domingo, 1 de octubre de 2017

EL BARRANCO DEL HORCAJO -Alto Tajo Conquense-



Va siendo hora que veamos otro poco del ATC (Alto Tajo Conquense), y en este caso nos vamos a subir al norte al punto donde el Alto Tajo se despide de la provincia de Cuenca, y lo hace por medio de un, nunca mejor dicho, tajo al Tajo, en lo conocido como el Barranco del Horcajo. Curiosamente el límite provincial va en parte por medio de este barranco que viene a echarle las aguas del arroyo homónimo al río Tajo.
Allí va el sendero GR-66 que baja por la parte final del barranco, la más espectacular y vuelve por el río hasta el Puente del Martinete (Allí en el famoso puente se encuentra con el GR-10) Hermoso sendero para andarlo pero en nuestro caso, solo transitaremos por ese sendero del Horcajo en el tramo donde el barranco se pone vertical y enhiesto, ya que trazaremos una ruta que salga desde donde se recogen las primeras aguas del Horcajo en Belvalle, tierra conquense perteneciente a Beteta,  y bajaremos todo el largo arroyo hasta su confluencia con el Tajo. La vuelta la haremos por una senda ancestral que va en parte paralela al Horcajo pero que nos pondrá en lo más alto de la Cumbre del Machorro para que nos deleitemos en las sobrecogedoras vistas de los Machorros y todo ese rinconazo encima del puente del Martinete donde el Tajo divide Cuenca y Guadalajara. Luego volveremos hollando parte del GR-66, para volver a ponernos por otro sitio en la cabecera del barranco del Horcajo, dando por terminada esta larga y bella ruta. Comentar también que la parte final de la ruta es también el sendero señalizado nº 10 del Parque Natural del Alto Tajo.
Realmente este Barranco del Horcajo tiene dos parte muy diferenciadas, la 1ª desconocida y apenas hollada, no tan vertical y espectacular como la 2ª pero tan bonita y virgen que es todo una gozada recorrerla, y la 2ª, la más famosa, por donde transitan el GR-66 y el sendero 10 del Parque Natural.




Esta ruta la planeamos Ignacio y yo, pero un par de días antes me llamó Andrés desde Toledo para comentarme que tenía ese sábado libre y tenía previsto darse su sobredosis de Serranía. Le comentamos el plan, le gustó, y como siempre dándose el super madrugón se presentó en Cuenca de noche, para los tres dirigirnos bien pronto hacia el cruce de Peralejos/Masegosa donde un par de kilómetros más adelante comenzaría nuestra ruta de principios de invierno por estas agrestes soledades donde la Serranía de Cuenca y el Alto Tajo se funden en uno solo.
 
 Dejamos el coche justo debajo del Gamonal, en el Collado de la Cañada Espinosa. Entramos en el término de Cueva del Hierro (Cuenca)
 
En este punto hace un par de años volví a dejar el coche pero en vez de tirarnos como ahora hacia la izquierda siguiendo el valle del incipiente arroyo del Horcajo, nos tiramos hacia la derecha, hacia el  incipiente Arroyo de los Enebrales y sus preciosas lagunillas, afluente del arroyo Tajuelo. Visto en esta entrada.
 
 
Pronto nos empezamos a encontrar pequeñas charcas diseminadas por toda la cañada del arroyo del Horcajo.
 
 
Como ven el día es invernal soleado, donde como es costumbre ya, el seco otoño deja paso al invierno pero los fríos y las lluvias importantes aún no había hecho acto de presencia.
 
Lo digo porque esta foto está hecha a apenas 500 metros de la de antes, pero eso si, en primavera.
 
 
Nos vamos encontrando con bastantes fuentes, remarcándonos la característica ganadera de todas estas cañadas.
 
Vamos alternando prados con pinares más cerrados siendo esta primera parte un bonito paseo.
 
 
Nos vamos encontrando también manantiales que van haciendo que el arroyo vaya creciendo.
 
 
   El arroyo se va estrechando y nos salen al paso rocas, y con ellas, los abrigos de pastores.
 
 
                             De esas que es siempre un placer explorar e imaginar.
 
 
                                    Me encantan las tinadas de pastores con su cueva.
 
 
El Horcajo va en un estrecho muy bonito y por ahora muy transitable, y digo por ahora, ya que Ignacio, Andrés y yo, con los mapas en la mano, sabíamos que un poco más adelante podríamos encontrarnos con algún problemilla.
 
                     Al aparecer la roca, también llegan las pocetas de diversos tamaños.
 
