jueves, 24 de febrero de 2011

24º SUSURRO POÉTICO


Para conseguir una sola de sus sonrisas, unas de sus miradas,
viaje incansablemente por valles y montañas, ciudades esplendorosas y villorrios villanos.
Conocí a la soldadesca y a la putesca, como a la noble sangre azul principesca.

Para conseguir una sola de sus caricias, uno de sus abrazos,
asesiné dragones y trasgos, domestiqué centauros y grifos.
Hasta a Polifemo le hablé y al Unicornio le canté de ella.

Para conseguir uno solo de sus besos, de su carmín corrido,
llegué hasta los confines para traerle las más maravillosas joyas,
las más preciadas telas, las más cautivadoras canciones,
las más exóticas flores, los más exquisitos manjares.

Para conseguir uno solo de sus pensamientos, uno solo de los minutos de su vida,
trafiqué y maté, robé y violé, quemé y arrasé.
Me rebajé y mendigué, me desnudé y de pordiosero acabé.

Y ahora, años después,
tras los muros de mi palacio de cristal,
con las cicatrices ya cerradas,
y la experiencia siempre a flor de piel,
uno se da cuenta que lo que sucede
es lo que tiene que suceder.



2 comentarios:

  1. Por conseguir lo deseado, no miramos, no medimos, no de nada, no de todo.
    Que bonito lo dices, precioso lo percibimos los "legos", un saludo de los que todavia no hemos llegado.

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  2. Recuerda Patxi, que la idea primigenia esta del blog vino un poco espoleada por tí, que me decías que tenía que sacar otro libro de poemas y hacer algo con lo que estuviera escribiendo.
    Thanks.

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