viernes, 12 de febrero de 2021

¡FILOMENA IS HERE! - DE RAQUETAS POR LAS MAJADAS, VUELTA A LA LAGUNA DEL TOBAR Y SENDERO PR DE VALDEMECA AL RENTO DEL CURA-


Y llega Filomena. Antes de todo comentar algo sobre este temporal, que más allá de los centímetros y espesores de nieve habidos, dependiendo de la zona, lo que me parece más remarcable de ella, es la extensa generosidad de su radio de acción. Excepto las franjas costeras del litoral marítimo, ha dejado nieve en todo el resto de la península, además con cantidades bastante importantes.

En la entrada van a ver tres excursiones, dos de ellas realizadas, días después. Y eso es así, porque las carreteras no estaban en buenas condiciones de aventurarse muy lejos de casa. Tenemos que recordar que al estar toda la provincia de Cuenca bajo el temporal, las maquinas quitanieves no daban abasto de poder estar limpiando todas las carreteras.

Además, el frio que trajo Filomena más toda la nieve, que se sumaba a la ya habida, hacía que mucho cuidado en irse de senderismo en rutas lejanas, largas o nuevas. Lo suyo era salir al monte días después, en sitios cercanos y paseítos cortos y conocidos, que no entrañaran riesgos. Prefiero que me tilden de conservador y cauto, antes que llevarme sustos.



Vamos a ver una pequeña ruta hecha con las raquetas desde el pueblo de Las Majadas hasta una lagunilla que hay en la cercana Muela de la Madera. Otra ruta será darle la vuelta a la espectacular Laguna del Tobar, al lado de Beteta, y una última, la más dura, será desde el pueblo de Valdemeca (foto de arriba), ir andando hasta el Rento de las Casas del Cura y volver.

Esta última la hicimos con la inestimable ayuda de las marcas del sendero PR-CU 105, ya que curiosamente es la única que fue hecha antes de la irrupción de la Borrasca Filomena. Es legítimo pensar qué si ya estaba así de nieve, cuánto se acumularía después del paso de los tres días que duró este histórico temporal.

Estoy en las Majadas. Entro un poco con el coche por la carretera que va a los Callejones, y ahí lo dejo.

                                      Voy  a subir a lo alto de la muela por este carril.


                 Hay que aprovechar estas ocasiones para sacar las raquetas de nieve.

                             Cuánto me gustan los desnudos robles en paisaje nevado.


                        Cogemos altura para poder ver esta vista de Las Majadas.

               Aunque el mirador ideal está un poco más arriba, en lo alto de la muela.

                   Vemos Las Majadas desde lejos, aunque me fijo en una cosa inusual.

Acerco el zoom a las ultimas naves del pueblo, porque detrás se ve algo que me deja extrañado.

   Las cumbres nevadas hace que resalte y se vea la sierra de Madrid. Hablamos de 175 km en línea recta. ¡Toma ya!!

Voy a ir por el borde de la muela, pues, aunque me conozco esto, quiero seguir las marcas del sendero pr de Los Callejones que pasa cerca de la lagunilla a la que quiero llegar.

Más adentro en la muela, podemos ver donde he colocado mis gafas para calcular los centímetros de nieve que cayeron en la Muela de la Madera.

                     Pasamos por el paraje de Los Callejones pero no nos detenemos en él.

                      Que maravilla ver estas extensiones blancas en un día soleado.

Ahí tienen la Lagunilla que estoy buscando.  Típica embalsamiento de agua de origen artificial, es decir levantando un terraplén para que el agua de lluvia se quede embalsada, y se suele impermeabilizar el fondo con arcillas.

                                                            ¡Completamente helada!

          No me atrevo a entrar en ella, aunque por esas huellas veo que los animales la cruzan.

Tiro un pedrusco al centro donde mas agua hay, y no hizo más que una insignificante muesca en el hielo.

                      De hecho, entré en ella; incluso, si llega a estar Maru conmigo....


                                      Podríamos haber interpretado el Lago de los Cisnes.


La nieve en los árboles ya se fue casi toda, pero algún paquete semicongelado siguen en las copas.

                             Los robles nos indican que nos acercamos al borde la muela.

                           Con la nieve y las raquetas le entra a uno una sed exagerada.

                                        Y las Majadas es el sitio idóneo para calmarla.

