domingo, 2 de octubre de 2016

LA GÉNESIS DEL RÍO JÚCAR




Os voy a mostrar como se hace el río conquense por antonomasia.





Por todos es sabido, que hoy en día su nacimiento está en la parte sureste de la Muela de San Felipe, en un paraje conocido como los Ojuelos de Valdeminguete. Esta misma Muela es tierra divisoria de aguas, ya que en su parte oeste alumbra el nacimiento de otro río serrano, el Cuervo, aunque este manda sus aguas al Océano Atlántico.

La Muela de San Felipe con el Cerro homónimo en el centro de la foto. El nacimiento estaría justo al otro lado.



De estas praderas conocidas como los Ojuelos de Valdeminguete vienen a manar las primeras aguas.


           Que rapidamente va creciendo de los distintos aportes que le van entrando.


Tras recibir el agua pura de diversas surgencias de los Estrechos del Infierno y de San Blas, de algunas fuentes y las exiguas aguas de algunos otros arroyos, entra en el ancho valle de Tragacete, que es el primer pueblo que lo recibe, para recorrerlo todo a lo largo.

El joven Júcar lanzándose por el Estrecho del Infierno.


Por el estrecho de San Blas, le aportan agua diversos manantiales como el de la parte superior de la foto. El río vendría por la parte inferior.


Antes de entrar en el valle de Tragacete, el Júcar debe ir restando metros, como la cascada del Molino de la Chorrera o de la Virgen.


Vista aérea donde podemos ver el barranco por donde baja el Júcar antes de entrar en Tragacete y su valle.



Ahora bien, muchos no sabréis que este Júcar no es el más caudaloso, ya que terminándose el valle de Tragacete, en la llamada Cañada Honda, le entra al río su primer afluente, que la más de las veces le echa dobles y triples aguas que la que trae el propio Júcar. Más cantidad y sobre todo, más limpia y pura.

      Vista aérea donde podemos ver el Jucár transcurrir pacificamente por la Cañada Honda.


                                             Vista parecida pero en otra época del año.



                                                 El Júcar desbordado por la Cañada Honda.


Atención a esta foto: Al fondo a la derecha vendría el Júcar por la Cañada Honda y en la parte inferior de la foto, paralelo a la carretera y por dentro del bosque, viene el Arroyo Almagrero, primer gran afluente del Júcar. Detrás de esta loma llena de pinos de la izquierda se juntarían.


Estamos hablando del Arroyo Almagrero, y para los que amamos la Serranía, esto son palabras mayores.

Aproximadamente durante los seis meses que dura el invierno/primavera  le regala aguas de las altas sierras conquenses donde nace el Tajo, allá donde los Montes Universales despliegan su fría sombra y la nieve permanece impasible los meses del invierno.

En época más veraniega y del principio del seco otoño su curso alto se suele secar; entonces caudalosos manantiales le brotan el agua en la Bodega y en los Chorros, rincón pirenaico de magia serrana.

                            El Arroyo Almagrero o Arroyo de la Herrería de los Chorros.


   Arroyo de alta montaña, donde sus aguas son igual de limpias que de frías. ¡¡Hagánse una idea!!



                       Pasando por debajo del Puente de los Chorros, puente de traza antiquísima

                                                                         La Bodega.


                  Sitio de surgencias y manantiales que van todas al Arroyo Almagrero.


                             Allí confluyen con arroyos como el de la Fuente de la Zorra.


A partir de bien entrada el Otoño y hasta el principio del verano, el Arroyo Almagrero trae aguas de mucho más arriba, como en esta foto que va por su valle.


          Arroyo que viene a nacer de la conjunción de varios, como este de La Nava.


Lugar muy virgen rondando los 1600 metros de altitud donde podemos avistar fauna salvaje con facilidad.


