domingo, 17 de diciembre de 2017

LAS CUEVAS DEL ALTO DE LA PEÑA Y DEL TÍO DANIEL EN LAS MAJADAS.



Vamos a hacer espeleología  que la tengo un poco olvidada. En este caso, vamos a empezar con una cueva distinta y muy desconocida, cerca de las Majadas y como no, en la Muela de Madera. La Cueva se llama del Alto de la Peña y nos llama primeramente la atención por dos motivos. Uno es que está debajo de un pequeño Lapiaz, de esos que gasta la Serranía de Cuenca y que muestran y demuestran que la roca caliza lleva sufriendo en esta comarca desde tiempos inmemoriales mil retorceduras e incontables moldeaduras.
El otro motivo viene por esa circunstancia que la Cueva al estar debajo de este fenómeno kárstico, tiene una entrada o boca peculiar aprovechando una de las muchas grietas que hay sobre el suelo como cruento laberinto de cicatrices en la tierra. Para terminar de aderezar la estampa sobre este lapiaz ha crecido un joven bosquecete de robles que le hacen ser un rincón de esos bonitos de recorrer.
Puedo añadir a este texto ese toque inconfundible mío que trata de lo que me costó encontrar la cueva: tres exploraciones (con sus consiguientes tercios en Las Majadas; apreciados lectores, hay que buscar siempre el lado bueno de los contratiempos). Cosa normal en esto de buscar las cuevas por la serranía a pelo, sin coordenadas ni guía, sólo con las vagas indicaciones de algún que otro paisano o algún espeleólogo.
El interior de la cueva no es que sea gran cosa, ya digo que lo más chulo es ese lapiaz y la grieta entrada pero si hay que decir que solo es apta para gente especializada en espeleología, es decir, al poco de entrar ya hay echarse al suelo y reptar por aquí y por allí,





Y la 2ª cueva también ubicada en la Muela de la Madera a unos cuantos kilómetros de la del Alto de la Peña, es la Cueva del tío Daniel, también conocida como Cueva Lóbrega. Esta cueva más grande y profunda (ver foto de arriba), requiere también de equipo espeleólogo. No es muy prolífica en formaciones pero si es verdad que las que tiene son muy bonitas, aparte que tiene una sala muy grande y bonita y luego unos pasillos anchos por donde da gusto ir. Si se quiere continuar llega un momento que hay que arrastrarse y encogerse a niveles ínfimos por lo que realmente no sé si continua o no. Yo las tres veces que he estado he terminado volviendo cuando la cosa se ponía fea. Otro rasgo que la hace reconocible y bella es que la Cueva está dentro de una tinada de ganado, suponemos que del tío Daniel, pastor de aquella tinada aunque esto es una suposición mía.
En todo caso, siempre es un placer serrano indescriptible volver a la Muela de la Madera, sea de senderismo, sea de espeleología.


                        Dejamos atrás el pueblo de las Majadas y subimos a la Muela.


                                    Lo hacemos por un bonito y viejo camino.

                         Nada más llegar al borde, nos encontramos con el lapiaz.





En este paisaje debemos encontrar una grieta que es la entrada. Parece fácil pero ya os digo que no lo es.


En estos lapiaces pedregosos con sotobosques de Robles sale un bonito endemismo ibérico, la Paeonia broteri, conocida como la Peonia o rosa maldita.


                                           Pero parece que hemos encontrado algo......


                                      No estoy seguro pero podría ser nuestra cueva.


Buscamos la lengüeta de identificación del club de Espeleología que la topografio y la encontramos. Entremos un poquito, ya que me puede la curiosidad.


Con el flash de la cámara puedo ver que a ambos lados de la grieta se ensancha la roca pero termina ahí adelante. La entrada está al final de la grieta. Me tengo que volver pues no tenemos equipo en esta ocasión.



A la 2ª fue la vencida, ya la tenemos localizada pero ahora toca irse a tomar unos tercios al pueblo, y volver en una 3ª ocasión para visitarla por dentro pero con el mono, el frontal, casco y botas.


                                                Ya estamos en plena grieta avanzando.


Lo mejor de todo sin duda el la sorprendente longitud de esta raja y como va descendiendo paulatinamente.


                            Hasta que llega un momento que la luz natural ya es residual.


Cosas curiosas que captan mi atención: como el techo en este tramo esta perlado de gotitas de agua.


                    Ya estamos en la oscuridad total y vemos que parece una cueva baja.


                                            De las que requieren reptar y contonearse.


Luego podemos ponernos de pie y aparecen las primeras formaciones.
 
 
Con agua incluida.
 
 
Que bonita esta parte.
 
 
Seguimos hacia adelante.
 
 
Vemos como el agua ha creado gours que ahora están secos.
 
 
La única galería que hay en es gran parte de esta altura que veis.
 
