domingo, 28 de junio de 2020

LA SIERRA DE LA BIENVENIDA EN ALCANTUD Y EL RECUENCO


La serranía de Cuenca por el norte/ noroeste limita con la provincia de Guadalajara con el Parque Natural del Alto Tajo como zona de influencia común. Si siguiéramos la dirección contraria de las manecillas del reloj, estaría el Pozuelo de la Sierra como último pueblo de lo que se considera Serranía de Cuenca, ya que los siguientes pueblos conquenses son Alcantud y Vindel. Dos pueblos considerados Alcarria, esa comarca con sus peculiaridades propias que pertenece a ambos lados del límite provincial entre Cuenca y Guadalajara.

Ahora bien, a estos pueblos y su monte, yo lo denomino alcarria serrana, pues, a la aún ingente cantidad de pinares, se le suma un relieve aún bastante abrupto, creado principalmente por los muchos arroyos del río Guadiela, río que vertebra Serranía y Alcarria con total naturalidad.
Nos vamos en esta entrada hasta Alcantud, pues al norte del pueblo, la serpenteante carretera remonta el barranco del río de Alcantud, un arroyo del Guadiela que viene a nacer en tierras del Recuenco, primer pueblo de Guadalajara, yendo en esa dirección.

Bello pueblo fronterizo también entre alcarria y sierra, que como muchos pueblos de Gudalajara, trascurrieron largos años perteneciendo a Cuenca, de hecho el Recuenco, excepto al norte, está rodeado de monte conquense en las otras tres direcciones, siendo una minúscula península a modo de España dentro de España.




La ruta de hoy va a ir básicamente por encima del límite provincial entre El Recuenco y Alcantud, es decir, entre Cuenca y Guadalajara, y lo va a  hacer por lo que se denomina Sierra de la Bienvenida, una serrezuela que siempre que pasaba por esa carretera, camino del alto tajo, me llamaba poderosamente la atención.

Dejaré el coche en uno de los pocos sitios que se puede dejar el mismo, para empezar deleitándome con los agujas y frailes que se ven al levantar la vista hacia arriba, siempre bajo la mirada fija de los buitres que descansan en lo altos de estos peñascos.

Lo que quiero buscar en la confluencia del Barranco de la Atalaya en el río de Alcantud, pues por ahí entraré a dicho valle, aunque mi objetivo primordial es recorrer un espinazo rocoso a modo de cresta que conforma dicho valle, y de paso, terminar subiendo a la ermita de Nuestra Sra. De la Bienvenida, perteneciente a El Recuenco.


Hay que dejar el coche unos 150 metros atrás e ir por la carretera hasta ver la entrada del barranco por el que vamos a meternos.


                           Encima nuestro se ven hermosos peñascos entre nieblas mañeras.


      Nos metemos a buscar la entrada por esa vaguada, recibiéndonos una frondosa jungla.


    Lo que hay allí oculto por la vegetación es un Molino de agua de enormes proporciones.


Molino para aprovechar las aguas del río de Alcantud, arroyo que lleva agua casi todo el año.


Toca ir por el fondo del barranco de la Atalaya, con un húmedo y sugerente bosque en su interior.


     Cuando el barranco se abra, aprovecharemos para ponerlos en la ladera y otear los lados.


             La parte alta del otro lado, el monte conocido como el Atalaya, anda entre brumas.


Nos fijamos en las rocas. Esta es la misma foto de cartel de la entrada pero desde el otro lado.


    Nos fijamos aún más. Este buitre del medio de la foto está a punto de hacernos un calvo plumífero.


                                         Me chifla ese frailecillo separado de la roca madre.


Dejamos el fondo del barranco y subimos por la ladera. Yo vendría del fondo a la derecha que es donde baja la carretera.


Si miramos a la derecha del todo, nos sale esta perspectiva. El coche estaría debajo de los cantiles rocosos del fondo.


                                       La zona de frailes y buitres de las primeras fotos.


Vemos que la niebla esta parada justo encima de ese semi anfiteatro rocoso que me llama la atención.


