domingo, 26 de marzo de 2017

LOS TILOS DE GARCIELLIGEROS Y LA ENTRADA DEL ASNO




Uno de los bosques mas relictos y preciosos de la Serranía está dentro del cañón del Jucar entre Uña y Villalba. Y digo dentro, pues todo su lado derecho, mirando río arriba, es de bordes de cortados rocosos de varios metros que lo hacen imposible de bajar. Célebre ese cañón pues en la parte final antes de llegar a la Central hidroeléctrica de Villalba está el Tranco, sucesión de pozas y estrechos que lleva muchos años haciendo las delicias de los bañistas y barranquistas. Cuando ese tramo, compuesto de una senda con tuneles, se acaba, comienza ya el valle cañon del río donde ya no es posible avanzar, a no ser que se vaya por el agua. Estamos hablando de varios kilómetros río arriba.

En la 2ª mitad del  siglo XX se dinamitó la pared para conseguir pasar una pista que baja hasta el río en una acusada pendiente, ya que el agua que se bebe en la ciudad de Cuenca viene de un manantial que está ubicado allí abajo. De esa pista sale lo que parece una antigua vía de saca de madera que el paso de los años ha hecho que este casi desaparecida y obsoleta, pero suficiente para poder ir y llegar hasta los Tilos de Garcielligeros, pues si no es por esta vía de saca llegar habría sido bastante penoso, ya que todo el bosque asentado allí sale en una ladera empinada y difícilmente accesible.

Hay que recordar que allí mismo, al otro lado del río, se construyo en la década de 1920 el canal de agua de Uña a Villalba, aunque la vía de saca parece posterior. En todo caso, un rincón de esos que no me canso de recorrer.




El otro punto de nuestra ruta es la Entrada del Asno, que es una espectacular, temeraria y aérea bajada a la empinada ladera donde están diseminados los Tilos de Garcielligeros.  Viene a ser otra manera más salvaje de llegar a los Tilos. Si no te dicen que por ahí se puede bajar, nunca pensará uno que por esos bordes se puede salvar el desnivel. ¿Y porqué una bajada por ahí? ¿Para qué bajaban con los burros? La explicación es muy sencilla, ya que es la bajada que utilizaban las mujeres de Uña para bajar a coger hojas de tilo para sus infusiones y remedios caseros cuando no había otra manera de llegar allí, mucho antes de que se llevaran a cabo las obras del canal, dinamitando pasos rocosos para poder pasar pistas y vías de saca.

Fue Javier Lopez Arcas quien me contó esta curiosa historia de la bajada del asno, que a su vez se lo había enseñado Mariano Lopez Benito, otro experto en Serranía. Dar las gracias a los dos. Comentar que no hay que confundir esta Entrada del Asno con la Raja (cosa que yo hacía), abertura que se hizo en las verticales paredes rocosas  para poder bajar por un plano inclinado y un sistema de poleas una vagoneta cuando la construcción del canal, y que están muy cerca un sitio del otro. 

 Lo primero ponernos en los bordes del valle cañon del Júcar al que vemos abajo y recorrerlos en sentidos descendente con las aguas del río.


                  Podemos comprobar in situ que llegar al piso de abajo es imposible.

 Pero vamos a llegar a un punto que las paredes ceden en verticalidad y en el lugar que menos altura tienen es donde se abrió la pared para meter la pista forestal que baja hasta el río.

Una vez dentro del valle, podemos observar como la pista sigue bajando hasta el río y  nosotros iremos hacia la derecha, no muy lejos de los bordes rocosos.


 Aunque si miramos para atrás, podemos ver a la derecha la Balsa de la Central de Villalba, pueblo que podemos avisar entre los paredones rocosos, y al fondo la Sierra de Bascuñana.


            Comprobamos la calidad del bosque que allí se asienta con un hermoso pinar.


 Aquí hemos dejado la pista forestal que comienza a bajar vertiginosamente, y ya vamos por la vía de saca que va en linea recta, más o menos, paralela a los cortados rocosos.


              Cortados que en todo momento vemos que los tenemos encima nuestro.


                                                                        Literalmente.


               La vía de saca ya hemos dicho que se encuentra completamente asalvajada.


                                                 Y recios pinos nos van saliendo.


                     Allí dentro si uno observa detenidamente verá al amigo Gyps fulvus.


                    Y por la ladera sorprendí a esta Cabra montesa (Capra pyrenaica).


 Algun saliente tiene la vía de saca donde podremos ver la tremenda verticalidad de las laderas de valle cañon.


  Desde aquí se ve reflejar el Júcar, estando en la curva hacia la izquierda el Manantial de los Baños o Royo Frío.


