domingo, 17 de febrero de 2019

DEL COLLADO VERDE AL RENTO DE LA PERALEJA


En la Serranía de Cuenca, si descendemos en dirección sureste pegados al límite con Teruel y luego con el Rincón de Ademuz (Valencia) iremos perdiendo altitud claramente. Extrapolado este dato al mapa, puestos en el término de Zafrilla, donde este pueblo es el más alto de la provincia de Cuenca (1430 metros), según pasemos al siguiente término contiguo, el  de Salvacañete, iremos perdiendo altitud, e iremos pasando de lo que se considera serranía alta a serranía baja, y así hasta llegar a los términos de Mira y Enguídanos, con los mínimos de unos 800/900 metros de altitud, que es donde se considera que acaba las estribaciones montañosas de la Serranía de Cuenca.

No obstante, un dato curioso del término de Zafrilla es que en su término municipal se dan alturas que van de los 1816 metros de la Umbría del Oso a los 1250 metros aproximados en los que se está dentro del valle del río Zafrilla, justo antes de entrar en el término de Salvacañete.

Hablando de este valle del río Zafrilla, son muchos años que quería explorar su tramo final y sus riberas. Conocedor del terreno en cuestión, sabía que aquello no iba a ser fácil pues la despoblación por un lado, y la humedad reinante dentro de este tipo de valles fluviales, a ratos barranco, a ratos hoces, incluso estrechos, pero siempre encajonado, hace que su tránsito sea imposible de la feroz vegetación. De todas formas, como me suele pasar muchas veces, eso que sea imposible tengo yo que verlo con mis ojos y sentirlo en mis carnes. Es lo que tiene encabezonarte con los parajes.



Por lo tanto, tracé una ruta que me llevara de la semiabandonada Aldea zafrillense del Collado Verde (foto superior) al olvidado y ruinoso Rento salvacañetero de la Peraleja. Los dos lugares unidos por el río Zafrilla; el Collado Verde puesto en la parte alta del valle del río y el Rento de la Peraleja, puesto dentro del valle, a pie de río.

En este punto explicar que estamos en el centro neurálgico de dos grandes asuntos, en el corazón mismo de dos polos, el polo del Frío, donde el Collado Verde marca muchas veces las temperaturas más bajas en todo el territorio nacional, debido a la inversión térmica, y en el polo de la Despoblación, donde recorrer estos bellos montes con casas deshabitadas o ruinosas nos recuerda que el hombre aquí lleva camino de ser especie en extinción.
Por supuesto que en la ruta de hoy, al único hombre que verán es a un servidor, y hasta que no vuelva, no sé cuántas horas después a Zafrilla a tomarme las cervezas, no veré un congénere mío, en este caso en el único bar de Zafrilla que estaba abierto ese día, donde para enmarcar la escena mientras me tomaba los tercios con el calor de un hermosa estufa, estaban haciendo Chorizos, esa tradición tan invernal y que unas cuantas veces he ayudado a mis suegros a hacerlos en Villar de Olalla, con ese olor tan característico.

Pasamos por Zafrilla, comprobando gustosamente que el río lleva agua a su paso por debajo del viejo puente. Buen año 2018 hemos tenido.

Con Torri (el todoterreno) llegamos al Collado Verde ( uno y dos ) que es donde empezará nuestra ruta, siempre con la bonita silueta del Morrón al fondo.

                                                  Fuente semi helada en el Collado Verde.

  Le hinqué en diente a estas apetitosas manzanas y se me congelaron las encías al momento.


Como ejemplo de los contactos que había antaño entre estas duras sierras, y entre los pueblos de Zafrilla y sus Rentos con Salvacañete y sus rentos, pongo este texto del amigo Mariano Lopez Marín, cronista de este último pueblo donde nos cuenta un poco como eran estas relaciones:

"El Collado Verde tuvo intensos contactos con Salvacañete debido a su proximidad a nuestro término.Recuerdo ver a los hermanos de Alejandra, una señora del Collado Verde casada con uno de Salvacañete, Santos Pérez, bajar a nuestro pueblo con excelentes cargas de leña de boj y de pino que vendían aquí. Eran los años 1960 a 1975. A la vuelta se llevaban " el suministro" para varios días: tabaco, bacalao o sardinas saladas, vino, azucar y arroz y otros productos. El recorrido lo hacían a través del viejo camino de herradura de Salvacañete al Collado Verde, a través del Paraje de la Cañá, pasando junto al rento de La Casilla de Salvacañete. "

           Por ahí va el río Zafrilla y poco aspecto tiene de poderse transitar por ahí abajo.
Seguimos avanzando por lo alto siguiendo el rumbo descendente del río, mientras vemos que el río se encañona cada vez más, con laderas de tamaño tremendo.

