domingo, 14 de mayo de 2017

LOS GLACIARES TROPICALES DE FOX Y FRANZ JOSEPH GLACIER




Volvemos a la ISLA SUR, y a ver glaciares. Hasta ahora hemos visto glaciares de alta montaña como el glaciar Rob Roy ubicados en la parte alta de las montañas ( llegando hasta los 1800/1900 metros de altitud), y glaciares de lengua de hielo de varios km que van por el fondo de la anchos valles de los Alpes (glaciar Tasman y Hooker), pudiendo considerarse de media montaña, llegando esa lengua de glaciar desde alturas lindando los 3000 metros hasta los 1000 metros de altitud aproximadamente.. Ahora vamos a ver glaciares que bajan de la alta montaña, de los 3000 metros  y llegan a estar a 250 metros de altitud, es decir, a 250 metros de desnivel del mar, y a escasos kilómetros del mismo. ¡!Tremendo, brutal, Acojonante!!

¿Qué pasa entonces con este dato? Pues que la vegetación selvática y tropical de uno de los sitios más lluviosos de la Tierra se junta con el hielo del glaciar, convirtiéndolos en glaciares tropicales; pero ¡ojo! Son los dos únicos glaciares tropicales del mundo que no están en zona tropical, como podrían ser los de Colombia o Perú.

¿Os acordáis de la entrada de glaciar Hooker y Glaciar Tasman del monte Aoraki/Cook? Pues realmente a esa misma latitud pero al otro lado de la cordillera de los Alpes, en el lado oeste de la isla sur están estos glaciares que vamos a ver. Ya he explicado que esa vertiente oeste es de los lugares más lluviosos/nivosos del mundo, cosa que hace el encontrarnos estas maravillas patrimonio de la Humanidad que son el Fox Glacier y el Franz Joseph Glacier, estando uno del otro a 26 kilómetros.

Es curioso que para pasar a de un lado a otro de los Alpes sólo se puede hacer por los Pass, es decir los pasos, y realmente son cuatro a lo largo de muchísimos km de la cordillera de los Alpes Neozelandeses, metiéndote un buen tute de coche para pasarlos. Eso sí, las carreteras son de las de disfrutarlas, entre bosques y montañas, conduciendo siempre con cuidado.





Vamos primero a ver el Fox Glacier, con su pequeño pueblo nacido al calor de Glaciar y su trasiego turístico. Verdaderamente curioso vimos el hecho de que en los pueblos en toda esta parte de la costa este de la isla sur no vive mucha gente. El hecho de ser de los sitios más lluviosos del planeta, hace que no haya realmente tanta población como en la costa oeste, siempre con el dato en la mano que la isla sur tiene una densidad de población muy baja.

La ruta paseo a ver los dos glaciares es muy parecida, con un parking muy cerca del mirador  al que puedes asomarte para ver el morro final del glaciar a unos 800 metros de distancia, estando prohibido acercarte más, pero para que sea un paseo más bello, salen las rutas de pueblo que van por dentro de la jungla remontando el río que viene del glaciar. Obviamente, nosotros haremos esa ruta, ya que el contraste de ir andando entre el rio y la jungla y terminar en un paisaje de morrenas, cascadas, canchales y glaciares es absolutamente maravilloso.



Y luego iremos al pueblo de Franz Joseph más grande que el de Fox, para ver el 2º glaciar, el cual había oído que era menos espectacular. Error total, pues a nosotros nos gustó más aún este 2º. Como teníamos toda una mañana y parte de la tarde por delante, y desechamos la excursión al glaciar en helicóptero por costar cara de pelotas, buscamos alguna ruta que no fuera la típica de ir del pueblo al mirador del glaciar, que al igual que el Fox Glacier solo te dejan llegar a unos 700/800 metros de distancia. Y así nos enteramos que había una ruta para senderistas más habituados, que iba a un mirador mucho más arriba en la montaña, al que llegaba ya menos gente. ¡¡Esa es la nuestra!! Dijimos Maru y yo, y así fue,  siendo una senda dura y técnica, pero por una jungla casi virgen y espectacular, puentes colgantes como en las películas y un final en un mirador completamente privilegiado para ver el glaciar del Archiduque del Imperio Astrohúngaro Francisco Jose, o lo que es lo mismo el Glaciar de Paco Pepe.


