LA LAGUNA DEL PUERTU, EL CUETO ARBAS (2002 m.) Y LA CASCADA DEL CIOYO (SENDERISMO POR ESPAÑA)

 

Nos vamos a trasladar en esta ocasión a otra de esas comarcas a las que llevamos tiempo queriendo conocer. Si es verdad que cuando planeas subir a las montañas del norte cantábrico, el macizo de Picos de Europa hace efecto absorbente y se suele terminar por allí, pero en este caso, y viendo mi lagunofilia, llevo años fijándome en un área asturiana de la cordillera cantábrica, más hacia el oeste, lindando con León, y cerca de Galicia. La zona es un sinfín de lugares naturales que visitar. No obstante, estamos entre parque naturales por doquier. Al sur el leones Parque Natural de Babia y Luna, al este el Parque Natural de Somiedo (que visitaremos en la próxima entrada) y al oeste el Parque Natural Fuentes del Narcea, Degaña e Ibias, que será, más o menos, por donde transcurre el primero de los parajes que vais a ver en esta entrada.

Y digo, 1º de los parajes, pues en estas vacaciones, ante la oferta abrumadora de lugares, quisimos abarcar mucho, y a tales efectos, otro día cogimos el coche y nos dirigimos a un lugar en la cercana costa cantábrica, donde reservamos visita en la página de ese archiconocido monumento natural. El asunto no salió como nos hubiera gustado, y ante tal inconveniente, y sirviéndonos de internet, pudimos salvar el día, conociendo otro lugar, para nosotros, en ese momento, mucho más espectacular, aunque haya gente que se eche las manos a la cabeza en cuánto vea esto que he escrito. Más abajo os lo explico.



Nuestro primera ruta fue hacer un sendero señalizado por uno de los muchos verdes valles que hay por allí. Os voy a poner unas pocas fotos de ese primer plan, que se fue rápidamente al carajo por un elemento imprevisto. Con esa ruta anulada, debimos buscar un plan B por allí cerca y hacerlo, aprovechando que nos quedaba día por delante. Son los gajes del oficio de senderista, que ya nos han ocurrido cosas parecidas, pero sí es verdad que molesta, y al final hay que saber reconducir la situación.


                                                   Esta es la ruta que ibamos a hacer.

                         Valle de Cibea que tenía una pinta estupenda para recorrerlo.

           La ruta va en esta 1ª parte por lo alto, viéndose las aldeillas en el fondo del valle.

             Aún estando en pleno verano, el verdor en estas tierras no tiene parangón.

      La magia de Asturias, con su verdes montañas y valles, salta a la palestra rápidamente.


Y ahí delante, tras llevar una hora y media solamente, despues de la curva que ven al final del camino, se acabó abruptamente nuestra ruta.

No deseo a nadie que se encuentren lo que nos pasó a Maru y a mí, y es motivo de enojo, indignación y denuncia. Tras esa curva, nos salió al paso un enorme y fiero mastín. Maru entró en pánico (y con razón). Le dije a voces que se calmara y se pusiera detrás de mi. Yo con el palo de andar en gesto amenazante (me salió así) le grite, mientras retrocediamos rapidamente. Sabía que el mastín es territorial y si reculas rapidamente saliendo de su area de vigilancia, deja de venir, o por lo menos, así es cómo suelen actuar. Con el susto en el cuerpo, sobre todo Maru, por semejante aparición,vimos que solo se podía pasar por ese camino dondé estaba el mastín ; asunto que hizo que nos volvieramos al coche, dando por finalizada la ruta y cabreados por ese imprevisto. Y luego dicen que suceden desgracias.

Y antes de que algun iluminad@ diga algo como que los que sobrábamos allì eramos nosotros y no el mastín, recordarles que estábamos en un Sendero señalizado de Pequeño Recorrido. Son lugares oficializados para la practica del senderimo sin riesgos y peligros, y un mástin solitario y agresivo, sin un pastor ni rebaño por los alrededores, es un verdadero peligro. Al cabo de un par de días, que pasamos por la Casa del Parque Natural de las Fuentes del Narcea, Degaña i Ibias, se lo dijimos a los agentes que había allí, comentándonos que irian a buscar a ese dueño del mastín, dándonos las gracias por avisar.

El plan B, genial a la postre, consistía en seguir esa carretera desde Cangas de Narcea (Asturias) donde teníamos el apartamento, a Villablino (León), y dejaremos el coche, a mitad de camino, en el Puerto de Leitariegos (límite autonómico) o simplemente el Puertu. Ya era bien entrada la mañana, pero aún aprovecharemos varias cosas: primero, los 1523 metros a los que se halla este puerto, asunto idoneo para subir a la montaña que asoma allí, el Cueto Arbas con sus 2002 metros. Pero no solo, eso sino que a mitad de subida entre el Puertu y la cima se encuentra una pequeña laguna natural, la Laguna de Arbas, que visitaremos sin duda alguna. Al final el plan B salio cojonudo, y, seguramente, mejor que el A, o por lo menos más variado.