             A la ida subimos por la ladera hasta arriba, y ahora bajaremos por este carril.

No está mal para la primera toma de contacto con las raquetas. Ojala venga otra nevada para sacarlas más.

                        Nos vamos ahora a Beteta, a ver a nuestra amiga Eva "Pato".

   Ya que este finde es el que Birra (Mina) va a conocer definitivamente a Ankaa, con Nacho de cicerone.

Al poco de levantarnos Nacho y yo nos vamos al cercano pueblo del Tobar, a dar la vuelta a su preciosa laguna.

                En todo este lado de solana, vemos que cada vez va quedando menos nieve.

                                                        La fantástica Laguna del Tobar. 

                           Vemos que que en su parte norte la primera capa está helada.

        Pasamos por el tramo que lo hace debajo de los enormes cortados de su parte norte.

Vistazo atrás para ver que hemos pasado el tramo de la pedrera, donde unas barandillas ayudan a transitar.

                     Curioso el contraste entre los árboles llenos de liquen y la laguna helada.

         Esa capa helada llama mucho para ver como se deslizan las piñas o piedras pequeñas.

                                                Toda la laguna en esta parte está helada.

                    Pero curiosamente en ese final, no se ha hecho hielo. ¿Porqué será?

Llegamos a otro tramo muy bonito, el que forma un húmedo carrascal recubierto de liquen "barba de capuchino".

                 Observemos la laguna con detalle. Ven esta primera poza que se ve.

                                       Os la acerco con el zoom. ¿se imaginan ya lo que son?

               En efecto, son los manantiales que abastecen de manera natural la laguna.

  Cartel indicativo en el sitio. Dichos manantiales es lo que han hecho que en todo ese extremo de la laguna no se haya formado capa de hielo.

Detrás nuestro tenemos una hermosa y empinada pedrera, donde esa nieve irá al acuífero de la laguna.

                                                Seguimos por ese mágico carrascal.

La humedad constante de la laguna hace que la barba de capuchino (Usnea barbata)  sobre los árboles sea un escandalo.

                                Ya hemos dado la vuelta a más de la mitad de la laguna.

Nos acercamos al borde de la laguna, y nos sorprende que la capa de hielo es más gruesa de lo que pensábamos.

Menudo tesoro natural la existencia de esta laguna que toda el agua que tiene valdría para llenar el Camp Nou. ¡Ni más ni menos!

Los observadores os habréis dado cuenta que Nacho porteaba las raquetas en la mochila, y ahora llegaba el momento de ponérselas.

Porque si en la otra orilla (solana) la nieve iba desapareciendo, en esta otra orilla, quedaba muy buenos paquetones.

El otro aporte que recibe la laguna es un canal que le trae agua del río Cuervo (embalse de la Tosca), obra hecha para alimentar la Central Hidroeléctrica de Puente Vadillos.

En la misma puerta de la casa de Pato teníamos la nevera ipso facto para las cervezas. La verdad que andar por el pueblo era temerario ante la cantidad de hielo y nieve que aún había. Hasta aquí la excursión por Beteta y el Tobar.

Dos días antes de la entrada de Filomena, me fui con mi amigo Ignacio hasta Valdemeca, donde estábamos a las 9 de la mañana.

-11º marcaba en el pueblo, y durante el trayecto llego a marcar -14º. En el Rento del Cura más frío al estar a más altitud que Valdemeca.

El sendero PR-105 va por donde el viejo camino para ir de pueblo al Rento, subiendo por ese barranco del fondo.

Al coger altura y mirar hacia atrás, vemos como el sol ilumina el rodeno del cordal de la Sierra de Valdemeca.

                     Aquí en una preciosa vista más amplia con el pueblo en el medio.

Nuestro primer objetivo es el Collado del Cuervo a 1637 metros. Algo más de 300 metros de desnivel que afrontamos aprovechando las lazadas que hace el sendero.

                   En los restos de esta tiná aprovecho para comerme unos frutos secos.

        La pendiente se va suavizando, ya que nos vamos acercando al Collado del Cuervo.

                                                 Aquí arriba se bastante más nieve.

                                       Aprovecho para sacar instantáneas fotográficas.

La figura de Ignacio viene muy bien para centrar la foto en estos bosques donde la nieve continua en los árboles.

