viernes, 23 de abril de 2021

DE LA HOCECILLA (VILLALBA - LAS MAJADAS) HASTA CABEZA MARTÍN


Miles son las veces que he cogido la carretera que va desde Villalba de la Sierra hasta Las Majadas, y cientos son las veces que me he fijado en el barranco que vas dejando a la izquierda, el de la Hocecilla. 

Fue mi padre hace ya muchos años el que me dijo que ese feroz y hosco barranco es muy bonito por dentro, y que él se había metido por ahí alguna vez con mi madre. Recuerdo que nada más que me lo dijo, no tarde mucho en meterme varias veces por ahí dentro y recorrerlo. La Hocecilla es tán bonita como ardua de recorrer. 

Eso ya lo he enseñado en el blog, Ver Aquí, pero hoy os quiero hablar de lateral izquierdo del barranco, el del otro lado por el que va la carretera. Desde esta última se ve parte de un lateral rocoso con muy buena pinta, y eso es lo que siempre me ha llamado la atención recorrer.

Mirando bien el mapa, un buen día decidí hacerlo y terminar subiendo hasta Cabeza Martín, que viene a ser el cerro con la máxima altura desde el cual nace el barranco de la Hocecilla por ese lateral.


Yendo por ese lateral a ratos me parecía ir por la traza de una antiquísima senda. Investigo en los mapas antiguos, y al fin descubro una senda de otros tiempos, conocida como la de la Cervetana. 

La vuelta sería bajando al collado que se crea entre este Cabeza Martin y la siguiente altura, el Cerro Concejo, ya que por ahí pasa la vieja Cañada Real de Rodrigo Ardaz, la cual nos llevará de manera cómoda, atravesando el Barranco Merino hasta abajo del todo, donde nos espera el coche y por consiguiente unos ricos tercios en Villalba.


Una vez aparcado el coche, nos metemos por la ladera atravesando viejas tinás.


               Nos vamos acercando al borde del barranco donde la pendiente se pone tiesa tiesa.

                                       Y al momento nos surge poderoso el final de la Hocecilla.

                                                            Vaya túnel para lanzarse.

                                                              Por estas pedreras imposibles.

   Aconsejo subirse más hacia la izquierda e ir más arriba, ya que por aquí el terreno es más inestable.

                            Vistazo atrás donde se ve al fondo la vega donde esta Villalba.

                        Miremos a la Hocecilla que se gasta unas laderas nada desdeñables.

                      Por aquí tenemos que seguir subiendo, y al fondo asoma Cabeza Martín.

                                       Menudas vistas de la Hocecilla desde aquí.

                                                     Parte de estrechos de la Hocecilla.

                                 Y algunas de sus pozas, como este tramo de bañeras.

Porque la Hocecilla en invierno puede acumular un buen caudal, y es factible hasta hacer barranquismo en él, como atestigua esta foto gentileza de Eduardo García (Gracias tio)

                                  Otra foto de la Hocecilla, gentileza de Eduardo García.


   Sigo subiendo y aunque no haya senda clara, el tránsito no es muy arduo. Un poco más adelante, se hará más clara la senda, recordando que por aquí iba la senda de la Cervetana, hoy en día casi desaparecida.

            Me llama la atención este conglomerado dentro de la caliza. No suele ser muy usual.

                                                 Villalba siempre la tenemos a la vista.

     Recuerdo una de las veces que me metí a la Hocecilla en pleno verano tórrido y casi no lo cuento.

   Llego a un punto donde se me abren vistas al oeste, y rápidamente identifico a la montaña más alta.

                                                  Un viejo conocido, el Cerro Poste.

          Ya veo al fondo la parte superior del Barranco de la Hocecilla, en termino de Las Majadas.

                                                 Y como no, el Puntal de la Zomatilla.

              Me detengo un momento para observar el abrazo de dos amigos de familias diferentes.

                                                          Y también este pino bonsai.

Al otro lado del barranco vemos la carretera, donde tanto me mareaba de niño, subiendo con mis padres a la Sierra.

                                                      Algún ojo que otro me encuentro.

Seguimos subiendo a Cabeza Martín, y lo que me sale hora a la derecha al fondo, son los murallones de la Muela de la Madera.

                              Y a su derecha, otro cerro que no necesita mucha presentación.

                           Pues la caseta de vigilancia en un extremo lo delata: La Modorra.

Un poco antes de llegar, nos encontramos esta antigua senda que venía de los prados de la cabecera de la Hocecilla a Cabeza Martín.

                                                  Ya estamos llegando a Cabeza Martín.