 Estamos en el pequeño pueblo de Fox Glacier, formado basicamente de hoteles, apartamentos, bares y restaurantes. Pese a ser verano, es muy posible que llueva. A nosotros nos llovio muy ligeramente y a ratos, por lo que se puede considerar que tuvimos suerte.


Desde muy cerca del pueblo sale este sendero que por dentro de la jungla nos dirige al Glaciar.

Maru aprovecha para salir con el palmelecho llamado Ponga, endemismo de NZ y que nos tenía encantado.

Un cartel nos indica un mirador dentro de la jungla un poco extraño pues entre tanta vegetación no se yo que vamos a ver. Y si, se nos va a presentar el maravilla absoluta.


Con un buen zoom se puede sacar el impresionante Glaciar de Fox. Vaya cuatro días llevábamos en la Isla Sur viendo glaciares de todo tipo.


Apuntemos un poco más arriba. Esas montañas sobrepasan los 3000 Metros, estando el Torres Peak (3160 m.), el Monte Haast (3114 m.), el Monte Tasman (3497 m.), Douglas Peak (3077 m.), etc.....


      Nos encontramos el 1º de los puentes colgantes, los cuales veremos hoy unos cuantos. 


Puente para pasar el río que viene del Glaciar. Podéis ver como el color es el dado por la harina glaciar que sale directamente del hielo del glaciar, ya visto como vimos el Glaciar Tasman y Hooker.


 Vamos dejando la jungla detrás y vemos el tamaño de ancho valle que forma el río.

                    De los laterales del valle caen chorreras de agua por todos los sitios.


              Estabamos maravillados de esa conjunción verde jungla - hielo glaciar.


Este lago se ha formado con el agua de lluvia y las diferentes cascadas que le caen de los laterales. Luego lo veremos mejor. Al fondo podéis ver el parking final donde llegan los coches.


 Pasamos el parking yendo por el anchisímo valle que creó el glaciar en tiempos pretéritos.

                        Hasta que al final de este enome paisaje  lo podemos ver.


             Y la senda que han hecho a modo de mirador. Más no se puede continuar.


                                                              Fox, Toni y Maru Glacier.


 Ahí lo tienen en primera plana. En la parte del medio le ha caído piedras y tierras del valle y lo ocultan un poco.

              Pero tanto la parte alta de ese final de glaciar con estos seracs tan potentes.


                                                  Como la parte baja son impresionantes.


                   Detalle del río saliendo de esa gran gruta que se hace debajo del glaciar.


                                         ¿Que habría hecho el hombre sin los caballos?


 Es hora de volver. Vean el río del glaciar como baja por el valle y con el que hay que tener cuidado a la hora de otras épocas del año, ya que temporales o borrascas en la parte alta hacen que crezca de manera ingente en muy poco tiempo.


 Podéis ver lo pequeñita que se ve la gente al lado de esas primeras paredes del valle glaciar de Fox.


 Otra cosa que me tenia encandilado es ese piso superior en forma de valle que va por encima de la lengua del glaciar.


 Debe ser realmente impactante poder ir por ese valle colgado viendo el glaciar abajo, y cascadas caerte de los lados. Delirios de un senderista.


                    Cuando volvemos el lago de principio está con unos colores fascinantes.


                                   Y unos reflejos de los de tirate horas haciendo fotos.


Ahora toca volver y dormir en Fox Glacier, pues al día siguiente, bien pronto, hicimos en coche los 22 km distantes hasta Franz Joseph Glacier y hacer la siguiente ruta que vais a ver, aunque antes de cenar y acostarnos, fuimos a ver un lago que está cerca de Fox Glacier pues nos habían hablado del reflejo de los Alpes en él.

 Esta es una foto al panel que hay allí, donde si el día es soleado y propicio miren como se ve reflejado todas las montañas.


           Y esto es lo que vimos nosotros. Una lástima pero el tiempo en NZ es imprevisible.


        Eso si, el lago es completamente junglesco como si estuvieramos en el Africa tropical.



 Ya estamos en Franz Joseph. Primero vamos a hacer la ruta típica desde el parking hasta el glaciar que es lo que se ve al fondo. La senda va por el lateral derecha entre la vegetación.


 Le apreto al zoom porque lo que se ve es espectacular. Nos estaba gustando mucho la forma del valle de este glaciar.


