sábado, 5 de junio de 2021

DE LA MONTAÑA AL MAR, PLAYAS Y COSTAS DE LLANES (PICOS DE EUROPA, CANTABRIA-ASTURIAS)

 

El norte de España tiene un enorme aliciente para los senderistas del resto del país, porque en las vacaciones veraniegas, cuando el calor aprieta mucho, el norte se mantiene más fresco y la naturaleza aguanta aún verde, como si de una larga primavera se tratara. Este motivo hace que nuestros viajes de senderismo casi siempre tengan el objetivo de los Pirineos sobre todo, pero también hacemos escapadas a los macizos montañosos de Picos de Europa y Cordillera Cantábrica, incluso a zonas de bosques como Galicia, Euskadi o resto del comunidades.

De las bondades de Asturias y Cantabria no voy a explayarme, pues por todos es conocida. La cercanía del mar y la alta montaña hace que un día puedas estar andando a más de 2000 metros, y al otro, en un corto trayecto de coche, puedes andar por una de sus afamadas costas y playas, que, como gran parte de las playas cantábricas, guardan una belleza distinta a las otras del resto del país. Todo esto permite que se pueda practicar el senderismo costero que para mí, tiene también mucho encanto.

En otras partes de España este senderismo debe practicarse fuera de la época veraniega o a horas madrugadoras de la mañana, ya que el calor y la humedad del mar junto con temperaturas altas desaconsejan completamente esta actividad. En las playas del norte las temperaturas pueden ser algo más bajas, incluso te pueden salir días nublados con pocos grados, ideal para practicar el senderismo, aunque luego, el final de ruta donde te puedes pegar un baño en la playa estaría más difícil. 

De todas maneras, tiene que jugar la suerte, pues, hoy en día, los veranos que tenemos son duros hasta en las playas norteñas, y el senderismo costero se termina haciendo un poco insufrible con la humedad reinante.




En la excursión de hoy, al día siguiente de subir a la Vega de Liordes, nos fuimos a la costa, aunque en este caso, al estar cerca del límite autonómico, dejamos Cantabria, viendo antes una preciosa y pequeña playa, (ver foto arriba) y luego nos pasamos a Asturias, haciendo una ruta por las costas y playas de Llanes, el primer pueblo grande asturiano que hay viniendo de Cantabria.


Dejamos el coche en algún punto de la carretera que no esté lejos del tramo de costa que queremos hacer.

        Según nos acercamos al mar, ya van saliendo manifestaciones geológicas curiosas.

                   Pero lo que mi cámara está buscado es esa conjunción azul, verde y gris.

Lo que andamos buscando es una de esas playas peculiares que son solo conocidas por los lugareños.

                        Y digo peculiares pues tiene una cueva adosada y paralela a ella.

                                                            Dicha cueva sale al mar.

                    Pero literalmente. Esta vista me recordaba a la Cova Tallada de Denia.

    Salgamos de la cueva, para ver esa espectacular playa y comprender como es su morfología.


Uffffs, menudo lugar! Me van a disculpar pero no recuerdo el nombre de esta playa. Creo recordar que es Cantabría, ya que las playas que van a ver más adelante son ya en Asturias.

El mar entra por la cueva y sale por aquí creando este pequeño lago interior con su propia playa.

                   Si nos subimos por la parte alta, podemos ver la cueva desde arriba.

                      Menudo puente de roca, que es de donde he hecho la foto anterior.

                                                                    ¡Ahí me tienen!


                                                                    ¡Un asomón al mar!


                                                                   ¡Qué ganas de saltar!


Lo dicho, después de esta mini ruta a esta playa de la que no consigo adivinar el nombre, cogimos el coche y nos fuimos en dirección oeste, entrando en Asturias, y hacer otra ruta, ya más larga, en la cercanía de Llanes. Decir que gran parte del Cantábrico tiene playas como esa, pero se las suelen conocer los autóctonos, y suelen tener accesos recónditos o malos.


Para no perder las costumbres montañeras, Roca y Max siguen con su tónica de 30 flexiones y 20 sentadillas cada km.

Nos llama mucho esa especie de castillete aislado como en un islote con su puente de acceso.

         Comprobamos que no es una isla pero sí que su acceso solo es posible por el puente.

                                                                Menudo lugar chulo.

      Aunque hay muchas casas privadas, tenemos un camino público que es que seguiremos.

       El camino se aleja un poco de la costa pero vamos siempre por buenos bosques y prados.




     Durante un momento vemos la costa con una playa de esas de quedarte allí, y, sin saberlo todavía, allí fue donde acabamos el paseo.


                                Menudo istmo chulo. Vemos que aún hay poquita gente.

Como esa playa está demasiado cerca todavía, pasamos de ella y seguimos hacia la siguiente.


                            El camino que traemos atraviesa literalmente un camping.


Menudo lugar donde está este camping, que me trajo buenos recuerdos, ya que este tipo de camping norteños era donde íbamos con mis padres de vacaciones.

                                     La playa del camping. Creo que se llama Playa de Novales.


                                                  Hacia la izquierda, tiene este aspecto.


                        Nos acercamos a ella para verla, y curiosamente no acabamos en ella.


Aunque nuestra intención era seguir más hasta la próxima playa, la cada vez más intensa humedad hizo que acabáramos la ruta. Aunque la playa del camping era chula, nos había gustado mucho más la del istmo, y desandamos los dos km que había hasta ella.
 