No hay vértice que marque los 1416 metros, pero si hay un mojón que marca donde confluyen los términos de Majadas, Villalba y Portilla.

¡Ojo a lo que se ve desde allí arriba! Como no, el omnipresente Estrecho de Priego...pero ¡alto! y ¿detrás?

                              La Degollá de Priego y detrás el Ocejón de Guadalajara.

Y delante tenemos monte de Majadas y Portilla, donde a la izquierda se aprecia el principio de la Hoz del Moro.

Y hacia la derecha la Dehesa de la Losilla, donde vemos de arriba a abajo: Sabinas, vacos, pinos y robles.

                   Hago zoom a algún recoveco de la Hoz del Moro en monte de Portilla.

               En ese recoveco me tenéis en otra ocasión, siendo el cerro del fondo, Cabeza Martín.

                                       Cabeza Martín tiene conexión directa con Villalba.

Dejamos el cerro y bajamos al collado, cosa que no me será fácil, ya que después de este tramo, la pendiente y la vegetación me hicieron recular un par de veces.

                Aquí abajo deberé llegar. El cerro que asoma al otro lado el es Cerro Concejo.

Curioso el topónimo, puede que en otras épocas se reunieran ahí, o como la Cañada de la Mesta pasa por debajo, y la Mesta era conocido como el Honrado Concejo de la Mesta, puede que venga de ahí.

                                                 Una vez en el collado, observo unas tinás.

                                  En este punto, veo la otra vertiente por donde volveremos.

                                      Todo el rato llevaremos lo que parece un viejo camino.

                                                                Vistazo atrás al collado.

                  Que lujazo de camino. No me esperaba que fuera a volver tan cómodamente.

                                         Hasta quedan tramos en un estado bastante bueno.

                                    En otros el empedrado ya deja mucho que desear. 

En todo caso, sabemos el porqué de este camino. La Cañada Real de Rodrigo Ardaz, una de las vías pecuarias del Honrado Concejo de la Mesta, fundado por Alfonso X en el año 1273.

             Hay tramos donde la erosión del paso del ganado a lo largo de los siglos es evidente.

                            Aguantando únicamente las Encinas con sus raíces descarnadas.

La Cañada Real viene a pasar al lado de mi Torri. Como diría Anibal Smith del Equipo A: me encanta que las rutas me salgan bien, y me encanta que la cerveza del pueblo esté esperándome fresquita.


                                                          ¡Hasta la próxima!




13 comentarios:

  1. Hola Toni,

    Que subida más bonita, divertida y con vistas a la Hocecilla que te has marcado, bien rodeado de la caliza conquense.

    Cuando he visto las badinas de la Hocecilla me he dicho, "con agua seguro que se puede bajar!!" y efectivamente, justo has puesto las fotos del grup haciendo barranquismo... jejeje

    No se si será por mi que edad ya empieza a ser viejuna, o por mi friquismo, pero el pino bonsai me ha recordado al del Sr. Myagi de Karate Kid... jajaja

    Por cierto, las vistas desde lo alto de Cabeza Martín, así como el prado de la cima, una pasada, y una pasada también el camino de regreso al coche, esa cañada real tiene muy buena pinta.

    Ya te estoy bien como Anibal Smith diciendo la frase, pero en lugar de con su característico puro, a ti con un tercio bien frío en mano... jajaja

    Salud y poner cera, pulir cera!!!

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    1. Hola David.

      Es un barranco que se suele hacer por dentro, debido a que es una mini ciudad encantada muy chula. En verano va seco, y el resto del año suele quedarse algo de agua en sus calderas y correr una poca, excepto en época de lluvias fuertes y deshielos que va como ves en las fotos de Eduardo.

      jjejeje, mira que soy friki de Karate kid que la de 1ª temporada de Cobra Kai me la vi casi del tirón. Luego ya no he seguido, pero ahí tienes el pino bonsái de Sr. Miyagi, jajaja.

      Esa satisfacción de que mostraba George Peppard (Anibal Smith) con su puro y su ancha sonrisa, es la misma que se me queda a mí en la terraza del bar de Villalba, sólo que como tú muy bien dices, que ese terciaco tan fresco que enfría la mano...

      Salud y Team A!!!

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  2. Extraordinaria revisión de la Serranía. Necesito un colaboración geográfica. Puedes llamarme? Patricia 639 891 651

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  3. Extraordinaria revisión de la Serranía. Necesito una colaboración fotográfica. Puedes llamarme? Patricia 639 891 651

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  4. Pues nunca he bajado. Ni siquiera de caza. Pero creo que voy a bajar o subir jeje antes de los calores.Muchas gracias. Un crack. Como siempre

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    1. Hola Unknow.

