domingo, 24 de junio de 2018

EL TRAMO ALTO DE ARROYO FRÍO Y EL VALLE DE LA HORTIZUELA



Os voy a enseñar el carácter indómito y serrano del río Escabas, sin ver el propio río; solamente con enseñaros dos de sus arroyos tributarios. La idea en esta entrada es ir hasta un poco antes del cruce del pueblo de Poyatos, que es donde está el puente para cruzar el río Escabas y remontar el arroyo del Valle de la Hortizuela y poder ver la casa homónima allí dentro, pero no nos conformaremos con ese bonito rincón, sino que Ignacio y yo subiremos al Collado de los Frailes para bajar al valle-cauce-agujero del Arroyo Frío o Arroyo de los Frailes.

Una vez allí, por supuesto que nos asomaremos a ver la cascada de los Frailes para ver cómo va de agua. Realmente este es un paraje donde la naturaleza te abruma y que habré visto multitud de veces, desde que de pequeño nos llevaban mis padres. Siempre es una gozada ver la cascada y todo el mágico ecosistema botánico y rocoso que te rodea.
No es un sitio que me guste mucho mostrar, ya que es un ecosistema botánico de reducidas dimensiones y por ello, frágil y delicado.

Pero realmente el verdadero objetivo de esta ruta es poder remontar el Arroyo Frío hasta su nacimiento en la Fuente del Vaso, en el Cerviñuelo, 300 metros de desnivel más arriba, es decir ver su tramo alto, mucho más desconocido.




Mi amigo Ignacio ya había hecho este tramo pero en temporada seca, comentándome que aquello con agua debiera estar muy espectacular aunque algo peligroso. Como estábamos allí mismo, nos metimos de lleno en la primera parte del Arroyo Frío, cuando más desnivel salva.  (si lo viéramos peliagudo, siempre se podía volver hacia atrás y bajar a la Hortizuela por donde habíamos venido)
 
Como veis, salimos de Cuenca aún de noche, y el la Fuente de la Calzailla, donde nos aprovisionamos de agua, comenzaba a amanecer. Estamos en enero, y los días son cortos. Hay que aprovechar.
 

Dejamos el coche en la Casa del Valle, lugar donde confluyen el Arroyo del Valle y el Arroyo de la Hortizuela.
 
Remontaremos el Arroyo de la Hortizuela, pero esto que veis es el viejo carril inundado. ¡¡Como vamos a acabar de agua!!


     El Arroyo de la Hortizuela rápidamente se encañona, pudiendo ir todavía por los lados.


Os presento a Ignacio y, como conocemos el terreno, el requisito básico de la ruta de hoy: unas zapatillas viejas para sacar solo en tramos que tengamos que ir por el agua.


                          Esta hermosura de desfiladero es conocida como el Estrecho.


Y sólo se pude pasar por el mismo cauce pero al ser ancho, ya ven que no suele cubrir mucho pero es necesario otro calzado.


Después del largo estrecho, vemos que se abre un valle, y entre la neblina y el húmedo verdor, vemos que sobresalen unos restos.


                                                     Es la vieja Casa de la Hortizuela.


Ubicada en uno de esos sitios mágicos de la Sierra, donde vienen a confluir cuatro arroyos.


Nosotros dejaremos el Arroyo de la Hortizuela (por él volveremos) y vamos a subir hacia el Collado de los Frailes, en un corta pero empinada subida. Menos mal que tenemos un viejo camino completamente en desuso.


Que se cambia en un momento por el cauce de la rambla que baja del Collado de los Frailes, y  aún siendo empinado nos permite subir con cierta comodidad ante la jungla que se ve a ambos lados de la rambla.


Llegamos al Collado, donde la enigmática y persistente niebla nos impide ver la cordillera rocosa de los Frailes, que estaría en la parte derecha de la foto, encima de los árboles.


Aún así, allí se respira un toque especial, acrecentado por la niebla. Nuestro próximo paso es bajar por allí delante hasta ponernos en el fondo del valle agujero del Arroyo Frío.


Un tramo de la espectacular cordillera de los Frailes en otra ocasión. Más adelante os la enseñaré más exhaustivamente.


Ahora nos toca un larga bajada desde el Collado hasta abajo, donde al principio tenemos un pequeño royo.


                            Que irá creciendo según le entren aguas desde los laterales.


         Aunque nuestro temor no era el agua, sino que la bajada estuviera clara y cómoda.


Ya que viendo el nivel junglesco de la vegetación tan tupida sería casi imposible avanzar por ese terreno.


Aunque con suerte, la senda-rambla de bajada está más o menos clareada, cosa que permite ponernos a los pies del cauce del Arroyo Frío.


El otro gran objetivo de nuestra jornada, al que vemos  correr caudaloso, y al que tenemos que tener cuidado con ir por sus riberas.


