domingo, 10 de mayo de 2020

EL ANAYET (2574 m.) Y SUS IBONES



El 2º día en el Valle de Tena Dani nos lo reservó para la que se puede considerar la etapa reina de las vacaciones. El día de antes con la subida al Ibon y Refugio de Respomuso calentamos las piernas, y entramos en contacto con el entorno pirenaico. En esta 2ª solo teníamos un puerto, el Anayet, pero este era de categoría especial.  Este símil ciclista viene de perlas para empezar a hablar de la ruta de hoy.

Esta ruta si la habían hecho Dani y Eva de otras veces, de hecho Dani era la 4 vez que venía. Me decía que era una ruta que nunca te cansas de hacerla, y una vez hecho, solo puedo darle la razón por completo. Y eso que en esta ruta, al contrario que otras muchas rutas de los Pirineos no vamos a tener bosque, ni hayas ni abetos. Pero mira que me considero un hombre árbol y la verdad que no los eché en falta.

¿Y eso por qué? Pues primero pues saldremos desde la carretera de las pistas de esquí de Formigal, a unos 1600 metros de altitud, bastante altitud para el bosque, y después ante el espectáculo de vistas, geológico, fluvial y lacustre que se nos despliega uno anda embobado todo el tiempo
Además de conocer otro de los lugares célebres de los Pirineos que son los Ibones de Anayet, un pequeño paraíso para el que suscribe estas líneas, en ese antiguo circo volcánico con el valle de la Canal Roya al otro lado.



Con el coche llegamos hasta el Corral de las Mulas, donde un vallado para coches de las pistas de esquí, nos obliga a hacer andando los dos primeros km por asfalto, pero la verdad que rodeado de tanto prado verde de montaña, y pasando entre vacas que nos respetaban, como si fuérmos por medio de una estampida de bisontes. Peor es la vuelta, ya que esos dos km se hacen tediosos cuando tienes muchas ganas de llegar, quitarte la botas y apretarte las cervezas de rigor en el Portalet, paso fronterizo en España y Francia.

Aquí tenemos que dejar el coche, e ir andando hasta esa construcción de las pistas de esquí que es donde se acaba la pista asfaltada.

                     Decenas de vacos bajan en dirección contraria a la nuestra.

      Los cielos pirenaicos se suman para que esos dos km de asfalto pasen sin enterarnos.

Una vez que se acabo el asfalto y toda manifestación del hombre empieza el verdadero espectáculo, con esta senda ascendente.

                      Ya se me va la vista al arroyo que viene de la parte alta.

 A la vuelta con el calor del mediodía, esas pozas serán pura lujuria y dudo que no me meta.

Pero lo que nos deja anonadados es esto, el Pico Royo a la izquierda y sobre todo el Pico Culivillas a la derecha. Busquen a Maru.

   Si no, os la encuentro yo, delante de la mole montañosa del Culivillas por la que chorrean manantiales.


    Una vez delante del Culivillas, torceremos a la derecha para meternos en la Garganta.

                              Que es este valle, donde tenemos que llegar al final.

      Las plantas y flores junto con el agua que viene de la parte alta me tienen subyugado.


        Mis compis tomando la delantera. Al otro lado del collado del final, están los ibones.


    Vistazo atrás donde en medio resalta la Punta de la Garganta, y la derecha el Campo de Troya.


Según cogemos altura, vemos detrás, en primer lugar un ibón sin nombre, y al fondo el conjunto Balaitús/Frondellas.


Lo que se ve también aquí con un buen zoom, son los picos de los Infiernos con sus espectaculares marmoleras. Os dejo el enlace al blog del amigo Javi Nieto cuando subió a ellos.



                          Tímidamente asoma la punta de nuestro objetivo.


         Allí delante lo tenemos, donde queremos llegar, a lo alto del Anayet. Foto by Dani.


Pero antes miramos a la montaña de nuestra izquierda, prima hermana del Culivillas, donde nos llama el color rojizo de toda esta parte, debido a su origen volcánico.


Pero si miramos a nuestra derecha no se queda manca la vista, el ibón grande y al fondo una gran visión, el Midi d'Ossau.


            Nos ponemos a pie de ibon para admirar el reflejo del Anayet en sus aguas.


Cuantas veces habré visto esta foto y por fin era yo quien tenía delante esta sublime visión.


Las chicas se acercan a un península de tierra en el ibón y admiramos el tamaño de la montaña, antiguo volcán.


