domingo, 3 de marzo de 2019

RUTA DE RAQUETAS POR LA SIERRA DE GUADARRAMA Y LOS TEJOS MILENARIOS DEL ALTO LOZOYA


Una de las sierras que no tenemos muy lejos pero la visitamos poco es la fantástica sierra madrileña del Parque Nacional de Guadarrama. Básicamente, el motivo por el que no vayamos más veces, es la enorme masificación que tiene al estar muy cerca de los grandes núcleos de población de la Comunidad de Madrid pero eso no quita para admirarla y disfrutarla cuando vamos a verla, y si es invierno más, pues siempre suele tener nieve, al superar holgadamente la cota 2000 metros.

Van a ver dos excursiones distintas, una de hace unos años en otoño para ver los milenarios Tejos de Rascafría y otra de hace un mes y medio para intentar subir al Peñalara, máxima cima del Parque Nacional con los 2428 metros, y ver sus lagunas.

Asunto que no pudimos hacer por encontrarnos una meteo adversa con unas rachas de viento que desaconsejaban por completo intentar hacer la cima. Puestos en esta excursión, decir que después de hacer noche Maru y yo en Cercedilla, madrugamos para coger sitio en el parking del Puerto de Cotos, sabedores que al enorme afluencia a las pista de Valdesquí hacían que se complete el parking rápido. Una vez aparcado, en medio de una niebla cerradísima que apenas se veía, comprobamos que la nieve se había endurecido a ojos vista y era muy aconsejable el uso de crampones o por lo menos raquetas.




Como Maru y yo competimos por ver quien tiene la cabeza más olvidadiza, decir que entre los dos fuimos incapaces de acordarnos de traer los crampones que se nos olvidaron en Cuenca. Mal asunto me estaba diciendo a mi mismo cuando estábamos desayunando en la Venta Marcelino, en el mismo Puerto de Cotos, quedándome sin plan B ni C y con un tiempo por delante que a Maru no le gustaría ni un pelo salir afuera aventurarnos sin accesorios y visibilidad ni conocimiento del lugar.

Pero de repente, como imagen salvadora, vi al fondo de la Venta la aureola mágica de la figura de Mamel Jimenez, amigo de Priego (Cuenca), hijo de unos de los mejores poetas de la Lengua Castellana y guía de alta montaña. Estaba con una excursión de unos 20 miembros, y al saludarle y comentarle nuestro caso, nos dijo que nos podía dejar dos raquetas y nos uníamos a su excursión. No nos lo pensamos dos veces y así Maru se estrenaba en el mundillo de las raquetas. Dar las gracias inmensas a Mamel –y a toda su excursión- por conseguir que pasáramos un gran día. 
Si alguien está interesado en contratar un guía de montaña para rutas por la Sierra de Madrid, Picos de Europa o Pirineos, Alpes y el Atlas de Marruecos que me lo diga en los comentarios y yo le pongo en contacto con nuestro especialista de hoy.


                       Después de las dudas iniciales, ya estamos Maru y yo preparados.


                                               Para unirnos a la excursión de Mamel.


      Como ven, la visibilidad es bastante mala, sin hablar de la ventisca y el frío que hacía.


Nosotros tiramos para arriba solo pendientes de no quedarnos atrás. En cabeza va nuestro guía pricense, y cerrando el grupo esta Marcos, un chaval que está haciendo las prácticas de guía de montaña con Mamel.


Mamel decide seguir subiendo para que podamos comprobar todos, qué según cojamos altura, aquello se va poniendo más peliagudo.


                             Aunque no se aprecia, la fuerza de la ventisca era muy fuerte.


                                          Y la sensación térmica debiera ser bajísima.


Aquí Mamel ya ha decidido que nos demos la vuelta por lo peligroso que puede ser, y Maru respira aliviada ya que si es cierto que era lo más indicado.


Por no volver por el mismo camino, nuestro guía nos va a meter por medio de los pinares.


                      Aprovechamos para bajar pendientes y saber usar las raquetas.


Llegamos al Puerto de Cotos donde vemos a algunos madrileños con niños tirándose en trineos y tablas.


                    Pero nosotros seguiremos la ruta de raquetas en otra dirección.


Jijijijiji, la patosilla de mi chica se fue al suelo de la forma más tonta. Decir que muy bien se portó para su 1º ruta con raquetas.


Foto con un pino helado y mi gorro de mosca de las nieves, que tuvo mucho éxito en la excursión.


