domingo, 2 de abril de 2017

HOBBITON, LAGUNA TERMAL Y LAS PLAYAS DE COROMANDEL (NUEVA ZELANDA)




Esta semana en Magia Zelanda vamos a saltar a la isla norte, más poblada que la isla sur y algo más pequeña en extensión . La capital es Wellington con unos 300 000 habitantes, aunque la ciudad más grande es Auckland al norte de la isla con una población algo menor de millón y medio de habitantes. Todas las demas ciudades que hay no suelen pasar de los 50 000 habitantes como mucho.

Aunque en ella no hay ninguna cordillera montañosa como los Alpes de sur, no es una isla que se caracterice por sus llanuras. Las hay, sobre todo la gran meseta central volcánica pero su relieve es muy sinuoso e irregular, plagando de colinas y montañas de baja y media altura con mucho bosque. Eso sí, el verde es característica importante, el tiempo suele ser bastante lluvioso y eso hace que el verdor sea la tónica habitual, aunque su rasgo principal es que es una isla en gran parte termal, el agua sobrecalentada sale a la superficie a través de las rocas. El lago Taupo, el más grande de NZ ocupa el cráter de un extinto volcán.



En esta vamos a ver un manantial termal de los muchos que hay en la isla norte, y luego iremos a ver ese paisaje de colinas verdes y exuberantes tan normal por esta isla. Lo curioso que este paisaje lo conocéis todos o casi todos. Estamos hablando del escenario natural de la película El Señor de los Anillos, ya que toda NZ es la Tierra Media y este lugar que os voy a enseñar es conocido por nosotros como La Comarca, o Hobbiton, que es su nombre original. Un viejo fan como yo de las libros de Tolkien y las pelis de Jackson iba a estar en un sitio que si le llegan a decir a aquel niño de 11 o 12 años que iba a estar alguna vez por donde correteaba Frodo, Bilbo y Gandalf el gris, habría abierto la boca con cara de pasmo.

Para terminar veremos un poco de sus playas del norte de la isla, donde el tiempo es más cálido, y acompañándolo, una suerte de playas, mezcla de playa del cantábrico español con un toque caribeño. En definitiva,  unas playas muy chulas, y eso que nosotros solo vimos dos o tres, de la pequeña península de Coromandel.

 Este es uno de los muchos lagos termales que hay. En este caso el de Okakei korako. Hay que recordar que la huella maorí se nota más en la isla norte que en la sur.



 Montaremos en barco para llegar al otro lado que es donde está ese manantial termal que véis como entra en el lago en forma de lengua cascada.



                                          Sus cascadas y colores variados es todo un delirio.



Y piscinas de todos los tamaños a los que van a confluir todos los fluidos vaporosos que emite este edificio termal.



                                                        Piscinas de lodo hirviendo.




                             Un cueva termal anegada de agua todas sus galerías.




           Hay aguas de todos los colores como esta completamente cristalina, y bien calentita.




                  La jungla rodeando todo este edificio termal le da un toque fascinante.




La mayor parte de este edificio termal que acabamos de ver está dentro de las aguas del lago, por lo que el agua está semi caliente y con una vegetación acuática muy extraña.


Nuestro siguiente paso será ir a ver el hogar de los hobbits, la Comarca o Hobitton que es su nombre original. Hasta ahora, y llevábamos más de una semana en NZ, no es que hubieramos visto muchas aglomeraciones turísticas, pero en Hobittón se rompió esa regla. Aquello es una maquina de hacer dinero a espuertas, y no lo veo nada mal, ya que aprovechan el tirón que tiene aquello. Vámonos a verlo.

 Lo curioso de todo es que este paisaje, aunque creado y mantenido  para la ocasión, es el típico de la isla norte de NZ.


  Hobitton tiene sus propios trabajadores que se encargan de mantener aquello completamente vivo. Entre los currantes hay concursos a ver quien saca la calabaza más grande de los huertos.


 Parece que nuestros queridos hobbits han salido un momento para dejarnos a nosotros entrar en sus hogares.


 Solo la casa de Frodo y Bilbo Bolson tiene habitaciones por dentro. Todas las demas es la fachada y un pequeño cuarto, aunque el gobierno de NZ obligó que todas las casas de los hobbits que son muchísimas, tuvieran cimientos para que no se hundieran.