   Llegamos al pueblecito asturiano del Puertu, en lo conocido como el Puerto de Leitariegos.

Desde allí tenemos linea directa con uno de los objetivos de la jornada, el Cueto Arbas a 2002 metros.

  Aún siendo un pelín tarde, el horario veraniego hace que tengamos horas por delante y el salir del Puertu hace que el desnivel no sea mucha tela.

               Abajo vamos dejando el pueblecito. A la izquierda Asturias, a la derecha León.

   Y nos metemos en ambientes más bucólicos, siempre con el verde cantábrico rodeándonos.

                                                El camino no tiene pérdida ninguna.

             Un cártel nos indica la inminente cercania del otro objetivo de la jornada.


Llegamos al laguna que por estas fechas y en esta parte está colonizada por esa especie de planta acuática, tipo nenúfares. 

        Que le confiere aún más belleza a esta laguna, de las que más diversidad de anfibios tiene.


Esta laguna se encuentra solamente a 1710 metros. En otras latitudes sería muy poca altitud para que existan, pero en la cordillera cantábrica, con un regimen de lluvias más alto, suelen subsistir.

                   Nos topamos con dos niños y un adulto, chapoteando en su orilla.

Seguimos con la ascension mientras comprobamos la forma del lago: 250 m. de largo, 100 de ancho y 7 metros de profundidad.


                                                   La senda nos lleva al collado.


                                          Dejando la laguna cada vez más abajo.

                                    Puro disfrute estas montañas cantábricas.

               ¡Cómo asoma y aguanta la laguna en su piso, oculta de la carretera y el pueblo!

              Como buen collado parece que está al lado pero luego es algo más de distancia.

                    El calor, sin ser excesivo, se nota y Maru va negociando estas cuestas.

                                            Vamos acercándonos y detrás de Maru............

              La ladera este del Cueto Arbas se muestra geologicamente imponente.

       A esta altura nos sale un actor nuevo, y es una pequeña y escondida laguna superior.

                       Llegamos a la Collada Fanetina, y al fondo asoma nuestro objetivo.

                                                           Y hacia allí nos dirigimos.

                                      Nos asoma una 2ª laguna charca escondida.

                                          Seguimos el avance por esta loma herbosa.


           Asoma parte de la laguna y el Puertu, y ese horizonte de desconocidas montañas.



Nos vamos acercando a una primera cota de 1995 metros que viene como Alto de la Ferradura.

                      Desde dónde tenemos un bonito picado con el pueblo abajo.


                  Y despues de esto, solo queda llegar al Cueto Arbas, que es el final.


                               Que es un 2000 por los pelos, por solo 2 metros.


1000 metros de desnivel más abajo está el Valle de Brañas y Trescastru, y la carretera de Leitariegos a la derecha.

                Vista derecha con el Alto de la Ferradura a la derecha, y el Puertu abajo.

Sólo queda bajar y dar por finalizado el día, mientras sorprendíamos a esta especie de rebeco, al que cacé de forma nítida.


El siguiente día el plan lo teníamos ya planeado de tiempo antes, desde que en casa habíamos reservado plaza en internet para ver el monumento de la playa de las Catedrales en Lugo, no muy lejos del límite con Asturias, y a una hora y tres cuartos desde nuestro apartamento. Quisimos aprovechar la relativa cercanía para tachar este famosísimo paraje de nuestra lista. De la idea preconcebida de lo que nos habían contado y las fotazas que se suelen ver de ese espectacular lugar, al fiasco total que supuso aquello para Maru y para mí, hay un trecho tan corto como la escasa media hora que duramos solamente en aquel paraje. Me explico:

No sé si porque somos habitantes de lo llamado como la España vacía, tal y como contó el escritor Sergio del Molino en su genial ensayo, o por cualquier otro motivo, pero está claro que las masificaciones en la naturaleza nos gustan bien poco. Y aquello fue demasiado para nosotros, el cupo de entrada era numerosísimo, habiendo gente por todos los sitios, era imposible sacar una foto sin marabunta. Llaménlo misantropia o como quieran, pero ese turismo de rebaño, de voces estruendosas, de gente malhumorada, de colas, no va con nosotros, y es capaz, completamente, de anularnos la belleza de un sitio como es esta playa de las Catedrales en Lugo.

Maru y yo no dudamos ni dos segundos. Media vuelta, cuando llevabámos allí apenas media hora, y al coche, teníendo que aguantar atasco hasta para salir de los parkings. ¡Qué cosa más atroz!  Entiendo que la gente más urbanita, la que está acostumbrada a vivier en grandes ciudades tiene el umbral de la paciencia más alto a la hora de aguantar colas, atascos y montoneras de gente, pero nosotros no, y así se acabó nuestra visita a la celebérrima Playa de las Catedrales.


                                                                      ¡El Horror!