                                       Estamos recorriendo la Loma de los Noruegos.


Descendiendo de dicha loma, otras dos chicas se fueron al suelo y yo buen paparazzi, cazo el momento.


             En mitad del bosque nos encontramos con este simpático lugareño.


                                  Foto del grupo, ya a punto de finalizar la excursión.


Llegamos al Puerto de Cotos donde unas buenas horas antes no se veía un carajo. ¡¡Que raro, me está apeteciendo una cervecita!!


          Levantamos la cabeza para ver esas inmensas laderas de la cuerda del Peñalara.


            Que allí arriba espera altivo con que volvamos para hollar la cima y sus lagunas.


Al día siguiente, antes de volver a Cuenca, hicimos una visita al Monasterio del Paular, en pueblo de Rascafría, debajo de la cuerda montañosa de Guadarrama.


                                                     Una visita muy recomendable.


       Sus diferentes salas nos llevan del arte gótico al barroco en cuestión de poco tiempo.


Monasterio fundado en 1390, hoy propiedad del Estado. Una pequeña parte es para los pocos monjes benedictinos que quedan (aunque siempre fue de los Cartujos), y el resto es hospedería, y salas de exposiciones.


La serie permanente de Vicente Carducho (coetáneo de Velázquez) es digna de ver y tiene episodios tan curiosos como la resurrección zombie de este monje.


Y la otra excursión más antigua, es de una vez que al poco de morir mi padre, acompañamos a mi madre a una costumbre que tenían de hace años, que era juntarse con unos amigos y pasar unos días de naturaleza. En este caso, el viaje era muy cerca de Cercedilla donde Carlos y su mujer Paloma tienen una casa. En cierto modo, Maru y yo ocupábamos el sitio de mi padre y acompañábamos a mi madre para estar con estos amigos.

Decir que nos lo pasamos genial, ya que la casa de ellos estaba metida en plena naturaleza y además, Carlos, director durante muchos años de la revista Peñalara, la decana del alpinismo español, fue el mejor guía que podíamos tener, mostrándonos mil cosas que encierra la sierra de Guadarrama, entre recuerdos de sus viajes a otras latitudes y anécdotas de su amigo el alpinista Carlos Soria, que va tras el record de conseguir los 14 ochomiles con más de 80 años.


Vamos con la ruta otoñal a ver los Tejos, donde la tarde de antes salimos a dar una vuelta por los alrededores de la casa de Carlos y Paloma.


              Tener una casa de campo con este paisaje alrededor no está nada mal.


       Está oscureciendo pero podemos ver aún como resalta una bella Amanita muscaria.


                    Al día siguiente, ya estamos en marcha para ver los Tejos de Rascafría.


Un magnífico bosque mixto de pino albar y roble, aderezado con helechos otoñales, nos recibe.


                                      Pasamos por el embalse de la Presa del Pradillo.


       Aunque de creación artificial, al estar enclavado en estos parajes, es de gran belleza.



Recordemos que estamos remontando el tramo alto del río Lozoya, llamado aquí con el bonito nombre de río de la Angostura.




Hay tramos que han hecho presas de piedra para, me imagino, que haya un buen baño en verano.



                                         Maru pletórica con estos paisajes tan cautivadores.


                                      La senda en este comienzo es el PR 25 de Madrid .


                                 Toda una delicia que rezuma humedad y matices otoñales.


Que tiempos cuando Maru posaba para mí sin rechistar hasta que años después, y cientos de miles de fotos mediante, acabó hasta el gorro y ya no me posa tan altruistamente, jjejejeje.


                     Los rincones fluviales que van saliendo son una auténtica pasada.


El río de la Angostura o Lozoya viene a nacer un poco más arriba, muy cerca del Puerto de Cotos, donde hemos empezado la ruta con raquetas de nieve.´


Llega un momento que vamos a dejar el sendero y también el río Lozoya, y vamos a coger esta pista.


       Vamos a seguir ahora muy cerca de un arroyo llamado de Valhondillo  o Barondillo.


                    Observando muchas torrenteras que caen por las profusas laderas.


Nos topamos con una rica fuente y mi madre no tarda ni un suspiro en amorrarse al chorro.


  Hasta que por fin aparecen los seres vivos más ancianos del Parque Nacional de Guadarrama.


         Los Tejos de Barondillo. Disculpen la calidad de las fotos, ya que es bastante pésima.


