lunes, 6 de abril de 2015

TINADAS Y CORRALES DE LA SERRANÍA DE CUENCA



Majadas, parideras, chozos, tainas, cobertizos, corrales, o sencillamente tinadas de ganado (digase tinás) son uno de los elementos más típicos de las tierras de todo el país.
En la Serranía de Cuenca, al igual que en el resto de la provincia, la actividad ganadera y de pastoreo hizo que proliferaran en el pasado, estando el monte salpicado de estas construcciones por todos los lados.
Muchas están en estado ruinoso, pero hay otras que están en buenas condiciones, incluso hay algunas de gran belleza.

En la Serranía de Cuenca, sierra caliza vertical y pétrea, se aprovechó la abundancia de roca para adosar y construir tinadas de todo tipo.

Vamos a ver una primera parte de una bonita colección de estas construcciones.
 
 
 
 
Empezaremos con tinadas sueltas, es decir no adosadas a las rocas o paredes, pero sí ubicadas en sitios bellos.
 
Tinada por Las Majadas, el mismo nombre del pueblo nos indica la existencia de este tipo de construcciones en el pasado.
 
 
 
 
 
 
                                                           Tinada por Valdecabras.
 
 
 
 
 
Donde dentro de la tinada pequeña es donde dormiría el pastor, y donde vemos que haría el fuego, dando la llama en esas losas. ¡¡Imagínense la topera!!
 
 
 
 
 
 
                  Toda una maravilla: una tinada con una calera para hacer cal a la izquierda.
 
 
 
 
 
 
          Tinada que formó parte de una aldeílla, en este caso Tarayuela, cerca de Fuertescusa.
 
 
 
 
 
                          En este caso, un chozo de pastores, cerca de Valdemoro de la Sierra.
 
 
 
 
 
                        Tinada de Angelito, al lado de la Hoz del Buey, muy cerca de Cuenca.
 
 
 
 
 
                                   Vista lejana de la misma tinada, pero desde el otro lado.
 
 
 
 
 
Tinada de las Casas del Río cerca de Salvacañete.
 
 
 
 
 
                                                                   Tinada por Tierra Muerta.
 
 

 
 
 
                                          Tinada en la Umbría del Oso, cerca de Zafrilla.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
    Ahora veamos otras cuantas adosadas a las rocas.
 
Una corraliza de Valdecabras.
 
Por dentro y con nieve.
 
 
 
 
 

 
 
 
 
Tinada cerca del Valle del Cambrón.
 
 
 
 
 
Tinada en la Hoz Somera, cerca de Carrascosa de la Sierra.
 
 
 
 
Algo muy usual en la Serranía.
 
 
 
 
Valdecabras es una zona muy prolífica en tinadas y corralizas de todo tipo.
 
 
 
 
Tinada cerca de Cueva del Hierro.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Esta claro que las paredes rocosas hace que las tinadas cueste menos hacerlas, den más cobijo, protejan del frío y den más humedad en verano.
 
 
 
 
 
 
 
 
Pero también hemos dicho alguna vez que la Serranía es tierra de Cuevas, agujeros, covachos, simas, huecos por lo que son innumerables las tinadas que aprovechan estos fenómenos.
 
Estas tinadas protegen aún más, estando el pastor más resguardecido, y en verano son muy frescas.
 
 
 
 
 
El rebaño se solía quedar fuera dentro de los muros de piedra, quedándose el pastor dentro de estas cuevas.
 
 
 
 
La Cueva del Armentero en Beteta.
 
 
 
 
Otra vez en Valdecabras.
 
 
 
 
Miren como se aprovecha las capas de estratos rocosos verticales para adosar tinadas.
 
 
 
 
Este tipo de tinadas suelen ser rincones donde se respira magia serrana.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Y nos despedimos con esta tinada que descubrí haciendo el cabra y me pareció inexpugnable, a modo de castillo montano en un puntal atalaya, cerca de Valdecabras.
 
Al borde de ese barranco arriba la encontré.
 
 
 
 
Acerquémonos, ya que en ese puntal se ven los restos de muros.
 
 
 
 
Vista desde otro lado; podemos ver que llegar a ella no es nada fácil, además tiene una cuevecita que sería donde dormiría el pastor.
 
 
 
 
Otra vista con zoom del lado que da al barranco donde se ven restos de muros.
 