Llegamos a un punto donde ya tenemos vista de las dos vertientes, esta de la vega de Alcantud al fondo.


   Y a este lado, el ignoto  y bonito valle de la Bienvenida, encajonado por los distintos cerros.




                  Como el Cerro del Atalaya que su cara sur tiene este aspecto tan cojonudo.


             Como se abigarran las chaparras roquedas en esos huecos de la ladera pedregosa.


Allí delante tenemos la cresta por la que quiero transitar, y encima de ella, la muela donde en la parte alta está la ermita de la Bienvenida, donde quiero llegar.


      Vistazo atrás para ver de donde vengo y como la niebla sigue cortada a plomo a esa cota.


Ya estoy sobre la loma rocosa, que tiene un ramal en dirección a la vega de Alcantud, y por el que iré ahora.


              Para poder tener esta bonita vista de Alcantud, y el sol luchando por aparecer.



           Desde aquí tengo esta vista donde sobresalen dos cosas que me llaman la atención.


                                                             El Robledal de Alcantud.


   El Cerro de Cabeza del Puerco (1066 metros), límite entre Alcantud y Arandilla del Arroyo.


          Hay que volver para atrás y subir a la parte alta de la loma rocosa para transitarla.


          Ya estamos sobre la loma rocosa, donde vemos que por ahora podemos ir por ella.


                    En apenas media hora, comprobamos que la niebla ha desparecido.


             La punta más alta de esta loma cresta viene como Pico del Sastre (1103 metros)



Desde el Pico del Sastre vemos que la cresta continua, aunque tiene una parte que se estrecha....a ver a ver....



Vistazo atrás, a lo que hemos recorrido. ¡Cuanto me gustan estas lomas serpientes de caliza!



                        Otra perspectiva del valle interior, y el cerro de la Atalaya enfrente.



                   Los lados del valle de la parte que estoy yo también se presentan abruptos.



Bajamos del Pico del Sastre por la cresta que vemos que es lo suficientemente ancha para que no dé vértigo.



                                          Vistazo atrás para ver el Pico del Sastre.



Panorámica para ver esta loma rocosa que curiosamente hace de límite provincial entre Cuenca y Guadalajara.


Ahora toca sudar porque queda un trochemoche en subida al más puro estilo jabalí, para poder llegar a lo alto de la muela.


Al final, no acometí la subida entera a buscar la ermita, pues unos disparos cada vez más cercanos, según iba subiendo la ladera, me hicieron volver, dando por terminada la exploración. Será cierto que a los cazadores no les gusta encontrarse senderistas, pero ya os digo yo, que sus ganas no creo que sean mayores que las mías de encontrarme con ellos. 



En este caso, la soledad de la barra del bar del pueblo con mi tercio de cerveza delante, mientras me caliento con el calor del lugar es la más sublime de las conversaciones que deseo tener.
Aunque antes de ello, cogeré el coche e iremos en dirección El Recuenco para ver como va el río de Alcantud por allí de caudal y hacer alguna foto más.


                           Al volver descubro restos de una calera cerca del molino.


No lo he dicho antes, pero en el molino, el arroyo de Alcantud va sin agua y más arriba, si lleva agua por lo que debe filtrarse. Investigo viendo todo el cauce muy calcificado.


En efecto, descubro varios puntos donde el agua llega, se frena como en la foto y desaparece filtrándose.


Vemos que la carretera va metido por un valle muy chulo, salvando en este puente el río de Alcantud.


El arroyo vemos que baja cantarín y limpio, sin saber que en un pocos metros va a ser engullido por el cauce.


Voy a hacer una mini excursión antes de irme al bar, y mi primer problema es por donde cruzo el arroyo , que no baja nada mal de agua.


                                       Esta bonita y pequeña cascada es por donde lo cruzaré.


 El lugar que quiero ver mejor es el semi anfiteatro rocoso que veíamos en las primeras fotos.


                   Ya estamos debajo de él, donde las laderas se ven bastante empinadas.


Desde aquí tenemos la vista de los frailes y buitres de las primeras fotos desde el otro lado.