Este Tejo femenino ya estaba en esta ladera a 1600 metros de altitud en el final de la dominación romana en Hispania, allá por el siglo V.


      Una amalgama de raíces y troncos viejos y nuevos cubierto de musgo protege al Tejo.

En este punto me doy a mi mismo un toque de atención, y lo digo porque estoy acostumbrado a ver Tejos en todas mis salidas por el país, tanto en mi tierra como fuera, y en casi todos los casos, son ejemplares solitarios, virginales y desconocidos por lo que siempre me he acercado al ejemplar para admirarlo de cerca y ver sus troncos, ramas y florestas desde otras ópticas. En Cuenca y otros lugares realmente somos cuatro gatos los que solemos visitar árboles.
En esos casos, nunca he visto el inconveniente de los qué, algo radicalizados, dicen que estas obrando mal porque estas pisoteando las raíces del árbol, apelmazando e impidiendo su normal crecimiento. Siempre me ha parecido excederse con ese tema.

En cambio, cambia la cosa con estos Tejos de Barondillo al estar en Madrid, siendo la sierra más masificada de España con diferencia, reciben mucha presión de visitantes, y eso acaba afectando a los mismos. De hecho construyeron un muro para poder verlos a unos pocos metros, y que yo me lo salté para poder ver mejor esa maravilla de la naturaleza, acostumbrado a verlos de cerca en mis muchas visitas a tejos solitarios y desconocidos.
Hoy en día, no saltaría el muro para ver estos Tejos de Barondillo.


                Detalle del Tejo donde vemos ramas incipientes saliendo del mismo tronco.



                     O este otro detalle de un hongo tipo yesquero saliendo de su tronco.


Gran sitio para salir el equipo al completo. Ventura y Gloria, Maru, mi madre, Paloma, Carlos y un servidor.



Aparte del Tejo milenario hay otros cuantos de edades y tamaños varios, pero todos muy longevos.


Como este otro, donde Maru nos sirve para calibrar el tamaño de sus troncos.

Debemos regresar y en algún claro entre los pinos podemos ver la cuerda del Peñalara.

No suelo poner, salvo entradas excepcionales, fotos de los platos de las rutas, pero al terminar, nos apretamos unas judías que estaban de muerte.

Hasta la próxima.

14 comentarios:

  1. Pues menos mal que se os apareció la virgen en forma de amigo-guía.raquetero porque vaya faena !!! Sin pinchos no hubieseis podido dar ni un paso. Al final un buen día para estrenarse Maru en estos menesteres y contactar con la nieve que empezó con ganas meses atrás y mira tú ahora el veranillo que tenemos. Y precioso también el repor de los tejos milenarios. La de ganas que tengo de pisar esos parajes de Guadarrama que desconozco y me atraen mogollón.
    Un abrazo

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    1. Hola Paco.

      Tú lo has dicho: aparición de la virgen!!

      Aparte del olvido imperdonable de los crampones, la meteo fue un poco traicionera porque, según me contó Mamel, el día de antes hizo un día estupendo, completamente contrario a lo que estáis viendo. De hecho, la nieve era más blanda y no tan dura, y la visibilidad era total.

      Nosotros volveremos, no sé si esta primavera o en otoño para realizar la ruta, y con lo de la masificación pues bueno, uno se mentaliza antes y ya está.

      Un abrazo.

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  2. Hola Toni,

    Menos mal que os encontrasteis con un amigo que os prestó el material, auqnue si te sirve de consuelo, eso nos ha pasado a casi todos, aun recuerdo mi primera subida al Penyagolosa, que vi su cara Sur y decidí dejar los crampones en casa, grave error, la cara norte esta completamente helada y lo pasé muy mal para llegar a la cima, pero sobretodo para bajarla.

    Que frío debisteis pasar, entre la niebla y el viento la sensación térmica sería muy desagradable, pero por lo menos Maru se pudo estrenar con las raquetas, con todas sus consecuencias, caída incluida.

    Me apunto ese Monasterio del Paular para cuando haga mi visita pendiente al Peñalara, que el año pasado se me escapó por culpa de la meteo, a ver si de cara al año que viene, o este algún finde que me pueda escapar, hago la ruta que une su cima con las lagunas, que siempre me ha llamado mucho la atención.

    De la segunda ruta no se que decir, viendo esos robles y esos tejos uno se queda sin palabras por su belleza, simplemente espectacular, además el punto sentimental del momento en que realizateis la ruta seguro que os hizo sentir mucho más todos los momentos y recordar los buenos momentos vividos con tu padre.