Encima de nuestras cabezas tenemos la cresta rocosa de los Frailes, qué, pese a la niebla, si podemos ver la parte baja de sus puntiagudas sotanas. Vamos a acercarnos a ver la Cascada de los Frailes.


                                          Una de las cascadas más bonitas de la Serranía.


En un sitio mágico, siempre en la penumbra y la humedad del magnífico bosque que hay allí dentro.

                                                           La cascada en otra ocasión.


Donde bañarse en verano tiene mucho mérito, ya que allí nunca pega el sol, aparte que el nombre de Arroyo Frío no está puesto al albur. ¡¡Palabras mayores!!


También me gusta visitar el paraje en invierno, ya que si se dan condiciones idóneas es un buen sitio para hacer escalada en hielo. En la ocasión de la foto, el otoño fue muy seco y eso se notaba.


Aunque nosotros volveremos para atrás, ya que nuestro objetivo es el tramo alto del Arroyo Frío.


Ya hemos sobrepasado el punto donde le echan agua los dos royos que le vienen desde los dos collados, y seguimos el Arroyo Frío propiamente dicho, que por ahora aún nos permite ir por la ribera aunque ya nos hemos calzado las zapatillas de río otra vez.


En esta foto hecha sin niebla en otra ocasión desde el collado del otro lado del que bajamos, os explico. Desde el Collado que ven en la foto es de donde bajamos al fondo del valle.


     La humedad del sitio es completamente salvaje con un precioso bosque de Avellanos.


Los musgos crecen en las ramas de todos los árboles y arbustos como el Buje (Boj) y los Avellanos.


     Todo un descubrimiento este tramo alto de una preciosidad de arroyo de alta montaña.
 

Llega un momento que lo más lógico y cómodo es avanzar por el propio cauce ante lo tupido y lo inextricable de las riberas.
 
 
Comienza el arroyo a estrecharse.
 
 
Nos van saliendo pequeños saltos que aún son fáciles de salvar.
 
 
Comentar que la llovizna iba a ratos, pero en ningún momento llegó a llover fuerte.
 
 
Por allí dentro nos empiezan a aparecer frondosos Tejos.


Íbamos avanzando lentos pero seguros, la llovizna era débil aunque pertinaz y mojaba todas las rocas y la vegetación que bellamente nos envolvía. Había que asegurar el pie antes de poner el otro y seguir remontando el arroyo. De repente, llegamos al punto crítico de la ruta, donde el arroyo se lanzaba en una cascada muy vertical de unos 3 metros, donde era imposible subir, y más aún con toda la roca húmeda y resbaladiza.
En ese brusco desnivel, alguien había instalado una cuerda enganchada a la roca con grapas para poder subir y salvar ese paso. No sabemos desde cuando lleva eso instalado, pero Ignacio y yo tenemos claro que por esa cuerda no vamos a subir.
 
A lo resbaladizo que está la roca, se le suma un tronco que el agua ha arrastrado, convirtiendo ese paso en peligrosísimo. Ignacio tiene claro que hasta aquí llega nuestra aventura, y que debemos dar la vuelta, pero yo aún albergo una pequeña esperanza.
En la parte alta del lado izquierdo, la verticalidad no es tanta, y con mucho cuidado creo que se puede pasar. Ignacio no lo tiene nada claro; a lo que le digo que voy yo primero a intentarlo, y si lo veo mal, damos la vuelta.

Pueden pensar viendo las fotos que peco de insensato, pero una vez que hice la aproximación, no lo vi difícil, y de hecho, casi sin pensármelo, y con la pericia, la experiencia y el cuidado que da recorrer la Serranía a fondo, había pasado ese tramo y ya estaba en la parte alta. Ignacio, al comprobar que yo había pasado sin dificultad, se atrevió, y al final los dos conseguimos salvar ese delicado punto en el que aconsejamos no pasarlo si el Arroyo Frío baja agua y además llueve, como en esta ocasión.

Este es el paso crítico, donde podemos ver la cuerda puesta para ayudar a subir pero que rápidamente desechamos esa idea.


               Foto algo movida del comienzo del delicado paso por la parte izquierda.


           Aquí la parte final, volviendo al cauce después de haber pasado el paso crítico.


Llegamos a un punto que si echamos la vista atrás.
 
 
Vemos el bonito valle de los Frailes con la cresta rocosa a modo de muro infranqueable.
 
 
Pero dejémonos de vistas, que hay que salir de ese atolladero que es el barranco de Arroyo Frío, además está el temor que se ponga a llover con más fuerza.
 
 
Aprovecho para presentarme en la Fiesta de la Espuma del Arroyo Frío.
 
