domingo, 6 de enero de 2019

EL PU..... AGUJERO Y EL BARRANCO DE LA SORQUILLA



Ya he hablado en varias entradas de los paredones calizos de la Muela de la Madera. Son varios kilómetros  donde a los 30/40 metros de pared rocosa vertical se le suma unas laderas muy empinadas donde habrá más de 200 metros de desnivel desde la parte baja hasta donde empieza la pared. Total, una auténtica muralla inexpugnable de unos 15 kilómetros de longitud aproximadamente y otra de esas maravillas desconocidas de la sierra de Cuenca.

¿He dicho inexpugnable? No del todo. Una aldea gala resiste….ejem, ejem, seriedad Antonio!!

Existen solamente 6 pasos y un 7º en forma de barranco, en este caso el Barranco de la Sorquilla, que sería el único barranco que horada y abre las paredes de la Muela y se puede transitar por el de forma “amable” de arriba abajo. Los demás barrancos que nacen en la superficie de la Muela, que son unos cuantos y todos secos, cuando llegan a los bordes de la muela mueren allí, dejando delante un grandioso vacío por el que sobrevuelan decenas de buitres, amos y señores de estos precipicios.

Respecto a los únicos 6 pasos que hay, ya los hemos visto todos menos uno. Recordemos cuales son: el paso del GR-66 en Royo Frío, las Catedrales, la Raya, el Escalerón, el Cuchillejo y este último que vamos a ver,  que le hemos bautizado con el soez nombre, y disculpen la expresión, del Puto Agujero. Ahora explicaré el porqué de ese nombre tan malsonante pero es que la historia tiene miga.

Todo empezó cuando hace un tiempo comentando lo de los pasos de la muela con Luis Torralba del serrano blog Entreorzaygamones. Él me dijo que había otro mucho más desconocido, que a él a su vez se lo había dicho un Guarda Forestal.

Las indicaciones para llegar se las traía consigo, ya que cuando vienes de Uña y vas llegando al pantano de la Toba, veras la primera casa del poblado de la Central Hidroeléctrica muy cerca de la carretera. Bueno, pues allí hay que dejar el coche, y trazar una línea recta y ascendente hacia los cortaos de la muela, y por ahí anda el nuevo y desconocido paso.

¡Toma ya! Tela marinera con la indicaciones. Lo primero de todo era apretarse unos 250 metros de desnivel en apenas distancia, solo una empinada y hosca ladera sin senda alguna, y con capas de estratos verticales diseminados por allí, teniendo que recular varias veces para avanzar por donde se pueda. Una vez llegado a pie de pared con algún que otro resoplido, hemos de ir a izquierdas y derechas buscando algo que nos parezca un paso para salvar el tremendo desnivel vertical que hay.

Menos mal que aquí vamos avisados con lo de que no nos esperemos un paso tipo el Cuchillejo o las Catedrales, pues tenemos que buscar un agujero de menos de un metro de ancho. ¿Un agujero?? Por Dios,  ¡¡Hay que meterse en un agujero de menos de un metro!! ¿Pero y como vamos a ascender por un agujero? ¿Levitaremos o habrá que hacerlo en plan Misión Imposible, apoyándonos con la espalda y los pies, y subiendo a impulsos?




Van a ver en la ruta de hoy dos excursiones al p… agujero. La ruta planeada por mí en las dos era la misma: subir por el agujero, ir por la parte de arriba de la muela, ver la Casa Forestal de Prado Villatejas y bajar por el Barranco de la Sorquilla. Lo que pasa que el Barranco solo lo pudimos completar la 2ª vez que fui con Maru y Nachete, ya que la 1ª vez que fui con Paco nos salió rana la excursión, y se nos complicó un poco, que os contaré más adelante.




                                Con el zoom saco a Paco que ya me lleva la delantera.


                 Hay que ir subiendo evitando las partes de ladera más empinadas.


Nos encontramos esto, que me hace pensar que el Paso del Agujero ya tuvo uso en el pasado, pues estas escaleras se dirigen hacia el mismo.


                               Ya nos vamos acercando a la base donde están las paredes.