 Lo mejor de todo que ibamos casi solos al haber madrugado. Vean que el fondo del valle de este glaciar tiene vegetación y rocas con líquenes de todos los colores.


                                      Pasamos por cascadas tan bonitas como estas.


 Y de repente, se nos presenta esta maravilla. Allí un poco más adelante de donde está esa persona es el final.


 Sin comentarios, el Glaciar de Paco Pepe nos estaba gustando más que el de Zorro Glacier. (El nombre de Fox viene por un primer ministro neozelandes que lo visitó en el siglo XIX)


 En las fotos anteriores parece que estamos más cerca pero no, aún hay unos 800 metros hasta el morro del Glaciar. Comentar que en este glaciar hará unos diez años, una pareja de turistas obviaron la prohibición y se metieron al glacier, falleciendo uno de ellos al moverse y resquebrajarse una pequeña porción de él. ¡¡Como para tontear!!


 No he comentado que cuando estábamos ya allí, es cuando se abre la hora para los helicópteros y estan pasando cada pocos minutos. Aquí cazé uno de ellos llegando.


 Este parece que va a aterrizar pero no podemos ver mucho más. Por un momento a Maru y a mi nos entran ese gusanillo de la super experiencia que habría sido que te dejaran allí arriba con el helicóptero.


Voy a explicar una cosa curiosa de los glaciares de NZ: hasta el 2007 más o menos, los glaciares de NZ (isla sur principalmente) no solo no menguaban sino que crecían. Como si NZ y su salvaje climatología se salvara del Cambio Climático que está asolando el resto del planeta Tierra. Desde 2007/2008 esto cambió radicalmente y empezaron a decrecer y menguar a marchas agigantadas, al igual que el resto de los glaciares del mundo. Ahí os pongo una foto para que os hagais una idea.


 En sólo cuatro años fíjense el bajón que pega. ¿Es necesario más datos para aquellos incrédulos que siguen negando el cambio climático?


 Volvemos Maru y yo al parking pues de allí sale la ruta que vamos a hacer que es la Robert Point. Fíjense que solamente 12 kilómetros pone que se tarda más de 5 horas. Le digo a Maru que no debe ser una senda paseo, ya que además habíamos comprobado que en NZ las distancias y los tiempos de las rutas en los folletos y paneles estaban muy bien contadas y ajustadas.


                                           Rapidamente somos engullidos por la selva.
 Y nos sale unos pequeños lagos donde tambien parece que se reflejan las montañas nevadas en días soleados, pero fíjense que está lloviendo ligeramente.
 Seguimos por la espectacular jungla tropical donde aún podemos ver que el camino es muy bueno.

 


Le voy diciendo a Maru que en algun momento debemos cruzar el gran río del Glaciar, y ahí tenemos el 1º de los muchos puentes que vamos a tener en esta ruta.



 Un amante de los ríos y lagos como yo, estaba sobrepasado en estos días en la isla sur de NZ.



Cruzamos el puente y a partir de ese panel comienza la ruta de Roberto Punto que vamos a hacer. En ese panel se avisa que es una ruta más exigente que un simple paseo y que se debe estar preparado sobre todo de calzado.



 Comienza aunque Maru y yo seguimos en estado de cuelgue ante tanta maravilla vegetal desconocida para nosotros.


    Pronto podemos ver que es una senda en continua subida a ratos de piedras irregulares.


 Y mojadas de la humedad y de la pertinaz llovizna que hace que haya que extremar el cuidado al andar. Vamos comprendiendo el porqué de la duración de 5 horas de la ruta.


                   Pero va alternando pequeño puentes sobre barrancos junglescos.


 De pronto, todo que hemos subido lo volvemos a bajar hasta ponernos muy cerca del cauce del valle. Maru como no a lo suyo, cascando con una chica francesa que medio chapurreaba el castellano. 


 Desde aqui veo la cascada que vimos antes cuando ibamos por el valle. Fíjense lo pequeñito que se ve a la gente.


 Toca cruzar ahora el más largo de los puentes bastante cerca del suelo pero que no os engañe la foto, hay una caída de unos 15/20 metros.


                                          Estos puentes son realmente espectaculares.



                           Seguimos por la senda que tiene tramos de pequeñas trepadas.


 Nos vamos encontrando ramblas que nos hacen suponer que este sendero permanecerá cerrado en época lluviosa, es decir, todo el año menos el verano.


