domingo, 29 de septiembre de 2019

DEL ESTRECHO DEL RÍO TRABAQUE AL CERRO DE LAS CABRAS PASANDO POR LOS COVACHOS.

Hace un tiempo fuimos a ver el entorno del desfiladero del río Trabaque cerca de Arcos de la Sierra. Hay una senda que es el sendero de pequeño recorrido 14 que pasa por un saliente a modo de espectacular mirador conocido como el Picayo, y que recorrimos en esta ocasión. Y digo recorrimos, pues en las dos rutas, la de antes y que voy a presentar hoy, de distintos años, éramos Paco y yo, los implacables bebedores de tercios, los que recorrimos estos abruptos andurriales.
Ya comenté en su día que estas viejas sendas eran los caminos que utilizaban las gentes de pueblos como Arcos, Castillejo, Portilla o Fresneda para subir a la Sierra alta, bien para atender variadas tareas cotidianas que tuvieran por allí, bien para poder ir a pueblos de más altitud como las Majadas o Poyatos  




En el propio desfiladero del Trabaque, justo al otro lado hay otra senda apenas transitada, ya que la existencia del sendero PR ha hecho que esta senda del otro lado que os voy a enseñar, esté sumida en el olvido pero aprovecho esta excursión de Paco y mía para recuperarla y enseñarla en pos de poder trazar rutas tan atractivas como esta que hicimos aunque hay que decir que la senda en la parte alta desaparece, o nosotros no la supimos encontrar y hay que poner el modo cabra montesa, exigiendo pericia y forma senderista, y luego hidratándonos en los bares de cualquiera de estos pueblos.



Comenzamos a subir por el lado izquierdo del estrecho, mientras al fondo vamos teniendo la visión de esa nave agropecuaria.




Llegamos a la parte alta del estrecho, comprobando que hoy vamos a tener unos cielos espectaculares.




                                  Vamos a asomarnos al estrecho del río Trabaque.

Guuuauu. Esa parte donde va más encajonado, es sitio de fuertes filtraciones. De ahí hacia arriba, suele llevar agua casi siempre.

Nos asomamos. Decir que a fecha de Abril/2019 esta preparada una nueva Vía Ferrata en este estrecho. Aún me acuerdo cuando hace no mucho, no había ni una y por fin, se ha empezado a aprovechar el buen potencial que tiene la Sierra de Cuenca para esta actividad.


           Pero mandemos la cámara más hacia dentro y arriba, pues allí despunta....

                                El Picayo, uno de los emblemas de Arcos de la Sierra.

¡Ale Hop! Saltemos, cual buitre, hasta el Picayo. Fíjense como resaltan los excrementos de buitres que hay en él.

Pero nosotros nos vamos a olvidar por ahora del río Trabaque y su valle/estrecho para remontar este barranco subisidiario que le entra por un lateral.

                              El camino en esta primera parte está claro.

Vemos que aparecen las rocas, pero aún se ven las viejas rodadas de cuando era un camino más transitado.


Después de perder la traza de la senda, Paco y yo hincaremos las botas y subiremos por el fondo de un barranco con el maquiavélico nombre del Barranco del Infierno. Al llegar la parte alta –Collado del Arenal-, torceremos a la izquierda para asomarnos al Valle del tramo alto del río Trabaque que desde este lado nunca lo habíamos contemplado, divisándose mi querida Dehesa de los Olmos en una perspectiva nueva para mí.


 Perdemos el camino, por lo que decidimos seguir por el fondo del barranco que tiene aspecto de transitable.


 Pero transitable en la Sierra de Cuenca no quiere decir cómodo ni fácil, más bien lo contrario.


Llegan las pendientes borricas, y se dispara el contador. No obstante, desde el inicio de la ruta hasta el collado en la parte alta, el desnivel está en unos 450 metros.



      Vistazo atrás para ver como se conforma espectacularmente el Barranco del Infierno.


No sé si lo he dicho alguna vez pero Paco, para los años que tiene está como un toro,  y tira para arriba sin descanso. Si me lees, Paquito, espero que me disculpes, jajaja.