Vamos al día que subí con mi equipo favorito -Nacho y Maru-, que además no vamos a subir por la ladera en línea recta, y si  subiremos unos 200 metros antes por uno de los rinconazos que se crean , en busca de una subida menos dura, y conocer tramos nuevos. Luego avanzaremos por la base de los Cortaos rocosos que ven allí arriba hasta el Agujero que ya sé donde está.


Este rinconazo es un sitio que me gusta mucho (de hecho más adentro hay una casa abandonada que me encanta y no me importaría que fuera mía).


Lo que llama mucho la atención en esta foto y en la de antes, es el gran tamaño de muchos pinos.


                                   Subir por aquí también tiene su buena pendiente.


                Donde se van cogiendo buenas perspectivas de las laderas de la Muela.



                          Aprovecharemos trochas de bestias pardas para ir hacia la derecha.



                            Nos vamos acercando ya a los paredones de la Muela.


                En algún saliente nos podemos asomar y ver el pantano de la Toba al fondo.



Nos ponemos en la base y recorremos el inexpugnable y estético murallón, ya que el Agujero está al doblar el último borde que se ve en la foto.


   Nachete que tiene unos cuantos años menos, se lo está pasando en grande por estas sendas tan aéreas.


Doblamos la esquina ante un paisaje grandioso entre el tamaño de la roca encima de nuestras cabezas y el azul celeste del pantano rodeado de pinos por todos los lados.



Hasta aquí con Maru y Nacho por ahora. Nos remontamos unos meses atrás al Invierno, justo al día que lo hice con Paco, subiendo por la ladera que estaría detrás de Maru y Nacho, ya que el bendito Agujero está muy cerca.


Ahí esta Paco en el mismo borde donde están Maru y Nacho en la foto de antes, pero desde el otro lado.





Otra nueva perspectiva del pantano donde se ve con menos agua, indicando que las lluvias otoñales habían sido muy escasas.



Curioso como la erosión va haciendo pequeños compartimentos que por los restos de muretes fueron aprovechados por algún pastor.



                          Paco y yo nos dirigimos siguiendo la base de los paredones.





     Mirando todos los recovecos por si vemos algo parecido a uno agujero pero todo se ve inaccesible.



Hasta que por fin lo vemos. Si alguien sube, esta pintada puesta en un pared marca la ubicación exacta del agujero.


Al paso del agujero, recién descubierto la vez con Paco, pasado con algún apuro y sobresalto, del que no me explayaré en contarlo pues si no esta entrada va a parecer más un guion de un programa de Calleja, resultó que en la superficie de la Muela nos extraviamos, y en vez de ir a la Casa Forestal de Prado Villatejas, llegamos hasta la torre forestal y vértice de Pedro Domingo (1555 metros), bastante más adentro de la muela y muy alejado de nuestro objetivo).

El problema vino por el hecho que esta ruta es de las que solemos hacer Paco y yo después de salir de trabajar, o sea de tarde, por lo que la noche suele estar al acecho (sería principios de Noviembre), y resulta que tuvimos que volver casi en modo Killian Jornet, plan ultra trail a toda leche. Decir que los vértices geodésicos de la Muela de la Madera apenas son puntos más altos que el resto de la Muela.

Una vez llegado a dicho vértice y dándonos cuenta de nuestro error, viendo la hora que era, sopesé que volver y buscar la Casa Forestal y luego buscar la entrada al barranco de la Sorquilla nos iba a llevar mucho tiempo, pues era la 1ª vez que acometíamos esta zona de la Sorquilla, y hay que tener mucho cuidado, pues paralelo a la Sorquilla va otro barranco con varias ramificaciones por el que no se puede transitar hasta la carretera, encontrándote varios sitios donde desniveles verticales de varios metros impiden seguir bajando. Total, que si nos cogía la oscura noche dentro de uno de esos barrancos sin salida, nos habríamos visto en un serio brete, acrecentado por la fría temperatura que hacía ya en esa época.

Al final, si nos acercamos a ver la Casa Forestal de Prado Villatejas, ya que realmente estaba muy cerca del camino que trajimos del Agujero, pero después de verla, desechamos meternos por los barrancos y volvimos a salir al camino que lleva al P... Agujero.