 
Las rocas cada vez se van poniendo más altas y grandes mientras nosotros avanzamos cómodamente. Entramos en el término de Poveda de la Sierra (Guadalajara)
 
 
Llegamos a un tramo donde el cauce es de lengua de piedra, y eso suele ser preludio de que el arroyo se va a poner gallito.
 
El arroyo de pronto se enfosca mucho de vegetación y decidimos avanzar por la ladera derecha donde comprobamos que acumula pendiente. El Horcajo va cogiendo velocidad y a nosotros nos crece la incertidumbre.
 
Todo ello mientras comprobamos que la enormes rocas sueltas que conformaban el arroyo antes, se transforman en altas paredes de caliza de barranco más propiamente dicho.
 
 
De pronto el arroyo se estrecha en ese paso que veis, donde se nos acelera el pulso mientras nos acercamos, ya que es posible que no lo podamos pasar por la verticalidad y/o el agua.
 
 
Pero la suerte nos acompaña por ahora y por este lateral derecho se pasa muy fácil este paso estrecho con poza, que de otra forma no lo hubiéramos podido pasar más que mojándonos casi entero y esa posibilidad quedaba completamente descartada. La opción de ir por los laterales era imposible al ser paredes verticales a ambos lados.
 
Pero nuestro alivio y alegría duro muy poco pues a los 20 metros  después de ese paso nos encontramos otro paso muy parecido pero esta vez no había roca lateral como en la foto de antes, y sí teníamos un salto de tres o cuatro metros verticales y una poza negra bastante profunda. Imposible pasar. ¿Qué hacemos?
 
 
Aunque en este caso, y como Andrés parece que mira, por ese lateral izquierdo parece que se puede escalar y salir.
 
 
En efecto, este lado no es tan vertical y tras trepar un poco, queda esta especie de subida por la que vamos, sin saber muy bien a donde nos llevará.
 
Luego toca salir a una parte más alejada del barranco pero más cómoda y accesible, aunque siempre en pendiente.
 
Toca volver al borde del barranco del Horcajo y hacernos una foto. Mucho monte hay en las piernas de estos tres ;-) y el del medio lleva ya rato pensando en las cervezas fresquitas que se va a tomar al finalizar.
 
Por ahí abajo va el arroyo y yo creo que esta es la buena manera de pasar ese tramo donde el Horcajo se pone imposible para estas fechas.
 
Nos toca descender a lo que se conoce como el Rinconcillo, un pequeño valle que hace el arroyo del Horcajo, donde le entran por un lado dos arroyetes laterales, y por otro, de la derecha de la foto viene el GR-66. Al fondo podéis ver el tramo final del Horcajo y el valle del Padre Tajo.
 
 
Pasamos el Rinconcillo y ya por cómodo sendero GR entramos en la parte final del Horcajo.
 
 
Nuestras cabezas se van inevitablemente a lo alto, a los paredones del Horcajo. No obstante, la altura se ha duplicado o triplicado respecto a la primera parte del barranco.
 
Comienzo a fijarme en detalles de esos que me gustan a mí, como esos pinos albares saliendo en las repisas de los paredones del barranco.
 
Ya sabíamos que el día invernal soleado y las horas que eran, no eran las propicias para poder sacar buenas fotos dentro de esta 2ª parte del Horcajo por los claroscuros.
 
        De Toledo a este paraje en cuestión de nada de tiempo. Esto es amor a la Serranía ;-)
 
 
En cuanto a la altura, estamos hablando de un desnivel aprox. de 250 metros en nada de distancia. El Horcajo en este tramo final se lanza al vacío como un barranco suicida, dispuesto a dar el hachazo al Tajo.
 
No pongo muchas fotos de dentro del barranco pues las sombras y el sol deslucían las fotos por completo. Allí dentro es un ecosistema botánico de Tilos y Avellanos de primer orden, y el agua del arroyo correr todo el año, excepto en sequías fuertes.
 
 
En la parte final se vadea el arroyo y se pone uno pegado a los paredones del lateral derecho.
 
Y por primera vez se nos abre en toda extensión el valle hoz cañón del Alto Tajo. A la derecha de Andrés es Cuenca, pero todo lo que tiene delante ya es provincia de Guadalajara.
 
Antes de bajar al río, echamos un vistazo atrás para deleitarnos en esta maravilla de la naturaleza.
 
     Llegamos a borde del río que nos recibe con esas aguas inconfundibles de pura vida.
 
Toca comer y descanso, y qué mejor que Ignacio para regodearnos en esos momentos serranos de relax y disfrute. ¡Puro karma!
 