    Salud, raquetas y tejos!!!

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  3. Hola David.

    Si bueno lo del olvido de material/comida/ropa/cámara seguro que nos ha pasado a todo pero esta vez me dio una rabia al ver como estaba la nieve. Nuestro amigo guía nos contó que el día de antes, la meteo era completamente diferente y que no hacían falta pinchos.

    El tiempo era duro de pelotas, por mucha foto que ponga, uno no se imagina la rasca que hacía allí, además te cuento una cosita más.

    Como todo esto a mi me pilló a "traición" resulta que a mi se me olvidaron también los guantes (a Maru no) y resulta que nuestro amigo guía no tenia guantes de sobra. Total que hice toda la ruta con bastones pero sin guantes, y te podrás imaginar que aquello en esas condiciones puede ser muy duro.

    En este punto, yo ya sabía que no me iba a resultar muy sufrido pues con los años y las mil rutas en los inviernos conquenses he desarrollado bastante aguante al frío en las manos, y el umbral del dolor en las manos lo tengo muy alto. (El hecho de ir todos estos años con la cámara y sin guantes para poder hacer fotos es lo que ha hecho que casi nunca los lleve) ;-)

    Si vas al Peñalara que no se os olvide visitar el Paular. Y aunque ya han pasado unos años, la excursión de los Tejos con los amigos de mis padres fue muy bonita, especial y emotiva.

    Salud y guantes en las manos.

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  4. Toni me ha encantado el recuerdo de este paseo por Peñalara. La verdad es que olvido visitar tu blog y eso que cuando lo hago siempre encuentro cosas muy interesantes. Muchas gracias por dedicarnos tu tiempo de esta forma tan bonita. Un abrazo fuerte para ti , para Maru y para tu madre.

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    1. Hola Gloria.

      Si la verdad que ya han pasado unos años pero nos lo pasamos muy bien. Es que os lo montáis muy bien en estas reuniones que hacéis cada x tiempo para estar juntos los amigos en el campo.

      Me alegra mucho saber de ti, dale un abrazo fuerte a Ventura y otro para ti.

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  5. Tini, Maru, hay que comer más cebolla jajaja.

    Vaya dos maneras tan diferentes de disfrutar de Guadarrama, del clima invernal casi hostil de Cotos, a la placidez otoñal de esos bosques y arroyos del Alto Lozoya.

    Con el spoiler telefónico que nos hiciste en su día ya conocíamos casi del todo lo que nos ibas a contar en la primera parte de la entrada. Hicisteis lo mejor, que es dar un paseo por Cotos (con la providencial ayuda de las raquetas prestadas claro), por que aún llevando crampones subir a una cima con esas malas condiciones no vale la pena, vas sufriendo durante la subida, y cuando llegas arriba ¿para qué?, si no ves nada. Peñalara ni sus lagunas se van a mover de ahí.

    De la segunda parte de la crónica además del significado emocional que tuvo la ruta y esos tejos tan monumentales me quedo también con la tranquilidad que parece respirarse en esos bosques, cosa impensable, y todo un lujo, pues hablamos de la concurrida Guadarrama.

    Y oye, por que dices que el cura zombie ese está en un cuadro del Paular, pero si me dices que es la portada de algún grupo de Black Metal es que me lo creo....

    Abrazos y gorro/gafas alíen!!!

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  6. Hola Dani.

    Jejeje, es que solemos hacenos spoiler teléfonicos vía/foto, vía conversación.

    Si es cierto que viendo como estaba el percal en Cotos, eso es lo mejor que pudimos hacer, porque en caso contrario habríamos perdido un par de horas viendo que no podíamos hacer nada, hasta que hubiéramos decidido bajar de altitud y hacer alguna ruta corta por los valles.

    También es cierto lo que dices, que en la ruta de los Tejos fuimos casi solos. Es la cuestión de la masificación que suele ser mucho de esquí y trineo (con nieve) y el resto del año paseos/rutas por parajes más famosos (lagunas, cimas, pedriza, etc) y cuando te apartas como en este caso, pues mucho mejor.

    Cuanta razón tienes...lo primero que me viene con esa portada son los Iron Maiden pero perfectamente podría ser de Manowar o Slayer.

    Abrazos black metal!

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  7. Hola Toni.

