viernes, 9 de julio de 2021

LA LOMA DE LOS LOBOS, LA CASA DE LAS CARBONERAS Y LA CUEVA DE LA FUENLABRÁ.


Todos los años solía poner una entrada dedicada a la manifestación artística de la Serranía de Cuenca en su faceta erosionadora y moldeadora de formas y figuras caprichosas. Aquí tiene un ejemplo (2015) de una de las varias entradas temáticas que hice, donde la roca conquense os hará volar la imaginación. VER AQUÍ

Este año la entrada correspondiente a la escultura geológica kárstica  va a tratar de un paraje a apenas diez minutos en coche desde Cuenca.  Estamos hablando de la Loma de los Lobos.

Básicamente son barrancos que bajan de la muela donde está la Ciudad Encantada a la vega del río Júcar. Son muchos, siendo el más famoso el del Cambrón, pero hoy vamos  a ver dos pequeños, de los más meridionales, el que recorre el Arroyo de la Hozecilla (este lo haremos entero), y luego un tramo que recorre el Arroyo de los Lobos.
Una vez por allí, os voy a enseñar dos cositas, una bien visible, las ruinas de la Casa de las Carboneras, la casa del Guarda Forestal de tiempos pretéritos del siglo XX, y otra cosa mucho menos visible, una pequeña maravilla, que es la Cueva de la Fuenlabrada, o dicho en dialecto serrano, de la Fuenlabrá.

En estos dos barrancos lo que nos interesa no son los arroyos, ya que por ellos solo suele correr agua en época de lluvias, y además más en su parte baja, pegando ya a la vega del Júcar, sino un buen muestrario de tormagales dispersos y muy erosionados. No obstante,  la ciudad encantada se encuentra no muy lejos, a unos pocos kilómetros. 
En esta Loma de los Lobos al estar más cerca de pueblos como Valdecabras y Mariana antaño se peló de árboles, cosa que hace que muchas rocas sean más visibles al ojo humano, pudiendo ver las formas y tamaños de forma más nítida. Es lo que tiene eso.




Como se imaginarán, que esté a diez minutos de mi casa, hace que sean varias las veces que he estado por ahí. Por eso, verán varias fotos de varias ocasiones. La principal es yendo con Paco que desde abajo, casi en la vega del Júcar, subiremos andando hasta la parte alta del barranco de la hocecilla, que es donde está la parte erosionada. Luego saltaremos al barranco del Arroyo de los Lobos. Todo esto es lo que se puede considerar la Loma de los Lobos.

Luego subiremos a la loma que separa el barranco de los Lobos del Barranco de la Fuenlabrada, y allí veremos la Casa de las Carboneras y la Cueva de la Fuenlabrá. En otras ocasiones fui una vez solo y otra más con Paco para investigar las rocas más detenidamente metiéndome por todos los recovecos pétreos a la caza y captura de un arco, un puente o una cara en la roca, de lo que soy coleccionista.


             Ya estamos en el viejo carril de la Hozecilla que subiremos gradualmente.


                                      Viene muy bien para ir cogiendo tono.


                Entre los pinos podemos ver cosas atractivas, como esa víbora pétrea.


Es verdad que en esta primera parte los pinos no dejan ver las rocas de manera clara pero a su vez crean rincones muy chulos.


Llegamos a la parte alta del barranco, donde a los lados nos salen ya los rebordes rocosos.


                Si miramos a los lados, se nos hace la boca agua a ver esa rocazas.


                  Más allá vemos el cortejo que nos hacen todos estos animales.


                                                             Maravillosa bestia.

        
                                       Nos subimos al lateral derecho para coger perspectiva.


                                       ¡Espectacular! ¿Vuestra imaginación os dice algo?


                                 Yo ahí veo un tío narigudo más feo que Picio.


Esta vista del barranco y con un pinar aún natural me encanta.


                              Seguimos por este lateral investigando huecos.


                                        Aquí tenemos un buen refugio natural.


                                                           Miren que ojo nos sale.


                                     Hay unos cuantos de diversos tamaños.


Mirando al otro lado vemos como la erosión avanza tanto que se van cayendo rocas que antaño eran parte de las estructuras alargados que conformaban los laterales del barranco.


Veamos que el barranco se va abriendo cada vez más, y la erosión no para en ninguno de los dos lados.



Echamos un vistazo atrás, viendo el barranco de la Hozecilla que hemos traído, y al fondo la ancha Vega del Júcar.


                     Bajamos al fondo del barranco, para pasarnos al otro lado.


Esa parte es la que estuvo más pelada, y hoy en día, un pinar de repoblación va tapizando el barranco.


                    Uuummm que buena pinta tiene las del otro lado. ¡Vayamos!


                             Ya estamos por encima de los rebordes de este lado.


                              Mira donde está la gruta de las fotos de antes.


                          Estas enormes y alargadas pasarelas son una pasada.



Cosas curiosas, como este habitáculo natural donde veo restos de haberse utilizado por pastores.


                                  Este recoveco tiene una puertecita de entrada.


  Menuda estructura guapa con su ojo en la parte inferior y todo el morro delantero suspendido en el aire.