Al poco ya nos toparemos con los primeros Tilos (Tylia platyphyllos). Vamos a ver fotos de los tilos de tres ocasiones, con hoja y sin hoja,  yendo solo, con mi cuñado y mi madre y con Paco. Un impresionante árbol, del que yo siempre digo que en Cuenca no tenemos hayas, pero en su lugar, tenemos Tilos. Las otras dos áreas ricas en Tilos de la Serranía de Cuenca son la Hoz de Beteta y el Alto Tajo, pero posiblemente los de Garcielligeros sea el bosque de Tilos más anciano de todos. En su día, le dediqué a este árbol una Entrada temática.




















A los tilos les encanta estas verticales pedreras y a su vez exigentes en humedad, por eso los valles fluviales, como este del Júcar, son su habitat preferido.
























 Bien entrada la primavera es todo un espectaculo asistir a su olorosa floración y como las abejas obtienen su polen en un macroconcierto de zumbidos celestiales.



















Despues de ver los Tilos vamos a seguir la vía de saca más adelante pues se puede empalmar con la Raja, una abertura artificial que se hizo a principios del siglo XX para poder bajar una vagoneta por railes hasta el río para ayudar en la construcción de canal, y que ya os enseñé mas detenidamente en esta entrada del 2012. 
Aunque en su parte final ya no hay vía de saca y es un poco penoso avanzar por allí, con la laderas verticales y la cantidad de vegetación que hay. Os voy a enseñar alguna foto.


Al poco de avanzar se nos abren unas vistas maravillosas de los bordes del valle cañon y al fondo el Picón de Royo Frío, al otro lado del valle..


Cuando la vegetación se hace inextricable, yo me pego a la pared rocosa pero aún así el avance es jodido.


  Todo para poder llegar a la Raja y la obra que allí tuvieron que hacer hace más de 100 años.


Queda claro el revelador nombre de la Raja, aunque como ya la vimos en su día, no hablaré más de ella.


                                                Otra vista chula del Picón del Royo Frío.



 Volvamos a los Tilos de Garcielligeros, ya que en el caso de querer hacer la ruta circular, es más factible en vez de tener que llegar hasta la Raja con lo penoso que es, subir por la Entrada del Asno. 
Pero un momento! No había dicho que no hay manera de salvar el desnivel rocoso de las paredes  del valle cañón del Júcar, más que por la pista forestal que dinamitó el paso en su día, y por esta Raja que os acabo de enseñar. Entonces, ¿esto supone que hay otro paso? En efecto, vamos a ir a la parte alta de los cortados rocosos para bajar por la entrada del asno.


    Si se tiene algo de vértigo no se aconseja bajar por aquí, y de hacerlo, con mucho cuidado.



                  Eso si, las vistas que se abreln del cañón del Júcar son muy chulas.


         Cuidado tambien con la pisada pues la piedra en algunos sitios es descompuesta.


                                     Tela marinera el sitio por el que tenemos que bajar.


 La perspectiva que se nos abre a mitad de la bajada, de toda la pared corrida es muy chula.


Paco y yo pusimos un par de hitos de piedra (uno de ellos encabeza esta entrada) para que se viera por donde hay que bajar, porque si no, aquello acojona un poco.

Desde aquí podemos ver la zona donde más Tilos hay y que os he enseñado en las fotos anteriores.


                             La unica manera natural de bajar al valle cañon del Júcar. 


                                          ¿A ver si me encuentran, queridos lectores?


 Por aquí bajaban y subían con el burro para recoger hojas de Tilo para las infusiones las mujeres de Uña. Increible!

Pero no solo os voy a enseñar esta bajada, sino que al pie de la pared rocosa hay una cosa digna de ver, y es uno de los Tilos más grandes de Garcielligeros. No me atrevo a decir si es el más grande, pues la ladera de Garcielligeros es muy extensa y bien seguro que hay por ahí alguno desperdigado en lo más inaccesible que gasta tamaños descomunales, como este que os voy a enseñar.
  
Sus ramas se adivinan, lo que pasa que al haber tanta vegetación no sabes bien donde empieza y donde acaba.

                                                                   Vaya bestia de Tilo.


                                     Tremendo. Fíjense en la esquina inferior derecha.


     Este Tilo en uno de los muchos recovecos de sus poderosas raíces tiene su propia hada protectora.


          No sé los años que puede tener pero es un árbol (y el sitio) que supura magia y serenidad.


A la hora de ver estos árboles hay que tener cuidado con las pisadas, y en este caso hacerlo encima del robusto tronco, con cuidado de no pisar el frágil sotobosque que nace entre sus raíces, ni sus jovenes ráices o musgos que ayudan a proteger el árbol. No cuesta nada tener cuidado.


                             Sus diversas y recias ramas desafían la inclinación de la ladera.


                                              Y el interior de sus troncos fascinantes.


Y despido la entrada con este mirador natural al subir de la Entrada del Asno. A partir de la semana que viene ya tocan dos entradas de Nueva Zelanda.

Hasta la semana que viene.
 

