SERRA DE SES CORDELLERES Y EL PAS DEL BADALL EN BENIGEMBLÁ (ALICANTE)
Desde hace ya un tiempo en nuestra planificación senderista hemos añadido el destino Alicante a nuestras rutas. Exactamente desde que iniciamos la amistad con Dani, siendo la montaña alicantina uno de sus destinos preferidos y haciéndonos partícipes de esta querencia suya por su potencia caliza y los desniveles que atesora.
Además, es un destino genial para los meses invernales, tanto por no padecer las altas temperaturas que suele haber por allí en otras épocas, como por poder escapar, aunque sea unos días, del tiempo más malo que suele hacer por zonas del interior peninsular, dígase frio cansino, días plomizos, incluso lluvia, aunque este invierno 2025/26 está siendo especialmente seco por la Serranía y mucho más lluvioso por zonas precosteras, tendencia que se arreglara en el mes de febrero con la llegada de los trenes de borrascas atlánticos.
A esto le sumamos la vida furgonetera y que teníamos libre 6 días el invierno pasado resultando unas disfrutonas vacaciones que empezamos con esta ruta en la sierra alicantina de Ses Cordelleres. Al día siguiente hicimos la ruta para subir a la montaña más alta de dicha provincia, el Aitana (1558 metros)
Después de la experiencia alicantina, bajaremos a Murcia a hacer otras
dos rutas más, una para conocer Sierra Espuña y otra en el Portus, para hacer una
ruta costera de las que en esta época nos gustan también hacerlas. Por lo pronto, tenéis la crónica de
esta, no tan conocida, sierra alicantina, la de Ses Cordelleres, recomendada,
como no, por Dani y en la próxima entrada os mostraré nuestra ascensión al ventoso Aitana, techo de Alicante.
Nos vamos hasta el pueblo de Benigemblá, donde dormiremos con nuestra furgo. Nos haremos un estupendo salmón con brócoli y soja para cenar y estudiaremos los detalles de la ruta del día siguiente, ya que hay un paso a priori delicado, el Pas del Badall, donde tendremos que salvar el vertical desnivel de la muralla pétrea de esta sierra por un agujero con sus estrecheces y trepaditas, presagiando el toque aéreo espectacular que tanto nos gusta.
Una vez en la parte alta, solo queda admirar la belleza de estas fajas corridas de Ses Cordelleres, donde una senda nos llevará todo a lo largo hasta que se mitigue la verticalidad y podamos bajar al fondo del barranc d'Almadic y regresar al punto de inicio.
Cena camper: salmón con brócoli y eneldo a la soja.
Para eso nos ayudan mucho las vistas que ya podemos alcanzar al coger altitud.

Paso que obliga a ir doblado del todo, pan comido para dos asiduos del crosstraining como nosotros.

Cómo disfruta últimamente Maru en este tipo de ruta con pasos angostos/expuestos.

Pero antes, haremos un alto para recobrar fuerzas.

Sacando a Maru con estas Penyes Blanques detrás.

Maru señalando una de las muchas y puntiagudas montañas alicantinas.

La ruta no tiene pérdida. Seguir la senda hasta el final, bajar y volver por el fondo del valle de la derecha.
Toca sortearlo, siempre siguiendo la senda.
La senda ahora desciende en busca del paso para bajar.
Allí esta completamente seca la Font de Penya Blanca.
Un poco más adelante cogemos ya una pista más hecha que nos llevará derecha a donde empezamos la ruta.
Después de una birra en el pueblo, vamos a un parking que hay más abajo. Una Maestra, latillas variadas de picoteo y after eight de postre. Pequeños placeres gastronómicos para después de una ruta. Luego una siesta reponedora y poner rumbo al Aitana, buscar sitio donde dormir y al día siguiente acometer su ascensión.
































Vaya vaya, así que ya hubo dos que tenían entrenamiento previo para la Grieta de Ihurbain del Beriain que terminó siendo la Raja de Góntar en la Molata del Almendro jejeje...
ResponderEliminarMe alegro que os gustara esta sierra alicantina, pues considero que es como una rara avis dentro de las montañas alicantinas, pues se salta un poco el guión de crestas y picachos y con esa larga faja con paredones arriba y abajo tiene más reminiscencias de los paisajes del interior de la provincia de Valencia, en especial los que son surcados por el Júcar, Turia o Cabriel. Otra cosa que mola mucho de esos valles del interior alicantino, y supongo que lo notarías, es la influencia morisca en la toponimia, y como se mezcla con la balear, pues después de la expulsión de los moriscos se repoblaron con gente venida de las islas.
A todo esto, tengo pendiente esta subida por el Badall. Si que recorrimos la faja entera, después de haber subido al Cocoll (muy recomendado), con Javi y Tere, hace ya unos cuantos años, y nos pareció espectacular.
Con ganas de leer la cronica y ver las fotos de vuestra ascensión a LA VENTOSA 😉 Aitana.
Una abrazo 🤪
Hola Dani.
EliminarJejejeje el Badall fue nuestro primer aperitivo, aunque es muy cortito. Nada que ver con la Canal d'Ase o la Raja de Góntar (vaya nombre mas señoranillesco).
Eso sí , la faja toda una maravilla y te doy la razón al parecer más a esa fisionomia del Júcar o Cabriel por la zona del interior valenciano.
Sabes que nos encanta todas estos parajes fuera del circuito más conocido y que son toda una sorpresa. No nos encontramos a nadie en la ruta. Ese Cocoll tiene muy buena pinta para otra incursión de Maru y mía.
Y, como te imaginarás al saber de mi querencia por la Historia, un gran aliciente de conocer las montañas de Alicante, Castellón y Valencia son todo ese pasado musulmán y morisco, ya que es tan fecundo por aquellas tierras que, tanto en las ruinas como en la toponimia, lo hacen muy atractivo.
Un abrazo.