                                              Un piso más abajo está el Ibonet.


¡¡Qué lugar los Llanos de Anayet, señores!! Además como hicimos la ruta entre semana, estuvimos prácticamente solo casi todo el tiempo.


      El desague natural del Ibón que va a juntarse con el el desague del ibonet.


Un nuevo actor, justo debajo nuestro del Valle de la Canal Roya, y al fondo sigue el Midi omnipresente.


Hacemos un alto para comer frutos secos, y poder afrontar en mejores condiciones la subida final al Anayet. Ahí delante me atacó un abejorro tabanaco que me hizo echar la cabeza para atrás asustado, y casi parto la roca con la que me dí el trastazo. Menos mal que los Segarreta somos de cabezota dura.


          Comienza la subida al Anayet, cambiando a una maravillosa roca rojiza.


        Desde aquí vemos un grupo de escaladores que se preparan a subir el Anayet.


        Incluso se ve gente bajando por la única canal chimenea para llegar a la cima.



                   Algún nevero residual nos vale para tiranos unas bolas de nieve. 



Seguimos la senda que nos va a subir al collado antes de iniciar el ascenso a la mole rocosa propiamente dicha.

Otra cosa curiosa en la ruta de hoy fue que Dani y Eva el día anterior me dijeron a mi solamente una cosa para que no la oyera Maru. Era que esta ruta del Anayet tenía un paso de cadenas, normales cuando hay pasos en montañas o barrancos que necesitan de este tipo de instalaciones para seguir progresando.

La cuestión viene por Maru que les tiene demasiado miedo, sin saber si son de paso complejo o paso fácil. Dani me aseguro que son cortas y no son de paso difícil. Yo de todas formas, conociendo a Maru, les dije que mejor no decirle nada hasta un poco antes de llegar a las cadenas, porque si no, iba a estar toda la ruta agobiada y dándole vueltas de más.

Al final, las pasamos, y verán las fotos que son espectaculares, aunque cogiendo bien la cadena, y ,sin prisas ni nervios, se pasaban perfectamente. Luego teníamos una chimenea para por fin hollar la rocosa cima del Anayet y sus 2574 metros.


Por lo pronto seguimos deleitándonos con lo que vemos. Ahí abajo se intuye la Rinconada, es decir, la cabecera del valle de la Canal Roya.


Maru despues de subir el duro repecho hasta llegar al collado, y momento antes que le contáramos lo del paso de cadenas.


            Tiramos por la senda que al principio va por esta vertiente de la montaña.


                               Saco a Maru y Dani con la mole del Midi detrás.


                   Por esta senda bien marcada vamos a pasar a la otra vertiente.


En la otra vertiente nos sale este skyline tan chulo. De derecha a izquierda, Los Infiernos con sus marmoleras, los picos del  Circo de Piedrafita, y los Picos de la Frondella.


       Tenemos que atravesar la sección de roja pizarra completamente espectacular.


  Vistazo a los Llanos de Anayet con las dos piramides rojizas del Culivillas y el Arroyetas.


             Nos vamos acercando al paso de cadenas. Maru lleva ya un buen rato callada.



Vistazo para abajo para ver esta bella visión de roja pizarra, verde prados y reminiscencias volcánicas. A la derecha, tenemos la pirámide de la Punta del Garmo.


 Comienzan las cadenas. Dani sube el primero, luego Maru, yo y la última Eva. Foto by Dani.


                                                   Maru negociando el paso.


                             Por ahí voy yo encantado con estos pasos. Foto by Dani.


                                    Luego viene un tramo de trepadas fáciles.Foto by Dani.


Y luego esta especie de canal chimenea donde el cuidado está en no tirarle piedras al que va detrás. Foto by Dani.


                                             Visto desde abajo. Foto by Dani.


                     Y al acabarse la chimenea llegamos a la cima. Ahí un tío feliz.


                     Ahí tenéis en mejor perspectiva el Valle de la Canal Roya.


      No estaría mal tampoco subir a los ibones y al Anayet remontando este virginal valle.


Visión occidental donde al fondo resaltan de izquierda a derecha, el conjunto Lecherines/Aspe, luego la piramide del medio es el Bisaurín, y a la derecha del todo, se ve una montaña en forma de mesa.


                    El Castillo de Acher una montaña a la que le tengo muchas ganas.


                             Volvamos más cerca, ahí tienen los Ibones de Anayet.


Estos ibones desaguan a la manera natural, por chorreras cascadas para caer a la Canal Roya.