Por lo que lo más seguro, era meter la quinta marcha y volver por donde habíamos venido, ya que por lo menos nos lo conocíamos. La cuestión de ir muy deprisa, era que no se nos tenía que hacer de noche ni en el agujero ni en la feroz ladera de la muela. (Maldecí varias veces el no llevar frontales en la mochila. Desde aquello siempre suelo llevarlo)

Al final con un poco de apuro, se nos hizo de noche oscura en los últimos metros de la ladera, pudiendo acabar la bajada con la luz residual del día, tomándonos los tercios al rato en el pueblo de Uña, comprometiéndonos Paco y yo en liquidar nuestras salidas de tarde hasta la primavera siguiente, cuando vuelvan a cambiar la hora, y las tardes sean más largas.


En la 2ª ocasión que fui con mi familia, ya íbamos sobrados de tiempo, avisados del agujero y  sabiendo exactamente donde desviarme para meternos en el barranco idóneo, el de la Sorquilla, que ya pudimos explorar tranquilamente y deleitarnos en sus riscos y en sus tramos rocosos donde te das cuenta qué por los pelos es accesible.



Ahí tienen el agujero. Yo estoy subido en una pila de piedras necesarias para poder impulsarse.....



                                                             Y entrar al agujero.



Si se fijan al fondo de esta especie de túnel (hay un poco de luz) comenzaría el 2º túnel también ascendente pero en dirección contraria a este primer túnel.



Y que nos serviría para poder salir a la parte alta. Paco y yo aquí, pudimos tener un serio percance, y menos mal que no paso nada, y se quedó como una anécdota más de este día.



Ahí tienen a Maru saliendo del agujero. Justo a la izquierda de ella, habrá una caída de unos 8 metros.


                                 Aún queda mucha pendiente para llegar a la parte alta.


               Vaya paso aventurero este agujero. Puto para Paco y plácido para nosotros.

¡¡Atención a esta foto!! Hecha este invierno con mucho zoom desde Cabeza Modorra al otro lado del pantano. En ese gran hueco que crea esa gran abertura donde la ladera baja bastante es donde estaría el Agujero (justo debajo de donde se ve esa chaparra salir de la roca)



Una vez en la parte alta, admiramos la Toba con los garras y dedos de la Muela de la Madera de marco.



Paco y yo como no sabemos aún que se nos va a complicar la ruta, nos dedicamos a hacernos fotos chulas con total despreocupación.



                                                  Hay un montón de sitios fotogénicos.




Nos cambiamos la cámara de manos y ahora salgo yo.







      También miramos hacia nuestra izquierda donde se intuye el Barranco de la Sorquilla.




         A Paco y a mí aún nos queda un último repecho para llegar a la parte alta de la muela.

Hasta aquí las dos excursiones han ido juntas pero a partir de ahora cada una toma un rumbo y unos derroteros distintos. Vayamos primero con la ruta plácida, la que hice con Maru y Nacho, que como ya explico antes, al conocerme el camino, fuimos directos a buscar una entrada al Barranco de la Sorquilla y de allí bajar por el mismo hasta la abajo, completando una circular muy chula.


  Una vez arriba, nos damos cuenta por el verdor que esa primavera estaba siendo magnífica.


No hay que dejarse caer al primer barranco que intuyamos y si hay que bordear hasta que lleguemos a esta bonita balsa de agua, la típica balsa artificial que se hizo en la Muela de la Madera para que haya sitios con agua para los animales y que está completamente naturalizada.



Aunque estamos muy cerca de las ruinas de la Casa Forestal, desechamos ir y saltamos al comienzo del que es el barranco de la Sorquilla.


Van a ver fotos del Barranco en otra ocasión otoñal que entré yo solo desde abajo, ya que esta vez con Nacho y Maru no hice muchas fotos. No recuerdo muy bien el porqué pero puede ser lo atareado que estaba esquivando las emboscadas que me preparaba Nachete.


                 Parapetado detrás de una mini trinchera que se había preparado el tío.


       La primera parte es 100 % rocoso con pinos salteados saliendo de la misma roca.


                                                      Cada vez se va cerrando más.



                     Y los laterales van tomando proporciones mucho más grandes.


