domingo, 27 de noviembre de 2016

LA CRESTA ROCOSA DE DOS (O TRES) HERMANAS




Llevaba tiempo queriendo hacer una cresta rocosa por la Serranía y ya os he comentado alguna vez que no es fácil encontrar una,  pues la profusión de pinos las suelen ocultar y por tanto deslucir las vistas, incluso la sensación aérea de ir por ella. Hay otras que si tienen buen aspecto para recorrerlas pero se le añade que son imposibles o muy peligrosas de transitar por ellas, a no ser que se vaya con equipo de cuerdas y arneses, más en plan escalada.

La que os voy a enseñar le tengo echado el ojo hace ya tiempo, y eso por su situación conformando el magnífico valle del río Escabas. Además esta cresta de cuchillos pétreos hace de puntal por donde pasa a sus pies el bello arroyo del Obriguillo, afluente del escabas que, valga la redundancia, excava en la mismísima roca caliza un pequeño pero profundo barranco para llevar sus aguas al gran río.

 

Viene en los mapas con el nombre de Dos Hermanas, aunque me cuenta un amigo de Magia Serrana, Ignacio Bermejo, que Marino, el viejo forestal de Poyatos, le llamaba Tres Hermanas.

Hablando de Marino, todo un personaje mítico de la Serranía, forestal de Poyatos en la década de los 60, 70 y 80, me comentan que también fue pescador, cosa que me hace pensar que seguramente conoció a mi padre. Le pregunto a mi madre si ellos conocieron a Marino. Y como me imaginaba, mi madre me cuenta que si lo conocieron, que mi padre llegó a intimar más con él, y que incluso por navidad le subían regalos tipo turrones y polvorones y él les daba chorizos y otras carnes de bestias variadas del Escabas.

En todo caso,  os voy a enseñar un lugar bastante agreste en el que hay que andar con cuidado pero que compensa con unas vistas preciosas en una fascinante conjunción de pino y roca made in Serranía de Cuenca.

 Aunque vaya con el todoterreno, a mi me gusta andar, por lo que lo dejo muy atrás y voy caminando por esta delicia de carriles donde ante su poco uso, los pinos van colonizándolos poco a poco.

Ahora bajamos por medio del robledal, donde podemos ver que la tierra y el verde van ocultando las marcas de las rodadas del carril.


Al hilo de estas dos fotos, me van a permitir un pequeño inciso que no viene al cuento de la ruta de hoy, y trata sobre que el año pasado en la sierra del Maestrazgo turolense, hablando con un hombre dueño de una masía en medio del monte, se extrañó cuando utilizé la palabra carril. No sabía bien lo que era, se la podía imaginar digo yo, pero no se utilizaba como la utilizan en Cuenca. Allí dicen pista, y la verdad que la palabra pista tambien se utiliza aquí, pero pista viene a ser un carril en muy buen estado, normalmente pueden ir hasta coches turismos por ellos, y carril viene a ser esas pistas ya secundarias y terciarias donde suelen hacer falta un coche todoterreno, si de verdad se le tiene cierto aprecio a tu turismo. 

 Llega un momento que se acaba el carril y debemos jabalinear por una buena cuesta. La suerte que no es muy larga, y que tras sudar un poquete nos pone ante los imponentes cuchillos de la cresta de Dos Hermanas.

 Este es otro cuchillo que está al lado y me hubiera gustado poner una persona enfrente para que vieran el gigantesco tamaño que gastan. Tengo la teoría que el nombre de Dos Hermanas pueden venir por estos cuchillos, aunque al lado hay alguno más pequeño por lo que pudiera ser también Tres hermanas, como decia Marino, y hasta cuatro.


 Vamos con las vistas: 1º enfrente arriba tenemos la Torre Forestal de Cerro Sancho a 1627 metros. En la cresta andamos a 1380/1400metros.

      Enfrente casi a la misma altura está Corral Rubio, o el imponente Barranco del Vasillo.


 Y si miramos hacia abajo tenemos esta novedosa y desconocida vista del Refugio de Tejadillos ubicado a unos 1060 metros, muy cerca del río Escabas.


 Acerquémosnos un poco para ver como baja el Arroyo de Valquemado pasando por ese estrecho rocoso que vimos mejor en esta Entrada.



                                     Me tiene hipnotizado la visión del Refugio desde aquí.


Un amigo de Magia Serrana, José Saiz Valero, me manda una foto del Refugio de Tejadillos, antes del incendio, allá por principios de los 90, tomada también desde la cresta.



        Otra foto de José Saiz Valero, con el viejo Refugio de Tejadillos en su época dorada.

Foto de los cuchillos de José, donde abajo podemos apreciar las aguas del Escabas. Aunque no lo parezca en esta diapositiva antigua, estamos hablando de un desnivel de casi 300 metros.



                 Y la Cresta desde el viejo Refugio de Tejadillos. Foto by José Saiz.



Pero recordemos que andamos por una cresta,  por lo que aparte de las vistas hacia delante, tenemos la vista trasera, donde aparece ese profundo y alpino Barranco del Arroyo Obriguillo.


No es normal encontrarse las marcas de la división dasocrática del monte (cuartel, tramo, etc,,,) en la roca. Siempre las he visto en los árboles. Dicha división se hace para dividir los bosques en una ordenación para posteriormente realizar aprovechamientos madereros. (Gracias Jaime y Rafa.)


Esta primera parte de la cresta aun no es vistosa pues está llena de hermosos pinos como este que nace de entre las rocas.


Hemos pasado de los cuchillos del principio a una cresta corrida de unos 10/12 metros de alta. Menos mal que podemos avanzar por esta parte de acá aún.


                     ¡Que me dicen de este bonsai de roble quejigo naciendo de la roca!