15 comentarios:

  1. Está muy bien definido el título "MAGIA SERRANA". Una maravilla el espectáculo de los tilos y el paisaje tan bello.
    Gracias por darnoslo a conocer.

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    1. Hola Adelaida.

      Muchas gracias a tí, por tus palabras y por comentar.

      Un saludo.

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  2. Como si de un paraje encantado se tratara, entre cárcavas, ríos, gigantescos pinos, rapaces, ungulados y centenarios tilos surge la magia serrana en tu compañía amigo mío.
    GRACIAS SERRANO BANDOLERO.

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    1. Hola Patxi.

      Despues de las escenas underground del finde, ver esta entrada es mucho más zen, jajaja

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  3. Hola Toni.

    Qué bonitos que son los tilos, y qué porte que tienen, y ese último que nos enseñas es descomunal, todo un gigante de los bosques, maravilloso. Y esa bajada, ufff, llamarla peliaguda es poco, solo apta para intrépidos. Mira que he mirado las fotos veces y aún no me explico por donde bajasteis, aunque supongo que sobre el terreno se verá más claro, que no fácil jeje.
    Ah, y volviendo a lo de los árboles gigantes, ayer en Castellón, en la feria alternativa, habían unos chicos que vendían árboles (plantones), nos fijamos en uno que parecía ser un tejo, y el chico nos dijo que era una secuoya, a raíz de eso nos explico donde está la que él cree que es la única de la provincia, y nos explico donde está, por la zona de Morella, en una finca privada, dice que fueron ellos al ver la magnitud del árbol, los que se acercaron y pidieron permiso para verla, y sacar del error a la dueña, que siempre había pensado que era un tejo!!

    Un abrazo.

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    1. Hola Dani.

      Si te digo la verdad, Paco y yo no veíamos la bajada por ningún lado al principio. De hecho, íbamos hacia un lado, pumba se acababa en cortado al vacío, íbamos a otro lado, igual. Y hubo un momento que Paco me decía que si yo estaba seguro que por ahí se podía bajar. Pero al final sobre el terreno, se adivina el caminito.
      Que curioso lo que cuentas de la Sequoya/tejo esa en finca privada. Aquí en Cuenca hay dos muy hermosas en un parque, pero así en mitad del campo (se plantaría en su día) deben molar verlas más...

      Un abrazo.

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  4. REPORTAJE A LU CI NAN TE. Una autentica maravilla, os felicito y os agradezco como conquense amante de nuestra Serranìa que nos hayais dado a conocer este extraordinario paraje y sus grandiosos tilos. Enhorabuena

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    1. Hola Anónimo.

      Muchas gracias, y encantado que te guste. La verdad que todo el valle cañon del Júcar es un paraje lleno de rutas, parajes y cosas curiosas de ver, pero este bosque de tilos con estos pasos son mucho más desconocidos.

      Un saludo.

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  5. A mí me llevó Mariano hace unos años.Gracias por recordarme estos pasajes.

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    1. Hola Javier.

      El mejor guía posible para bajar por ahí y ver ese enorme Tilo. Encantado que te guste.

      Un saludo.

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  6. Hola Toni.

    Ya sólo estar allí, metido en aquel cañón, bordeando sus altos paredones o intentando su descenso por tan temerarios caminos es un privilegio sin igual. Esas joyas botánicas merecen todo nuestro respeto y admiración, así que dales otro abrazo de mi parte a esos venerables tilos cuando tengas otra oportunidad, je,je.

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    1. Hola Andrés.

      Pues sí, el cañón del Jucar es un ecosistema de primera calidad, tanto por los bordes, lado de Majadas o lado de Villalba, por el agua o por las las laderas.
      Descuida que se los daré.

      Un abrazo.

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  7. Hola Toni...
    Literalmente...¿por donde coño bajasteis?¡¡bufff!!...jejeje.Bueno bromas aparte,la verdad es que al igual que comenta Dani,te fijas en las fotos y en algunas dices...imposible,pero después desde otra perspectiva dices...oye,pero si parece hasta fácil...jajaja.Toda mi admiración hacia esas gentes que recorrieron esa Serranía salvaje,en busca del Tilo.Imponentes arboles si señor y como no podía ser de otra forma,magnifica entrada,como siempre...
    Un abrazo.

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    1. Hola Juane.

      jajaja, es verdad que de donde lo mires parece fácil o difícil. De todas formas, ya me han comentado de bajar por ahí, y no lo recomiendo a gente que no sea experta senderista o tenga vértigos. Y si lo Tilos son imponenetes; no solo por el árbol en si, sino por los sitios donde sale que suelen ser rincones de esos exhuberantes y agrestes.

      Un abrazo.

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  8. Esa ruta se puede completar, o alargar, subiendo en dirección a Uña, por dentro del cañón del Jucar, entre un bosque casi impenetrable de boj, para coronar de nuevo sobre la roca, por otra entrada,«Royo chico», tan espectacular como toda la zona.

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