 Donde el toque otoñal le viene muy bien a estos paredones de varias decenas de metros.



Aunque el cauce lo vean de roca como si por aquí corriera agua en época de lluvia, mucho debería hacerlo para ver fluir el líquido elemento. Curiosamente el agua que debiera venir por aquí, sale más adelante, ya casi en el pantano de la Toba.


Algún tramo hay que se puede seguir descendiendo por los pelos, como este en que menos mal que las rocas del cauce están algo escalonadas.


Ya estamos abajo, en la parte final. Ahora podremos volver por la carretera o mejor por la ladera en su parte final, así evitamos el asfalto.


                                 Volviendo al punto de partida donde tenemos el coche.

Llega a su fin la 2ª excursión pero recordemos que nos dejamos a Paco allí arriba solico. Volvamos con él, y acabemos aquella 1ª primera excursión con los apuros que pasamos, y que felizmente pudimos comentarlos mientras los diluíamos entre implacables tragos de tercios en el bar de Uña, ya de noche cerrada.


          Paco y yo entramos tan panchos en la Muela pasando por zonas de recias sabinas.


              Pasamos por esta especie de refugio cabaña con pinta de ser de cazadores.


Nos encontramos también con esa culebrilla. Como no se nos va a ir el tiempo con tantas cositas que atraen nuestra atención.


Coño, si que está lejos la casa forestal pero ....¿un vértice geodésico? hemos llegado a un vértice. Saco el mapa y veo que es de Pedro Domingo. Hemos andado bastante más de lo que debiéramos. Me cabreo un poco conmigo mismo por no estar alerta.


Volvemos a buen paso y como pasamos muy cerca de la Casa Forestal, a ella vamos. Aún no nos han entrado las prisas verdaderas, aunque yo ya ando inquieto.


Casa Forestal de Prado Villatejas. Debiera ser bastante antigua por el aspecto de las ruinas, y junto con la de Coronillas, Pie Pajarón y Caponeras algunas de las Casas Forestales que hubo por la Muela.


Aquí ya le dije a Paco que al no conocer la zona del Barranco de la Sorquilla y del otro paralelo que desconozco el nombre, había que evitar a toda costa la posibilidad de que se nos hiciera de noche en un zona abrupta de barrancos y desconocida para mí. Bajamos un poco a ver la Balsa de agua y de ahí, subimos, atajando, a la parte alta para ir al encuentro del camino que nos llevaría al Agujero, al que Paco tenía poca ganas de meterse allí otra vez. Lógico por otra parte pero era lo más seguro.


                                       Debajo de la Casa nos encontramos con esto.



                                             El viejo pozo del que sacarían el agua.


La Balsa que meses después vimos con Maru y Nacho tenía este aspecto más acorde con el otoño tardío y seco que nos tocó ese año.


           Tras llegar a paso bastante veloz, toca bajar con cuidado en busca del agujero.



Las pocas fotos de este tramo salen movidas, producto de las prisas. La luz en esta foto engaña pues realmente no había tanta.


La luz era más acorde con esta foto en mitad de la ladera, bastante residual pero suficiente para ver delante nuestro.


Y con este curioso efecto que hacia el cielo casi nocturno, que parece que nos está indicando hacia donde están los tercios de cerveza salvadores, me despido.


A modo de epílogo, veo en los mapas cerca de esta zona de la Muela que coincide con la Sorquilla, el topónimo de las "Entradillas". Así en plural, me da por pensar que puede ser que en el pasado este paso del Agujero y alguno más que se pueda crear en esta parte de las paredes de la Muela, más erosionadas, fueran estas entradillas para poder subir/bajar. A falta de confirmación es un teoría pero bueno, ahí la dejo.


Plano con la dos rutas realizadas, siendo la discontinua que hice con Maru y Nacho y la otra de Paco.


!!Hasta la próxima!!

23 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Hola Samuel.

      Si si, desde un principio me lo pareció aunque no estaba seguro al 100%. Curiosamente, pude hacerle como diez o más fotos todas ellas nítidas donde se ve perfectamente como cruzaba el carril.

      Eliminar
  2. Joer Toni, me estaba dando algo de angustia leer esta crónica, no se si darte las gracias por la mención o pedir disculpas,jajajaja.