Una opción es seguir el GR-66 remontando el río Tajo y llegar hasta el puente del Martinete. Seguro que muy bonito pero luego nos quedarían unos cuantos kilómetros de asfalto y curvas hasta llegar al Collado de la Cañada Espinosa. Desde un principio esa opción la desechamos, y miramos esta que os vamos a enseñar, ya que que en los mapas venía una senda de esas antiguas que salvaba mucho desnivel en muy poca distancia pero que presagiaban unas vistas de órdago. ¡Vayamos!
 
                                          Al principio toca volver por donde hemos venido.
 
 
Y despedirnos del valle del Alto Tajo, donde en el otro lado se puede atisbar la pista que va directo hacia la Laguna de Taravilla.
 
Antes de seguir con la ruta, una foto hecha desde esa pista de enfrente donde se ve el barranco del Horcajo serpentear entre rocas y pinos. Nosotros esta ruta del Horcajo venimos de la parte alta del fondo, en el centro de la foto.
 
 
Encontramos la antigua y obsoleta senda que en vez de ir por dentro del barranco (por donde hemos bajado) va a subir por este lateral izquierdo obteniéndose vistas cojonudas del Horcajo desde arriba.
 
                                   Vistas que Andrés no tarda en fotografíar con su cámara.


Y subiendo, podemos ver a lo lejos la parte alta del valle del Alto Tajo y su asombrosa geología.


Después de apretarnos 350 metros de desnivel en nada de distancia, en una senda de esas borricas, mejor dicho machorras, llegamos a lo alto de la Cumbre del Machorro (1482 metros).
Realmente el Tajo anda sobre los 1120 metros de altitud aproximado, y el Machorro da esa altitud exacta nombrada anteriormente. La distancia recorrida será de un kilómetro justo, jejeje, estos cuestarrones cuando uno lleva ya unas cuantas horas de ruta, acrecientan las ganas cerveceras hasta límites insospechados. Eso si, allí arriba los tres machorros damos fe que las vistas son buenísimas.
 


Por ejemplo, mirando río Tajo abajo, podemos ver su rocoso discurrir dentro de su serpenteante tajo. Al fondo en el medio asoma la Muela de Condes, y a su derecha, debajo del Collado Somero, está la Laguna de Taravilla. Esta hermosa pista la recorrimos hace años.


Eso si miramos al norte, pues si lo hacemos al este tenemos esa hermosa vista de las muelas y puntales de este hermoso rincón, en una foto muy parecida a la que encabeza la entrada.


El río Tajo va por donde va la carretera que se ve. A la izquierda sería Guadalajara, a la derecha Cuenca. A ver si alguien sabe decirme la duda topónima , porque lo de enfrente mío en el lado conquense también se llama el Machorro, sobre todo el lateral del otro lado, y que ya vimos en esta entrada.


Os pongo una foto de esa entrada que comento, desde el Cortao del Machorro, justo enfrente del pueblo de Peralejos de las Truchas. Dos sitios cercanos pero distintos y llamados los dos Machorros. ¿Sabe alguien si eso está bien?


           Pero tenemos que movernos, aunque antes nos sale una enorme escoba de bruja.


Pero a nosotros aún nos toca bajar del Machorro, pasar por el Collado del Rabadán (muy cerca de donde empieza el sendero 10 del Parque Natural, y por donde pasa el GR-66), y seguir subiendo a otro piso superior.


Piso superior que tras pasar el Alto del Rabadán nos deja en valle cañada del Arroyo del Horcajo, donde nos encontramos un solitario mastín del pastor de turno de por allí.



Hasta ahora hablaba de Andrés, pero ahora lo haré de Ignacio, ya que esta excursión era una de las muchas que llevamos haciendo los dos juntos desde hace ya un par de años, para conocer minuciosamente y recorrer exhaustivamente el Alto Tajo Conquense. Ahora en los veranos sobre todo, hemos saltado a recorrer fluvialmente el recorrido del Parque Natural del Alto Tajo. Belleza y Soledad a raudales, justo lo que buscamos ;-)


En efecto, las diversas charcas nos avisan que estamos llegando al coche, en la cabecera del valle, y la luz y las sombras nos avisan que está cayendo la tarde.



Después de no se cuantas horas de ruta, lo mejor es, con cara de satisfacción, comentar la jornada, planear futuras rutas, tomando unas cervezas en el bar del Barrio de la Cueva en la Vega del Codorno. No debemos quedarnos mucho, que Andrés aún debe llegar a Cuenca, y de ahí a Toledo. Seguro que esa noche durmió como un lirón ;-)


Plano de la larga ruta realizada en pos de conocer enteramente el precioso Barranco del Horcajo.


Hasta la semana que viene.
 