 
Eso si, cuando se ensancha aparecen otras formaciones de las de quedarnos un rato.
 
 
 
 
 
 
Después de estas formaciones todo se cierra mucho en lo que parece el final de la cueva pero nosotros nos volvemos.
 
 
 
Selfie cavernoso de los hermanos donde yo aparezco con cara de susto.
 
 
Y aquí los tres que hicimos la cueva, mi hermano, yo y el Rober. Que ganas de quitarnos el barro y el polvo con la cerveza de las Majadas.
 
 
 
 
Y ahora vamos a la Cueva del Tío Daniel que fui en otras ocasiones. Esta Cueva se encuentra ya dentro de la extensa Muela de la Madera, por lo que hay que saber donde está, si no, es difícil de encontrar la tinada en cuestión.
 
 
Ya hemos encontrado la tinada de ganado donde vemos lo muretes aún medio en pie.
 
 
Vemos que la tinada aprovecha unas rocas que hay dentro donde la vegetación se ha comido parte del interior.
 
 
 Lo mejor es esto, que en esta parte la tinada tiene una abertura hacia dentro, hacia la oscuridad.
 
 
Volvemos en una 2ª ocasión, acompañados de Paco para explorarla.
 
 
La tinada entra bastante pero llega un momento que el muro de piedras la delimita para que las ovejas y demás ganado no se metieran más apara adentro.
 
 
Comienza mi fijación por cosas curiosas dentro de la cueva.
 
 
La cueva va descendiendo progresivamente por una ancha galería.
 
 
Cosa característica de este tipo de cuevas es como el agua creó los gours y una de las cosas más bellas de las cuevas es encontrártelos con agua dentro.
 
 
Toda una primicia conseguir que Paco se nos pusiera mono, cascos y bota y se arrastrara por los pasos estrechos de esta cueva, jejejeje.
 
 
La verdad que al ver lo grande que era esta cueva me pensaba que iba a tener muchas formaciones y no fue tanto asi. Por un lado, la galería principal lleva a una gran y bella sala descendente el techo en uno de sus lados, y a partir de ahí se agacha mucho, y ya hay que reptar muy incómodamente, donde dimos por terminada la misma, pero por otro lado antes de la sala grande hay otra galería que te lleva a la parte donde más bonitas formaciones hay.
 
 
Como estas de la foto.
 
 
 
 
 
 
 ¡¡Oh, my God!! 
 
 
Ejem ejem, las formaciones en esta pequeña galería son una pasada.
 
 
Miro para ver si continua la galería por la parte de arriba pero se ve todo muy estrecho.
 
 
Otra cosa característica de las cuevas serranas es el excremento de murciélago, el conocido como guano.
 
 
Salimos a la superficie que se ve al fondo de esta cueva que también se le conoce como Cueva Lóbrega, nombre que me encanta.
 
 
Esta tináda cueva tendría grandes ventajas al tener el raso al aire libre y unos 30/40 metros de cueva hasta el muro que delimita el interior de la cueva.
 
 
La Muela de la Madera no deja de sorprendernos con estos pequeños rincones.
 
 
Y como regalo va una 3ª cueva que descubrí andando por la Muela, y que al ver que tenía lengüeta del club de Espeleo que la topografió, llamé a mi hermano para que la exploráramos juntos. No me sé el nombre, y no tengo fotos de su interior. Aquello era una ratonera en toda la regla, donde apenas te podías poner de cuclillas. Un infiernillo, donde lo más bonito es su entrada, como suele pasar con las cuevas de esta comarca. Es una gran abertura a modo de gran grieta, donde hay que descolgarse un pequeño tramo y ya buscar el agujero de entrada.
 
 
Este es el tramo vertical que hay que salvar para entrar a la abertura. Nos ayudamos con una cuerda que atamos allí mismo, y luego hay piedras a modo de losas pero aún así no es fácil.
 
 
Ya estamos dentro de la abertura grieta.
 
 
Que vemos que es grandes proporciones.
 
 
Ahí al fondo detrás del Sauco, está la entrada a la Cueva.
 
 
Comentar una cosa muy curiosa, ya que aquello estaba lleno de huesos y esqueletos variados. Animal que caiga por lo que sea dentro de esa abertura, ya no puede salir y está condenado a que sus huesos adornen aquello.
 
 
Ahí tienen el infernal agujero por el que hay que pasar, siempre con rodilleras pues aquello es machacarodillas a tope.
 
 
Ufffs, al terminar la jornada tomando tercios en las Majadas, y como no sabíamos el nombre de esta cueva, decidimos llamarla la Cuevezucha.
 
 
Y acabo la entrada con otra foto de la hermosa Peonia silvestre, característica de la Muela de la Madera.
 
 
Hasta la semana que viene.

10 comentarios:

  1. Hola Toni.

    Antes era habitual utilizar estas cuevas para guarecer al ganado, y poner el nombre del pastor a la cueva.

