domingo, 21 de enero de 2018

EL PUNTAL DE LA ZOMATILLA Y EL MULADAR DE LAS MAJADAS.



Si la nieve caída en la Hoz del Huécar era poca aunque suficiente para deleitarnos en las estampas nevadas, a cuanta más altitud subiéramos, más se supone que nos íbamos a encontrar; por eso a los dos días Paco y yo cogimos el día y nos subimos al pueblo de Las Majadas. La cuestión que debíamos ir a un sitio donde la temperatura no subiera mucho al mediodía, pues ya sabemos que sino la nieve se derrite a ojos vista, y en un santiamén desaparece.
Tuvimos suerte pues ese día aún quedaba nieve en la Muela de la Zomatilla, y aunque a las horas centrales apretaba el sol, solo se iba deshaciendo la que estaba en las ramas de los árboles y arbustos, quedándose la del suelo y la de las umbrías. La altitud a la que está dicha Muela, cerca de los 1500 metros hacia que aguantara, pero de ahí para abajo, la nieve era prácticamente inexistente.
 
 
Llevaba ya un tiempo que quería asomarme al Puntal de la Zomatilla (1466 metros), recorrer los bordes de la Muela que hay antes de llegar a las Majadas, y terminar visitando el Muladar que hay allí. Para el que no lo sepa, la RAE dice que Muladar es el sitio donde se echa el estiércol o la basura de las casas; en este caso, es un Muladar para Aves Necrófagas (buitre, alimoche, milano real, córvidos, etc...)
 
            Dejamos el coche al lado de la carretera, y nos disponemos a cruzar la muela.
 
 
                                        Por la mitad nos encontramos una peculiar bestia.
 
 
           Vemos que está el monte como lo queríamos para andarlo llana y sencillamente.
 
 
Según nos acercamos al vértice de la Zomatilla, descubro entre las ramas que tenemos un inquilino.
 
Con el zoom lo cazo mejor, y alineado con el mismísimo vértice. Si hubiera estado encima habría sido mucho pedir.
 
                   La nieve le da al vértice de la Zomatilla y sus 1466 metros otro aspecto.
 
 
                Aunque el puntal propiamente dicho esta justo en el borde de la Muela.
 
Desde allí se me presenta una delicia de sorprendente vista, en este caso, apurando el zoom trazo un línea recta donde abarco muchas cosas que paso a detallar: abajo a la izquierda el Cristo de La Frontera (Gracias Juan), en el centro, el Rodenal de Priego donde un poco más abajo de lo alto esta el Convento del Santo Cristo. Mas adelante, aparece una de las dos Tetas de Viana (Guadalajara). Detrás de ella surge la columna de vapor de agua de la Central de Trillo (Guadalajara), y al fondo del todo, aparece con un nevazo impresionante toda la Sierra de Ayllón y Sierra del Alto Rey.
 
Vamos a ir por los bordes de la Muela, donde podemos ver abajo los bordes del Valle del río Júcar en el tramo que va del pueblo de Uña al de Villalba de la Sierra.
 
Avancemos por ese borde completamente rocoso donde la nieve va cediendo lentamente ante la fuerza del sol de media mañana.
 
        Debajo de la losa rocosa por donde vamos andando surgen viejos adosados pastoriles.
 
 
                           Donde me meto dentro para conseguir alguna foto como esta.
 
Los chupitos de hielo o carámbanos,  elemento natural y consustancial a la Serranía de Cuenca, y que por culpa de esta criminal sequía que estamos padeciendo, apenas se pueden ver este invierno.
 
                    El pastor que hizo esto debiera ser muy bajito o iba siempre doblao.


                                     Los bordes rocosos son en esta parte muy estéticos.


              Colgando de todos ellos chupitos de hielo como si fueran las barbas de la roca.


Paco y yo mirábamos mucho a ver si conseguíamos ver en esa planicies blancas alguna bestia....


                                  Y lo único que conseguimos ver es una piara de jabalíes.


Un vistazo atrás para ver el Puntal de la Zomatilla al fondo, y el camino que llevamos recorrido.


De vez en cuando me asomo y sigo viendo abrigos pastoriles debajo de los bordes, en este caso, con vaco incluido.


Una cosa curiosa es ver la roca de los bordes de la Muela como empieza a labrarse con incipientes lapiaces.


Estaba lleno de todas esas estrías, en lo que suponemos que será la primera fase de un joven lapiaz.


                         La nieve iba retrocediendo dejándonos bellas estampas como esta.


