domingo, 6 de octubre de 2019

LA HOZ DEL MORO


Hace muchos años hicimos el espectacular sendero PR 30, Del Gollizno y las Canteras. Un sendero que sale del pueblo de Portilla sube por la Hoz del Moro, llega a las inmediaciones de Las Majadas (sin llegar al pueblo) y vuelve por el Barranco de la Hociquilla, donde está el espectacular gollizno, rincón de barranquistas. Para conocer esta parte de la sierra, recomiendo hacerlo fuera de la época veraniega/otoñal, y si se coge con algo de lluvia ganará mucho más, pues veremos pozas y cascadas a pares.
En todo caso, este sendero PR cuando entra en la Hoz del Moro, solo baja al cauce para cruzarlo y pasar al otro lado, subiendo por una ladera hasta salir de la Hoz y su geología. Sabedor que este sendero utiliza una pequeña parte de antiguas sendas que utilizaban las gentes de estos pueblos para interrelacionarse, hoy vamos a recorrer una poca parte del sendero PR (sobre todo a la vuelta) y mucha de otra vieja senda que transitaba por dentro de esta hoz, aparte de un poco de trochemoche, que si no lo hay, no es magia serrana.
Por eso, al poco de empezar, cuando el sendero PR se dirija hacia la Hoz del Moro, nosotros seguiremos subiendo y cogeremos un viejo camino que va más alto que el sendero PR, para llegar a unas tinadas en la parte alta de la sierra, no muy lejos del término de Las Majadas. Luego bajaremos con cuidado al cauce de la Hoz del Moro, explorando y conociendo sus estrechos, sus ramblas y sus pozas (foto inferior), en definitiva, sus rincones menos conocidos, al no estar incluidos en el sendero señalizado, aunque para salir de la Hoz y volver a Portilla si lo haremos por el sendero PR 30.



Otra cuestión que quiero enseñar, y para todos aquellos que viváis en sierras que suelen ser pasto de la procesionaria, es el cómo se quedan los pinos después que la voraz oruga acabe con ellos. No caigáis en el desánimo los que estés sufriéndola en vuestros pinares (como yo lo hice), porque si es cierto que es cíclico, y se irán, volviendo los pinos a echar su verde acícula.
Podemos decir ya con bastante certeza que el cambio climático y el calentamiento global está convirtiendo los ciclos de oruga cada vez más cercanos en el tiempo, y me da a mí que cada vez la veremos más y más, pero bueno hay que tener claro que en un principio la oruga odiosa no mata el pino, sino lo defolia.
Y cuando digo odiosa, viene referida más a una cuestión personal, ya que cuando hay exceso de ella por el monte, me termina afectando a la piel, afectándome a brazos y cuello, donde me terminan saliendo ronchas y rojeces, acompañado de picores varios.


  Salimos del propio pueblo de Portilla en dirección este, subiendo desde el principio, por esta pista, donde obviaremos el desvío para coger el sendero PR, ya que volveremos por él.


                                  Dejando atrás una bella vista del pueblo de Portilla.


   Se acaba el carril y vamos por una vieja senda de la gente de Portilla para para subir a las tinadas de la parte alta de la sierra.


                   Si miramos hacia el sur, aparece el pueblo de Villalba de la Sierra.


Y si lo hacemos hacia la sierra vemos la verticalidad de estos barrancos que caen en picado. Ya se ven los pinos defoliados por la procesionaria.


En una de las curvas, vemos a Paco que ya se asoma a la Hoz del Moro. El PR iría mucho más abajo.



  Seguimos la senda que va por el lateral derecho de la misma. El PR saldría de la Hoz por ese inclinado pinar de la parte derecha de la foto.




                                    Dejando abajo esos tramos de estrecho tan chulos.




                          Zoom al canto. Luego a la vuelta bajaremos a ese estrecho.




                                     Este viejo camino se pone rocoso y muy bonito.




           Aunque no esté señalizado, por los restos de muros y mampostería es fácil de seguir.



      La verdad que todas estas sendas, antiguas vías de acceso a la sierra, son una maravilla.




                             ¡¡Lo corroboro!! Ese collado de la derecha es hacia donde se dirige.



                  A nuestra derecha vamos dejando la Hoz del Moro, alejándonos de ella.



       Llega un momento que dejamos de ver la Hoz, y el paisaje nos cambia por completo.


                         En estos prados verdes quedan restos de tinadas en completa ruina.


Aunque nosotros vamos a iniciar la vuelta por estos páramos de piornos que siempre me han parecido de gran belleza. Andamos por los 1350 metros de altitud.


   Al acercarnos hacia la Hoz, nos topamos con un rambla rocosa que le entra perpendicular.

                                            Como no, la seguimos hacia su final.
                                                      Final abrupto y espectacular.
Espectacular es también cuando las encinas revientan las losas de rocas, creciendo entre ellas. Bendito el día que cayó una semilla/bellota por una grietita allí dentro.

Vamos a bajar al estrecho, siguiendo la línea rocosa descendente y asomándonos con cuidado.
El tramo alto de la Hoz del Moro. Las Majadas estaría al otro lado de la muela rocosa que veis al fondo.