Si miramos hacia adelante, vemos como el río va pegando espectaculares quiebros con unas dorsales rocosas que bajan hasta el fondo.

Los canchales que nos van saliendo según avanzamos, nos van dando nociones de lo inaccesible que es el río por ese tramo.

Llega el primero de los dos puntos críticos de la ruta planeada por mi: ¿como bajar al río? En el mapa veo que un poco más adelante, antes de entrar al término de Salvacañete, el río se ensancha cuando le entra el Arroyo de la Fuente Mora. Voy a intentarlo por un barranquete que entra al barranco más grande de la Fuente Mora, y de ahí, intentar llegar al cauce del Zafrilla.  Una vez abajo, en los mapas también vi que hay un estrechamiento del río Zafrilla por el que no se puede transitar pero en la foto aérea he podido ver que se puede pasar subiendo por un lateral, todo antes ya de entrar en el término de Salvacañete, más amable en su transitar por las riberas del río.
Nos alejamos del río Zafrilla que es lo que va por debajo de la faja rocosa, y vamos a intentar entrar por el Barranco de la Fuente Mora que es lo que se ve en primer plano.

Bastante jodido está bajar por aquí, por lo que tengo que poner en valor toda mi pericia por estos terrenos. Este de la derecha es el barranquete de entrada y lo que ven delante es el de la Fuente Mora.


Con mucho cuidado, llego al cauce seco del Arroyo de la Fuente Mora. Espero que no haya un desnivel insalvable porque volver a subir por donde he bajado, me desmoralizaría mucho.


Hay un desnivel pero por suerte se puede bajar por la grieta esa, y después es tanto el buje que lo mejor es ir por el cauce seco del arroyo hasta ponerse al lado del río.


Ese es el estrecho que forma el rio Zafrilla y por donde no se puede ir, por lo que subo por esta ladera rocosa bastante empinada.


Cuando cojo algo de altura, echo la vista atrás para ver a la derecha como viene el río Zafrilla y a la izquierda, el Arroyo de la Fuente Mora.


Nos asomamos al estrecho donde la espectacular geología toma la palabra para dejarnos maravillados.


Aprovechando un saliente nos ponemos enfrente del estrecho para ver la brutal caída que tiene este lado del estrecho.


Albergaba la esperanza que en ese estrecho se formara una cascada y parece que no la hay, y si la hay, no la vemos desde aquí debido a la vegetación.


Foto hecha desde la Cumbre, el cerro que hay encima del Collado Verde, hace unos años. Por la ladera pedregosa del centro derecha es por donde hemos subido y evitado ese estrecho embudo que forma el río.


Al bajar - y entrar en el término de Salvacañete- me encuentro con restos de lo que sería la senda para salvar el estrecho.


Una vez abajo, veo que la orografía cambia, y aún subsisten unas amplias terrazas de cuando la gente de la Peraleja labraba esto.


El río va encajado en un ancho valle con unos bordes rocosos, que unido a la soledad que se respira allí, le dan al paraje un plus de magia. Lo único era que si hubiera venido un mes y medio antes, habría cogido a los chopos, robles y demás arbustos con colorido otoñal.


    El lugar rezuma humedad como podemos comprobar en estos chopos "enmusguecidos"

Pero por aquí no era todo tan cómodo como parece en las fotos, ya que, aunque hubiera un viejo carril que va paralelo al río, hay que estar vadeándolo constantemente, y eso supone tomar un riesgo de resbalar y meter la pierna el agua. Cosa nada aconsejable, ya que aunque vean el día soleado, que no os confunda, pues hacía un frío del carajo e ir con agua por dentro de la bota y el calcetín mojado, habría sido un contratiempo, quedándome como me quedaba, mas de la mitad de la ruta.