Desde aquí arriba con el zoom, a un lado del barranco, saco estas vistas de la vega del Júcar en primer plano, luego al fondo la comarca del Campichuelo, y al final el cordal de la Sierra de Bascuñana, frontera natural que separa la Sierra (y el Campichuelo) de la Alcarria.


   Al otro lado del Barranco de la Hozecilla saco este reborde que se asoma al vacío, con el Júcar abajo a la derecha, y el Campichuelo al fondo.


             Seguimos investigando toda la Loma de los Lobos con más rocas con ojos.


                                       Esta columna tendrá 6 o 7 metros de alta.


Volvemos al día con Paco, porque ahora estamos en la loma que separa el Barranco de la Hozecilla del Barranco de los Lobos. Enfrente tenemos el Cerrete de Mirabueno.



                             Muy cerca de lo alto de Mirabueno tenemos ya buenas vistas.


Por ejemplo el Estrecho de Priego al fondo, y este pueblo que no sé con seguridad si es Villalba, Zarzuela o Castillejo.


        Aunque nuestro próximo objetivo se ve al otro lado del Barranco de los Lobos.


                                                     Os lo acerco con el zoom.


                  Cruzamos el barranco, y ya estamos en la Casa de las Carboneras.


A mediados del siglo XX estas casas eran habitadas por el Guarda Forestal y su familia. Hubo muchas diseminadas por la Sierra. Hoy en día casi todas están como en esta foto.


                    Detalle de por donde iba la escalera para subir al piso de arriba.


                              Este otro detalle de uno de sus muro me encanta. 



El siguiente Barranco que hay detrás de esta loma donde la Casa de las Carboneras, es el de la Fuenlabrada, y a él iremos para visitar la Cueva homónima.


                                       Toda un maravilla con multitud de espeleotemas.


Me encanta esta formación. Un antigua estalagmita se cortó (debe ser tan antigua que fue de manera natural, pienso yo) y en ella se está creando otra nueva.


Deben disculparme por no explicar la ubicación de esta cueva, pero se encuentra en tan buen estado por no ser apenas conocida, y solo visitada por unos pocos. 


                    La zona de huevos en el suelo a modo Alien es una pasada.


                 A esta peculiar estalagmita le queda "poco" para tocar el techo.


                Mas zona de huevos en el suelo y arriba otras formaciones chulísimas.


                      Tendrá unos 50 metros de profundidad y es necesario casco.


    Volvemos a la Casa de las Carboneras, porque allí cerca está el vértice de Carboneras.


                                         Marcando los 1361 metros de este lugar.


                          Puesto en un sitio peculiar, aprovechando esta roca alargada.


                 Nuestro ruta ahora ira por los rebordes rocosos de la derecha.....


Hasta bajar al final del Barranco de los Lobos donde los pinos se ven que ya no son de repoblación. 


                                                Volvemos a la exposición kárstica.


         Como esta, aunque ahora vamos a buscar una que es una maravilla total.


                                             ¡Madre mía, la erosión de lo que es capaz!


                                               La portería desde varios ángulos.


                                                               ¿Qué miraré?


Totalmente fascinado por el arte erosivo; fíjense que delgadez comparado con el marco de la portería.


                                      Por allí me topo con este reptil antidiluviano.



                     Volvemos al Barranco de los Lobos, ya en la parte más baja.


                 Alterna enormes paredes con partes más erosionadas y como aisladas.



                       Aquí en su cauce, en lo que sería su parte más estrecha.


Antes de salir del Barranco de los Lobos por la otra ladera, vamos a ver un poco los bordes erosionados del otro lado, pero ¿qué hace Paco? La verdad es que no tengo ni idea pero debemos irnos rápido a por las cervezas.


                                     No están nada mal estos bordes tampoco.



Llegará el día que esa piedra en la punta se erosione tanto que se caiga y rule al fondo del barranco, como tantas otras.


                                      Perspectiva del Barranco de los Lobos.


                             Ese enorme roca martillo me llama mucho la atención.


Solo nos queda salir del Barranco de los Lobos para llegar a un collado que hace el Cerro de Mirabueno y bajar a un pequeño vallecete paralelo al Barranco de la Hozecilla.


Por este barranco subsidiario de la Hozecilla va un cómodo carril que nos dejará en el coche.


              Plano con la ruta realizada, siendo él círculo el principio y fin de la ruta.


Como estamos tan cerca de Cuenca, Paco y yo apuramos la tarde, sabiendo que nos esperan unos ricos tercios en el Ventorro. Esto ha sido todo, queridos lectores.

¡Hasta la próxima!

12 comentarios:

  1. Hola Toni, un magnífico lugar para dejar volar la imaginación. Hace ya bastantes años que fui de turista a la Ciudad Encantada y lo que nos muestras debe de ser un "barrio de la misma", jejeje. Chulísimas formaciones, ¿no te encontraste con Conan el Bárbaro? .
    Y esa cueva parece bastante "intacta" y que siga así. Un abrazo.

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    1. Hola Paco.

      Si bueno, se encuentra a unos 10 o 15 km de la Ciudad Encantado. Realmente Cuenca tiene un montón de barrios de la Ciudad Encantada, lo que aquí llaman tormagales.