    Regresamos, y ahora toca bajar las cadenas, siempre más delicado que subirlas. 


                    En las bajadas siempre hay tramo que dan más cosa.Foto by Dani.


                     Maru, toda una campeona, las pasó sin problemas. Foto by Dani.


                     Toca descender por la fascinante pizarra roja volcánica. Foto by Dani.


                  Si no fuera por el verde, este podría parecer un paisaje de Marte.


          Una vez en los Llanos otra vez, después de haber conseguido nuestro objetivo.


Tocaba comer y tumbarrearnos un buen rato en uno de esos momentos 100% placer y relax, donde Maru ya había vuelto a ser la dicharachera de siempre.


Si me dejan en los Llanos de Anayet mucho tiempo soy capaz de gastarme una tarjeta de memoria de 16 gigas en la cámara de fotos.


Mientras bajábamos de vuelta, Dani se subió un poco más arriba, y le saqué esta perspectiva tan chula, pero no me atrevo a decir que pico es ese.


   Más abajo pude comprobar que las marmotas me estaban imitando, y además muy bien.


 Y como dije al principio de la ruta, y para que no se nos hicieran tan tediosos los dos km de asfalto, me sumergí en la primera poza que nos salió, donde Dani, esta vez si, me acompañó. ¡Estaba deliciosa la verdad!


Total, una pedazo de ruta genial, de 15 km con unos 1000 metros de desnivel positivo, con la única dificultad del paso de cadenas para gente que tenga vértigo, ya que en este caso, no se aconseja. Nos tocaba ir de cabeza a las cervezas en el cercano y peculiar Portalet, antiguo puesto fronterizo entre España y Francia, y donde aún subsisten las viejas tiendas de cuando era una parada para comprar diversos productos.

Dar las gracias a Dani por usar fotos y datos de su entrada del blog.

En la próxima ruta saltaremos de lleno al país vecino.

Hasta la próxima.

14 comentarios:

  1. Hola Toni.

    Todo un clásico del valle de Tena, que no puede faltar en el curriculum de todo buen montañero y amanta de la naturaleza, en el que sin duda destaca la belleza de los ibones de Anayet con el Midi d'Ossau y el pico Anayet de fondo, menuda panorámica!

    La ascensión al pico Anayet es sencilla, el paso de cadenas tiene poca cosa y mira que yo tengo vértigo. Seguro que Maru ha hecho cientos de pasos por la serranía de Cuenca mucho más complejos. Para mi la subida menos bonita es la del Corral de las Mulas, esos 2 kilómetros de pista como bien comentas, a la vuelta con todo el sol cayendo a plomo se hacen pesados, por no hablar que es la ruta más concurrida, aunque ir entre semana fue todo un acierto.

    Yendo con dos coches, la mejor opción es dejar uno en el Corral de las Mulas y otro en el aparcamiento de Formigal (Portalet), e incluso dejarlo en el Corral de las Mulas y hacerlo todo en circular, ya que entre ambos aparcamiento hay una senda que va paralela al río Gállego.

    Un saludo

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    1. Hola Eduardo.

      La verdad que lo de los pasos de cadena es un cosa muy subjetiva, por lo que dependerá del sujeto. Cuando hay puntos donde la caída puede ser fatal no se debe minimizar su riesgo, y más con una persona aprensiva como es Maru, que se agobia antes de empezar con las cadenas, poniéndose nerviosa.

      Con lo que me gustan a mi las rutas sin gente, fue un gran acierto hacerla entre semana la verdad. Si ya vi esa otra opción de volver por otro lado, y Dani luego me dijo que había caído, ya que podríamos haber ido con dos coches, pero no pasa nada, ese baño en la vuelta nos hizo hacer los dos km fresquitos.

      Un saludo.

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  2. Que cosa tan bonita, este año que tenía yo previsto hacer una escapada al pirineo, apuntaré esta ruta por si acaso, para este año o para el próximo. Una maravilla. De momento nos quedaremos por las sendas de Cuenca.

    Un saludo Toni.

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    1. Hola Luis.

      Si vais a Piris, y ya habéis estado en Ordesa, el valle de Tena es una gran opción, además no tiene tanta gente como esas otras zonas y viniendo de Cuenca es el más cercano.

      Un saludo Luis.

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  3. Hola Toni,

    Esta zona del Pirineo es preciosa, no veas las ganas de visitarla que tengo.

    En un entorno así es igual que haya árboles como que no, semejantes montañas como el Midi y el Anayet no necesitan de comparsas.