      Y después de las cervezas, camino a Cuenca, me paro a ver el Balneario de Alcantud, donde hace años se llegó a comercializar un agua embotellada.


Balneario de aguas termales a orillas del río Guadiela. Hoy en día cerrado, aunque guardado y en perfectas condiciones, y puesto a la venta por algo más de un millón de euros.


                      Plano de la ruta principal y la secundaria hechas en esta entrada.

¡Hasta la próxima!

12 comentarios:

  1. Frontera Cuenca-Guadalajara muy bonito el reportaje enhorabuena Toni como siempre ilustrandonos por la Serrania

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    1. Gracias a ti, Karmaikel por leerme y comentar.

      Un saludo.

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  2. Hola Toni,

    De nuevo, que maravilla de ruta que nos has querido compartir, simplemente espectacular.

    Es especie de muela rocosa que nos has mostrado al principio me ha parecido impresionante, no se yo si se podrá subir a ella, pero de ser posible la subida seguro que es de vértigo, y un lugar perfecto para un asentamiento celtíbero.

    Menudo recital calizo que nos has mostrado, esas agujas y frailes son precioso, y el que sobresale parece que le esté echando un pulso a la gravedad.

    Pero tal vez lo que más me ha gustado ha sido ese cordal, que gozada poder transitar por crestas así, sencillas pero con sensación de patio y que te regalan unas vistas preciosas.

    Salud y caliza por doquier!!!

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    1. Hola David.

      Pues si es cierto que por aquí por Cuenca y alrededores restos de ciudades más o menos grandes celtíberas apenas hay, pero asentamientos pequeños de una tribu o unas cuantas familias hay mogollón, y en cualquier cerro, donde menos te lo esperas hay restos (eso sí, en muchas ocasiones hay que ser un experto para saber ver y descifrar esos restos)

      Si llego a ir acompañado las fotos de las cresta rocosa habrían salido mejor pues se habría visto el tamaño real y el respetable patio que tenía a ambos lados. La verdad que la suma de esa cresta serpiente, los frailes y gendarmes rocosos, los buitres, esos pinares tan escondidos y el día nublado/despejado hicieron que me volviera con muy buenas sensaciones, y además, no deje que los disparos de los cazadores me empañaran eso.

      Salud y disparos lejos!!

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  3. Hola, soy de Alcantud.
    Las imágenes de tus fotos forman parte de mi vida. Me han acompañado, me han arropado, me han consolado...
    He recorrido parte de tu ruta... He estado sentada en las rocas, leyendo al calor del sol de otoño... En verano, la ruta mañanera transcurre por el valle.
    Veo los buitres coronando las rocas y recibiendo los primeros rayos de sol...
    En el puente, parada para tomar un respiro y escuchar el cantar del río...
    Te doy las gracias por tus fotos, por el relato tan bonito que haces de la zona, y por compartirlo. Gracias por respetar y admirar algo que muchos amamos. Gracias.

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    1. Hola.

      Encantado estoy de te haya gustado, y que bonitos tus recuerdos y sensaciones del monte de tu pueblo.
      Ya digo que al principio me pillaba de pasada cuando iba a otros lares, pero ya hace unos años que suelo parar y recorrer cosas de por allí, y me gustan mucho.

      Un saludo.

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  4. Hola Toni.

    La foto que encabeza la entrada promete una gran ruta y lo cumple con creces. Espectaculares esos cortados con sus pináculos calizos sobrevolados y ocupados por buitres. La niebla y el gris de la jornada dotaros de un cariz más tenebroso a ese espectáculo rocoso. Muy guapa también esa cresta del Pico del Sastre, y muy curiosas esas oquedades de las laderas. Una lástima que no pudieses completar la ruta por los cazadores, pero oye, lo compensaste bien con ese bonito paseo junto al arroyo, en el que pudiste ver los roquedos esos tan guapos desde otra perspectiva.

    Te dejo con una canción de Tom Bombadil, mítico grupo folk de Castelló:

    Tom Bombadil-Cazadores


    Un abrazo.