    Yo tengo la cabeza igual o peor que la tuya, pero encima en vez de dejarlo en casa, lo pierdo por el monte. El verano pasado las zapatillas de trail y esta semana las gafas de sol.

    A pesar del despiste, al final tuvisteis suerte, imagino que por la zona habrá tiendas que alquilen material y hubiese sido otra salida, pero vamos con ese tiempo casi mejor quedarse por la zona y no arriesgar, que perderse puede ser fatal, no solo el que se pierde sino también para los que toca salir a buscaros.

    Yo de la sierra de Guadarrama, tan solo conozco la Pedriza, me apetece mucho conocer la zona de Valsaín, a ver si está primavera puede ser, porque algo que me sorprendió mucho son los extraordinarios bosque que esconde está sierra.

    Un saludo

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    1. HOla Eduardo.

      Vaya almendras que tenemos encima de los hombros!!

      En el Puerto de Cotos no hay tienda, hay que irse al Puerto de Guadarrama donde hay varias, aunque eso supone lo más seguro un atasco. Esa opción del alquiler en el Puerto de Guadarrama también la contemplamos pero al aparecer nuestro amigo guía todo se solucionó.

      Pues yo tengo ganas de conocer la Pedriza, aunque antes me toca una primaveral o otoñal a subir al Peñalara y luego bajar a ver las Lagunas.

      Un saludo.

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  8. La verdad Toni, un verdadero placer y una grata sorpresa encontrarme contigo y con Maru y poder disfrutar con vosotros de un fantástico día de montaña, aunque el tiempo no nos dejara alcanzar nuestro objetivo, el Pico Peñalara. Habra que intentarlo otro dia.
    Queda pendiente realizar juntos algunas rutas por Cuenca y aprovecharme de tu excepcional conocimiento de la sierra y que me enseñes algunos de esos rincones que sólo tú y unos pocos conocéis.
    Un abrazo!!

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    1. Hola Mamel.

      Jejeje, la sorpresa (y salvación fue nuestra), porque si no, nada de nada, día casi perdido por completo. Por supuesto que se intentara en otra ocasión como que me llamo Antonio.

      Pues si, si me avisas con un poco de antelación te enseño un par de rutas que seguro que gustan, como puede ser la del Escalerón y la Raya en Uña y su laguna, aunque yo le meto un suplemento menos conocido que la hace aún más chula, aumentándola de 3 a 5 horas.

      Un abrazo y mil gracias!!

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  9. Hola Toni...
    Desde luego que con ese tiempo,creo que aun hicisteis un buen recorrido por la base del Peñalara,desde ese Puerto de Cotos.Alguna entrada he leído sobre la subida a esa emblemática cima de la Sierra de Guadarrama,entre ellas la de Dani y la otra la de Jesús(Anda con Tiocanya),por supuesto hechas en otra época del año...
    Desde luego fue una invernal "pura y dura"...jejeje.Una pena que la meteo estuviera tan mal.La verdad es que Rocio y yo,aun no nos hemos estrenado con raquetas y eso que me las han ofrecido en varias ocasiones para probarlas,en Gúdar y en la subida al Tortajada en la Puebla de San Miguel,veremos cuando "debutemos"que tal se nos da...jejeje.Fue toda una suerte ese encuentro Mamel,todo un experto montañero,por lo que comentas en tu crónica...
    La segunda ruta preciosa y bucólica,caminando por esos otoñales bosques de Guadarrama y esos Tejos,impresionantes y a lo que comentas sobre pisar las raíces de arboles monumentales,imagínate la infinidad de fotografías que se han hecho en las raíces del Faig Pare,no se si correcto o no,pero yo también tengo mi foto allí...
    En fin,dos buenas y muy diferentes entradas las que nos has mostrado.

    Un abrazo.

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    1. Hola Juane.

      Yo tengo unas raquetas pero si te digo la verdad las he llevado unas 4 o 5 veces solamente. Estos nevadas tan cortas y escasas no son propicias. Tambien digo que hasta que le coges el tranquillo, acabas cansado al principio sobre todo si te calzas una ruta de 7 u 8 horas.

      Yo tambien tendrían una foto de Faig Pare de estar allí, tenlo por seguro. Otra cosa es si vas allí y ves que han puesto una valla o barandilla, por lo que se supone que se ha constatado daño a las raíces, cosa por lo que han puesto la barandilla. Que es lo que ha pasado con estos Tejos, que pueden ser los árboles españoles que mas masificación reciben sin ninguna duda.

      Un abrazo.

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