domingo, 26 de julio de 2020

DE BETETA A VALTABLADO DE BETETA Y PERNOCTA CON PATO EN LA FUENTE DEL PERAL


El confinamiento nos cogió a todos por sorpresa. Mi amiga Pato y yo charlando por conferencia telefónica nos decíamos que cuando nos dejaran salir al monte, despojados ya de franjas horarias y límites municipales, debiéramos irnos a dormir por la sierra y perdernos sin más objetivos que el de respirar aire puro y admirar el final del paisaje primaveral antes que llegaran los calores estivales.

Yendo con Pato el slow mountain se convierte en slow flower mountain, jejeje. Como ya la conozco, y no teníamos en mente ninguna ruta larga, la cuestión era disfrutar del verde monte y de la charla sincera con mi amiga después de toda esta historia padecida con el duro confinamiento, el jodido virus y la estulticia humana.


El primer día ella me esperaba en su casa de Beteta. Yo llegué pronto y nos bajamos a la Ermita de la Rosa, donde mi amiga tiene un terreno. En la Fuente Marta nos aprovisionamos de agua y cogimos un viejo camino de herradura que era el que comunicaba Beteta con una de sus aldeas, Valtablado de Beteta, hoy en día, pueblo abandonado y prácticamente en ruinas.

Ya os enseñé Valtablado de Beteta en otra ocasión, aunque la vi llegando desde el pueblo de Cueva del Hierro. Este camino de herradura fue todo un descubrimiento que nos hizo ver nuevas y bellas vistas de Beteta y su castillo.

                            Primero nos aprovisionamos de agua en la Fuente Marta.


         Ankaa nos marca el camino que irá por la parte izquierda de ese final del valle.

    El camino se encuentra aunque ya tiene tramos que el denso carrascal se lo está comiendo.

         Entre dicho carrascal nos aparecen construcciones como los Baños de la Rosa.

                             O un poquito más allá, el principio de la Hoz de Beteta.

                 En la parte alta de la muela, iremos durante un rato por este carril.

Que dejaremos para ir campo a través, ya que queremos llegar al Valtablado por el principio del Barranco del Arroyo de la Navareja.

¡Ah! vamos con las presentaciones. Mi amiga Eva Patito y su perrita podenco escapista Ankaa.

Nos encontramos con un pucherete  o champiñón de prado (Agaricus campestris) más grande que mi mano.

            Ya estamos en el inicio de lo que se considera el Arroyo de la Navareja.

                          Nos encontramos con esta pequeña obra de arte ancestral.

Que manera más sencilla, inteligente y robusta de construir tenían nuestros antepasados.

Hasta que escorándonos a un lado, se nos abre en barranco de la Navareja. ¿Ven nuestro objetivo?

El pueblo abandonado de Valtablado de Beteta.

Ubicado en la ladera verde del barranco. Vea el camino de bajada/subida del pueblo a la fuente.

Zoom al final del Barranco que va a parar al  perpendicular Valle del Arroyo de las Pontezuelas, todos ellos tributarios del río Guadiela.

Recuperamos otra vez la traza del viejo camino que comunicaba el pueblo con Beteta.

Ya vemos la fuente.

A la que vimos en notorio estado de abandono al estar todo encharcado y no manar agua por caño alguno.

Me imagino que sobre la fuente antigua, en 1900 construyeron o reformaron esta obra.

Las aguas de la fuente van a parar a este lavadero.

Las obras de alcantarillado para que el agua no destrozara la calle son auténticas.


Subamos al pueblo.

Os voy a poner unas fotos sueltas del callejeo por sus calles.

Para saber de la triste historia de este pueblo os emplazo a ver la entrada que le dedique hace unos años. Ver Aquí.

Detalles de las casas.



Los rosales silvestres se lo están comiendo literalmente.

De su iglesia solo se reconoce esto.

     Más detalles.

Vamos a visitar otro lugar, ladera abajo, que no visite años atrás.

El enorme cedro y una camino aun visible nos lleva al lugar. 

El cementerio de Valtablado de Beteta.

Volvemos por el mismo camino y cuando pasamos cerca del fondo del barranco, Ankaa, para no perder la costumbre, se fue disparada detrás de un rastro de corzo o gamo.

