domingo, 23 de julio de 2017

LA FAJA DE LA PEÑA DEL HALCÓN


Otro de los siete miles de la serranía que aún no hemos visto en el blog es la Peña del Halcón (1719 m.), punto más alto de los bordes del valle del Júcar, justo encima del pueblo de Tragacete. En esta parte los bordes son unos precipicios rocosos de gran belleza, y os lo voy a enseñar, ya que lo que vamos a recorrer su faja.
¿Pero no es peligroso recorrer esa faja? La verdad que no tenía ni idea, ya que no encontraba referencias, pero por aquel entonces hace ya tiempo, acababa de recorrer la de la Peña Rubia de Huélamo , y ahora le tocaba el turno a esta. La faja no se puede recorrer entera pero si en su mayor parte, haciéndose espectacular. Hay dos puntos imposibles donde hay que volver un poco hacia atrás y salirse, ir por arriba un corto tramo y volver a bajar a la faja para seguir recorriéndola.



Para terminar de aderezar esa ruta haciéndola completamente espectacular, esos precipicios rocosos guardan en sus grietas y rajas hermosos y únicos Tejos roquedos, aunténticas joyas botánicas de la Serranía de Cuenca, y también simas de incierto fondo. Completamos el cuadro con unos hermosos pinares de pino silvestre, y de las mejores vistas de la Sierra que se pueden ver con San Felipe, Mogorrita y la Bandera o el mismo pueblo de Tragacete reinando sobre el verde valle del Júcar.

Por último, indicar que esta ruta es para gente senderista. No recomendaría ir con niños o personas mayores, ya que aúnque no hay ningun tramo peligroso, si es verdad que en algún punto puede dar vértigo a quien no esté habituado a ir por este tipo de sitios. 


Vamos primeramente a ubicarnos: esto es el valle del Júcar desde el Atalaya y al fondo está el pueblo de Tragacete. Vayamos a la izquierda del pueblo.



Ahí tenéis con zoom la Faja en cuestión que vamos a recorrer hoy, y a la derecha como punto más alto los 1719 de la Peña del Halcón.


Otra vista de la Faja de la Peña del Halcón, en este caso desde el Cero Morros, debajo de la Bandera.



    Misma vista pero más de cerca, donde intuye bien esa faja intermedia por donde iremos.



Vamos dirección a coger la faja, mientras pasamos por encima de Área de la Veredilla, donde está el campamento municipal de Tragacete. Toda esta zona es optima para practicar senderismo al pasar el GR-66 por allí.



                                 Subimos a despejada cima de la Peña de Halcón.



Las vistas son muy potentes, aunque en el día invernal elegido el cielo no es idóneo para las fotos. En el centro de la foto como cima más alta los 1794 de la Bandera.



Estamos yendo por arriba de la Peña del Halcón, dirección sur, para volver por la faja al punto de partida, comprobando el relieve kárstico tan erosionado que tiene aquí el terreno.



Por aquí ya asoma ese piso superior paralelo al valle del Júcar, conocido como el Poyal o los Centenares que en esta fecha invernal que fui yo, aún se ve seco, pero si se va en primavera y parte del verano anda de un color verde de alta montaña muy bello.



Pero en esta entrada no vamos a ver vistas, sino rocas, y para eso vamos bajando y buscando el final del reborde rocoso de la Peña del Halcón para buscar la entrada a la faja.



                                                         Que la tenemos allí al fondo.



Mientras nos acercamos vamos teniendo vistas del valle del Júcar y Tragacete realmente atractivas.



Tragacete, capital de la Serranía alta y justo detrás, el valle del Júcar cuando viene de la Muela de San Felipe. Os recuerdo la entrada sobre la génesis del río Júcar.



   Esta piedra a modo de cuerno de unicornio capta la atención de todo el que pasa por aquí.



                             La mires desde donde la mires es de un belleza suprema.



La verdad que todo este principio de la faja en su parte sur es de gran belleza. El elemento discordante de la izquierda soy yo.



La erosión entre estas riscas ha sido tan acentuada que ha hecho auténticos pasillo verticales con los que se puede subir y bajar con mucho cuidado.



Yo bajaré por algunos, ya que otro de los fines de esta ruta es recopilar Tejos, como este de la foto que solo se puede ver si se desciende por el pasillo. Los asiduos al blog, sabréis que el Tejo es árbol sagrado para Magia Serrana.



Aunque para buen ejemplar de Tejo roquedo, este que está allí al comienzo de la faja. ¡¡Precioso!!



                           Otra perspectiva de esos puntales erosionados de la faja.



Nos aproximamos al borde, vamos sintiendo el vértigo, dándonos cuenta que por ahí no se puede seguir........


En efecto, en este principio de la Faja es imposible continuar, no hay paso ninguno. Por lo que debemos volver un poco hacia atrás, subir e ir por la parte de arriba. Este es el 1º de los dos sitios donde no se puede continuar nuestro tránsito por la faja.