Os pongo tres fotos de la cascadas que nutren el Arroyo de la Hoz del Moro en su cabecera durante el invierno.

                                                      Toda una maravilla verlas caer.

                 De todos los recovecos del barranco vienen a caer chorreras de agua.

                        Final de la rambla a la que estaba asomado en las fotos de antes.

   Llegando al estrecho, veo que Paco está bajando por lo que parece una escalera o algo así.

                          Miren que paso de piedras hizo el serrano de antaño para poder bajar.

Pero se hizo básicamente para que el que viniera desde las Majadas por el cauce de la hoz, pudiera subir por aquí, y salvar el cauce en el estrecho cuando el arroyo llevara mucha agua.

                               Una vez abajo, Paco avanza hacia el estrecho mismo.

                   Comprobamos que corre agua y nos va a deparar una buena sorpresa.

               Que bonitos son estos estrechos de calizas tableteadas a modo de librerías.

                                                        Y esas pozas de agua cristalinas.

                       Avanzamos, echando un vistazo hacia atrás para ver el estrecho.

Esa poza que ven no nos ha dejado avanzar, por lo hemos tenido que salir por este lateral izquierdo y acceder por donde lo hace Paco.

Si hubiéramos venido dos semanas antes, probablemente no hubiéramos podido avanzar tan cómodamente.

           Os voy a enseñar en 3 fotos el making off de la foto con la que abre esta entrada.






Descendemos por la Hoz pasando por estos tramos de ecosistemas encharcados tan curiosos y alienígenas

Hasta que llegamos a ese punto donde aparece el sendero PR que atraviesa perpendicular la Hoz, y que ya seguiremos sus marcas hasta el fin.

Nos topamos con esta fuente donde calmar nuestra inmensa sed, aunque solo momentáneamente.

Siempre es una delicia ver como el agua que corre de la fuente, lo hace por el propio sendero.

El PR va dejando la hoz y empezaremos a subir por la derecha.

Nos vamos a desviar del sendero para ver unas tinadas que se ven arriba.

Que tiene su propio ramal de senda bien definida.

Que nos lleva a una tinada pero la que nos interesa está más allá y avanzaremos por esta repisa.

Vean como asoma la construcción pastoril debajo de ese impresionante morro rocoso.

Otro aprisco de ganado de los cientos de miles que hay en la sierra.

Seguimos subiendo por esa repisa rocosa para ver mejor el lugar donde están construidos los apriscos, en un lateral de la Hoz del Moro.

Bajamos otra vez al sendero PR, y ahora si que se pone tieso para salir de la Hoz.


Y lo hace por la Callejuela, paso ancestral de burros y personas, que te saca de la Hoz por esa grieta.

Una vez al otro lado, el sendero sin perder mucha altura nos va a llevar hasta la pista que cogimos al inicio de la ruta, justo encima de Portilla.

Pero antes tenemos cosas que enseñar, como la Hoz del Moro dar sus últimos quiebros para salir a la vega del Río Villalvilla.

También algún estrecho más donde se forman otras pocetas de agua cristalina.

Y si miramos para atrás, vemos como la procesionaria ha dejado el pinar semigris. El paso de la Callejuela estaría a la derecha.

Detalle de esos pinos entre caprichosas rocas.

La Hoz del Moro y su geología. El paso de la Callejuela estaría a la izquierda.

Como en Portilla, en estas fechas fuera del verano, no hay bar, iremos al vecino pueblo de Villalba de la Sierra, para que nos ataque el Rigor Tercis, con los consabidos tercios de rigor.

Aunque antes os quiero enseñar como estaban estos pinares en otra época, diez años atrás, aunque más que ver lo bonito y saludables que estaban los pinos, lo que resalta mucho más es lo jovenzuelo y apuesto que estaba el dueño de este blog por aquel entonces.
¡¡Tempus fugit!!

Un servidor con el paso de la Callejuela detrás.

Y con esta foto de la Hoz de Moro en el 2008, echamos el cierre.


Plano con la ruta realizada saliendo del pueblo de Portilla.

Recordar que si se quiere hacer esta ruta con agua en los estrechos, habrá que hacerla en el invierno/primavera, es decir, siempre y cuando el año hidrológico sea normal (cosa cada vez más rara), de enero/ hasta mayo, junio si la primavera es generosa en lluvias.


¡¡Hasta la próxima!

12 comentarios:

  1. Muy buena. A ver cuando te haces una por Fresneda y la pones en tu blog. La zona de El Chorrillo estaría bien. Saludos.

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    1. Hola FPozuelo.

      Pues si es verdad que no voy ni cuelgo nada de Fresneda desde hace tiempo, y no tardaré en ir a ver los robles de la Dehesa cambiando de color (a ver si llueve algo para que se más vistoso), ya que es un paraje que nos llevaban mis padres cuando éramos más críos.

      Por la Fuente del Chorrillo, la de Navelía y por allí arriba tengo una ruta pendiente de hacer. A ver si no tardo.

      Un saludo.

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  2. Como siempre, muy bonita excursión. Hasta os habéis refrescado con el agua cristalina. Que envidia me dais!!!