Curiosamente, cuando llevaba tres o cuatro vadeos fáciles, me topé con algunos de cierta dificultad, en vista del caudal del rio, y descalzarme repetidas veces no me apetecía nada. Lo bueno es que descubrí que en los laterales había restos de pasos hechos por los antiguos habitantes de la Peraleja para evitar el río, que los inviernos y primaveras, y mucho más antiguamente que llovía mas, sería imposible poder pasar.


Hay vadeos que no conllevan muchos problemas como esto donde se ven una piedras a la derecha.


Pero hay otros que supone descalzarse y arremengarse el pantalón. Pero ¡alto! veo algo y retrocedo.


                   Retrocedo por que en el otro lado del río veo un gran muro de piedra.


  Maravilloso paso ancestral del habitante de la Peraleja para poder ir río arriba, río abajo sin problemas con vadear.


                        Si exploramos más detenidamente, vemos el empedrao antiguo.



           El buje (boj) se come el camino pero también lo deja muy bonito y apetecible.


Hasta que llegamos a un punto donde se abre un poco el valle del río y aparecen los restos del Rento de la Peraleja.


                                       Estas son las paredes más altas que se conservan.


     Llama la atención como se conserva en pie el tiro de la antigua chimenea de esta casa.


También un piso subterráneo hueco pero al que no se pude acceder a haberse derrumbado el piso superior.


   Algo se respira en este especie de valle agujero perdido de la mano de Dios donde está la Peraleja. 


Aprovechando la entrada de dos barrancos, le entran del norte un camino que luego se bifurcaría a Collado Verde/Zafrilla y otro que iría a Mas de San Pedro/El Vallecillo (Teruel). Ese es el barranquete.


                                         Nos acercamos al río pasando por otras casas.


Porque ese camino del otro lado es el otro que hay, que se iría hacia el sur, dirección Salvacañete.

Luego en dirección río arriba, que es la dirección que traemos nosotros vemos que el camino solo llega hasta el estrecho insalvable de las fotos primeras, y en dirección río Zafrilla abajo la orografía del terreno hace que no haya camino pero antiguamente debiera haber una senda, ya que antaño parece ser que los niños de la Peraleja iban al colegio de La Nogueruela, ubicado muy cerca de donde el río Zafrilla vuelca sus aguas al río Cabriel.


Ya toca volver al Collado Verde, por lo que cogemos el camino que va al norte mientras vamos dejando atrás la gran hondonada donde está la Peraleja.


Después de una buena y larga subida llego al Portillo de la Vara, y al echar la vista atrás, vemos el otro lado del valle del río Zafrilla. El carril que iría hacia Salvacañete iría por dentro del bosque, paralelo a esa alargada pedrera.



Me he encontrado varias de estas construcciones diseminadas por la ruta. A ver si alguien sabe decirnos qué son.


Me acerco a un cerro conocido como la Cruz de la Peraleja para obtener alguna vista, como esta que sobresalen dos montañas al fondo.


Dándole al zoom, compruebo que la de la izquierda tiene una caseta blanca en la cima. No hay duda son los 1701 metros del Morrón.


Y la de la derecha tampoco tengo duda, los 1827 metros de la Umbría del Oso, y parte de su portentosa Ceja.


Ahora me toca seguir por unos carriles que van por la parte alta, lo que es el viejo camino del Hoyuelo.


Me llama la atención este pino rodeno (Pinus pinaster) cuando sé que Zafrilla no es zona de rodeno. No sé si habrá más pero no recuerdo ver rodenos en mis muchas incursiones por Zafrilla.

Recordemos que al principio de la entrada hablo de dos puntos críticos. Vamos al 2º ya que por algún lugar debía intentar bajar al Collado Verde pero las tremendas laderas hoscas de vegetación, de pedreras finas y con mucha pendiente desaconsejaban hacerlo por cualquier sitio (recordar las primeras fotos donde se ven esos canchales y laderas muy inclinadas).
Mirando la foto aérea vi una especie de pedrera cauce por el fondo de una vaguada que embocaba directamente enfrente del Collado Verde de Arriba. Me dije de bajar por ahí con cuidado aunque no sabía si sería tomar demasiado riesgo.