Llegamos al Collado del Cuervo, y lo primero que nos sale es la vista del señor de Valdemeca (con el permiso del Collado Bajo), el Peñalba (1780 m.)

                   Solo me falta subir a ella con nieve como en la foto, y todo se hará.

Aunque Ignacio había hecho este camino en otras ocasiones, nos teníamos que ayudar de los postes del sendero PR.

Aunque la nieve nos lo ponía difícil en algunos casos. Felicitar a los técnicos de senderos por el buen estado que se encuentra este sendero PR-CU 105.

          Otra vista sublime que te regalan los montes de Valdemeca con el Peñalba al fondo.

Ignacio y yo hacemos paradas para cazar esos instantes nevados. Veis que si llega a haber un poco más de nieve, ya estaría la cosa para raquetas.

                 Alternábamos tramos al sol con otros a la sombra, y eso se notaba.

Este trayecto por la superficie de la muela es un continuo subir y bajar que requiere de mucho esfuerzo y más en plan invernal y con nieve.

                           Pero la recompensa a nivel visual merece con creces la paliza.

            Me encanta cuando la nieve se queda congelada en las ramas de los pinos albares.

                                                         ¡Benditos postes del sendero!                                                         
  

Llegamos al borde de la muela y nos quedan los 200 metros de desnivel en bajada hasta el valle donde está el refugio.

                                       Ya estamos en el valle del Arroyo de los Santos.

                     Donde nos encaminamos al viejo Rento de las Casas del Cura.

  Donde lo único que queda en pie es el pequeño refugio, que era el antiguo horno del Rento.

Que ganas de quitarnos las mochilas y comer, tomando el sol invernal, en este lugar tan mágico.


                                           Pinchen la imagen para verla en grande.

             El lagarto negro  tomando el sol con el chorizo en una mano y la navaja en otra.

           El par de amigos tan felices como exhaustos de triscar por la sierra en invierno. 

Después de estar un rato, toca regresar, donde la subida a la Muela otra vez, se hace costosa.

                                              Otra vista de la montaña de Valdemeca.

Donde me llama la atención más allá de la ladera del Peñalba, la cuerda de siete miles de Tragacete y Huélamo que se ve al fondo, con el Gamelloncillos y la Bandera como cerros más conocidos.

          Volviendo a Valdemeca, no puedo dejar de admirar esta postal de pueblecito blanco.



Llegué cansado pero muy contento por esta jornada tan invernal y blanca. Necesitaba urgentemente hidratarme.

La pena que el Bar el Madrugón acababa de cerrar, y a esa hora no había más en Valdemeca. Rápidamente con el coche, luchando contra la deshidratación que me acuciaba, llegué a Tragacete donde en el bar de la plaza pude tomarme mi par de tercios, al lado de una estufa, y con el riesgo de pegarme un trastazo nada más salir del bar, ante la cantidad de hielo que había por las calles del pueblo.

Hasta la próxima!





































































15 comentarios:

  1. Madre mía la que lio "Filomatic".

    Menos mal que todavía quedan personas con criterio, y tu amiga le va a poner un nombre bastante más digno a la perreta!!!! jajajajajajajaja. Por cierto que me las suelo cruzar de vez en cuando por las laderas del cerro del socorro, y Ankaa siempre va por libre.

    Precisamente hoy he estado a punto de ir a Valdemeca a hacer ese tramo de sendero, hasta la casa del Cura, pero me ha dado pereza y me he quedado por Uña. Ya iré.

    Por lo demás una gozada de rutas por los paisajes nevados, que tanto se hacen de rogar, ¿o ya no tanto?, el caso es que estamos disfrutando un montón este invierno.

    Un saludo Toni.

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    1. Hola Luis.

      Jajaja, que bueno, que sepas quien es mi amiga Eva "Pato" y su perra Ankaa, claro tal y como recorréis los dos las sendas alrededor de Cuenca...

      Te voy a contar la historia un poquito de las perritas y los nombres. Creo que ya comenté que Nacho se la encontró con escasos días de vida debajo de la rueda de un coche. La hemos tenido nosotros poniéndole las vacunas hasta que se la hemos dado a Eva que vive ahora en Beteta.