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  3. Hola Unknown.

    Muchas gracias por tu comentario. Si es verdad que ver con estos calores otoñales-veraniegos ver estas aguas tan limpias y un servidor meter la almendra dentro, da gustillo ;-)

    Un saludo.

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  4. Hola Toni.

    Ay esos ancestrales caminos lo que habrán dado de sí!! Me entristece ver esos tramos arruinados sin que nadie ya los repare y mantenga.
    Este sector de la Serranía es aún un gran desconocido para mí, pero ya veo que no está exento de sorpresas y parece poco transitado. Buenas rutas para disfrutar sin prisas e ir descubriendo sus secretillos.
    Por cierto que esas últimas fotos con luz de tormenta le dan un toque mágico a aquello. Ojalá las lluvias sean generosas y volver a contemplar esas chorreras en su esplendor, porque mal comienzo de otoño llevamos.

    Un abrazo.

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    1. Hola Andrés.

      Pues si, veremos como todos estos pasos irán cayendo en el olvido y el peor de los casos, en su destrucción.

      Todo esos barrancos que suben desde Villalba, Portilla, Arcos, Castillejo y Fresneda a la sierra alta es un paraje de rutas chulas, cerca de Cuenca y cada uno con sus características peculiares.

      Ya estamos como siempre en los otoños que están siendo malos siempre.

      Un abrazo.

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  5. Hola Toni, he tenido un verano muy movidito y tenga mucha faena pendiente entre leer y degustar tus crónicas y poneros al día con las mías. Tiempo al tiempo. Esta última una gozada, como siempre. Gracias y hasta pronto. Un abrazo.

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    1. Hola Paco.

      Encantado de tenerte otra vez por la red virtual. Siempre es un aliciente leer tus periplos también.

      Un abrazo.

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  6. Hola Toni.

    Siempre resulta curioso, como se "inventaban" antiguamente esos pasos "imposibles" como el paso de las piedras o el de la Callejuela, realizando siempre el menor impacto posible al entorno, y no como ahora, que lo llenan de pasarelas, sirgas, escaleras ...

    Ese tramo donde la hoz se encajona, además de muy estético por los pliegues, me recuerda mucho a algunos barrancos del pirineo, como Os Lucas.

    Si algo me sorprendió de la serranía de Cuenca (tanto por el tramo de carretera, como por el recorrido que hicimos), es la cantidad de arroyos, barrancos, ríos ... que hay, está primavera tenemos que montar otra quedada.

    Un saludo

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    1. Hola Eduardo.

      Si está claro que donde haya un paso ancestral labrado en la roca, o aprovechando la orografía, construyendo muros que se quite cualquier pasarela o sirga.

      Esos pliegues llamados de librería son muy comunes en muchos barrancos de una parte de la serranía.

      La verdad que la vez que estuviste fue genial pues corría mucha agua. En cambio si vienes ahora escasea un poco el agua, esperemos que el otoño traiga más. En primavera debería ser una época estupenda para volver a trazar otra ruta conjunta.

      Un saludo.

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  7. Hola Toni.

    Vaya conjunción más bonita de senderos y pasos ancestrales, pozas cristalinas y pliegues y formaciones geológicas. El otro día, ¿recuerdas las fotos que mandé al grupo del Moncayo?, hice una ruta similar a esta, en el aspecto de los senderos ancestrales. Subí a tres muelas, y cada una de ellas tenía sus respectivos subidor/bajador roquero ancestral, una pasada, en unas semanas la publicaré.
    Lo hemos comentado muchas veces ya, pero es de admirar el ingenio de nuestros ancestros para localizar estos puntos débiles en la roca, y luego materializar el trabajo para construir y apuntalar el sendero. Ahora y tal como comentáis, en estos tiempos de la inmediatez, se solventa de forma más rápida, colocando una cadena/cuerda o unas pasarelas.
    Muy guapas esas fotos de los saltos de agua, ¿y dices que están equipados para rapelar?.
    Ay esas fotos más antiguas....yo a veces veo alguna en mi blog cuando no tenía ni una cana en la barba y me entra nostalgia jajaja.

    Un abrazo.

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    1. Hola Dani.

      Si me acuerdo de esas fotos. La verdad que la con la geología solamente las rutas por el campo son ya de lo más fascinante, viendo lo peculiar y caprichosa que es.

      No lo de rapelar es el estrecho del Gollizno, en el barranco de la Hociquilla, una paralelo a este del Moro pero algo más al norte. Es un tramo de tres rapeles de cierta altura (lo hice hace años con el grupo espeleológico), muy corto pero muy bonito de la vegetación que se forma ahí, y quien no tenga cuerdas para bajarlo, puede subir a la partea alta y verlo desde arriba, ya que es una grieta que veras por allí es mini jungla en el interior de ese tramo. A veer si consigo sacarle buen partido fotográfico y os lo enseño.

      Justamente ayer jubilé y tire a la basura el pantalón con el que salgo en la foto de hace 10/12 años, que era de mi padre, y que Maru me dijo se me caía a cachos, jajaja. La verdad que lo tenía rajado por todas las partes

      Un abrazo.

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