El final de una forma u otra es lo mejor, en la playa elegida, donde uno se relajará y se pegará unos baños en esas aguas que se mantienen fresquitas y refrescantes durante todo el verano, y si le sumamos, unas cervezas, unas sidras y espectacular arroz marinero en algún restaurante con vistas al mar ya es el acabose, aunque esto último requiere de subir a coger el coche y acercarnos a Llanes para comer.


Esta era la playa que nos había enamorado (Playa de Pendueles), y allí al fondo en la parte más estrecha era donde nos pusimos, bañándonos a a izquierdas y derechas.



                                                           ¿Estamos en Magia Serrana?


                           Vemos que más a la derecha del istmo, no hay apenas gente.

         Pero es por esta especie de alga rojiza que le da un toque muy distinto a la playa.

                       Desde aquí, con el zoom de la cámara, vemos el castillete de antes.


                      Una vez asentados en el istmo, me voy a recorrer el resto de playa.

                        Lo de esas casas sobre el mismo acantilado es todo un escándalo.


                                                Investigo bien todos los recovecos.

Menudos rincones.


Y no digo nada del color del agua.


Y las mil rocas diseminadas por allí de formas caprichosas.


                                Ya estamos en Llanes que tiene varias playas como esta.......


                             Que era donde estaba el restaurante donde íbamos a comer.

                                 La ocasión la pintan calva para poneros un par de platos.

    Aunque el plato estrella era este arroz marinero de almejas típico del norte, tan sencillo como excelso.

Después de comer, nos acercamos a esta playa que nos habían hablado, y que la marea alta hacía que hubiera que ponerse en la rocas.


Nos pegamos otro baño para rebajar los calores de los vinos, sidras y cervezas, con la vista espectacular del Islote de Castro Ballota.


                                                                  ¡Menudo pedrusco!




Esto ha sido todo, la semana que viene volveremos con paisajes más habituales de este blog.

Hasta la próxima


8 comentarios:

  1. Hola Toni,

    Menudo cambio de tercio, de las grises molas calizas al precioso azul del Atlántico.

    Como me gustan esas costas rocosas, con esas pequeñas calas escondidas y solitarias. Por cierto, la playa donde estuvisteis es una maravilla, normal que os acercarais a ella para daros un buen chapuzón.

    Menuda comilona rica que os pegasteis, no veas el hambre que me está entrando... jejeje

    Salud, mar y montaña!!!

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    1. Hola David.

      jejeje es chocante encontrarse con estos paisajes entre gente tan de sierra y montaña como nosotros, aunque tú si nos enseñas muchas veces fotos de las fantástica costa brava

      Esos arenales entre tanto acantilado son siempre una pasada, y si le sumas el verde de lo que mucho que llueve por allí el resto del año.

      Ver esta entrada cuando tienes ganas de dejar de currar, irte de vacaciones, y cerca de la hora de comer, no es aconsejable ;-)

      Salud, agua y tierra!!!

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  2. Hola Toni.

    Nunca me hubiera imaginado ver una entrada tan playera en Magia Serrana jajaja. Fuera de coñas la gran parte del litoral cantábrico tiene unas líneas de costa espectaculares, con la roca tocando directamente el mar. Dos buenos ejemplos nos has mostrado de ello, aunque a mi la que más me ha gustado ha sido la primera, que además de parecer más inaccesible tiene todas esas cuevas que van directas al mar o un arco de piedra como ese en el que te subiste, pero también te digo, que a mi, la persona del mundo que más odia la playa en verano, nos os hubiera costado mucho convencerme para bañarme en la segunda jeje.

    Muy fan de Roca y Max, con sus flexiones y sentadillas jajaja.

    Un abrazo.

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    1. Hola Dani.

      La verdad que no pensaba hacer esta 2 entrada de cantabria y asturias; con la picos de europa pensé que era suficiente, pero si es cierto, que con esta segunda se capta mejor la esencia de esas tierras, y si al mar lo enseñamos con senderismo pues más acorde con el espíritu del blog.

      Jjjaja las flexiones y sentadillas fueron la tónica de casi toda la semana..

      Un abrazo.

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  3. Hola Toni.

    Me encantan estas rutas costeras por el cantábrico. Esa mezcla de mar, pastos y montaña, se da en muy poco lugares, eso si, aunque las temperaturas sean más bajas, cuando el sol pega, quema barbaridad.

    Me han gustado mucho las playas que nos has mostrado, la primera con la cueva y el lago natural que se forma, que imagino será utilizada por las familias y la Playa de Pendueles, con ese istmo.

    Solo nos ha faltado saber, que marca de cervezas, venden por la zona 🍺.

    Un saludo

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    1. Hola Eduardo.

      Las playas cantábricas son una maravilla, pues más al norte de españa, ya en europa, también las hay de este tipo pero las temperaturas suelen ser más bajas y las lluvias mas normales, por lo que no tendran tanto provecho. Si a eso le sumas que no hay muchas playa que a apenas 40 km en linea recta ya tienes alta montaña.

      Por poner unas playas que conozco, las de la norte de la isla norte de Nueva Zelanda tenían cierto parecido con las playas cantábricas.

      Cerveza no me acuerdo...pero entre Estrella Galicia, Mahou ...las normales....

      Un saludo.

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  4. Buenas tardes, ¿como podría hacerte llegar un libro publicado sobre cuevas y simas de la zona de Buenache de la Sierra?.
    Un saludo y enhorabuena por este gran blog

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    1. Te dejo mi email: jorgeyelena.jorgeyelena@gmail.com

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