media altura y todo ese tramo que pega las curvas de los meandros está más desbrozada, aunque del rio ves poco.

      Un saludo.

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  4. Hola Toni, ya te pregunté hace unos años por esta ruta y me dijiste que tenias muchas ganas, nosotros ya lo hicimos dejando otro coche en el parking de la embotelladora, es una ruta muy difícil por lo intrincado pero merece la pena. También asomarse desde la Cruz, desde el castillo de los 7 condes o ir a ver el sumidero del embalsador y acercarse al borde de solán (con más de 100 metros)

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    1. Hola Pako.

      Si bueno la ruta entera la hice ya hace unos 6 o 7 años pero no la había colgado hasta entonces. He vuelto a bajar muchas veces por la senda que baja de la cruz, he ido por los bordes de los siete condes o por los de la Muela del rebollar pero recorrerla entera ya no lo he vuelto a hacer.

      Un saludo.

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    2. Nosotros salimos desde el embalse de la tosca, todo el tiempo a media altura por el lado derecho, vimos el río 2 veces, una de ellas en la poza de tu foto, a veces parecía que había sendero y la mayoría arañandonos con la vegetación (y eso que uno del grupo había estado el sábado anterior abriendo sendero con la hachuela y haciendo marcas) llegamos anocheciendo , muy cansados pero con la satisfacción de haber pasado un día genial en este paraje inigualable.

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  5. Estoy anonadado por estos parajes que me muestras yo he estado en Puente Vadillos este verano pero no por ahi precisamente y la naturaleza esta en estado puro es una pasada pienso reperit mas años porque estos parajes me dan la vida Gracias por tus reportajes que como conquense en el exilio me hacen enormemente feliz

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    1. Hola Miguel

      Gracias por tus palabras, y sabes una cosa: me encanta reconfortar con mis entradas del blog a los conquenses en el exilio.

      Un saludo.

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  6. Hola Toni.

    Llegas a casa, después de haber estado toda la jornada batallando contra la vegetación, cansado, te duchas y te quitas la mugre, los numerosos arañazos que tienes en brazos y piernas escuecen como demonios al contacto con el agua, cenas, te acuestas, te siguen molestando los arañazos...pero que a gusto duermes esa noche, incluso eufórico, y más si el resultado de todo ese suplicio ha sido una ruta tan satisfactoria visualmente como la que nos has mostrado, resumiendo, que sí, que un cierto grado de masoquismo si que tenemos...

    ¿Intentando captar más público femenino para el blog? ;-)

    Un abrazo.

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    1. Hola Dani.

      Que bien lo has resumido esa sensación. Además en mi caso, cuando llego a casa me miro los brazos con sus arañazos con cierto orgullo de combatiente.
      Jejeje, yo creo que ya tengo un importante segmento de población femenina en mi público. Es que para la fecha que fuimos en ningun momento se me ocurrió echar el bañador. Aunque la realidad es que no me pude meter más de lo que ves en la foto. Estaba tan gélida que era inaguantable casi al instante (y para que yo lo diga que amo las aguas frías).

      Un abrazo.

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  7. Yo me apunto a hacerle las fotos........

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    1. Y gracias a tí por leerme y comentar, Castellano de la mancha.

      Un saludo.

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  9. Hola Toni.

    Durilla la Hoz del Solán, eh? Yo hice un intento hacia 2004-05 desde el balneario a la Tosca, y en la Cola del Potro dije basta... y hasta ahora. Pero el desafío ha quedado ahí y no se yo si algún día volvería a intentarlo por ahí adentro vista tu entrada. Todo aquello es imponente, y las ganas de meterse por allí pueden igualar a las de no volver a hacerlo. En fin una joya salvaje y exuberante. Ojito con los ojos, valga la redundancia, que aún tenemos que contemplar muchas maravillas como ésta.

    Un abrazo.

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    1. Hola Andrés.

      Yo creo que está bien recorrerlo una vez a lo largo para conocer, sufrir y admirar aquello, pero luego se puede volver sin hacer la travesía entera. Por ejemplo, del puntal de la Cruz del Solán baja un senda preciosa que te lleva a las pozas donde en la entrada me vuelvo yo. Esta muy chula y asi conoces todos esos rincones acuáticos, aparte que transitas por la senda que viene del balneario que está en muy buen estado.
      En fin, uno de esos sitios salvajes que le otorgan fama a la Serranía como uno de los últimos reductos del centro de España donde la naturaleza aún se mantiene bastante virgen.

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