Cuando cogemos altura, por encima de los bordes del Barranco del Infierno, nos asoma al fondo el Estrecho de Priego.


Estamos cogiendo tanta altura que nos aparecen nuevos protagonistas, como el pueblo de Arcos de la Sierra.




O esta donde no vemos Fresneda de la Sierra por poco, pero sí vemos el Cerro Poste en el centro de la foto.


   Cualquier vistazo a las agrestes laderas es para descubrir apriscos de ganado diseminados.


Estamos en la cabecera del Barranco del Infierno que vemos con rocas erosionadas donde hay que buscar pasillos.




   Llegamos al Collado del Arenal y de ahí vamos hacia nuestra izquierda, hasta llegar a la cota más alta del recorrido con 1440 metros.




          Nos encontramos este mirador natural tan chulo sobre el Sabinar de la Osera.


                                    Seguimos avanzando pues ya vemos allí delante....

                                    Los bordes superiores del Valle del rio Trabaque.

      Desde aquí aparece la bella cabecera del valle del río Trabaque, donde a la izquierda......

                                    Despuntan los restos de la vieja Casa de los Olmos.

                                                    Vamos a acercarnos a los bordes.

                                               Cojo a Paco con el Picayo justo al otro lado.

                                             Y con el valle del Trabaque a su derecha.




Después volveremos al Collado del Arenal para iniciar la vuelta dejándonos caer al barranco que crea lo que luego es el río Villalvilla, llamado aquí dentro Arroyo de la Rocha.
Pero no bajaremos hasta el fondo, sino que vamos a ver un especie de pequeña vaguada inclinada y colgada, donde unas peculiares rocas erosionadas despuntan en belleza, con sus muretes de viejos corrales adosadas a ellas.
Miro en los mapas y veo el topónimo los Covachos y tambien de la Solana de la Maldegollada, ignorando si se refiere en realidad a este lugar, pero me quedo intrigado de la oscura y tenebrosa historia que puede llevar aparejada ese cruento topónimo en un lugar tan bonito como ese.


          Volvemos al Collado donde en esa dirección debemos bajar, pues allí asoma...


El Barranco del Arroyo de la Rocha/río Villavilla, aunque nosotros no bajaremos, y nos iremos más a la derecha.


Desde aquí arriba se ven espectaculares esas vaguadas muy verticales y cubiertas de bosque que van a caer al Barranco.


            Curiosos estos pequeños pasos de los pastores para avanzar por estos lares.


    Llegamos Paco y yo a la Solana de la Maldegollada y entramos en el término del pueblo de Portilla.


                                                   Donde allí aparecen los Covachos.


Conjunto de corrales apriscos de ganado adosadas a rocas harto curiosas. Esta me recuerda a una rana.


                                                                           Más Covachos.


                                               Esta me recuerda a una plancha del hogar.


Un rincón de esos bonitos, acrecentado por el hecho de estar en un sitio recóndito, semi colgado al Barranco del Arroyo de la Rocha.


                                               El aprisco plancha me tiene encandilado.



                      Todo el conjunto de los Covachos es una inesperada sorpresa.


  En primavera con todo más verde, debe ser un sitio idóneo para venir con la tortilla y las cervezas.

Luego subiremos al Collado del Arenal otra vez, para un poco antes, coger la pista forestal que desciende, haciendo muchas lazadas, a la parte baja del término de Arcos de la Sierra, donde antes de despedirnos de esta ruta circular, tendremos una bonita visión del Cerro de las Cabras (1319 metros)


                        Al saltar la loma, ya vemos la vertiente oeste, la que da a Arcos.


    Si apuramos con el zoom, vemos abajo la nave agropecuaria donde comenzamos la ruta.


Hacia abajo en otra dirección, vemos esos pinares en las suaves líneas de lo que ya se considera el final de la Serranía, antes de entrar en la comarca del Campichuelo y luego la Alcarria.