Y hablando de la casa de la colina, allí la tienen. El árbol que está encima no es natural y está como pegado hoja a hoja, ya que Peter Jackson dió una guerra tremenda para que saliera como el quería.


La Comarca.


 Miren el tamaño de las personas para calibrar los pinos de la Comarca.


 Subamos a la casa de Frodo y Bilbo, a la que no te dejan entrar, pero me basta con imaginarme abrir la puerta y ver la casa como es en en la película.


Si uno se fija detenimanete verá detalles como estos quesos reales en uno de los armarios de la casa.


En esta explanada es donde se celebra el cumpleaños de Bilbo, Galdalf tira fuegos artificiales y Merry y Pippin lían una gorda.


                                                                      El Molino del lago.


La taberna de Hobitton donde los hobbits beben y se chispan.


 
            Y con esta vista de la Comarca, despedimos nuestra visita a tan singular sitio.


Ahora tocaba un par de días en las playas del norte de la isla, donde al llegar ya se notaba la humedad del calor del verano del sitio, y aunque estaba nubladete, incluso chispeando, las temperaturas eran muy buenas de unos 25º. Extrapolando el asunto a España, el norte de la isla norte sería como aquí el mediterraneo o las playas de Andalucía. Iremos a la península de Coromandel, donde la calidad y variedad de playas era alucinante, y eso que nosotro no vimos más que tres playas. Desechen la idea de casas y urbanizaciones cerca de las playas. Allí las poquitas casas que hay están engullidas por la vegetación, que hace que pasen casi inadvertidas entre tanta virginidad. Vamos a ver fotos de estas playas.

 En esta playa hay un pueblo pequeño pero como los árboles y la vegetación es tan profusa, uno no se da ni cuenta.


               Esta es la tónica habitual: mucha vegetación e islotes por todos los lados.


 Buena pinta, eh: salvaje, solitaria y bella, y ya digo que esta es la playa del pueblo donde dormíamos.


                          Luego hay otras muchas a las que hay que llegar andando.


                         Donde cualquier rincón invita a la relajación y a la tranquilidad.



                                      En este caso estamos en la Cathedral Cove beach.



                                         Con esta maravillosa vista desde su pórtico.


                    Y esta isleta producto de la acción volcánica que es puro delirio visual.


     ¡Ah! decir que ese día en Coromandel lo comenzamos viendo el amanecer sobre la playa. 


El idioma maorí se las trae consigo, y si no lean en voz alta conmigo y de manera rápida lo de abajo, jejejeje.



Aquí  tienen al par de dos, el Comandante y el Coronel dispuestos a coger una lancha que nos lleve por el litoral de la península de Coromandel. 


                                   Comenzaremos a ver formaciones rocosas peculiares.



                          Acercándonos por los acantilados donde se ven cuevas varias.


                                                               Entrando a varias de ellas.




 Los islotes suelen estar cubiertos de jungla recordándome a esas fotos de otros lugares como Thailandia.



                            Con formas raras que me estaban compeletamente estupefacto.



           En esa nos dice el barquero de la lancha que tambien vamos a entrar si se puede.



 Y la lástima era que la marea estaba alta y no podíamos pasar porque si no, se llega a un lago interior que se forma en un islote que es toda una pasada según vimos en fotos.



                                                                                 Otro islote.



                                         Por ese arco nos pasara el conductor de la lancha.


                                               Vista de la Cueva Catedral desde la lancha.


          A esa hora la playa de Cathedral Cove y sus singulares piedras tienen más afluencia.


 Lo de las playas de NZ era para dedicarle un capítulo aparte, pero entre que 17 días es poquísimo tiempo (dedicándolo a las dos islas) y que solemos ser más de montaña, pues como que vimos muy poquito, es una lástima pues el tipo de playas de NZ salvajes y rodeadas de naturaleza, sin construcciones y con poca afluencia turítistica, son de las que nos gustan y enamoran. En la foto de abajo pueden ver una playa de cerca de Wellington, al sur de la isla norte.





                                   Me recordaban mucho a las playas de Cabo de Gata



¿Y las playas de la isla sur? Pues la verdad que apenas vimos. Ahí si que íbamos Maru y yo de montaña basicamente. Las de la costa este no pudimos ver ninguna pues el terremoto había roto esa carretera y tuvimos que ir por otra que iba por mitad de la isla, y las de la costa oeste si conseguimos ver una y a la foto de abajo me remito:
                   Completamente salvaje con el bosque llegando hasta la misma arena.