Cuando llegué a primera hora de la mañana al Collado Verde hice esta foto parcial a la rambla por la que quería bajar. No me gusto mucho la verdad pues aunque no se aprecie, está muy cuesta abajo y es larguísima hasta que llegas abajo, y luego ponte a cruzar el río.

La cuestión que cuando iba andando y mirando el mapa para ver como llegar al inicio de esa rambla, me encontré con un cartel que me solucionó el problema rápidamente, y además me haría conocer un viejo camino ancestral, de los que tanto me gustan. Benditos sean los senderos PR .


                  ¡Corcholis!! ¡Pero si hay un sendero que baja al Collado Verde!!. ¡Que bien!!


Vamos bajando suavemente mientras nos sale esta bella vista del Collado Verde con el cordal del Cuerno de la Cumbre encima de la aldea.


                                            En este caso, es el Colladoverde de abajo.


Y también la vista del Colladoverde de arriba empequeñecido ante el tamaño del cordal de la Cumbre.


En dirección norte veo esas portentosas cejas zafrillenses, donde abajo veo, pequeñito, lo que parece una construcción.


Le damos al zoom para verla mejor y para apreciar encima de ella, muchos restos de muros de cuando esto lo labraban. Es el Rento del Tío Matías (Gracias Ángel)


Vaya lugar para tener una casa reformada con chimenea y venirte a vivir temporadas, eh!!Ignacio!!

El sendero hay que estar atento a las marcas que al ser ladera pedregosa hay tramos que están algo confusos.


El sendero aprovecha el viejo camino de la gente del Collado Verde para salir en esta dirección.



La enorme grieta que hace el río Zafrilla impone desde aquí, y aunque parezca que vamos en esa dirección, pronto el sendero torcerá a la derecha.



Mediante lazadas vamos perdiendo altura hasta ponernos un poco más debajo del Collado Verde de arriba.



El río lo vadearemos por estas piedras puestas adrede.





Pasamos al otro lado, comprobando el buen estado del camino sendero.


La perspectiva que se nos abre de la feroz hoz valle barranco del río Zafrilla es muy buena aunque la llegada de la tarde desluce las fotos.


El sendero salva el desnivel muy vertical de la ladera mediante este aplanado que hicieron del mismo.


Desde aquí veo esta cresta y me parece tan estética con esas losas  y los pinos salpicando las rocas.


    Y por fin, llegamos al Collado Verde, dando por finalizada la ruta tras unas cuantas horas. Ya solo queda coger a Torri e irme a Zafrilla a por las cervezas que estas palizas que se mete uno necesitan de una correcta hidratación del cuerpo.

Voy a poner una foto hecha unos años atrás desde el Cuerno de la Cumbre donde se ve esa gran ladera por la que baja el sendero PR.


Pinchen la imagen para ver la ruta, siendo el círculo de la derecha el Collado Verde y el de la izquierda la Peraleja. Ese tramo de línea discontinua que se ve, es el que pensaba bajar para llegar al Collado Verde y dar por finalizada la ruta.


No me quiero despedir sin el intento de ver otra de las muchas caras que hay por la Serranía de Cuenca, en este caso en el Estrecho del Río Zafrilla, camino del pueblo, y digo intento porque no sé si todos la veréis clara.



¡¡Hasta la próxima!!

18 comentarios:

  1. Muy chulo como siempre tu trabajo, me apunto la Umbria del oso para este verano parece que mola un monton aunque el camino se ve agreste y dificil pero se intentara gracias Toni

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    1. Hola Karmaikel

      Ir a la Umbría del Oso desde Zafrilla es una ruta larga pero muy chula. Con todoterreno o coche alto te puedes acercar un poco para quitar longitud pero esa parte de la Veredilla/Umbria del Oso es preciosa.
      Esta que he puesto es más agreste, el tramo de río entre los dos Rentos es lo que no recomendaría pero el tramo de vuelta por arriba si.

      Un saludo.

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  2. El cercado ese pequeño es para la fauna. Es un cebadero para atraer a la caza mayor o para darle de comer en tiempos de carestía.

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    1. Hola Anónimo.

      Me inclino más para darles de comer en tiempos de carestía porque allí no había nada que indicara caza, al estar todo abierto y no verse ningún puesto de caza cercano.

      Gracias por comentar.

      Un saludo.