Regresando, ya se nos muestra la amplia vega de río Guadiela donde vienen a echarle las aguas el Arroyo de las Pontezuelas.

Se nos muestran unas vistas de Beteta desconocidas para mí.

Beteta, capital de la Serranía Norte de Cuenca, Puerta del Alto Tajo.

Para volver, nos desviamos para ver unas parideras, ya que Pato está a la búsqueda de un terreno con una casa o sus restos para reconstruirse.

Eso nos permite tener esta vista tan espectacular de Beteta y su castillo.

La vega del Guadiela es otro de los pocos sitios en España donde se sigue plantando mimbre.



El cañón desfiladero que hace el río Guadiela donde a la derecha despunta el Castillo de Beteta es espectacular desde esta óptica. 

Después de esta ruta, nos volvimos a Beteta a descansar, y cuando ya caía la tarde y recuperada Ankaa que volvió como a las dos o tres horas de perderse, cogimos los coches, y nos fuimos a donde habíamos pensado pasar la noche.

Yo en el refugio de la Fuente del Peral entre Poyatos y Santa Mª del Val, sitio que fue la primera sede oficial del Acampedo de la Peña de Los Cutres, hará mas de 15 años en que veníamos con los amigos. Y mi amiga Pato y su perrita Ankaa en su furgoneta camperizada, con la que se suele recorrer el norte de España de cabo a rabo.

Como maravilloso aderezo a la escena, de noche cuando estábamos cenando se puso a llover aproximadamente una hora, dándole un toque mágico con ese petricor extendiéndose por todo el lugar. ¿Eeehhh?
¡¡Vayan, vayan al diccionario a buscar esta palabra tan extraña, jejeje!!

                   Os pongo fotos del Refugio ya por la mañana nada más levantarnos.

Aquí he pasado yo la noche mejor de lo que pensaba pero peor que en mi casa. Eso sí, la almohada traída de casa me ayudo a dormir mejor, aunque la colchoneta deja mucho que desear. Si tuviera 20 años....pues sí, pero a estas alturas la próxima vez, una más gorda.

Había oído tiempo atrás que el Refugio estaba en malas condiciones, y aunque sí es cierto que estaba sucio y todo tirado, daños estructurales no tenía y tras recoger y limpiarlo lo deje aceptable para pasar la noche en él.

      Ver como amanece en el refugio y su fuente con alberca de agua es una delicia.

El refugio fue ubicado en el mejor, y uno de los muy pocos sitios de aguas de toda la agujereada Muela del Rebollar.

Su fuente es un manantial que mana agua a una temperatura gélida, ideal para espabilarse rápidamente por la mañana.

Toca desayunar café y unas tostadas de tomate y aguacate, abrigados pues hace un fresquito mañanero muy rico.

Pato tiene todo montado para hacer un desayuno rico que nos ayude a afrontar el buen día que tenemos por delante donde quiero enseñarle a Pato varios parajes.

Después de eso, el zángano aquí presente se tumba tan pancho a leer un libro sobre pájaros.


       Tengo todo el tiempo del mundo mientras Pato recoge y coloca todo su tinglado ;-)

Ankaa también se lo toma con filosofía. Vean en la parte de atrás del refugio ese apartado hecho para que el pastor guardara su rebaño mientras el pernoctaba en la parte delantera.


Esa misma mañana, aprovechando que no pillaba lejos, y confiando en esa suerte que me venía siendo esquiva siempre que iba a buscar la cueva de la Similla del Val, llevé a Pato a través de la muela a ver si la encontrábamos, y….¡Eureka! la hallamos en un arrebato de pura chiripa, comprobando lo difícil que era encontrarla.

Yo ya la conocía de hace más de diez años pero había vuelto a perder su ubicación en dos ocasiones años después que fui con mi hermano para explorarla espeleológicamente. Quería enseñarle a Pato esa imagen tan pura e incorrupta que hay en la primera de sus salas (ver foto primera).
Luego nos fuimos a ver más parajes y a pegarnos unos baños pero eso ya es otra historia made in Magia Serrana.

              Camino de la cueva nos topamos con algunos ejemplares de recio porte.

Tras un auténtico lucky strike encontré la cueva, 12 años después de haber estado. ¡¡Que alegría me entró!!

                                       Dejamos a Ankaa atada y vamos para adentro.