Pero no acaba ahí la cosa, pues apenas un kilómetro más adelante, le entra al Júcar el río de Valdemeca, otro afluente caudaloso que arrambla con royos, bordaños y amanaderos varios que nacen en la exuberante sierra de Valdemeca y al calor del Pico Peñalba y la finca de la Serna. Dicho río recorre todo el largo valle de Valdemeca, al igual que el Júcar recorre el de Tragacete, para juntar todos sus aguas casi en la misma milla.

La simetría de los valles de Tragacete y Valdemeca es de una armoniosidad digna de admirar, y si se corona el Peñalba y sus 1780 metros, serán nuestros ojos los que den fe de dicha semejanza.

                                                               El río de Valdemeca.



Atención a esta foto: si nos fijamos en la hilera de verdes chopos, de la izquierda vendría el río de Valdemeca y de la derecha el río Júcar. Confluyen en ese punto por donde se metería por un estrechamiento de valle con el pueblo de Huélamo encima.




Aquí vemos por los chopos el curso del río Valdemeca camino a juntarse con el Júcar, bajo la atenta vigilancia del Gamelloncillos y la Bandera.



Cuando llueve de todos los laterales del valle del río de Valdemeca, vienen a caer aguas variadas.


                Y manantiales constantes que vienen a echar sus aguas al río de Valdemeca.




Aquí tienen otro arroyo que baja a echar sus aguas al río de Valdemeca que es que va por la hilera de chopos secos.



Al río de Valdemeca le vienen arroyos mucho más lejanos como este, el valle del Arroyo de los Santos.

Pero lo curioso de todo esto, que en escritos antiguos como son las Relaciones topográficas de Felipe II viene que el Júcar empezaría en esta milla donde le vienen el río Tragacete (actual Júcar), el río Valdemeca, y el río Herrero. 

Tramo donde vendría a renacer el verdadero Júcar: en el círculo de arriba donde confluyen el río Tragacete (Júcar) con el río Herrero (arroyo Almagrero), y con el  círculo de abajo donde confluyen el Júcar con el río de Valdemeca.


             Punto donde confluyen el Almagrero (izquierda) y Júcar (derecha).




Este último, el río Herrero (actual Almagrero) viene denominado así, por haber un poco más arriba la célebre Herrería de los Chorros, una de las más importantes Herrerías de la Serranía del siglo XVII.

Posiblemente el nombre de Almagrero venga del significado de terreno abundante en almagre, que es un óxido de hierro de color rojizo.

    Subamos un poco con el Arroyo Almagrero, siempre fascinándonos en sus serranas aguas.


La célebre Herrería de los Chorros en estado ruinoso, ya citada en el Amojonamiento de Cuenca de 1732 como centro económico y social de la zona.


Aunque su escudo heráldico sigue esplendido. Este escudo perteneció a Miguel Franco, dueño de la Herrería en 1752, y muy posiblemente emparentado con los Franco de Orihuela del Tremedal, dada la similitud de escudos, entre éste y los de Orihuela.



El Almagre, eso oxido de hierro de color rojizo, y que posiblemente otorgara el nombre al Arroyo Almagrero.



Lo que esta claro que mientras el  río Tragacete y el río Valdemeca corren por el fondo de sus anchos valle, paralelos a la carretera y atraviesan estos dos pueblos, el Almagrero viene de la alta y gélida montaña del Ibérico Sur y solo transcurre por una de las áreas más agrestes de la Serranía de Cuenca, sin pueblo alguno ni alma asentada. 

                                     El Valle del río de Valdemeca desde el Pico Peñalba.


El Valle del Jucar con Tragacete al fondo, tambien visto desde el Peñalba.


El arroyo del Rincón de Palacios, otro de los que crean el Almagrero en la Serranía alta a 1560 metros de altitud.


Y para terminar de remarcar la magia de esta milla donde realmente el Júcar se hace río, hay que saber que en la confluencia del río Tragacete y el río Herrero, es decir, del  Júcar y el Almagrero, es donde estuvo la cabeza de las Maderadas de los Gancheros del Júcar.