      A lo mejor por esa conexión Cuenca/Conan es por lo que en mi casa hemos sido verdaderos fan de bárbaro de Howard, tanto en novela/comic y peli de Arnie.

      Esa cueva que no lo he dicho, fue refugio del Maquis, y está realmente intacta. Cosa muy rara, pues cueva accesible y bonita es sinónimo de destrozo, pintada, erosión, etc etc.

      Un abrazo.

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  2. Una pasada Toni.Menudas formaciones! Y lo de la cueva se entiende perfectamente. Es una maravilla disfrutar a través de tus ojos de estas maravillas.
    Un saludo

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    1. Hola Javi.

      Como siempre, es un placer tenerte al otro lado, siempre esperando mis crónicas :-)

      Esa cueva no tiene ningúna señal de que haya pasado el hombre, y una cosa que a ti te va a gustar. Esta cueva, más otra llamada de la Labrailla (y seguro que alguna más) fueron refugios del Maquis. De hecho, estos hombres solían construir muretes (que ya se han integrado en la natureleza y no los ves) para tapar la boca y que no se vea la cueva ni estando cerca...

      Un saludo.

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  3. El sitio de mi recreo.

    Esos barranquetes son "interminables", menuda letanía de imágenes nos salen cada vez que pasamos por allí, precisamente hace un mes mas o menos estuvimos por el de la Fuenlabrada, remontándolo por el cauce seco, y luego disfrutando de la mini hoz que se abre más arriba, debajo de Las Carboneras, con sus buitreras y sus bordes pétreos, una gozada.

    Un saludo Toni.

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    1. Hola Luis.

      Desde el Bco de Santa María hasta estos de más abajo, es otra de esos gimnasios que tenemos, donde el agua, la roca y los pinos nos regalan paisajes flipantes para lo cerquita que está de Cuenca.

      Como tú dices, una gozada.

      Un saludo Luis.

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  4. Hola Toni.

    Menudo taller al aire libre, que es la serranía de Cuenca. La Ciudad Encantada, es el más conocido, pero estos otros, que solo son recorridos por algunos autóctonos, son igual o más interesantes.

    El narigudo, me ha recordado a un Ents del Señor de los Anillos, aunque en esta ocasión, me quedo con el taller subterráneo de la cueva de la Fuenlabrada, una maravilla!, que es mejor preservar, sin decir su ubicación.

    Salud y montaña.

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    1. Hola Eduardo.

      Tienes razón, ese narigudo tiene un aire a Barbol, el ent del Señor de los Anillo pero más feo todavía.

      Esa cueva está virgen completamente. No ves ni pisadas, ni pintadas, ni estalactitas rotas y no seré yo quien cuente de su ubicación. Ni con tortura china!!

      Un saludo.

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  5. Hola Toni...
    Pues me me puesto con la crónica de ese "Arte Serrano",pero me he parado un momento a ver el enlace de 2015 y mira por donde,en su momento disfrute de "tortugas y peinetas",ya que vi y comente esa entrada.Ahora he visto alguna formación que hemos tenido el placer de compartir,no hace mucho...jejeje.
    En la que nos ocupa,me quedo de "piedra"(nunca mejor dicho ¿no?...jajaja)..¿estas maravillas se encuentran al "lado" de tu casa?.
    Sin duda los adjetivos impresionante y espectacular se quedan cortos.
    Por comentarte algunas formaciones,el "Narigudo",me ha parecido "Gimli"...jejeje,la "familia dinosaurica",otra pasada.Las oquedades de roca brutales y ¡¡ese Vértice Geodésico!!...
    Por supuesto lo de esa maravilla de cueva,que siga como esta y por supuesto muchas gracias por mostrárnosla.

    Un abrazo.

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    1. Hola Juane.

      Pues ahora que lo comentas, se me ocurre un proyecto de hacer una ruta señalizada, más allá de la Ciudad Encantada, de ir viendo todos estos animales. Pódría ser un tipo geocaching pero buscando animales rocosos.

      Ufff lo de Cuenca con las rocas y las formas se sale de madre hace ya tiempo. Todas que he visto a lo largo de los muchos años, pero es que esto es inagotable, casi en cada salida, descubro formas y bestias nuevas..

      Un abrazo.

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  6. Maravilloso Toni!!

    Un paseo de esos de los buenos para gozar de la geología en todo su esplendor. Para disfrutarlo tanto en esos días primaverales, otoñales o en esos inviernos con el cálido solecito acariciándote. y encima el privilegio de tenerlo al lado de casa. No se puede pedir más.
    Que ganas de Serranía. A ver si pasan éstos calores que te tengo que contar con más detalle lo del intento frustrado de la Súper-Gran Travesía. Je,je, aún no renuncio a otro intento.

    Un abrazo.

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    1. Hola Andrés.

      Ya sabes que en Cuenca la erosión está en todos los rincones, y la propia ciudad es un buen ejemplo.

      Me tienes intrigado con la super travesía. Cuéntamelo por correo electrónico si eso ;-)

      Un abrazo.

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