           La boca de entrada es muy sugerente con la humedad que te encuentras allí.

No es una cueva apta para todo el mundo pues para llegar a su 1ª sala (la única que vamos a ver) hay que agacharse(en el centro de la foto) bastante un corto tramo y tener mucho cuidado con la cabeza.

Lo que te encuentras en esa primera sala es algo que no se olvida. Aparte de alguna que otra formación espeleológica bastante chula, nos llama pronto la atención que algo rompe el silencio reinante del submundo, y es un goteo de agua incesante. Silencio y estruendo todo ello en la oscuridad. Según avanzas e iluminas con el frontal aparece la imagen impoluta e incorrupta de la 1ª sala de la cueva, santo y seña de la Similla del Val.

Se trata de un gamellón o tornajo de madera que alguien metió dentro de la cueva, y la colocó justo debajo de una estalactita viva que gotea agua durante todo el año. La fuerza pétrea del agua ha hecho que el gamellón esté recubierto de calcita, asemejándose a un enorme bloque rocoso ahuecado. Todo ello rezuma pureza, que se culmina cuando se agacha uno con cuidado de no modificar esta maravilla y abocica el morro para darle un trago a esta agua primigenia. Un cazo de la resina puesto allí nos recuerda que antaño aquello tuvo que tener su trasiego para beber agua.

Porque este lugar rezuma también historia. En los veranos largos y periodos de sequía que las pocas fuentes y manantiales de la Muela del Rebollar, como la del Refugio de la Fuente del Peral se secaran, esta estalactita llenando el gamellón era el sitio perfecto para que pastores y demás hombres del campo entraran allí a saciar la sed y combatir los rigores de los cortos pero intensos veranos en la Sierra de Cuenca.

      Impresionante la imagen. Decir que la cueva tiene luego más profundidad pero es para espeleólogos.


Qué sabio el hombre de antaño que sabía valerse de la naturaleza de forma tan integrada.

                                                   Patito dispuesta a darse un trago.



Plano de la ruta hecha para ver Valtablado de Beteta, saliendo de la misma ermita de la Virgen de la Rosa, en la carretera que va de Beteta a Valsalobre.


                                                         ¡¡Hasta la próxima!!

10 comentarios:

  1. Que parajes tan bonitos, la primavera fue espectacular y os dio tiempo a disfrutar de ella en todo su apogeo. Unas buenas rutas os hicisteis.

    Un saludo Toni.

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    1. Hola Luis.

      En efecto, esta entrada es muy representativa de como estaba la sierra allá por primeros de Junio en cuanto a verde, y las fuentes y arroyos muy bien de agua. La lástima que ese abril y mayo se nos escaparon.

      A ver si llega ya el otoño y el fresquete…….

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  2. Hola Toni.

    De una olvidada aldea con un pasado más esplendoroso, pasando al mundo subterráneo y silencioso, para terminar en aquel refugio de tan buenos recuerdos de juventud no tan lejanos. Estupendo plan.
    Con gusto yo también me hubiera quedado a hacer noche disfrutando de la bendita lluvia y ese posterior petricor (ese diccionario!!).
    Veo que Eva parece tener afición por la ornitología. La Serranía, por su variedad en avifauna, sin duda es un paraíso para su práctica.
    Lo del escapismo en los podencos debe ser algo que va en su naturaleza, pues yo tuve uno hace muchos años, y cuando salía tras los conejos ya no le veíamos el pelo y volvía cuando le daba la gana.

    Un abrazo.

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    1. Hola Andrés.

      Fue maravilloso y nos lo pasamos muy bien. Mi amiga Eva todo lo que esté en el monte es objeto de su estudio pero si le llaman muchos el mundo de los pájaros.

      Lo de los podencos es muy fuerte. Ahora parece que va tranquilizándose pero otras veces que he salido con ella a andar hemos tenido que estar un par de horas llamándole durante horas...

      Un saludo.

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  3. Hola Toni,

    Menudos dos días de monte que os pegasteis, que tras el confinamiento seguro que sentaron como si fueran una semana.

    El entorno de Beteta es simplemente espectacular, y más tras una primavera tan húmeda, da gusto ver todo como está de verde.