    Esas zonas rojizas moteadas de verde son impresionantes, a uno le dan ganas de quedarse horas paseando por allí, y encima luego te llevan a chimeneas tan divertidas como por la que subiste.

    A mi las cadenas también me dan respeto, así que comprendo a Maru, además como bien sabe Dani le tengo bastante aprensión a las alturas y el vacío, pero todo el "canguelo" que se pueda pasar, si es para estar en lugares con semejantes vistas como la cima del Anayet, merece la pena.

    Si es que es ver una poza y no te puedes estar, aunque eso de que el agua estaba "deliciosa" no se yo que decirte, que tengo otra versión que decía que el agua estaba helada... jajaja

    Salud y pozas "fresquitas"!!!

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    1. Hola David.

      Viendo las fotos esta última vez es cuando me di cuenta de lo de los árboles, y por eso lo he mencionado en el texto, pero como veras ni nos dimos cuenta por entonces ni las otras veces que me descargue las fotos y las vi. Ese entorno no necesita de más aderezos.

      Los pasos de cadena no se deben menospreciar nunca, y más cuando hay tramos donde soltarte de ella es para no contarlo como pasa en estas del Anayet. Para mí son fáciles pero alguien como Maru pues hay que estar ahí con ella encima, diciéndole que ya veras qué bien las pasa, etc...

      Dani que te cuente lo que quiera, ya te digo yo que el agua estaba rica rica. Pregúntale luego como bajo de fresquito y de bien los dos últimos km, jajaja

      Salud y pozas deliciosas.

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  4. Continúo salivando Toni. Y más recuerdos me vienen a la cabeza de nuestro paso por la zona en la HRP. Espectaculares parajes en uno de los rincones más bonitos de Pirineos. Una pasada. Mi amigo Jesús siempre me está refregando la subida al Anayet y habrá que hacerle caso un año de estos si la salud lo permite. Vaya cuarteto tan fenomenal. Esos pasitos con cadenas que hacen subir la adrenalina son muy disfrutones ¡Ay mi Maru! y eso que yo también era un cagao pero con la edad se me ha quitado, manteniendo, eso sí, el debido repeto y precacución. Lo del baño en el jacuzzi, de ti no lo dudaba y, a la vista de la foto, Dani tampoco tiene reparos para esas templadas aguas. Yo me conformo con refrescar los pies.
    Bueno Toni, sigue haciéndome salivar please.
    Un abrazo tropa!!!

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    1. Hola Paco.

      Pues en cuanto puedas, debes planear una visita al pico e ibones!! Maru ya va mejor, y va perdiendo el miedo a las cadenas pese a agobiarse un poco, porque si la ves hace unos años, era un sufrimiento total para ella, y para mí.

      Si, por fin, Dani se atrevió a meterse conmigo y bien que lo agradecimos pues hicimos los dos últimos km bajo un calor justiciero algo fresquitos.

      Un abrazo.

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  5. Hola Toni.

    Con esta es ya la quinta vez que degusto esta crónica, pero como bien dices, al igual que esta es una ruta que no importa repetir las veces que haga falta, tampoco importa leer los reportajes y fotos que hagan falta, aunque ya te digo, que por muchas crónicas del Anayet que haya leído pocas hay en la red escritas bajo el prisma de un tío de la Serranía, y contadas con ese estilo tan tuyo, además, has elegido unas fotografías cojonudas (me gustan todas, pero me quedo con la del primer plano de la chimenea, en la que se ve bajar a gente, y luego esa mía de la bajada, en la que me subí a ese picacho y se me ve con esa aguja detrás, es brutal), y las has acompañado de un texto a la altura, que como de costumbre huye de tecnicismos y profundiza más en otras cosas, como por ejemplo el asunto de Maru con las cadenas y sin olvidar anécdotas como la del abejorro o ese baño en el que me permitirás en que discrepe de tu concepto de "deliciosa" jajaja, también me ha gustado el apunte final, romántico me atrevería a decir, sobre esos comercios que aún subsisten en las antiguas aduanas. Me ha encantado la crónica!!.