 
Estampas de Royo Frío I
 
 
Estampas de Royo Frío II
 
 
Estampas de Royo Frío III
 
 
Seguimos remontándolo, ya que el desnivel no cede en ningún momento.
 
 
Habiendo todavía saltos de agua, qué por suerte lo podemos pasar cómodamente por la izquierda, ya que tener que volverte para atrás tan cerca del final sería una auténtica putada.
 
 
Todo un descubrimiento estético lo bonito y feroz que es este tramo alto del Arroyo.
 
 
De pronto, el barranco se abre, y las laderas se suavizan integrándose en un frondoso bosque.
 
 
Nos salimos del cauce buscando la manera más cómoda y accesible de llegar al carril
 
 
Ya que avanzar cerca del Arroyo es prácticamente imposible.


Después de un tramo de feroz bujedal, llegamos a la Fuente del Vaso,  donde andaríamos por una pista, y nos acercaríamos a ver la piedra tumba de mi padre para enseñársela a Ignacio, y luego por un carril qué, paralelo al principio del Arroyo de la Hortizuela, nos iba a bajar tras un buen rato a la vieja casa, haciendo todo ese tramo circular. De aquí ya solo queda volver sobre nuestros pasos, pasar por el estrecho y de ahí a la Casa del Valle, que es donde tenemos el coche.




Cogemos algo de altura para ver al fondo los prados verdes de la Fuente del Vaso, donde nace el Arroyo Frío, y por donde pasa el carril que tenemos que coger.


                                             La Fuente del Vaso en pleno Cerviñuelo.


 Por aquí, a unos 1500 metros de altitud es donde nacen las primeras aguas del Arroyo Frío.


Como pasamos muy cerca de la tumba piedra de mi padre, nos acercamos a verla, y así se la enseño a Ignacio.

Nos toca volver por la parte alta hasta que este carril, inmerso en un húmedo encinar, nos va a bajar hasta el barranco del Arroyo de la Hortizuela.


 Si miramos hacia la cabecera del valle del Arroyo de la Hortizuela, vemos al fondo el Collado de los Potros. Al otro lado estaría el valle del río Trabaque y la Dehesa de los Olmos.


                 Volvemos a pasar por la Casa de la Hortizuela, esta vez sin nieblas.


Aun nos tenemos que cambiar de calzado y volver a meter los pinreles en las fresquitas aguas del Royo de la Hortizuela.


Un día de ruta exigente, de los que nos gusta a Ignacio y a mí, en el que aprovechando un mes de diciembre y enero lluvioso, nos dimos un tute de humedad y agua muy intenso. La ruta es de finales de enero del 2016.
 Mucho tiene que gustarnos esto para meter las piernas en agua serrana continuamente en el mes de enero, jejejeje.

Queda llegar al coche, cambiarnos por completo de ropa calentita, e irnos al bar serrano más cercano a celebrar este gran día de montaña, barrancos y agua.


           Plano con la ruta realizada, siendo el círculo el comienzo y final de la ruta.


Por motivos veraniegos, esta entrada permanecerá tres semanas. ¡¡Nos vemos a la vuelta! 

14 comentarios:

  1. Precioso reportaje que me descubre lo mucho que me queda por ver. Tengo que volver algún día por allí. Yo la excursión la hice desde el albergue de Tejadillos... cruzamos el río Escabas allí donde desemboca el Arroyo Frío y subimos por el mismo arroyo hasta la Cascada del Fraile. Desde el río escabas sólo hay un km y medio y tuvimos la suerte del estiaje ya que bajaba prácticamente seco. Uf... pero esto fue a principio de los noventa.

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    1. Hola José.

      Toda esa parte del Escabas y sus muchos arroyos es inagotable. Esa excursión que dices, la solíamos hacer mucho en los veranos pero con bañadores, pues aunque el Arroyo frío llevaba poca agua, hay un par de pasos que hay que nadar un poco. Luego la entrada al circo natural donde está la cascada y el bosque allí dentro es una auténtica pasada.

      Toni MS.
      Un abrazo.

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    2. ¿Tienes imágenes o alguna excursión hasta el Puntal del Perucho?

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    3. No, he estado muy cerca pero nunca me he acercado a verlo.

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  2. Bonito reportaje Toni muchas gracias por llevarnos a conocer esos parajes que yo ya con mis piernas me es imposible

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    1. Hola Ángel.

      Gracias a ti por leerme y comentar, y aquí están mis crónicas para los que no podéis hacerlas.

      Toni MS.
      Un saludo.

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  3. Hola Toni.