 
 
 
Cierto es que me puse en plan fantasioso y me dije que había descubierto un castillo atalaya de tiempos de la Reconquista o incluso un poblado celtibérico de pasado oscuro y olvidado. Al ver las fotos luego en casa, pensé que vaya sitio se había buscado el pastor de aquella tinada.
 
 
 
 
 
 
Si les ha gustado, habrá una 2ª entrada sobre más tinadas de la Serranía de Cuenca.
 
¡¡Hasta la semana que viene!!

9 comentarios:

  1. Hola Toni.

    Yo las reconstruía todas, no digo más.

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    1. Hola Luis and cia.

      Hombre la verdad que estaría muy bien ver muchas, las más bellas, reconstruidas, pero eso es muy difícil, por no decir imposible.
      No hace mucho, acompañe a Paco, otro compi de rutas, a buscar la tinada de su abuelo por Valdecabras. Al final la encontramos, y allí estaba semiderruida y dentro de unos años será un montón de piedras. Es su destino.

      Un saludo,

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  2. Hola Toni.

    Cuanto y que bello patrimonio reunido en estas dos últimas entradas que nos has regalado, como te comenté el domingo aquí en Castelló a estas construcciones las solemos llamar abrigos o simplemente corrales, en la zona de Alto Mijares/Alcalatén/Maestrazgo es donde se pueden encontrar los más parecidos a los que nos muestras, es decir, covacha y muro, lo viste el domingo en la Cova del Sastre, pero el más bonito que he visto por aquí lo tenemos en Espadà, y es el Corral de Xotena, al que le dediqué una entrada hace no mucho tiempo.

    Un abrazo.

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    1. Hola Dani.

      La Cova del Sastre es un buen ejemplo de abrigo/corral/tinada de lo que hablo en la entrada. Esta claro que es un patrimonio etnológico fuertemente enraizado con el natural, que se está perdiendo, y ahí estamos nosotros, como cronistas y fotógrafos, para dejar constancia de aquello. Creo que la del Corral de Xotena era una con arcos muy bien conservados y dentro de una cueva? Aquella era una pasada de bonita y peculiar.

      Un abrazo.

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  3. Un reportaje extenso y muy bueno, donde nos cuentas como era el mundo rural que vivía con el mundo natural... Desgraciadamente este mundo está desapareciendo de nuestros montes. En sólo cincuenta años, casi ha desaparecido. Afortunadamente, hay personas como tu, que van fotografiando todo esto, y siempre va a quedar constancia de como era ese mundo, en esos maravillosos lugares... En este caso la maravillosa Serranía de Cuenca, con sus calizas, pinos y sabinas. Enhorabuena por el reportaje. Un saludo.

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    1. Hola Luz del Monte.

      En efecto que el mundo rural está desapareciendo de los montes, pero las ruinas y los restos derraman belleza como en este caso de las tinadas. Como tú bien dices, ahí estamos nosotros para dejar constancia de la existencia de ellos. Gracias por tus palabras.
      Un saludo.

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  4. Hola Toni, como siempre una entrada muy interesante con unas fotografías preciosas.
    En Lagunaseca han reconstruido algunas tinas, aunque hay algunas que no quedan nada mas que cascotes.
    A ver si te acercas un día por nuestro pueblo que tenemos "Las Torcas" y seguro que te gustaría hacer una entrada de esas tan ilustrativas que sabes hacer.
    A partir de junio estaremos en el pueblo, quedas invitado.
    Un abrazo

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  5. Hola Josefina.

    Tengo fotos de tinadas de muchos sitios, seguro que de Lagunaseca también. La verdad que he estado en el torcal un par de veces y tengo fotos pero debería acercarme una tercera vez para coger otros ángulos y perspectivas y poder hacer una entrada para el blog. Me lo apuntaré.
    Gracias por la invitación
    Un abrazo.

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  6. Hola Toni.
    Bueno,ando con la crónica del Estrecho de Valdecabras,pero me he pasado a ver esta de las Tinadas...
    Una gran entrada en la que nos muestras ese pasado,casi reciente de la vida de los pastores y sus ganados por la Serranía.Una pena que la mayoría acabara como comentas en montón de piedras.Muy curioso lo de la ultima Tina,en la que ''elucubraste'' sobre si era una antigua Atalaya o restos de poblado celtíbero...y ahí anduvo casi...jejeje.
    Bueno me vuelvo a la otra crónica...

    Saludos.

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