    Respecto a la ruta, ya sabía de antemano que os iba a encantar, pues se trata de un recorrido precioso, aunque muchos lo quieran repudiar por ese tramo de asfalto o por que se encuentre masificado en verano. Empezando por esa progresiva remontada del barranco de Culibillas, siempre acompañado por el murmullo del agua, y luego los Llanos, qué espectáculo ese contraste entre el agua, el verde, el rojizo y el gris, y por supuesto la visión del Midi y el Anayet. Luego la exigente subida al collado, donde te ves inmerso en ese juego cromático, el pequeño toque aventurero de las cadenas y la chimenea y finalmente el éxtasis de la cima, donde se abre un panorama visual extraordinario. Un disfrute total!!

    Un abrazo.

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  6. Hola Dani.

    Muchas gracias por tus palabras. Ya sabes que me gusta fijarme en otras cosas y por eso las saco, pero claro con este tipo de entradas si hablas de unas cosas, debes omitir otras porque si nos poníamos en 200 fotos por entrada, y no es cuestión.

    De las pozas, tengo que decirte que yo quería bañarme en dos o tres que había antes, pero entre que ya queríamos llegar, y ese calor tan chungo que hacia allí con dos km de asfalto, hizo que las fuéramos pasando, y menos mal que nos bañamos en esa, que si no soy peor que un niño al que le quitan los juguetes, ajajaja. Y si, hombre, estaba muy rica, incluso podría haber estado algo más fresquita.

    Un disfrute máximo, y ademas poder haberlo hecho con vosotros. A ver como lo hacemos este verano, pero nos gustaría irnos contigo a Piris aunque sea dos o tres días.

    Un abrazo.

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  7. Hello Toni!!

    Vaya gozada de excursión, a uno de los rincones mas bellos de la cordillera. Esos tonos rojizos (quizás puedan ser los restos de una antiquísima colada), el verdor que rodea a los ibones y las vistas al rey Midi, es como dices para tirar fotos sin parar.
    Yo estado dos veces caminando por Canal Roya en invierno, pero nunca subía a los ibones. Con las dos rutas de escalada abiertas,ya tengo un fuerte atrayente para subir a ver los ibones.
    Y vaya con Maru, yo creo que se ha doctorado en cadenismo pirenaico, jaja. Y ya sabes el Castillo de Acher y el Midi te guiñaban el ojo.
    Imagino que Dani no se quedo corto al comentarte los encantos de la excursión. Si a eso le añades, la buena compañía y el baño de regreso seguro que no se pude mejorar o si...las cervezorras que os tomaríais al regreso, jajaja.

    Salud y Anayet forever!!

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    1. Hola Javi.

      Me guiñan en ojo muchas cosas en estas rutas, demasiadas diría yo. Al Midi y al Castillo de Acher súmale la Canal Roya, el Culibillas, el tal, el pascual....

      La Maru poco a poco va la mujer!! La verdad que mejor que hace años que cuando llegaba un paso de esos, comenzaba el sufrimiento puro y duro. Ahora ya lo lleva mejor.

      Las cervezorras en el Portalet también me guiñaron el ojo y acabé con ellas en un pis pas, jajaja.

      Salud y abrazos.

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  8. Hola Toni...
    Creo que ese Anayet y ese entorno de ibones,es "casi obligado",si se visita ese espectacular Valle de Tena.De momento,aún no tengo el placer y creo que ya le comente al respecto a Dani,en alguna de sus entradas en ese valle,que ganas tengo,pero habrá que esperar y más con lo que tenemos encima de ese "puto virus"...
    Bueno centrándonos en tu gran entrada(como siempre...jejeje),está claro que esos dos kilómetros iniciales,no deslucen lo que ya ves de subida y lo que luego vas a tener que andar,para llegar a ese Anayet,también está claro que en la vuelta(en cualquier ruta),ese asfalto puede ser "muy cansino",pero dentro del global de esa imponente ruta,se da por bien "caminado" y más con ese baño,digno del mejor "Resort"...jajaja
    La verdad es que no sabría con que imágenes quedarme,esas panorámicas de los Llanos con el Midi de fondo,son una delicia,para fundir cualquier tarjeta de memoria...jejeje,pero las vistas subiendo,ese aventurero paso(vaya como se la jugasteis a Maru...jejeje,no se tu,pero yo hubiera dormido en el sofá,al menos esa noche...jajaja) y que vistas las fotos,tiene su "punto" y hay que gestionar,sobre todo con tranquilidad,al margen del posible vértigo o esas imágenes casi marcianas,le otorgan a esta ruta todos los atractivos,para disfrutar de ella,si te gusta la montaña.

    Un abrazo.

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    1. Hola Juane.

      Ya estáis tardando en organizar una escapada al Valle de Tena.

      Un abrazo.

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