En este punto es donde se traían las pinos cortados de cualquier parte de esa comarca de la Serranía (no había que irse muy lejos pues a ambos lados ya crecían con profusión el Pino negral y Pino Albar, y desde aquí empezaba la maderada por el Júcar con destino al litoral valenciano. 





El puente de los Chorros, construido de gran altura, pues vean el agua bruta que bajaba el Almagrero.


Confluencia de los dos ríos. Fijense lo curioso que el Almagrero (primer plano) baja aún bastante verde y el Júcar (al fondo) baja marrón. Estamos en época invernal .


Vamos con algunas rarezas, que ya no mucha gente conoce. Hemos dicho que en ese punto estaba la cabeza de las maderadas.



Pues allí mismo, unos metros más abajo en la misma ribera, nos encontramos estas extrañas cuevas.

Cuevas artificiales hechas por los gancheros para varios usos, desde dormir a guardar los aperos.



A cualquiera de los dos lados del río ya crecen con profusión el pino negral y el albar, pues en este punto traían las maderas.




La conjunción de las aguas de los tres ríos hacía que ya hubiera caudal suficiente para bajar los troncos, pero que nadie se piense que era fácil, pues cruzado Huélamo y llegados a Uña, les esperaba a los sufridos gancheros 14 kilómetros del cañón del Júcar, es decir, pasarlas putas hablando claro.

Solo comentar para que os hagáis una idea que este cañón tardaban aproximadamente tres meses en atravesarlo con los pinos y llegar a Villalba de la Sierra. Piensen que si fuera tramo normal del río, en unos cuantos días lo habrían atravesado. Con la construcción del canal de agua en la década de 1920 para la Central Hidroeléctrica de Villalba, aprovecharon también para bajar por ahí los troncos, pasando a la historia aquel tramo infernal para los corajudos gancheros.

Antes de la construcción del pantano de la Toba en 1920, el Júcar iría por ahí tranquilamente.



Pero ya lo he dicho, a partir del pueblo de Uña, les esperaba esto a los gancheros: un cañon fluvial...


                                                        A ratos algo más abierto....


                                                             A ratos algo más cerrado.....

                                            Y tramos de auténticos desfiladeros....


Foto antigua de el cañon fluvial de cuando la construcción del canal de agua que es lo que podéis ver a la izquierda. Enmedio iría el Júcar.


Aunque la buena foto es esta, donde se ve como acaba de terminar la maderada por el infernal tramo del cañón del Júcar. Aunque posiblemente ya soltaran los pinos por el canal y luego los bajarían al río por las tuberías que véis arriba a la izquierda.


           Despues del cañón vendría Villalba de la Sierra y luego el Júcar se dirige hacia Cuenca.


Donde unos kilómetros antes, crea la bella Hoz del Júcar, pero mucho más abierta y amable que el cañón de Uña-Villalba.


                                         Foto del Júcar en la su hoz con una nevada.



Voy a terminar esta entrada con fotos del Júcar desbordado. Como buen río de montaña, cuando los inviernos/primaveras son muy lluviosos, de todos estos arroyos y afluentes que os he enseñado, suelen llegar a la capital mucho agua, generalmente de color chocolate, típica de las riadas, aunque luego se va aclarando.





                              Hay veces que no es fácil saber por donde está el cauce original.


       
      Esto ha sido todo, espero que os haya gustado. Hasta la semana que viene. 

18 comentarios:

  1. Precioso muchachos , me ha encantado

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  2. Jose Maria Contreras Martinez3 de octubre de 2016, 9:18

    Maravillosa entrada!! Aunque no hayas nombrado las aguas que manan en las tierras de Beamud y que tambien fluyen al Jucar (es broma Toni) Fantastica leccion.Saludos.

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    1. Hola José María. Encantado que te guste. Podría hacer una entrada para cada tramo del Júcar ;-)

      Saludos

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  3. magistral, muy ilustrativo. Me encanta

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  4. Excelente entrada;muy bien explicada y donde las imágenes hablan por si solas.Y también nos han incluido algunos retazos de historia.Muchas gracias Toni.Esto es una maravilla.