12 comentarios:

  1. Hola Toni.

    Macho, digo Machorro jejeje, tu atraes a los mastines!! jajaja.

    Espectacular ruta por el Alto Tajo, no tiene desperdicio ninguno, con esos pastizales salpicados de charcas al principio, con el paso por el bosque después y ya posteriormente el paso por el Barranco del Horcajo, con su toque de aventura incluido. Luego las fotos desde las alturas son cojonudas, pudiéndose observar de manera espectacular los tajos que son capaces de formar los cursos fluviales.
    Qué no falte nunca ese momento que tanto nos gusta de después de las rutas!!!

    Un abrazo.

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    1. Hola Dani.

      No digas eso de los mastines que como te oiga Maru, no sale conmigo al campo. Eso sí, ninguno como Felipe y el flechazo que tuvo con Laia.
      Estarás conmigo que si una ruta por un barranco o cañón, se puede luego acompañar con la subida a la parte más alta para poder ver desde arriba por donde te has movido y los horizontes, queda mucho más completa, aunque no siempre se podrá.

      Hay una cosa que veo completamente imposible, y es no tomarme el refrigerio (en mi caso siempre cervecero) después de la ruta.

      Un abrazo.

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  2. Machorros y "Machorrillos" llamamos los ribereños a todos y cada uno de los farallones del flanco izquierdo del curso del joven Tajo desde Finca de Belvalle (Cuenca) -frente a Peralejos de las Truchas- hasta Poveda de la Sierra; encontrándose, justo en medio, el Barranco del Horcajo que sirve de frontera natural entre Guadalajara y Cuenca.

    Pero es entre Belvalle (bello valle) y Peralejos donde el Tajo ha excavado su más bello, estrecho y profundo Cañón "Tajo" -que ilustráis con varias fotos- prolongándose hasta El Rinconquillo frente al Horcajo,

    Felicitaciones por vuestro trabajo.

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    1. Hola Leoncio.

      Muchas gracias por pasarte por aquí y comentar, y de paso explicarnos lo de los Machorros y Machorrillos.

      Toda esa zona Guadalajara - Cuenca con el Tajo en medio es de los màs impresionante, salvaje, solitario y bello de España.

      Un saludo y encantado que te hay gustado la entrada.

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  3. Hola Toni.

    ¡¡Qué sorpresa!! Vaya rutaza que nos marcamos ese día los tres. Con la perspectiva del tiempo, me sorprende lo que llegamos a recorrer por aquellos andurriales. Bucólicos prados, un plácido arroyete que acaba convertido en un espectacular barranco para ceder sus aguas al padre Tajo, antiguos senderos olvidados, vistas de órdago y una estupenda compañía. Completísimo!! Doy fe que dormí como un lirón aquella noche.
    Como tú bien dices, sólo por éstas experiencias, bien vale el madrugón y el viaje... ah, y las cervezas!!
    Me gusta el recorrido que me has comentado por lo de las Torcas. A ver si nos sale un buen día por esas fechas. Ya vamos hablando.

    Un abrazote!!

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    1. Hola Andrés.

      Sabía que te iba a gustar, y si es verdad que verla esta entrada crónica después de más de un año, hace que tomo perspectiva diferente.
      La verdad que descubrimos y recorrimos todo el ecosistema, y como nace y muere un arroyo de alta montaña, a la par que nos deleitamos con los machorrillos.

      Un abrazo, y vamos viendo eso.

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  4. Hola Toni, menuda ruta.

    Tiempo llevo mirando la zona para organizar por allí una jornada, y a Dios pongo por testigo que de este invierno no pasa, nos lo has puesto a huevo.

    Sobre el mapa está bastante clara, y el terreno inmejorable.

    El terreno, las vistas, las sendas ancestrales, es que lo tiene todo.

    Ya lo contaremos, un saludo.

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    1. Hola Luis.

      Cierto que es una ruta muy completa. Barajé la idea de hacer el sendero 10 del parque, pero entre que se quedaba corto y además al ver los mapas me llamaba mucho la parte primera del Horcajo, por lo que decidimos hacer dicha ruta.
      Invierno o primavera, pero os recomendaría que haya agua (ahora no habrá nada o casi nada), pues gana mucho la ruta al ver como el Horcajo va ganando agua según avanza hacia el Tajo.

      Un saludo y a disfrutarla.