    Luego ya he visto que volviste con la familia y me quedo más tranquilo, si no es por esas anécdotas ¿que íbamos a contar luego?.

    Por lo demás, menudas dos rutas chulas, esta muela es interminable.

    Un saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Luis.

      No me vuelvas a mencionar sitios angostos y tétricos donde se puede pasar canutas que no me gustan nada, jajajaja....

      Ya leíste en el Facebook el percance que tuvimos con la piedra, y entre eso y luego llegar corriendo casi de noche, tuvimos la ruta movidita....

      Un saludo.

      Eliminar
  3. Ignacio Bermejo Sanz6 de enero de 2019, 14:35

    Qué pasada de agujero, Toni. Yo también creo que se trata de una víbora. Y la marca de la piedra la voy a investigar a ver quién la hizo. Buen comienzo de año nos estás ofreciendo con esta ruta. Mucha salud para el 2019.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Ignacio.

      Y mira que estas dos rutas tienen unos cuatro años ya, pero a raíz de la entrada de la PeñaRubia de Uña y el paso del Cuchillejo, me vino a la cabeza, buscar las fotos y sacarla a la palestra.

      Como ves abajo, Mariano ya nos saca de dudas de quien hacia esas marcas.

      Mucha saludo también para ti este año.

      Eliminar
  4. Precioso recorrido y los pasos por donde tuvisteis que subir. Me ha recordado el día que subí desde el Camping de las Corralizas (en Peralejos de la Truchas) a la Loma de La Tuerta. Aunque aquella aventura casi me cuesta cara por ir solo. Gracias por compartir todo este recorrido tan fascinante.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola José.

      A ver si de este invierno no pasa que acometa la subida desde Peralejos a lo alto de la Muela de Utiel. Estuve a punto de ir hace un mes pero al final se me jodió pero pronto caerá todo aquello.

      Un abrazo.

      Eliminar
  5. Buen reportaje Tony,y muy bien redactado. Te hace vivirlo como si hubiéramos estado con vosotros.
    Queria decirte que cerca del agujero hacia el barranco de la Sorquilla, hay otro gollizno por el que se puede subir y bajar con más facilidad que por el agujero, lo que pasa es que no es tan espectacular.
    Hay más inscripciones de pintura por los alrededores en los abrigos de la roca. Las hizo el ulúlti pastor que anduvo por la zona entre los finales de los sesenta y principios de los setenta. Carlos de la hoz se llamaba.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias por aclarar lo de las inscripciones; yo pensaba que serían de algún grupo de espeleo de Cuenca.

      Eliminar
    2. Hola Mariano.

      Muchas gracias por tus palabras, y por tus datos del pastor Carlos de la Hoz.
      Si la verdad que si se fija uno, en esa parte de la Muela más erosionada, se ven como pasillo entre rocas mas accesibles a priori.

      Además, se ve en esa foto que enseño esa especie de escalera hecha a propósito, justamente en la vertical que sube al agujero, estos pequeños paso tuvieron que tener algo de tránsito.

      Qué maravilla la Muela y sus paredones!!

      Un Saludo.

      Eliminar
  6. Como siempre, magnífico. Y sin perder el humor jejeje, aunque en noviembre ya, al caer la tarde.........

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. HOla Luis.

      Pues si, en la narración de la ruta hay que estar inspirado para que no sea un tostón de mucho leer y no entretener, y lo del toque de humor, pues muy mío es, pero pienso que lo hace más entretenido.

      Un saludo.

      Eliminar
  7. Joer Toni, vaya sitios tan chulos que tienes en el patio de casa. Y vaya incertidumbre a la busca del Agujero, con esos barrancos en las faldas de la Muela ... toda una aventura. Y ya ves cómo de los errores se aprende ... ¡la tensión que te entra cuando sabes que la oscuridad te acecha y estás en la inmensidad de lugares como ese! ¡Coño Toni, el frontal es como el botiquín, la cantimplora o la ropa de abrigo, siempre en la mochila! No nos des esos sustos ...
    Un abrazo y muy Feliz Año lleno de salud, amor y Magia Serrana para toda la familia.