      Ya te has dado cuenta que Ankaa, la podenco de Eva, va por libre. Es oler un rastro de corzo y puede desaparecer hasta dos días, por eso pensamos que Mina le va a venir bien a Eva (el nombre de Birra se lo puso Nacho, pero a Eva no le sonaba muy bien y no lo entiendo, pero si todo nombre cerveceril es maravilloso).

      Eva tuvo otro podenco anteriormente, Bowie, que apareció ahogado en la alberca de agua que hay en el barranco de los almendros, justo detrás de nuestra casa, en la ladera. Creemos que en una de sus escapadas unos motoristas la atropellaron, y después la tiraron a la alberca. Gente miserable, hablando en plata.

      El domingo que viene nos subiremos a verlas a ver como se llevan un terremoto como es Mina con Ankaa que ya es más madura y tranquila.

      Un saludo.

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    2. Menuda historia la del podenco, mala gente hay por ahí.

      Yo tengo una galga, Flecha, y también le gusta perseguir corzos por las laderas del Socorro, aunque nunca la he tenido que esperar más de 20 o 30 minutos, son muy listos y siempre saben donde estamos. A la sierra no la llevo, por que estaríamos todo el día de caza!!!!

      Seguro que unas birras os tomaréis a la salud de Mina, y su nueva vida.

      Saludos.....

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  2. ¡Qué buen rato he pasado leyéndolo, y qué bonita la casa del cura y la laguna nevadas, sitios que siempre visitamos pero que no solemos ver así !

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    1. Hola Eli.

      Encantado que te guste. La verdad que no es fácil ver estos lugares (sobre todo el Rento del Cura) así de nieve al estar tan apartados de toda carretera y con los fríos y nieves que suelen verse en invierno por esos lares.

      Un saludo.

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  3. Una pasada Toni, y pura envidia! Gracias por llevarnos a estos lugares tan chulos. Un saludo

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    1. Hola Javi.

      En vez de estar haciendo una entrada de cada uno, me dije de unirlas, ya que la nieve es muy sufrida (aunque virtualmente menos, jejeje).

      Dentro de dos semanas pondré una última entrada de nieve y se acabó por este inicio del año (a no ser que nos sorprenda a todos la llegada de otro frente, aunque parece difícil)

      Un saludo.

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  4. Hola Toni.

    Fotazas!! Ya sólo de pensar en el agua que va a aportar a todos esos arroyos, ríos y torrenteras, bienvenida sea la gran nevada. ¿Te adaptaste bien al estreno de las raquetas?
    Aquí en Toledo ha sido de las históricas; jamás conocí nada semejante, y puedo darme por satisfecho éste año en cuanto a disfrutar y/o sufrir la nieve.
    Esas vistas del Peñalba con su losa/boina pétrea coronada de blanco dan una buena idea del gran montañón que es, aunque por poco no llegue a los 1.800 m.
    Aún no he estado en las Casas del Cura, pero todo se andará. Me da la impresión de que Ignacio le tiene especial querencia a aquellos parajes, pues ya se ha marcado varias rutas por allí.
    En fin, a ver si la primavera no viene seca y se puede seguir disfrutando del esplendor serrano.

    Abrazos.

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    1. Hola Andrés.

      Las raquetas ya las tengo hace unos tres años, y aunque no me las he puesto muchas veces, si alguna que otra. Te ayudan bastante pero acabas muy cansado también. La nieve cuando hay bastante cm es sufrida para todos.

      Lo de Toledo fue la leche por lo que me han contado. De Castilla La Mancha, Madrid y Toledo se han llevado lo gordo del temporal, fíjate que cosa más curiosa.

      Si si, Ignacio ya ha dormido allí varias veces. Ya estas tardando pues tienes varias opciones: Peñalba, la Muela (las Cordilleras) y el Rento o el Rento, la Nava y Rincón de Palacio y metiéndole más caña, uniendo también la Veredilla y la Umbría del Oso, jejejeje te estoy dando envidia , eh Andrés!!

      Ese último deseo también lo pido yo, que la primavera sea normal y no calurosa y seca, pero con meteorología hoy en día vete tú a saber!!

      Un abrazo.