    Que pasada de cueva, normal que quisieras volver a encontrarla, la pila donde gotea la estalactita es una pasada, cualquiera diría que está tallada en piedra y no que sea una pila de madera petrificada por la calcita.

    Salud y cuevas impresionantes!!!

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    1. Hola David.

      Fue puro gozo, un recuperar la naturaleza que lo necesitábamos, y lo de dormir allí, y despertarse con las maravillas del bosque, una maravilla.

      La sala de la cueva es un pasada. Yo al principio también pensé que era una roca ahuecada, pero si es verdad que cuando la mueves un poco, notas que no pesa mucho, por lo que es madera, aunque parezca imposible.

      Salud y estalactitas chorreantes!!

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  4. Hola Toni...
    El placer de poder compartir una "afición",con un amiga tan especial como "Pato",como nos has comentado,le da doble valor a esta entrada.
    Me he ido a ver tu entrada de Valtablado de Beteta y aunque no he puesto comentario allí,he de decirte,que me ha emocionado y entristecido,el leer los comentarios de l@s que fueron habitantes de ese pueblo.Por desgracia son muchos los pueblos a lo largo y ancho del país,los que se han abandonado y los que tristemente vendrán...
    Pero bueno,hay que quedarse con la alegría de compartir dos días de naturaleza a tope y si te he de ser sincero,dejaste el refugio "pa entrar a vivir"...jejeje,además de ese ¿petricor?(que grande es nuestro diccionario).
    Y gran remate con esa cueva de la Similla del Val,digna de la "Magia Serrana"...jejeje.

    Un abrazo.

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    1. Hola Juane.

      Si, quería remarcar en esta entrada más que las rutas hechas, la presencia de Pato y Ankaa alrededor de la naturaleza que nos rodeaba.

      Tenemos la suerte que en Cuenca los refugios aun quedan libres y la mayoría en buen estado. La semana pasada dormí en otro pero esta vez con Maru.

      Lo de Petricor no lo había oído en mi vida, y si te digo verdad, lo ví en el Facebook(algo bueno tiene esta red social) y de ahí ya fui al diccionario igual que fuisteis los que habéis leédo la entrada, jajaja.

      Un abrazo.

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  5. Hola Toni.

    Pues yo además de petricor también he tenido que buscar en el diccionario estulticia, jejeje. La palabra que no he tenido que buscar ha sido felicidad... esa felicidad que transmitís e lasfotos de esta escapada campestre, feliz Eva con su flower life style ;-) y con su nueva amiga Ankaa, feliz Ankaa escapándose tras el rastro de cualquier animalejo, y feliz tu, desayuno en mano, o tumbado en esa hamaca leyendo... pura vida!!!
    El entorno de Beteta precioso, así como el camino que lleva a Valtablado de Beteta (me he vuelto a leer aquella emotiva entrada que le dedicaste hace unos años), y que decir del lugar donde montasteis el campamento, idílico.
    El refugio, vale que falló el colchón, pero se ve muy acogedor, y más después de la limpieza a la que lo sometiste... espero que no te motivaras mucho con ese calendario, mucho más propio de estar en un taller jajaja.
    Y la cueva... recuerdo que cuando nos enviaste por whatsapp aquel vídeo de la pila pensé: "qué caprichosa es la naturaleza, el goteo ha formado una pila perfecta", tras tu expicación queda claro que la cosa fue a medias entre el hombre y la Pachamama, aun así resulta igualmente fascinante.

    Un abrazo.

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  6. Hola Dani.

    Me encanta descubrir a la gente nuevas palabras que aunque se usan poco, son muy bonitas (también me gusta mucho que me las descubran a mí). Hay veces que te pregunto como se dice esto o aquello en valenciano. Me gustaría mucho saber y controlar algo de valenciano pero con mi oído, ya no estoy para idiomas, jajaja.

    Me encanta el párrafo de pura vida que has puesto, pato, ankaa y yo. Me he echado unos risa cuando has puesto lo del calendario, no me acordaba de él. Yo dormí en la otra habitación pero quien sabe....si hubiera dormido donde el calendarío, jajaja.

    Es sitio es uno de esos lugares donde confluye la obra del hombre con la de la naturaleza con armonía e integridad. No suele ser muy común, siempre solemos ver como se impone la obra del hombre y termina jodiendo el lugar, pero aquí no.

    Un abrazo.

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