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    1. Muchas gracias Mariano. Ya estamos de vuelta ;-)

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  5. Hola Toni.

    Estaba siendo una bonita entrada hasta que ha aparecido por ahí uno de verde ;-), fuera de bromas estupenda entrada Toni, que demuestra tu devoción por este río serrano, que tanto amáis en Cuenca y tan poco se respeta en tierras valencianas, no entraré en detalles pues son de sobra conocidos, así que me quedo con estas preciosas imágenes, que acompañan a tu excelente documentación, de este paso de la niñez a la adolescencia del gran Júcar.

    Un abrazo.

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    1. Ese de verde tambien contribuye a la entrada, eh!! La verdad que es una entrada atípica que tenga hecha ya hace un tiempo y que comenzó a rondar la cabaeza por dos motivos: uno cuando leí en algun sitio un fragmento de las Relaciones topógraficas del rey Felipe II, una obra estadistica que ordeno compilar este rey sobre 1580, y que pretendía ofrecer una descripcion detallada de tods los nucleos poblacionales de los reinos bajo su mandato. Aunque pretendía compilar toda España, al final sólo se acometió de una parte de Castilla la Nueva, parte de Murcia, de Alicante, Jaén y Cáceres. En ese fragmento leí que al Jucar le llamaban río Tragacete hasta que se junta con el Almagrero y el río de Valdemeca y a partir de ahí ya le llama Júcar. Y la otra circunstancia es que además en ese punto es donde comenzaban las maderadas hacia el litoral. Esos dos asuntos son los que se fueron formando en mi cabeza para darle forma a esta peculiar entrada. Uuuuufff que rollos te suelto...

      Un abrazo.

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  6. Hola Toni.

    Me ha gustado muchísimo ésta entrada. "Para los que amamos la Serranía el arroyo Almagrero son palabras mayores"... "La simetría de los valles de Tragacete y Valdemeca son de una armoniosidad dignas de admirar"... Me identifico totalmente con éstos comentarios. Gracias por éste ilustrativo recorrido de nuestro hermoso Júcar. Muy interesante la aportación de fotos antiguas para comparar los cambios en el paisaje.

    Un abrazo.

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    1. Hola Andrés.

      jejjeje, ya estamos de vuelta. Y esta entrada lleva su curre pero da gusto hacerla y más cuando se aprecia por la gente.

      Un abrazo.

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  7. Muy interesante la entrada. Un sólo apunte: los troncos de las maderadas no se bajaban por las tuberías del Salto que son las que indicas en la foto, ya que estas llevan directamente a las turbinas. Se construyó un canalillo de hormigón que permitía lanzarlos desde el depósito de carga de la central hasta el cauce del río, todavía se pueder ver hoy. Dentro del cañón había dos pasos particularmente complicados y que indican todos los textos, el "Gato de Uña" (las rampas que hay debajo del puente de Uña) y el "Sombrero" (el salto grande que se hace ahora al bajar el cañón), además de los dos saltos que hay justo bajo el Ventano.

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    1. Hola Fernando.

      Muchas gracias por estos datos tan interesantes que nos proporcionas. Si lo piensas es lógico lo de no tirar los troncos por las tuberías ya que van directas a la turbinas. No lo había pensado.

      Un saludo.

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  8. Hola Toni.
    Gran entrada historico-geografica,de un rio con cariño especial para mi,ya que nací en Cullera donde llega y desemboca al mar Mediterráneo.
    Mucho nade de pequeño en ese rio a apenas 100 metros de la casa de mis padres...jejeje.
    Sorprendentes esos afluentes que hacen grande a un rio y esos gancheros que lidiaban con el..¡¡grandes!!

    Un abrazo.

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    1. Hola Juane.

      Gracias por tus palabras. Encantado que tue guste la entrada. Curioso es que yo hablo en la entrdada de su nacimiento y tú de la desembocadura, aquí cerramos el círculo.

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