      Ahora es una fecha idónea para bajarlo por dentro, pues llevará algo de agua y estará de un verdor exuberante.

      Encantado que te guste y gracias por leerme y comentar.

      Un saludo.

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  5. La Hocecilla, que ya ha quedado en nuestro anecdotario particular, gracias a un desafortunado resbalón, aunque al final, la fortuna se dio la vuelta y paramos a tiempo. Todo esto por dentro del cauce, claro está.

    Un Barranco trabajoso y bello, de los que nos gusta recorrer. Y esta ruta que nos propones hoy se adapta a nuestras salidas como anillo al dedo. No la descarto para nada.

    Un saludo Toni.

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    1. Hola Luis.

      Ya me contaras ese percance. La verdad que la Hocecilla por dentro es muy divertida y llamativa, pero con qué cuidado hay que ir por allí dentro.

      Al poco de colgarla, pensé que esta ruta es de las vuestras, al estar no lejos de la capital, y ya veréis que esas vista de la Hocecilla cuando vas por los bordes rocosos del lateral bien valen la subida.

      Vamos a ir viendo un domingo de los dos próximos meses para que Maru y yo nos unamos a vosotros en otra excursión. Si no pasa nada, que ya sabemos que el infortunio nos ronda ;-)

      Un saludo Luis.

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  6. Hola Toni.

    Vaya con ésta "inocente" Hocecilla y los secretos que esconde. Quien diría que ese barranquete que se divisa desde la carretera diera tanto de sí. Je,je, me imagino aquella aventurilla veraniega que tuviste por ahí dentro "tó socarrao"; y es que cuando hacemos las cosas con gusto y curiosidad no hay quien nos pare. Ya nos irás mostrando otras sorprendentes Hocecillas que a buen seguro habrás investigado.

    Un abrazo.

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    1. Hola Andrés.

      La verdad que los dos laterales y el cauce de la Hocecilla el que menos interés tiene es el lado por el que va la carretera (por eso la metieron por ahí), por que el lado por el que he subido en esta ruta es un enorme espinazo rocoso que me ha llamado mucho la atención, y fue el año pasado, cuando por fin, me he decidido a hacerlo. Suerte he tenido al haber una cañada real para volver al punto de inicio de forma circular y de manera tan cómoda.

      Un abrazo.

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  7. Hola Toni.

    Vaya subida guapa te marcaste para remontar esa ladera de la Hocecilla. Dices que es ardua y la verdad es que las fotos son una prueba visible de ello. Pero esas subidas tan duras, cuando tienes la recompensa de unas vistas tan buenas, son las más gratificantes. Me a gustado especialmente esa vista que tuviste de las marmitas del fondo del barranco, y sobre todo esa brutal foto del gigante Ocejón asomando tras la Degollá de Priego, todo un puntazo. Y qué buena pinta tiene esa cañada de Rodrigo Ardaz, se le ven tramos muy bien conservados.
    Ojalá los humanos tomásemos ejemplo del ese abrazo arbóreo, este sería un mundo mejor...

    "En 1972 cuatro de los mejores hombres del ejercito americano que formaban un comando, fueron encarcelados por un delito que no habían cometido, no tardaron en fugarse de la prisión en la que se encontraban recluidos, hoy buscados todavía por el gobierno sobreviven como soldados de fortuna, si usted tiene algún problema y se los encuentra quizá pueda contratarlos..." Qué grande el Equipo A.

    Un abrazo.

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    1. Hola Dani.

      Esa falta de senda en la primera parte de la subida, unida a un suelo inclinado de pedrera fina muy incómoda, se ha visto totalmente mitigada, como tú muy bien dices, por ir viendo siempre a nuestra derecha toda la caída al barranco y las diferentes secciones del barranco.

      Karate kid, Equipo A.....algunas veces se me van de la mano y la actualidad las crónicas, jajajaja..

      Un abrazo.

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  8. Hola Toni.

    Bueno, primero fueron tus padres, ahora tú y faltan tus hijos, para seguir con la tradición familiar, de recorrer este el barranco de la Hocecilla, aunque en está ocasión, lo disfrutaste a vista de pájaro, subiendo a la Cabeza Martín.

    La subida tiene un primer tramo bastante tieso, menudas pedreras! y en cambio a la vuelta, por suerte localizaste un camino bien chulo, labrado a tramos en la roca.

    Las vistas durante todo el recorrido fantásticas, al igual que el día, las fotos te han salido fabulosas, en su conjunto de lo mejor que he visto en el blog.

    Un saludo

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