    ResponderEliminar
  8. Hola Paco.

    Si todas la sierra entre los pueblos de Uña, Las Majadas y el pantano de la Toba es un granero de parajes a cual más peculiar.

    Jjajaja, esa tensión que dices ...cuando ves que se te ha ido de las manos la ruta, te acecha la noche, no tienes luz, es muy jodida´. Aunque mucho peor es si a eso lo sumamos el estar perdido. Ya que aunque nos llegaba la noche, sabía donde estaba. Por eso, no me quise meter a esos barrancos pues aun sabiendo donde estaba, no sabía como iba a ser aquello.

    No te preocupes, que no llevo solo un frontal sino dos en la mochila, aunque soy tan descuidado, que un día me dejo la mochila en casa ;-)

    Otra abrazo para ti y los tuyos en este año.

    ResponderEliminar
  9. Hola Toni,

    Primero, que pasada de paredones y faja que transita por su base, impresionante, menudas vistas que tienes desde allí.

    Vaya aventurilla que tuviste con Paco, si es que uno se lía a ver cosas y se te va el santo al cielo.

    Con lo previsor que eres y que no llevaras el frontal, pero bueno, esto pasa hasta en las mejores familias, el que más o el que menos alguna vez nos hemos olvidado alguna cosa en alguna ruta.

    Vaya tela con el dichoso agujero, porqué lo sabías, que yo me encuentro eso y no me atrevo a meterme a descubrir a donde va a parar, y la salida telita, con esa gran caída nada más salir.

    Y luego acabar la ruta por el descenso del barranco, como siempre, me quito el sombrero con las rutas que nos presentas, simplemente espectacular.

    Salud, agujeros y frontales!!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola David.

      Tú lo has dicho, hasta en las mejores familias pero bueno cuando uno es de natural descuidado, hay más riesgo de que pasen estas cosas y estos olvidos.

      Por supuesto que íbamos avisados de ese paso, si no, yo veo eso y no me meto. Vete tú a saber si te metes y hay un desprendimiento del techo o algún movimiento de roca y quedas allí dentro.

      Ahora que comentas lo de esa caída nada más salir del agujero, voy a contarte el percance que tuvimos Paco y yo, y por lo que al final no paso nada, pero se nos quedó a los una cara de susto del copón: Me metí yo primero y Paco se quedó esperando en la entrada del agujero a que yo saliera a la parte de arriba. Cuando yo salí del agujero, si querer ni darme cuenta, empuje una piedra gorda que cayó abajo. Resulta que Paco estaba justo abajo en línea vertical. No me dio ni tiempo a gritarle que caía una piedra. Bueno pues, la piedra paso a dos centímetros de su cabeza, y si llega a darle habríamos tenido un problema muy gordo.
      Entre eso, y luego la caída de la noche y la vuelta corriendo para que no nos cogiera la oscuridad en esa ladera, es lógico porque a Paco el agujero no le trae buenos recuerdos.

      Salud, muelas y agujeros.

      Eliminar
  10. Hola Toni.

    Vaya rutita!! Nos has tenido en ascuas con tu forma de narrarnos la aventurilla. Y encima os tropezáis con una víbora; vade retro!!
    Las sorpresas de ésta Muela de la Madera parecen no tener fin, e investigar por eso paredones y desniveles no es mal pasatiempo. Te comento que el pasado 11 de diciembre, aprovechando el día libre me propuse hacer la ruta Uña-cerro Pedro Domingo, y conocer el paso del Cuchillejo. Pero perdí tanto tiempo haciendo fotos entre los puntales de Peña Rubia, la Santilla y Canto Blanco, que al inicio de El Cerrajón me dije que ya iba jodido de tiempo y descarté la idea de llegar al menos a Prado Villatejas. Decidí disfrutar las panorámicas y comer tranquilamente en Canto Blanco regando el gaznate con una buena Ambar que aún me llegó fresquita, je,je. Muy cortos éstos días a pesar del madrugón que me dí. Nada, a ver si ésta primavera podemos coincidir y hacer alguna marcheta juntos.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Andrés.