 Y un horizonte cautivador plagado de troncos y raíces diseminados por toda la playa. Este tipo de playas semi apocalipticas son impensables en España.



También se veían algunas totalmente inaccesibles, excepto en barco, aunque hay que decir que el mar de Tasmania en la costa oeste que viene de rozar la Antartida parece ser que está muy frío, cosa que hace que no haya turismo playero ninguno.


Y para acabar al entrada, vamos a poner una cosa de esas que suele tener NZ y que la hace ser un destino bastante extraño y único en el mundo, y como de playas hablamos, ahí tienen la Hot Water Beach en la península de Coromandel, muy cerca de la playa de la Catedral.
 ¿Pero que es esto? ¿Que hace toda esta gente apelotonada y estas especies de bañeras hechas en la arena?

La explicación es que al excavar en la arena el agua que sale es caliente, completamente termal. Dependiendo de donde excaves, saldrá más o menos caliente. Había zonas donde había cárteles de "peligro" pues al excavar el agua salía ardiendo, de las de producir quemaduras al instante.
 A esta playa hay que ir con tu propia pala para acondicionarte la bañera al gusto y tamaño que uno quiera. Ahí tenemos a Rocky preparándonos la sauna hidromasaje.


 Lo curioso que a la hora que fuimos nosotros empezó a subir la marea, y llegaba la ola y barría todas las bañeras que estaban más cerca del mar como la nuestra, creándose un contraste de aguas frías y calientes maravilloso.



Esto ha sido todo, como introducción a la ISLA NORTE, y tocando otro tipo de paisajes. Como habrán visto los lectores míos amantes de las montañas, en esta entrada nada de eso, pero no se preocupen que me guardo los fuegos artificiales para el final. Me quedan tres entradas de MAGIA ZELANDA, la de la semana que viene, y las dos de despues. Ahí iran el grueso de mi arsenal, montañas, lagos, volcanes y más glaciares.

Hasta la semana que viene.

12 comentarios:

  1. Felicidades por tu post. Está muy bien comentado e ilustrado. No hubiera encantado conocerte y disfrutar de un café contigo en Nueva Zelanda.
    Gracias por ayudarnos a dar a conocer lo que creemos es un pedacito del Cielo en la Tierra.
    Por favor contáctanos si necesitas algo de aquí en un futuro info@theinfinitynz.com
    Saludos

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    1. Hola Pilar.

      Encantado que te guste la entrada. Estuvimos hace mes y medio, 18 días aprovechando que nuestro amigo trabaja en Wellington, y nos pareció un trocito del cielo en la Tierra como bien dices.
      Gracias por tu ofrecimiento, aunque no veo la ocasión de volver. Algo caro y algo lejos, pero volveríamos de mil amores.

      Un saludo.

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  2. HAce diez años estuve yo por allí y me quedé enamorado. Te cuento un percance que tuvimos: Con la caravana alquilada nos metimos en un pueblo a buscar un camping y por error acabé en una playa y atasqué el supermamotreto a ruedas antes de que subiese la marea. No pasaron ni veinte minutos cuando bajó una familia que vivía en el alto de los acantilados con un quad y una cuerda para rescatarnos. Más majos que el copón. Creo que tienen ese hobby, rescatar turistas irresponsables. Nos dijeron dónde aparcar la caravana en la playa para que no nos pillase la marea y se fueron a su casa. Así todo el viaje, me enamoré de la gente de allí.

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  3. Esa misma noche llamó a la puerta un señor para ofrecernos un pez de tres kilos. Cuando le fuimos a dar dinero por el pescado nos respondió que era un regalo. Debió vernos sufrir. El pez lo cocinamos al día siguiente en Rotorua al vapor en unos hornos que había instalados en un lago termal. Qué país.

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    1. Hola Antonio.

      Vaya aventura!! Tanto mi mujer y yo coincidimos que los kiwis son muy buena gente, cuidan mucho al turista, y hay un feeling entre la gente y la naturaleza muy puro y sano. Nos encantó tambien el paisanaje y su ritmo de vida.
      Un saludo.

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    2. A mí me pareció una gente estupenda. Abierta a la conversación, amable, confiada... Salimos queriendo volver, hasta el punto de que casi nos mudamos a Wellington hace dos años cuando le ofrecieron un curro a mi mujer.