Bajamos por esta pista en no mal estado, con estas inclinadas y alargadas lomas rocosas que conforman los distintos barrancos.


En una de las muchas lazadas de la pista, más abajo, ya asoma una de estas lomas, individualizada como el Cerro de las Cabras.


                                             Multitud de tinás salpican estas laderas.


           Y ya casi en la parte baja, saco esta foto con el Cerro de las Cabras (1319 metros) .



                                                   Plano con la ruta circular realizada.


¡¡Hasta la próxima!!

6 comentarios:

  1. Hola Toni.

    Cuando he visto las primeras fotos también he pensado lo mismo "vaya cielo guapo". Me han gustado esas iniciales vistas aéreas del Estrecho del Río Trabaque y el Picayo, y también la continuidad de la ruta, por ese sendero medio perdido primero y al trochemoche después para llegar primero a esas panorámicas lomas del Collado del Arenal y luego a esos espectaculares roquedos de los Covachos, un lugar con mucho encanto.
    ¿Otra ferrata en el estrecho?, te lo comentaba ayer en mi blog, al final Cuenca se va a convertir en todo un referente ferratero a nivel nacional.

    Un abrazo.

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    1. Hola Dani.

      La verdad que mi incliné a seguir por el fondo del barranco viendo que era cómodo en esa primera parte seguir, pero el mapa me decía que la senda original iba por otro sitio pero como lo vi más empinado y enfoscado al principio, decidí no seguir por ahí, y lo mismo había un viejo camino ancestral con sus muros.

      Parece ser que esta ferrata sigue en construcción, aunque va demasiado lento. En todos estos cantiles rocosos de Cuenca con la anidación de aves rapaces hay problemas con las ferratas aunque en este caso no sé el porqué de que aún siga en construcción.

      Ah, la Ferrata de Priego la han cerrado temporalmente y es porque hubo un accidente el otro día, y un tío se quedó colgado allí (no sé que le pasó exactamente, si se mareo o desmayo o qué) pero tuvieron que estar los bomberos 4 o 5 horas hasta que pudieron sacarlo. Total, que como era pública la cuestión de los seguros revertía negativamente en el Ayto de Priego, que ha decidida privatizarla y sacarla a licitación por alguna empresa.

      Un abrazo.

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  2. Hola Toni...
    El tratar de recuperar antiguas sendas o caminos,creo que es siempre de "quitarse el sombrero".Al margen de que luego se tenga que hacer un "poquito el cabra",pero eso incluso le da más "salsa" y si encima va aderezado con esas buenísimas vistas el Estrecho del río Trabaque y el Picayo(me ha venido enseguida a la mente el que hay cerca de Sagunto,que por cierto,aun no he subido...jejeje),pues mejor que mejor.
    la parte de los Covachos,magnífica sin duda y preciosa esa rana...jejeje.
    Por cierto el topónimo de la Maldegollada,se las trae...

    Un abrazo.

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    1. Hola Juane.

      Tú lo sabes bien la tarea nada ingrata pero dura de recuperar y buscar sendas. Ya estás tardando en subir a ese Picayo de Sagunto.

      Lo de la maldegollada a mí me venía a la mente una mujer a la querían matar y le cortaron el cuello mal y aun vivió un par de días soltando alaridos por el monte y maldiciendo a sus asesinos, jajaja madre mía que imaginación.

      Un abrazo.

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  3. Hola Toni,

    A ver si me pongo al día, que tantos días sin leer el blog me han dejado curro pendiente... jejeje

    Creo que todos coincidimos en lo mismo, peazo cielo!!!

    Cielo a parte, la ruta es una pasada, como todas las que nos presentas, esos Covachos me han enamorado, bueno los Covachos y las sendas, pseudo-sendas, pistas, tinás, barrancos... jejeje

    Salud, corvachos y cielos espectaculares!!!

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    1. Hola David.

      Esos días de primavera con esos cielos deberíamos saber cuando van a suceder para poder salir al monte pues la luz para las fotos es cojonuda, jejeje.

      Salud y santos cielos!!

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