      Fíjate que casualidad que estuviste por esos parajes hace nada. Has comprobado en carne, hueso e in situ, como las cámaras echan humo cuando estas en los bordes de los paredones de la Muela, y en esos puntales más todavía.
      Entiendo que subiste y bajaste por el Cuchillejo, no? Esa ambar fresquita en el Canto Blanco, que bien suena!! aunque es verdad que son tan cortos los días que se te echa la tarde rapidísimo.

      En el mensaje de arriba le cuento a David, cual fue el otro percance que no detallo en la entrada, y por lo que terminamos llamando a esto el puto agujero.

      Un abrazo, y esta primavera a ver si cae algo juntos.

      Eliminar
  11. Hola Toni.

    Es lo que tiene salir en invierno por la tarde de casa, que las horas de luz son pocas y en cuanto se tuerce la cosa, ya va uno con el culo preto.

    La verdad que ahora estamos acostumbrados a los tracks y a tener mucha información cuando planificamos un recorrido, pero hasta hace unos años era así como se iba por el monte, con cuatro datos que uno te había dicho y a buscarse la vida por el monte.

    El paraje en el que se encuentra el puto agujero, es espectacular, típico de la serranía de Cuenca, a mi me ha gustado mucho y yo no tendría problema con entrar por ese agujero, que por peores sitios he pasado.

    Recuerdo este verano en las Calderas de Neyla, sabía que había un paso por un agujero, llego al sitio, busque por todas partes y no lo encontraba, ya casi cuando me iba a dar por vencido, vi un agujero que tenía a mis pies en el que casi no cabía ni yo, metí la cabeza y boila hay estaba.

    Un saludo

    ResponderEliminar
  12. Hola Eduardo.

    Esa sensación de las prisas y del culo preto y jurando en arameo por no haberte echado el frontal no la quiero vivir más, jaja.

    Tienes razón, que al hacerse sin track, y con cuatro datos, es un poco como era antaño moverte por el monte, pero bueno el dato que ese agujero es transitable para llegar a la parte alta es vital, porque si ninguna información, yo no me meto ahí, y mira que ni tengo claustrofobia y me gusta la espeleo, pero vete tú a saber que se desprende parte de ese túnel cuando estás metido.

    Como explico en los comentarios de arriba, el que no creo que vuelva al puto agujero es mi amigo Paco, jejeje

    Un saludo.

    ResponderEliminar
  13. Hola Toni.

    Me pongo en la piel de Paco, pues yo también he sentido pasar muy cerca un pedrusco, y encima mientras rapelaba y la verdad es que no es una sensación nada bonita. Menos mal que se quedó todo en un susto y hoy lo podéis contar como una batallita más jeje. Curioso de veras el paso ese del Puto Agujero, que teniendo un metro solo y ante la inmensidad de la Muela de la Madera, pues como buscar una aguja en un pajar. Pero personalmente me quedo con esas fajas y esos paredones de la Muela, impresionantes, y el tramo del Barranco de la Sorquilla también me ha parecido muy bonito.
    Un pequeño tirón de orejas por hacer estas rutas de aventura/incertidumbre por la tarde y por no llevar frontal, y mis felicitaciones por la crónica, ya que de la narración me ha gustado mucho como has ido alternado las dos jornadas, y por supuesto tus habituales toques de humor.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Dani.

      Lo de la piedra es esa suerte que de vez en cuando necesitamos los que salimos al monte tanto porque se nos habría tornado la fiesta en tragedia sin apenas darnos cuenta.

      Si claro si no te dicen aproximadamente donde está el agujero es buscar una aguja en un pajar completamente pero al indicarnos más o menos el tramo de pared por donde está al final acabas encontrándolo, aparte que la pintada esa allí arriba es esclarecedora porque si no, quien se va a subir hasta allá arriba para pintar eso...

      Si lo del texto con las dos excursiones en la misma entrada llevo haciéndolo unas semanas, más o menos, desde que puse la entrada del Cuchillejo y la Peña Rubia de Uña. Lo modifiqué varias veces y lo cambié de ubicación en la entrada varias veces. Todo en aras de que se leyera de forma amena y consiguiera mantener el interés del lector, que bien sabes tú bien que no es fácil.

      Un abrazo.

      Eliminar