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  4. Hola Toni.

    Que no hay montaña...y qué!!!. Vaya tres lugares espectaculares, cada uno a su manera, esas lagunas termales con ese colorido, parece un paisaje de otro planeta. De Hobbiton solo se me viene a la mente una palabra, fantasía, que preciosidad de lugar, y me parece genial que lo mantengan tan bien y como fuente de ingresos. Pero lo que más me ha gustado han sido esas playas de islotes volcánicos, vegetación junglesca, rocas agujereadas y aguas puras. Cuando he visto la playa cerca de Wellington me ha venido a la cabeza el brazo de la estatua de la libertad y "chalton jeston" aporreando el suelo maldiciéndolo todo jejeje.

    Te Wao Whakamauma...Sacedoncillo!!!

    Un abrazo.

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  5. Hola Dani.

    Jajajaja, es muy posible que la antipoda del sitio junglesco termal de Whakamauamnuamaonaomanmanna sea la Alcarria yerma de Sacedoncillo. Ay que me deshuevo.

    Fijate tú alabando las playas y el mar ;-) quien te lo diría. La verdad que no tiene nada que ver a las playas del mediterraneo, es otro concepto absolutamente distinto. Hay muchas rutas que van por sendas de acantilados, bajan a playas salvajes, vuelven a subir, pasan por bosque, etc, etc y todas o casi todas sin casas y urbanizaciones. Alli lo del chiringuito playero no se conoce.

    Un abrazo.

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  6. Hola Toni.



    La verdad que es difícil quedarse con algún lugar en concreto, todos los que nos muestras son maravillosos, cada uno en su estilo, la zona de las termas, alucinante!, con el agua calentita, rodeados de bosque y con esas tonalidades, vamos que me meto dentro, y me quedo dormido, jaja.

    Para los que hemos devorado los libros del Hobitt y el Señor de los Anillos, visitar Hobittón, es una experiencia inolvidable, un sueño hecho realidad, La Comarca, la casa de Bilbo, el Molino del Lago o la taberna del Lago, que por cierto, allí que cerveza tienen?

    En cuanto a las playas, parece que la exposición de la Serranía, la han trasladado allí, con esos islotes, peñascos, y cuevas. Sin duda, allí saben respetar y cuidar lo que tienen, vamos igualito a lo que han hecho en el Mediterráneo, es un gran ejemplo para comprobar que se puede tener turismo respetando y cuidando la naturaleza.

    Un saludo.

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    1. Hola Eduardo.

      Hobitton mola mucho. Lo de la cerveza no lo se pero si la sidra, ya que todos estábamos invitados a un sidra que estaba muy rica.

      Y si, viendo el estado salvaje de las playas, nos quedamos con ganas de conocer más, pero claro, si tambien le sumas la montaña, debemos esperarnos a la siguiente vida y que nos toque en NZ.

      Hay que partir de la premisa que son muy pocos habitantes para muy extenso territorio, pero la conciencia medioambiental de NZ está a años luz de la nuestra. No veías basura, mucha gente iba descalza por las calles de los pueblos y muchos más detalles como el registro exhaustivo en las aduanas de que no pases especies vegetales ni animales foraneas.

      Un saludo.

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  7. Hola Toni...
    Pues otra magnifica entrada NZ y la verdad es que con lo que nos has mostrado,no he echado de menos las montañas...jejeje...
    La ''Magia Zelanda'' de Hobbiton,es una pasada y ese árbol de la casa de la colina,¿no parece un alcornoque?....jejeje
    Los contrastes de las zonas termales son otra pasada y viendo esas playas,solo puedo decir que ''pasmao me quedao''...Una autentico lujo sin construcciones urbanitas cerca y con ese toque salvaje que las hace aun mas espectaculares...
    Gran entrada,si señor y buen final en esos ''jacuzzis naturales''...

    Un abrazo.

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    1. Hola Juane.

      Jejeje, como le digo a Eduardo, hace falta otra vida para irse allí y conocer aquello.
      Lo del arbol de la colina es artificial pero todas las hojas han sido pegadas una a una, según como las quería Peter Jackson. Nos falto un par de días más para seguir conociendo playas salvajes y solitarias y hacer rutas por ellas pero nos tuvimos que conformar con estas pocas.

      Un abrazo.

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