    Yo nunca he realizado espeleología, y alguna vez pienso en hacer alguna cueva, por la zona del Moncayo hay algunas, posiblemente un día me anime.

    Un saludo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Eduardo.

      Si es verdad que el corral de ganado, si se adosaba a una pared con techo mejor y si esa pared tenía una cueva hacia dentro ya ni te cuento. Esta en este caso, no tiene pared y eso es lo que la hace muy peculiar. La tinada o majada de ganado es normal y hasta que no entras en ella, no ves en un lado en la parte inferior la entrada a la cueva.
      Anímate, hombre, seguro que por allí las tienes para elegir. Nosotros buscamos cuevas horizontales y seguro que hay grandes de las que no exijan mucha gatera y mucho paso estrecho. Además, siempre cuando uno no quiera seguir o se cansé se puede volver.

      Un saludo.

      Eliminar
  2. Hola Toni.

    Se echaban de menos vuestras andanzas por los subsuelos de la Serranía jejeje.

    Dices que estas cuevas no eran un dechado de formaciones, pero las que nos has enseñado están muy chulas. Me abstengo de hacer comentarios de esa sobre la que estás sentado...

    Ya te he contado más de una vez cuan fueron de diferentes mis dos únicas experiencias en el mundo de la espeleo, pero una cosa me quedo clara en ambas, que el tiempo parece detenerse ahí abajo, parece que has estado un rato y cuando sales resulta que has echado muchas horas ahí dentro.

    Oye, ¿estás seguro de que vas a las Majadas a buscar cuevas? jejeje.

    Qué tomes muchos tercios estas fiestas, un abrazo!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Dani.

      Si es cierto que las únicas formaciones que tienes, son muy chulas. A tus dos experiencias de espeleo, le puedes unir la de la Cueva del Tío Manolo, que aunque no reptáramos, si entramos bastante en las entrañas de la tierra.

      Como siga con esta marcha cervecera, voy a tener que comprarme un kit de esos para hacer mi propia birra, jejeje y tú deberías hacer la primera cata ;-)

      Espero que estés ya recuperado de la rodilla y que también te tomes muchas cervezas estas fechas!!

      Eliminar
  3. Hola Toni...
    La verdad es que lo de las cuevas,me da mucho respeto,he entrado en alguna,como la del Estuco en Espadán o la de la Galera en La Casella de Alzira,pero he de reconocer que sobre todo la del Estuco,que hay que entrar reptando y con ayuda de una cuerda,fue una pasada,aunque no íbamos equipados,ni de lejos,como vosotros...jejeje.
    Las que nos has mostrado,desde luego que tienen formaciones impresionantes y ''muy curiosas''...jejeje.
    Viendo las fotos ha habido un par de veces que he agachado la cabeza,sin darme cuenta...jajaja
    Todas las labores de ''investigación'' que fueran así...jajaja

    Bueno,os deseo unas felices fiestas navideñas,aunque imagino que igual publicas algo mas,antes de fin de año,pero como se dice por aquí,''lo que va davant,va per davant''.

    Un abrazo.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Juane.

      Todo buen mandamiento del espeleólogo empieza y acaba con un casco. Es vital, si no yo ya me abría abierto la sandía infinidad de veces.
      Y de cuevas que sean de ir de pie, agachado, de rodillas o reptando pero siempre horizontal. Nada de verticalidades ni cuerdas y arneses.
      Felices Fiestas a toda ti y a la familia.

      Eliminar
  4. Hola Toni:

    A Sandra y a mi, la verdad es que nos da mucho respeto las cuevas, sobre todo porque no sabes lo que hay dentro... quizás, dragones... ji ji jiii... hablando en serio, mira que hemos estado en cuevas y nunca nos hemos decidido a entrar en ellas, sobre todo porque no nos acompaña nadie experimentado en estos que haceres y la verdad, es que si no es de nuestra confianza, creo que no entraremos nunca.

    Desde que Sandra te descubrió gracias a Dani Alcalá, estamos cogiendo muchos apuntes para próximas rutas y te damos las gracias por estar ahí.

    Saludos y felices fiestas compañero.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Eulogio.

      A mi también hubo un tiempo que me daban respeto. De hecho, la primera de cueva de reptar y arrastrarse la hice con un empresa de estas de aventura que me costó 30 euros, pero fue el pistoletazo de salida que hizo que me decidiera comprándome monos, cascos, luz y botas a hacerlas. Siempre con mi hermano o algún amigo. Solo nunca hay que meterse a las cuevas.

      Encantado que cojáis cositas de mis entradas para vuestras futuras rutas. Preguntarme todo lo que queráis sin ningún reparo. En el lateral del blog tenéis la dirección de correo. Dani me ha hablado de vosotros alguna vez ;-)

      Saludos y felices fiestas igualmente.

      Eliminar