    Eso mismo es lo primero que he pensado. Ya tiene que gustarnos mucho para meter las piernas en enero.
    Muy potente la ruta. La subida a la Hortizuela, collado de los Frailes y estrecho de Arroyo Frío sí la hice una vez, y de hecho me quedé con las ganas de remontar hacia arriba en otra próxima ocasión, pero no imaginaba los desniveles que habéis encontrado. Me gusta!! Hay que volver por allí.
    Al final ésta primavera sólo he podido subir un día por la sierra. Improvisé una buena marcha desde Tragacete hacia el Osejón, y por el arroyo de los Castillares al Mojón Blanco y La Cebadilla. Me asombró la cantidad de pinos tumbados por la gran nevada, pero por fin tenemos agua!!

    Un abrazo y buen verano!!

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    1. Hola Andrés.

      Jjejeje, ya nos conoces y tú también eres de los de meterse en estos berenjenales!! ;-)

      Lo de los pinos ha sido brutal, pero bueno es selección natural y bueno, aunque habrá sitios donde veremos los pinos tumbados mucho mucho tiempo es parte del paisaje. Solo hay que acostumbrarse. En su lugar, y como bien dices, hay agua, y verdor por todos los sitios, incluso el verano (por ahora) salvo ayer y hoy que si marca en la capital 35º, el resto de los días hemos estado por los 30º. Cosa que el año pasado desde Mayo ya estábamos en 36º más o menos. Ahora solo falta que vayan cayendo tormentas de verano que sigan dejando agua....jejeje puestos a pedir!!

      Toni MS.
      Otro abrazo para ti y buen verano también.

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  4. Pa que luego digan de los vascos...pero vosotros, recios serranos, no os quedáis atrás, enero y por dentro de un arroyo, con dos cojones!!!, y encima como los salmones, aguas arriba y remontando, por si fuera poco, preciosas, cascadas. Alguna de las fotos ha logrado transmitir ese ambiente tan especial que impregna la lluvia a estas zonas donde la roca y frondosa vegetación se funden.
    Al mencionar Poyatos unos amigos míos estuvieron hace poco descendiendo su famoso barranco y me hablaron maravillas, no descarto escaparme un finde y descenderlo, como alternativa a la calor que hace ya aquí, que ya echa para atrás a la hora de salir al monte. Si vamos os avisaré con tiempo.

    Un abrazo.

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    1. Hola Dani.

      Jajaja, como vascos y salmones!! Creo recordar que luego en el bar, Ignacio se tomo un cafe con leche para entrar en calor pero yo como te imaginaras, me empecé a pimplar tercios fresquitos como un descosido.

      Los barrancos de cuenca están en condiciones idoneas de agua, y con las tomentas que estan cayendo, se mantendran durante parte del verano. Buen plan si venis de barranquismo. Si puedo ir, os acompaño, y aunque no haga el barranco, hago otra cosa y luego os espero para enseñaros más cosillas de por alli.

      Un abrazo.

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  5. Hola Toni,

    Veo que Dani se sorprende de que un conquense meta los pies en el río en Enero, si conociera a mi padre, arrancacepeño de pura cepa, sabría que para ellos no existe el frío... jejeje

    Espectacular el remontar ese barranco, la vegetación, simplemente imprasionante y la zona de los frailes, una pasada.
    La verdad que a uno se le acaban los adjetivos ante tal belleza de paisajes que nos has mostrado en esta entrada.

    Salud y montaña.

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    1. Hola David.

      Jajaja, me creo lo de tu padre. Los de por aqui hemos desarrollado un aguante pal frío muy peculiar ;-)

      La verdad que según confeccionaba la entrada y veia las fotos, que tenía olvidadas, me daba cuenta de lo chulas que eran!!

      Salud y montaña y viva Arrancacepas!!

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  6. Hola Toni.

    Este recorrido se da un aire al barranco de Valcongosto en la "cara oculta del Moncayo", donde también toca caminar por medio del cauce del barranco para seguir progresando, aunque en el vuestro hay que superar también varias cascadas, que con el piso mojado siempre acojona un poco.

    Ese día tuvisteis que sacar agua hasta de las partes nobles, jaja, que para mi lo peor no es caminar por el lecho del río, sino atravesar esas junglas impregnadas de agua, que acaban calando el cuerpo de arriba abajo.

    Muy bonito el lugar a pesar de la niebla y espectacular esa cordillera de los Frailes, repleta de bonitas agujas. Como no podía faltar, donde hay una poza el baño esta asegurado, el otro día en las calderas de Neila también me di un bañito con poco más de 15º, la gente que había se quedo flipando, jaja.

    Un saludo

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  7. Hola Eduardo.

    Un baño en las lagunas de Neila debe ser una maravilla. Yo las ví en época fría.
    Aunque no lo haya dicho, tu los has deducido muy bien, dejar la senda o el camino y meterse por la vegetación, estaba descartado sobre todo porque sería como una ducha continua y eso era mucho calarse, que ya tuvimos bastante agua....

    Un saludo.

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