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    1. Hola Dani.

      Como le digo a David, fue toda una sorpresa el muestrario rocoso calizo de esta ruta, desde la Cresta serpiente hasta los gendarmes y frailes, pasando por esos anfiteatros. Ah! y cómo no! los amigos Gyp de aquí para allá.

      Jejeje los Tom Bombadil, que buenos!! luego escucho el tema. Por ahí tengo que tener un CD de ellos, incluso llegue a verlos en directo una Magdalena. Aquello fue una festa plena!! ;-) A mi amiga Carolina le gustaban mucho.

      Un abrazo.

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  5. Hola Toni.

    Si que es cierto que ésta zona siempre la dejamos pasar cuando proyectamos rutas por el Alto Tajo, y sin embargo tiene gran poder de atracción. Me gusta volver con el atractivo del otoño por esos lares, con el colorido de ese llamativo robledal de Alcantud que nos enseñas.
    Yo creo que ese anfiteatro rocoso tambien tiene una buena ruta de inspección añadiendo algún atractivo más para completarla, además de las posibles fotos sin desperdicio.
    Una pena lo del balneario de Alcantud. Ojalá vengan mejores tiempos para esas instalaciones y le de algo de vidilla a la zona.

    Un abrazo.

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    1. Hola Andrés.

      Ya me has convencido, este otoño alla para finales de Octubre iré a ver que tal ese robledal que desde la serrezuela de la Bienvenica la verdad que se ve muy tupido y frondoso.
      Ese anfiteatro por arriba seguro que mola. Toda esa parte que hace triángulo entre Alcantud, el Recuenco y el Pozuelo es muy abrupta.

      Otra cosa que debe ser curiosa pero que nunca he llegado a coger con agua es la Laguna de Alcantud. Me imagino que debe llover más que mucho. No sé si llegará a verla algún día con agua.

      Si juntamos un milloncete de euros nos hacemos con el Balneario. Jejeje, la verdad que el Guadiela allí tan caudaloso hace una serie de meandros que debe haber unos baños buenos, aparte de rincones fluviales de esos que invitan al sosiego.

      Toni.

      Un abrazo.

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  6. Hola Toni.

    La Alcarria ... un ignorante como yo, pensaba que eso era el título de un libro, una comarca imaginaria, pero veo que existe y que conjuga a varias comunidades (Cuenca, Guadalajara y Madrid).

    En cuanto al recorrido, esa foto inicial ya de pie a intuir lo que allí nos vamos a encontrar, un terreno abrupto, antaño utilizado, como bien nos muestras en las ruinas del molino y la calera, pero hoy casi abandonado, con mucho bosque en forma de pinares y robledales (ese robledal que se ve tiene una pinta estupenda, pero los robledales no suelen ser bosques fáciles de transitar), mezclados con esas formaciones calizas en forma de cresta y frailes.

    El tema de la caza, es una lastima, es algo que se debería de legislar, hacer un calendario de batidas e intentar que la convivencia entre todos fuera mejor, pero se ve que en la mayoría de comunidades, no se hace nada, hasta que pase una desgracia ...

    Un saludo

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    1. Hola Eduardo.

      Jajaja, la Alcarria existe, si hombre!! Madrid mucha alcarria no tiene, principalmente es una región Guadalajara Cuenca. Y tiene sus rasgos peculiares, la auténtica alcarria es una tierra de badlands, con suaves colinas y ramblas varias, árida aunque en dichas ramblas y sitios con cierta humedad hay árboles y vegetación bastante, aunque como verás en esta entrada esta parte de Alcantud no es muy alcarria.

      Tienes razón los robledales cerrados como este parece en la foto no son fáciles de transitar pero un corto paseo por ellos en otoño seguro que es muy chulo.

      En cuanto a los cazadores, ya ha he escuchado de tragedias, desde un cazador disparar (sin querer) a otro. Pero ya te digo que prefiero encontrarme y charlar con un pastor o un agricultor antes que con un grupo de cazadores de ciudad.

      Un saludo.

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