Como tantas otras veces, la verdadera naturaleza vino en nuestra ayuda, y, mirando por internet, vimos que a mitad de camino a Cangas de Narcea, había una ruta que, en las fotos que vimos, se veia espectacular. El río Porcía, uno de los innumerables cursos fluviales que bajan de las sierras al mar, creaba una bellísima cascada. Necesitábamos urgentemente resarcirnos y hasta allí nos fuimos, disfrutando de un paraje brutal en soledad, lejos de lo célebre y de lo masificado, lejos del gentío.

                                           Al lado de la carretera sale esta senda.

                    Qué buena pinta va teniendo por ahora la opción que hemos elegido.

            Este si que era un buen baño, de húmedo y exuberante bosque cantábrico.

                              De repente la senda empieza a descender de manera brusca.

                                                Alternando con tramos más suaves.


Son casi cerca de 200 metros de desnivel lo que baja; asunto que hará que no sea un lugar muy masificado.


                                                   Oíamos el agua, y ahora la vemos.


                               Nos damos cuenta que la recompensa va a ser sublime.


Antes he dicho que estuvimos solo, pero no, había dos chicas solitarias en la poza de la cascada.

                                                                    Es decir, en esta.

                                                    Cedo el protagonismo a la fotografía.

                                                                    Y a la ninfa del agua.








No sé que pensareis, pero nosotros sí: habíamos salido ganando con el cambio imprevisto de planes.

Un servidor no podía irse sin catar este baño sublime. Además, el hecho de meterme al agua, animó a uno de las chicas a meterse también.

                                     De la ninfa del agua al Xisparins zapatero acuático.



A la hora de volvernos y acometer la subida, quisimos desviarnos y ver si podíamos ver cómo se descolgaba la cascada.

No lo conseguimos pero sirvió para descubrir esta poza previa, en la que por supuesto también me bañé.

                                 Bajo la atenta presencia de ranas tan bonitas como esta.


                                                                ¡Hasta la próxima!

Comentarios

  1. Hola Xisparí 😂... Qué bueno eres, copón!!

    He empezado a leer todos los topónimos y te he de confesar que estaba muy desubicado, tanto que he tenido que tirar de mapa (cosa que ya sabes que detesto 😜) Al hacerlo me ha llamado la atención que por ejemplo de la ruta la cascada a la ruta de la laguna y el picacho hay una buena distancia

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    1. Hola Dani.

      En cuánto a lo que dices, son días diferentes, claro está. Pero sí, hicimos buenas kilometradas de coche. Lo del Puertu estaría como a 45 minutos de dónde teníamos el apartamento, y las Catedrales estaba a 1:45 de nuestro apartamento.

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  2. No te lo vas a creer, pero estaba escribiendo el comentario, he cogido el móvil, se me ha escurrido de las manos y me ha caído justo encima de la tecla enter, y es por eso que este comentario viene en dos partes 😂 Creo que te estaba diciendo que me había llamado la atención la distancia entre rutas, señal de que os movisteis mucho en coche por toda esa zona, pero al fin y al cabo esas son las vacaciones que molan, y no las de quedarse apalancados siempre en el mismo sitio...
    Y mira, no sé como sería esa ruta del Valle de Cibea, pero yo creo que al final con la aparición del mastín, y sin alegrarme del miedo que tendría Maru en el cuerpo en ese momento, salisteis ganando, pues esa subida al Cueto Arbas, además de ser un 2000, se ve chulísima, y donde se ponga una laguna de montaña, que se quite todo lo demás...
    Pero donde salisteis ganando de verdad, y además por goleada, fue en huir de esa playa atestada de instagramers, tiktokers, domingueros y fauna similar, e iros a esa preciosa cascada y el paraíso verde que la envuelve. Me ha encantado.
    Al respecto de las masificaciones, me resulta curioso observar, como lugares como por ejemplo esa Playa de las Catedrales, Caminito del Rey, Ruta del Cares etc., los tenía en la lista de lugares a visitar, y como de un tiempo a una parte, esa lista ha pasado a denominarse lugares que NO visitar...

    Un abrazo.

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    1. Ay ese movil volador o esos dedetes......

      Yo tambien creo que la del Cibea habría sido un ruta chula, pero sin destacar sobremanera; en cambio esta al añadir una montaña y una láguna gana por goleada, además sin mastín solitario y agresivo.

      Ufff el caminito del Rey dudo mucho que lo hagamos. De hecho hace unos meses pasamos al lado a subir de la Sierra de las Nieves, y, antes de ponernos malos, barajé hacer una ruta corta por los alrededores, pero fuera de ese masificado paraje.
      Otra cosa es llegar un lugar famoso de estos y por circunstancias se encuentre vacio, por ejemplo es lo que nos paso cuando fuimos a ver el Parrisal de Beceite, que al ser un día entre semana y lluvioso, coincidmos solo con una pareja y fue toda una epifanía de belleza, que con total seguridad no nos habría pasado si hubieramos ido en romería.

      Un abrazo.

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