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  5. Hola Toni, hay que ver lo bien que le sienta el blanco a la Serranía. Otra "Filomena" más y la primavera será espectacular.
    No te veo yo bailando el Lago de los Cisnes eh!.
    Las fotos son estupendas y trasmiten la rasca que hacía y cómo se las ha gastado el temporal. Me encantan. Y esas birras ... ¡qué bien debieron sentar!. Un abrazo.

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    1. Hola Paco.

      La nieve le sienta bien a todo, eso sí, las palizas que se da uno después de una jornada con mucha nieve son de las que causan honda impresión, y eso que yo salí cuando lo más gordo ya había bajado un poco.

      Yo tampoco me veo con el baile a ese nivel pero como antiguo patinador sobre asfalto siempre me ha gustado el patinaje en todos los ámbitos.

      Un abrazo.

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  6. Hola Toni.

    Pensaba que Filomena solo había dejado nieve en Madrid jejeje...

    Tres joyitas blancas en una sola entrada, de tus andanzas raqueteras por esa laguna helada ya nos habías anticipado algo en el grupo de whatsapp, además con vídeo incluido jeje. Menudo puntazo el ver así de nítida la sierra de Madrid, recuerdo cuando en la ruta en la que subimos al Caimodorro con raquetas también la vimos y flipé. La ruta alrededor de la Laguna del Tobar me ha parecido preciosa, con esas aguas semi-congeladas y con esos pequeños carrascales, mágicos, como bien los has descrito. Me ha parecido fascinante como el frío, por intenso que fuese, no lograse congelar los manantiales de la laguna. Qué feliz va a ser Birra/Mina viviendo en esos parajes.
    Y el Rento de las Casas del Cura, menuda contraste de cuando estuve allí contigo, todo verde, a ahora, vestido de blanco. Conociendo las condiciones en las que está ese refugiete no me hubiese importado quedarme a pasar la noche allí al calor de la chimenea, como hizo Ignacio. Los pinares de acceso al valle en que se encuentra el Rento estaban de fantasía.

    Un abrazo.

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    1. Hola Dani.

      Aquí en Qnk acabamos de Madrid hasta el gorro. Toda la información para allá, parece que solo existían ellos, y los pueblos de aquí que tienen que sobreponerse a la nieve y el hielo casi todos los inviernos que les den!!

      Cuando tenía las fotos de todas las excursiones, me dije que iba a ser mucha entrada con nieve, y ahora que ya cuelgo más esporádico, me dije de juntar 3 rutas en una solo, y me gusta como ha quedado.

      La semana que viene colgaré una última de nieve en Palomera y dejó atrás el blanco elemento. Ayer domingo estuvimos por fin en Beteta (con el cierre perimetral no hemos podido subir a verlas) y da una felicidad ver a Ankaa y Mina jugar juntas y Pato tan feliz de verlas. Además, Ankaa se le sigue escapando pero la Mina se queda con ella por lo menos. (luego te mando un video)

      Un abrazo.

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  7. Hola Toni,

    Menudo paquetón que dejó Filomena, espectacular como dejó toda la Serranía, poco debiste disfrutar... jejeje

    La nieve siempre da un punto más de belleza al monte, tiene algo que es hipnótico, y viendo que en breve pondrás una ruta por Palomera vine blanca ya hay ganas de leerla.

    Por aquí Filomena no fue tan abundante en nieve, por lo menos por la zona de Sabadell, si bien en cierto que en La Mola cayeron unos 15-20 cm, al tener las restricciones municipales no podíamos salir del término y me quedé sin poder disfrutar de los senderos nevados... a ver si hay suerte y vuelve otra Filomena, aunque con las temperaturas de este mes de Febrero no tiene muy buena pinta.

    Salud y dos Filomenas al año no hacen daño!!!

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  8. Hola David.

    En Cuenca capital si cayó pero no fue tanto como vaticinaban. En la sierra fue más. Lo de los cierres perimetrales y municipales fue y volver a ser una jodienda en toda regla. Aquí en Cuenca aún tenemos la suerte que el termino municipal es muy grande, y yo he estado saliendo por toda la zona de Valdecabras, Torcas y Tierra Muerta, teniendo un escapa ante ese tipo de restricciones.

    Pedir tres filomenas en invierno ya parece mucho, no? Yo lo único que pido que la primavera no sea seca porque eso es muy pero que muy dañino para la naturaleza y los posibles incendios veraniegos.

    Salud, mortadelos y filomenas!!!

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