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  5. Hay que reconocer que los que realizaron los mapas topográficos de la zona lo tuvieron dificíl con los topónimos derivados de "Machorro" o "Machorrillo". Creo que la razón es la que apunta Leoncio más arriba (allí donde hay un abismo importante hay un Machorro o un Machorrillo) y ese área está lleno de ellos. No obstante, pienso que El Machorro por excelencia es el que está sobre Belvalle (del cual derivan otros topónimos como Puerta del Machorro o Cortados del Machorro así como, por supuesto, el Quinto del Machorro, finca adyacente). Lo que hay enfrente, que en algunos mapas (incluido el 1:25000 del IGN) es marcado como "Cumbre del Machorro" posiblemente debería ser nombrado como "El Machorrillo". De hecho, así se llama la finca inscrita en la "península" que forman el Tajo y el Arroyo del Horcajo que tan magníficamente has retratado en esta entrada y sobre la que se eleva ese alto.

    Hay aún un "Machorrillo" muy destacable, situado al borde de la Muela de Utiel. En el mismo hay un impresionante mirador, señalado y fácilmente accesible por pistas, desde el cual se contempla mucho mundo (incluyendo la Laguna de Taravilla), posiblemente uno de los mejor ubicados en todas nuestras sierras. El Mirador de Pie Molino, en la misma muela, ubicado encima de Peralejos de las Truchas, también quita el hipo, en este caso mostrando el valle del Tajo hacia sus orígenes.

    Esta es la modesta aportación (y puede que no exacta) que puedo hacer sobre esa toponimia. Como caminante por aquellas tierras siempre me ha intrigado ese mismo tema.

    Por lo demás, Toni, otra fantástica entrada que corresponde a un lugar no menos fantástico.

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    1. Hola Chema.

      Como siempre tu sabiduría serrana y toponímica siempre es bienvenida. Ya veo el uso de los vocablos machorros y machorrillos por aquellos lares. Es curioso y muy interesante.

      Una de las cosas que tengo pendientes, y que no hace mucho estuve a punto de irme es conocer la Muela de Utiel, por unas sendas que suben desde Peralejos, aunque al final cambié el destino por otro sitio.
      No tardaré en hacerlo pues me ronda por la cabeza hace tiempo, ya que por el hecho de ser Cuenca, me he recorrido más los machorros y machorrillos del lado conquense que todos esos de la Muela de Utiel.

      Un abrazo.

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  6. Hola Toni.

    Vamos que os recorristeis el barranco del Horcajo per dalt i per baix. Me encantan este tipo de recorridos, que es una gran muestra, de que no hace falta subir montañas, para poder disfrutar de la naturaleza en estado puro.

    Espectacular toda la hoz, y además con el aliciente de realizarla como se hacía antes, con una mapa e intuición.

    Me ha resultado curioso el nombre del Collado de Rabadán, me imagino que será relativo al pastor, y que coincidencia que por allí os encontrarais con el mastín que a buen seguro no andaría lejos de su ganado, aunque mira que es raro que se acerquen así a las personas, porque normalmente se lanzan ladrando hacia uno, para que nos alejemos del rebaño.

    Por cierto, por esas tierras, que cerveza se bebe? imagino que Cruzcampo, no ... jaja.

    Un saludo.

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  7. HOla Eduardo.

    Jajaja, eso eso per dalt i per baix. Como tú dices, ese tipo de ruta distintas que ves como se crea un arroyo y como en poca distancia y bastante desnivel vas pasando por todo el tipo de paisajes que va creando. Lo disfrutamos mucho ese día, y bueno lo del mapa y la intuición, tanto los tres que nos juntamos como por separado somos más de mapa, brújula y cámara de fotos. Cuando nos movemos por estas sierras nuestras vamos así. Otra cosa es por sierras tipo Piris o más desconocidas para nosotros, donde Maru y yo tenemos un gps para descargarnos los track y hacerlas más seguras, pero por la Serranía y alrededores como se hacia antes.

    Es curioso lo de los mastines, pero los que me suelo encontrar no suelen venir ni corriendo ni ladrando. Otra cosa es si te ven con el coche, entonces se me lanzan y no paran de ladrar. Me imagino que todo se deberá de lo cerca que estés del rebaño.

    Cruzcampo es de Despeñaperros para abajo, jejeje. Por estos lares principalmente es Mahou, pero en estos últimos tiempos más globales se puede encontrar Estrella Damn, Ambar, Estrella Galicia, etc. A mi me gustan todas, menos la San Miguel normal (la especial que ha sacado ahora está mucho mejor) y de la Cruzcampo ya te digo que por Cuenca es imposible beberla pues no hay). Luego tengo debilidad por la Paulaner, de trigo. Una vez a la semana me bebo una por lo menos. La Mahou maestra también está muy potente aunque con una o dos voy que chuta, y bueno....pues un mundo la cerveza como puedes ver.

    Un saludo.

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