Cuando vamos por arriba de una gran grieta en la roca nos surge otro Tejo. Posiblemente el mejor sitio de la Serranía para ver Tejos roquedos.



Ahí abajo a la derecha tenemos la parte de las fotos de antes con la piedra cuerno si os fijáis bien.
Al fondo también en el borde y antes de la cima de la Bandera, tenemos la Ciudad Encantada de Valdehonguillo , otro de esos sitios mágicos que visitamos hace ya unos cuantos años.



Ahí tenemos otra vez la faja. Debemos buscar un modo de bajar, a ver si es posible.



Debo de estar allí mismo para comprobarlo pero se ve el final de la faja estrechete. Aún si fuera buitre o cabra montesa....



          Aquí ya he conseguido bajar a la faja donde es por ahora es ancha y espaciosa.



Un vistazo atrás para ver en la parte derecha de la foto la senda de bestias que he utilizado para poder bajar. 



                     Otro Tejo roquedo. Además se les ve a todos muy sanos y verdes.



Lo que me gustarán estos bordes, rebordes y puntales de las fajas kársticas de la Serranía.



        Avancemos hacia adelante, ya que es cuando la faja se pone espectacular.



Uuuff el paso allí adelante desde aquí parece justo, pero mientras podamos avanzar sin exponernos, lo haremos.



                                    Tanto de los pasillos casi verticales de la parte baja.....



Como de las grietas de la parte alta, surgen Tejos roquedos que impresiona su resistencia y empuje a nacer y crecer en esas condiciones.



Según nos acercamos vemos que hay paso suficiente para que no sea peligroso. En este punto un poco más atrás vemos que hay un pasillo entre la roca que te pone en la parte alta, y en caso de no poder seguir por la faja, subir por este pasillo para no tener que volver hacia atrás del todo.



El paisaje de esta faja es cautivador: Tejos y pinos negrales y albares de todas las formas y tamaños.



Aquí he subido a la parte alta, y detrás mío se ve perfectamente San Felipe y sus 1836 metros.


Después de ese paso estrecho la repisa desaparece ante un vacío de 20 metros en vertical. Toca volver pero gracias a ese pasillo rocoso comentado antes, no hace falta volver hasta atrás del todo y en un momento estamos en la parte alta para buscar otra vez la bajada a la faja y continuar por ella. Este es el 2º y último punto donde hay que dejar la faja y subir a la parte superior.



Comenzamos a bajar mientras delante se nos presenta la 2ª parte de nuestra faja, que ya la haremos del tirón sin necesidad de subir a la parte superior.



                      Aquí la bajada a esta parte de la faja es fácil y sin complicaciones.



Hablo de los tejos, pero cuando los pinos albares se agarran a los precipicios verticales es de una belleza fascinante para el que suscribe estas líneas.



Vamos avanzando por esa senda de bichos que aunque parezca que está inestable no es así, y se va muy bien por ella, eso si, sin prisas y con mucha atención al terreno.



          Vistazo hacia atrás para ver lo que llevamos recorrido en esta 2ª parte de la faja.



Hacia adelante nos siguen apareciendo Tejos agarraos a las paredes verticales, y además en cantidad.



                   La erosión nos ha formado riscas de mil formas todas atrayentes.



Hacia adelante vamos recreándonos en este tránsito por debajo de las riscos de la faja.



Donde hay pasos más expuestos que sin ser peligroso, si se tiene algo de vértigo es desaconsejable ir por aquí.



                                      Un vistazo hacia atrás para ver lo recorrido.



Los pinos albares que salen por toda la faja suelen ser distintos a los del bosque de arriba o abajo, son más duros y sobrevivientes, naciendo y prosperando entre los riscos y las grietas.



           Esta 2ª parte de la faja es más larga pero ya nos vamos acercando al final.



Pero antes en la propia repisa de la faja nos encontramos una sima, que cuando tiro un piedra para comprobar la altura, me quedo sorprendido pues tardo bastante el oír la caída.



Consulto a mis fuentes espeleólogas, y es mi primo quien me confirma que esa sima tiene un buen pozo vertical, y luego tiene bastante desarrollo.



                       Este es el último tramo donde al final ya se acaba la faja.



                       Echamos un último vistazo hacia atrás a todo el camino recorrido.



            Antes de meternos en el pinar que nos llevará al GR-66 y de ahí al coche.



Y por allí mismo nos encontramos una fuente de muchos gamellones, de esas que le encantan a nuestro amigo Chema "Purasierra" Checa ;-)


Esto ha sido todo, una manera distinta de conocer aquel bello paraje. Como este final de Julio y mes de agosto iremos al ralentí, aprovecho para comentar que esta entrada permanecera dos semanas. 

Hasta dentro de dos semanas!!