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  3. Fabuloso reportaje Toni, como ya es habitual. Enhorabuena.

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    1. Gracias Francisco Jesús.

      Tú sabes muy bien que estos paisajes enganchan y tienen un algo que hace que siempre se disfruten en la época del año que sean.

      ¡¡Un saludo y forza atleti!!

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  4. Hola Toni.

    Buena aventura por ríos, arroyos y barrancos, en la que tuviste que emplear tus dotes de intuición montaraz para localizar los pasos correctos, aunque en esta ocasión tuviste bastante ayuda de esos pasos de vadeo que se curraron los antiguos habitantes de esos montes de Zafrilla, además de ese flamante PR, que a tenor de lo nuevas que se ven las paletas debe ser de reciente creación, ¿no?.
    Ya te veo en el bar de Zafrilla tercio en mano y salivando mientras veías como hacían esos chorizos jajaja.
    Soy de los tuyos ;-) también veo esa cara.

    Un abrazo.

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    1. Hola Dani.

      No veas tú lo hartico que estaba de vadear, coger piedras gordas y tirarlas al cauce para ver si se alineaban (como los astros) y poder pasar, siempre con el temor de resbalón y cataplash, media pierna en agua, en el mejor de los casos, por eso, esos pasos ancestrales de los habitantes del Rento los vi como quien descubre restos arqueológicos romanos por primera vez.

      Si, ese PR no debe tener mucho tiempo. A ver si lo investigo aunque conoceré casi todos los enclaves por los que pasara.

      Mientras estaba en el bar tomando unas aceitunas, el olor de los chorizos me estaba matando por dentro, provocándome una tormenta gástrica (jeje, ya sé que los chorizos ya son de tu otra vida ;-)) pero en aquel momento, si me hubieran sacado uno recién frito, habría llenado a besos a la mujer del bar. La escena se culminaba con el abuelo que lo tenían sentado en una mesa pelando ajos sin parar, y tenia una montaña de ajos pelados que ocupaba media mesa.

      Si me pusiera, seguro que podría hacer una entrada recopilatoria de caras en las rocas, jajaja.

      Un abrazo.

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  5. Hola Toni.

    Bueno, al final fue más "fácil" de lo esperado. Quien te iba a decir que tras esos estrechos ibas a tener esos tramos de carril y todo un PR casi a estrenar.

    Yo al igual que Dani también veo una cara, pero bien es cierto que en estas rocas, uno acaba viendo casi lo que quiere, la imaginación al poder!

    Un saludo

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    1. Hola Eduardo.

      Cierto que tras ese último estrecho, el 2º tramo con ese carril ya fue más cómodo pero como le digo a Dani, acabé hasta el gorro de vadear y tener que currarme los varios vadeos, colocando perolos gordos para ver si conseguía hacer pasos medianamente decentes para pasar sin meter media pierna al agua. Si encima fuera igual de agreste que el primer tramo, habría penado bastante hasta llegar a la Peraleja.

      Bien, veis mi cara como la veo yo, jejeje. Como me digo a mi mismo, son tantas las "rocas" diseminadas por Cuenca que ya he desarrolado un 7 sentido para ver caras.

      Un saludo.

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  6. Hola Toni,

    Como siempre, gran labor de investigación con grandes toques de aventura.

    Madre mía por que terrenos te metes, pero eso sí, luego la recompensa que te llevas y nos regalas merece la pena.

    Que gran descubrimiento ese PR, no se porqué pero creo que no tardarás en recorrerlo entero para descubrir por que rincones te lleva.

    Por cierto, que ricos los chorizos de Cuenca, pero para mi el plato estrella y que siempre que voy me traigo, o cuando van mis padres les encargo, son las ricas milhojas de la pastelería Lerma, que ricas que están!!!!

    Salud, chorizos y rutas aventureras!!!

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    1. Hola David.

      Tengo que investigar ese PR, aunque como le digo a Dani conoceré casi todos los enclaves por los que trascurra. La verdad que esta primer parte de la ruta por el río, fue una cabezonería mía pero en algún momento entre ponte a bajar por barrancos pedreras, a luchar con la vegetación, a salvar estrechos y a salvar vadeos comprometidos, acabé un pelín harto pero luego la 2ª parte fue mucho más cómoda, y al final acabe muy satisfecho porque como tú dices, salió muy aventurera.