                         Entramos un poco en la Muela pues una bella tinada aparece.


                           Y sobre todo un joven robledal que con nieve está de cuento.


La tinada tenía un raso muy grande, por lo que suponemos que un ingente rebaño se guardaría aquí.


Delante de Paco tenemos ese barranco que baja hasta el canal y el río Júcar, y que recorrimos en esta Entrada.

Seguimos hacia adelante, a la otra punta de la muela, lo que en los mapas viene como la Molatilla, bajo un bello paseo de jóvenes robles.

    Estas planicies puntales de la Losilla sobre el valle del Júcar se me muestras muy bellas.


                                                    Esas planicies en otra época del año.



Miramos al otro lado del Valle del Júcar pues si recorremos con la vista el borde, veremos a la derecha un pequeño desplome.
 
 
La Entrada del Asno, la manera por la que bajaban las mujeres de Uña para recoger hoja de tilo de los majestuosos Tilos de Garcielligeros (Gracias Mariano)
 
 
Al seguir girando la Molatilla se nos abre en primer plano el Rincón de la Primavera, luego venir de la izquierda el Barranco del Molinillo y el rincón del fondo el de Royo Frío o Río Frío.
 
 
Dejamos los bordes y atajamos por medio de la Muela.
 
 
En una de estas se me abre la vista del pueblo de Las Majadas por fin blanco. El fin de semana anterior también estuve por aquí y el pueblo estuvo sumido durante dos o tres días en un banco de niebla perpetuo.
 
 
Ahora debemos buscar una bajada de la Muela, pues queremos recorrer ese bonito rincón majadeño que es la Hoya Hermosa.
 
 
Estamos asombrados, porque como estamos yendo todo el rato por la solana, en cuanto cogemos un barranquete de umbría, la nieve es mayor, y más intacta.
 
 
Paco se ve incapaz de seguir para adelante, ya la vegetación tapa por completo la senda de bestias por la que vamos. Pondré yo el modo Bulldozer y pasaremos.
 
 
Hasta la luz del día cambia por completo.
 
 
Debemos dar varios quiebros para buscar la mejor manera de pasar. Se nos queda claro que a la vuelta cuando subamos otra vez a lo alto de la Muela debemos hacer por una ladera de solana.
 
 
Ya se nos abre aquello y llegamos a la Hoya Hermosa.
 
 
La Fuente del Rey bonita como ella sola.
 
 
De la que caía poquita agua pero suficiente para tener los gamellones llenos de agua.
 
 
Bueno, agua, lo que es agua no concretamente, sino unas placas de hielo que nos sirven para hacer una demostración de levantamiento de hielo a pulso.
 
 
Esto en primavera/verano es de un verdor especial.
 
 
   Cogemos el cauce del Arroyo del Molinillo en su cabecera, que con nieve está de postal.
 
 
Aunque nosotros nos volveremos en ese punto, pasando por la Fuente de los Azagadores, que también aguanta como puede la tremenda sequía del 2017.
 
 
Buscando la ladera de solana y que no tenga mucha vegetación, comenzamos a subir viendo que los bordes rocosos nos impiden llegar a la parte alta, aunque encontramos lo que parece una vieja senda.
 
 
Que nos lleva a un pequeño desplome donde han puesto unas piedras a modo de escaleras.
 
 
 
Ahora nos toca cruzar la Muela y buscar, no muy lejos de donde tenemos el coche, el Muladar. Este pasillo que ven tapado, es para que las aves carroñeras no nos vean llegar.
 
 
 
 
 
Levantamos la ventanillas en silencio para ver como los necrófagos dan buena cuenta de lo que les traigan.
 
 
Tendremos que estar en silencio, y no hubiera estado mal que en ese momento, hubieran traído algún cadáver de animal para ver el espectáculo.
 
 
 
 Aunque nos tendremos que conformar con ver la multitud de restos de pellejos variados que hay por allí.
 
 
Quien se quiera hacer máscaras, bufandas y gorros originales es un buen sitio.
 
 
Osamentas y cráneos los hay a patadas.
 
 
Y en los pinos de alrededor del Muladar están los buitres más vagos de todos pero quizás los más listos, los que no se van a buscar comida por la sierra, sino que se quedan a esperar que llegue algo.
 
 
Plano de la ruta realizada, siendo el círculo de la carretera donde dejamos el coche y el otro círculo donde está el Muladar.
 
 
Esto ha sido todo. Hasta la próxima.