 Una cosa curiosa de NZ y sus junglas que si te metías un poco dento de la serlva en cualquier rincón como el de la foto y te quedabas un rato, nada se movía, nada aparecía. En otro sitio del mundo de esas características, apareceran arañas, mosquitos, ranas y demas bichos y bichitos. En NZ no, en estos rincones el silencio y la calma era total.


 Nos encontramos con un Hut, es decir un refugio, en ese caso abandonado y con una especie de chimenea metálica dentro.


 Tramo espectacular e insalvable, si no es por estas aéreas escaleras que han adosado a la roca musgosa.


                                                 Otra rambla, mejor dicho ramblaca.


 Si miramos para arriba vemos que viene desde muy arriba. Verla bajar con agua deber ser una pasada, siempre y cuando no debas cruzarla.



                Un poco de pose de la vaquera mitad Connnecticut, mitad Villar de Olalla.



                                    Cruzamos el último puente donde abajo vemos.....



                               Un profundo tajo por donde baja desbocado un torrente.


 Con sus pozas cogidas con zoom ya que hablamos de unas cuantas decenas de metros desde el puente.


 Hablando de este puente y este barranco, aquí lo tienen cogido con zoom de cuando íbamos por el fondo del valle camino al morro del glaciar.



                                      En esta parte final la senda se pone cuesta arriba.




 Lo que se ve desde aquí es espectacular con el valle glaciar del Franz Joseph. Allá al fondo detrás de esa loma montaña está el mar.


 Aquí estoy yo con mi camiseta de la Ruta de las Golondrinas, de próxima aparición en el blog.


Ya estábamos llegando, pues nos encontramos una pareja que nos dijo que ya estábamos al lado del mirador de Roberto. La mala pata que se puso a llover fuerte con mucho viento en ese momento, teniendo que comer debajo de nuestro precario paraguas y desluciendome las fotos. Lo mejor de todo era el momento, y el estar nosotros solos en un sitio tan mágico.


         Ahi lo tienen, imponente y majestuoso. Además que podíamos ver la parte superior.



                                              Donde se veían los seracs tan impresionantes.



          Y era un sitio privilegiado para ver a la gente que dejaba y recogían los helicopteros.


                                                            Ahí los tienen en acción.


                                                                 Ahí está recogiendo gente.


Comentar que Maru y yo lo estuvimos mirando. De hecho, desde España mirando otros blog de gente que lo hizo, se hablaba de unos 150 euros por persona de hace unos dos años. Nos dijimos que la oportunidad erá única y que nos lo gastaríamos. ¡¡Ah amigos!! Cuando llegamos allí, a la misma empresa que vimos en el blog que miramos, se habían subido a la parra y costaba 300 euracos por barba. ¡Anda y que les den! Lo curioso que estuvimos allí bastante tiempo para ver que hacían los que dejaba el helicoptero, y no se movían del sitio. Solo faltaba que pagaras 300 euros y encima no hacias ninguna ruta por el glaciar.


 Los helicópteros pasaban por encima de nuestra cabeza y de hecho nos saludaban los pasajeros.


                                    Yéndonos ya, cogi esta panoramica. Pinchar en ella.


Y hasta aquí ha sido todo NUEVA ZELANDA, posiblemente el viaje de nuestras vidas. Dar las gracias a nuestro amigo Javi Roca pues es el causante de esta enorme experiencia. Espero que los lectores de Magia Zelanda hayáis disfrutado. Os dejo con  una última foto cuando íbamos de road movie por las carreteras de NZ.

 


                Estos cielos tan chulos nos encontrabamos en nuestros días por allí.



                          Hasta la semana que viene que ya toca las antipodas.


6 comentarios:

  1. Hola Toni.

    Con está última entrada, has puesto la guinda al pastel, dos bellas visitas, especialmente el recorrido por la senda selvática, que va hasta el mirador del glaciar de Roberto.

    Caminar por el glaciar tiene que ser una pasada, pero eso está reservado solo para muy pocas personas, una grieta, un desprendimiento, hacen que el tipo de personas, que contratan el alquiler de un helicóptero, se jueguen la vida si se aventuran en el, y lo que es peor la de los demás, que van a rescatarlos.

    Pues nada, ahora nos queda esperar a ver las entradas de aves, digo, de golondrinas, con el amigo Dani.