      David, me dejas noquedado cuando me cuentas cositas "tan conquenses" como esta que has dicho ahora de las Milhojas de Lerma, jajaja vaya clásico la pastelería Lerma y esas milhojas con su nata...uuummmmmm.

      Salud y milhojas

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  7. Vaya tela Toni !!! Y seguro que ibas solico o como digo yo, con tu amiga Sole. Eso de vez en cuando está bien y hasta necesario pero no te acostumbres Toni que me haces padecer ¡Odo! jejejejeje. Mira nuestro amigo Dani, que muchas veces se va con la Sole y con Laia. Saliste airoso como siempre y eso, además de la cervecita bien ganada con aroma choricero, te ha servido para enseñarnos otro bello rincón de la Serranía conquense.
    Un abrazo.

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    1. Hola Paco.

      Pues si, iba con la amiga Sole que la verdad no da muchas problemas, ni tampoco bebe cerveza, jajaja.

      La verdad que este tipo de rutas siempre las suelo planear y hacer con mi amigo y alter ego serrano, Ignacio, que es otro enfermo como yo del monte, pero era un día entre semana de enero, y el no podía.

      Lo que si hago en este tipo de rutas de exploración que sé que voy a ir solo, es estudiarlas previamente mucho, con foto aérea, planos, meteo, internet, consulto a gente del pueblo si viniera al caso, etc...es decir, me las preparo mucho y madrugo mucho para siempre ir con tiempo de sobra.

      Como le digo a Dani, si en la tapa de la cerveza me hubieran sacado un chorizo recién frito, habría muerto de gusto allí mismo.

      Un abrazo.

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  8. Guau Toni!! Esta es de las que me gustan. Rutas larguitas, inmensas soledades, buenas pedreras, y esa emoción de descubrir caminos ancestrales.
    Aún no he ido más allá de hacer La Veredilla y la Umbría del Oso, pero ahí estás tú con Ignacio mostrándonos aquello que aún no conocemos.
    Me ha encantado esa foto de la cresta con ese laderón de losas; muy curiosa.
    Nada, que te habrías ganado un buen bocata con esos chorizos para acompañar esa cerveza, je,je.

    Un abrazo.

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    1. Hola Andrés.

      Sabes tú que estas rutas zafrilleras largas y solitarias tienen mucha magia, aún no conociendo parte del término.
      Si es cierto que es la típica ruta que haría con Ignacio pero ese día, entre semana, él no podia, por la que hice yo solo, pero le expliqué detalladamente donde pensaba meterme.

      Madre mía, puedes imaginarte mi cara si la dueña del bar me hubiera sacado un chorizo recien frito, despues de preguntarle yo que si estaban con los chorizo -a lo que ella extrañada me preguntó de donde era y cuando le dije que de Cuenca, me dijo ah bueno, como si le extrañara menos que uno de Cuenca preguntara por chorizos, que si hubiera sido de Valencia, Zaragoza o Barcelona.
      La escena del abuelo con un montaña de ajos pelados encima de una de las mesas del bar, allí con su boina, dándome las buenas tardes, mientras seguía pelando ajos, tambien me gustó mucho.

      Un abrazo.

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  9. Hola Toni...
    Desde luego,ruta aventurera de las buenas,como las que sueles ofrecernos en tu blog y esta claro que gracias a esas incursiones por esos terrenos mas agrestes de la serranía conquense,disfrutamos de esos rincones tan espectaculares que nos muestras.
    Complicada se te puso la ruta por el río Zafrilla y desde luego viendo las fotografías y tan soleado,no piensas que pueda hacer tanto frío,pero...jejeje.
    Todo un hallazgo "salvador" ese PR del Collado Verde...jejeje.
    La recompensa total de esa gran y aventurera jornada,hubiera sido probar esos chorizos...jajaja

    Un abrazo.

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    1. Hola Juane.

      Si esta es una de esas de I+D, explora y explora en total soledad. Día libre en el trabajo, no encuentro gente para salir (tampoco es un problema para mí) y salgo. Si ya de por sí, no te sueles encontrar a nadie en fin de semana, pues un jueves imagínate.

      Uuuuummm chorizos.....

      Un abrazo.

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