Ya he comentado que podemos avanzar porque a la derecha de la cresta en sí hay espacio más o menos llano para ir. Hay mucho pino y enebro de entre las rocas pero se puede avanzar. Pero llega un momento que vemos que ese avance se corta de golpe pues baja en picado, poniéndose muy vertical, cosa que me hace pensar que ya se ha acabado mi aventura por esta cresta, a no ser que se pueda pasar al otro lado de la cresta y eso me parece imposible pues de cerca de 15 metros de alta es la gran roca losa corrida que me acompaña pero.....espera que me parece ver algo....


                 Hay una abertura en la roca, joer vaya casualidad y que suerte he tenido.


    Pero investigando veo un murete de piedras artificial que va directo a la abertura. ¿Y eso?


 Al otro lado hay un falso llano donde antaño hubo una tiná o algo parecido, pues ven restos de piedras y de tejas. Que lástima que no quede nada, pues el sitio donde estaba ubicada es cojonudo.


 Ahora transitaremos a la izquierda de la cresta pues por la derecha es imposible, prestando mucha atención a lo que vemos allí abajo.


              Magnífico el Vallejo del Periquito, un arroyete tributario del Arroyo Obriguillo.



Pero cambiemos de vista, pues en donde estoy aparte de las vistas que os estoy enseñando, con un buen zoom podemos avistar esta maravilla.



            Posiblemente la más bella e inaccesible cresta rocosa de la Serranía de Cuenca.



      Cresta muy difícil y jodida de abordarla, pero que ya os enseñaré más detenidamente.



En primer plano es donde el Arroyo frío abre su cauce por la mitad la cresta de los Frailes para llevar sus aguas al Escabas. La montaña que ven al fondo creo que es el Cerro Poste en la Frontera.



                                          Pinchen en la imagen para verla más grande.



Que bueno que ahora se pueda transitar por el lado izquierdo, pues el derecho ya veis como está.



En ese sitio tan poco accesible me encuentro estas extrañas pintadas con los nombres, digo yo que de los forestales que hicieron la ordenación forestal en esos montes. Pero realmente no sé nada de todos estos nombres.



                                          Aprovecho para sacar alguna que otra foto.



                        Por aquí nos van apareciendo boquetes y aberturas en la cresta.




Que nos permiten ver esta vista tan chula del Arroyo Obriguillo de frente y de la izquierda le viene el Arroyo del Periquito.



         La cresta en algún tramo es es casi perfecta. Vean a la izquierda por donde voy yo.



Por aquí llega un momento que se nos acaba la cresta pero podemos ver que aún podemos avanzar un poco más por la de la izquierda.



    Uuuaauu, ahi tenemos el estrecho que hace el Obriguillo para entrar al valle del Escabas.



                         Desde aquí tengo una vista nada conocida de parte del Hosquillo.



Y esta del Barranco del Periquito, con el Collado homónimo en el centro de la imagen, siendo lo de la izquierda la parte trasera del Alto de Peñajosa, donde está el mirador del Reloj con vistas sobre el Hosquillo.



                    Nos acercamos hacia el otro puntal en un avance lento y cuidadoso.



                                 Que debemos hacer sin acercarnos mucho al borde.


Volvamos a las vistas hacia el otro lado teniendo en primer plano de derecha a izquierda por donde iría el río Escabas.


 Hablando del Escabas, en el centro de la foto podeis ver como culebrea su discurrir, y es curioso pues ahí debajo va el río por unos desfiladeros rocosos de más de 20 metros de alto, donde el sol nunca llega al agua.


Nada parece indicar lo que hay ahí debajo, es decir, desfiladeros, cascadas, pozas y más pozas a cual más cristalina.


Viendo esta foto me viene a la cabeza que realmente hay dos Serranías: esta aérea, más rara, donde veremos todo sinuoso e irregular pero tapada por los bosques, y una 2ª, la que hay debajo de los bosques, donde hay cañones y ríos, arroyos y barrancos, en definitiva casi otro mundo que queda oculto a quien lo otea desde las alturas. 


 No me olvido del reformado Refugio de Tejadillos, al que seguimos viendo y gracias a mi zoom, así de cerca. A ver si ya, de una maldita vez, hacen algo con él.


 Por aquí debe ser muy cuidadoso y lo que se nos presenta delante tiene una pintaza tremenda.



                          Aquí ya hemos llegado a la punta. Avanzar más es un suicidio.


 No está mal el enorme tajo que ha abierto el humilde Arroyo Obriguillo para llegar al Escabas. Uuuumm cuanto me llama recorrer todo ese borde de enfrente.



 Volvemos por el mismo camino y al empezar a bajar por la ladera tengo esta vista del valle barranco del Arroyo Obriguillo, vista que me tiene entre sorprendido y enamorado pues no me imaginaba que eran tan profundo. Los miles de veces que habre ido por la mareante y curvosa carretera que va por dentro.






Al bajar descubro una cosa curiosa y que no viene en los mapas: Un viejo camino que baja paralelo a la Cresta de Tres Hermanas, hasta la carretera del Arroyo Obriguillo, muy cerca de donde le entra el arroyo del Barranco del Periquito. Buena vía para trazar alguna ruta circular por aquellos lares.



   Desde abajo capto parte de la bella y estética cresta con sus cuchillos de variadas formas.



      En algunos tramos estamos hablando de aunténticas paredes de decenas de metros.



Como estamos muy cerca del Cerviñuelo, doy por finalizado el día haciendo una visita a la tumba de mi padre, y regar aquello con agua de la Fuente de la Tía Perra.


Plano donde se ve la cresta recorrida . De la parte inferior de la foto viene la carretera desde Las Majadas que baja al valle del río Escabas




¡¡HASTA LA SEMANA QUE VIENE!!