    Un saludo.

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    1. Hola Eduardo.

      Pues si, creo que es una buena guinda con un sitio improbable de esos que el apelativo salvaje e imprevisible esta de actualidad. Andar por el glaciar pues bueno, tampoco pasa nada, es una experiencia más en la naturaleza. Lo que teníamos claro que 300 napos no íbamos a soltarlos ni locos.
      Ahora un poquito de serranía y luego a los Piris navarros, que ya toca.
      Toni.

      Un saludo.

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  2. Hola Anthony Virtues jijiji.

    Espectacular colofón a estas entradas de Nueva Zelanda con las que nos has deleitado todas estas semanas, tan bien documentadas, fotografiadas, ricas en anécdotas y con ese toque narrativo tuyo, y de las cuales te agradecemos enormemente que las hayas compartido con nosotros.
    Alucinantes esas dos lenguas glaciares, si, pero todo el entorno alrededor suyo no es manco, con esos bosques tropicales y esas increíbles cascadas, además con la chispa que le dan a las rutas los pasos por puentes colgantes y cosas por el estilo.
    Cuando he empezado leyendo lo de los glaciares que en vez de menguar aumentaban se me ha puesto una gran sonrisa en la boca, hasta que he leído el final del párrafo, puto cambio climático, puta plaga que somos...pero no nos pongamos negativos, lo dicho, mejor colofón imposible, y los 300 pavos...prefiero gastármelos en una buena comilona que no en un viaje en helicóptero jejeje.

    Un abrazo.

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    1. Hola Dani.

      Has neozelandizao mi nombre, jejejje...

      Gracias, espero que hayais disfrutado. Creo que al final, alternando isla norte y sur, alternando, montaña, ciudad y playa me han quedado chulas.
      Realmente la isla norte nos ha gustado mucho, pero recomendaria a los montañeros y amantes de la naturaleza la isla sur. Esa cadena montañosa de los Alpes atravesando la isla de arriba a abajo, saliendo desde casi el nivel del mar hasta más de 3000 metros es impresioante y condiciona todo el paisaje de dicha isla, y eso que nos ha faltado por conocer lo que toda la gente recomienda de la isla sur, que es el Parque nacional de Fiorland.

      Me paso lo mismo que a tí, cuando lei lo de los glaciares, como un rayo de esperanza al saber que existia un lugar en el mundo que no llevaba el declive climático del resto. Pero bueno, de todas formas, con las grandes extensiones que quedan allí, aún hay glaciar para rato.
      En cuanto a los 300 lereles, tú lo has clavado, Prefiero gastarlos en mil historias antes que en dos horas. Otra cosa que tuviera el dinero por castigo, jejejeje, pero al día de hoy no es asi...jejeje.
      Toni.

      Un abrazo.

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  3. Hola Toni...
    Creo que grandisimo colofon al ''viaje de vuestras vidas'' en NZ.
    Como he disfrutado con esta entrada selvatico-glaciar...buff,vaya combinación mas alucinante,de ir por la selva a encontrarte delante esos glaciares.Diminutos somos ante la grandeza de la naturaleza,una pequeña prueba son esas fotos tuyas.
    Sin lugar a dudas esta crónica,refleja el carácter salvaje e indómito de esas islas.No se si algún día podre ''acercarme''...jejeje,pero lo que si te digo es que he disfrutado muchísimo con tu Magia Zelanda y por supuesto mas aún,recordando que mi hija Aïnhoa,anduvo por allí mas de un año.
    Sobre lo de los viajes en helicóptero,he de decirte,que mi hija fue una ''privilegiada''...jajaja,ya que el matrimonio dueño del Apart-Hotel de Mont Cook donde trabajo,le regalaron el vuelo hasta el glaciar ''Paco Pepe''(jajaja...lo que me he reído...)y en 2015 el ''pasaje'' valía 200 dolares y que al cambio,era lo que tu comentabas... Bueno andaba un tanto inspirado,pero no me quiero alargar con mi comentario.
    Ha sido un placer ''viajar'' contigo y con Maru por NZ.

    Un abrazo.

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    1. Gracias Juane. El placer tambien ha sido mío, pues he disfrutado mucho elaborando estas entradas, y a su vez recondando estos fantásticos paisajes.

      Un abrazo.

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