BARRANCO DE LA HOZ Y EL SABINAR DE LAS BLANCAS DE PUEBLA DE SAN MIGUEL EN SIERRA DE JAVALAMBRE
Hay ciertas sierras foráneas que las tenemos más a mano como
un buen plan de escapada cuando nos apetece frecuentar otros
paisajes. Con la furgoneta preparada, nuestra vecina Sierra de Javalambre es un
plan siempre bueno. Su altitud, su paisaje, sus laderas hacen que en cualquier
época del año se puede visitar, exceptuando el verano más caluroso. Nosotros
conocíamos un poco la parte de Javalambre norte, la de Camarena de la
Sierra, y la sur, la de de Arcos de las Salinas. Lo que no conocemos ya son
las estribaciones este y oeste de la sierra.
En este caso, vamos a ver la parte oeste, la que se entra
por el Rincón de Ademuz. Ya que nuestro punto de partida va a ser el pueblo
valenciano de Puebla de San Miguel. La ruta que hemos buscado sube desde las
cercanías de este pueblo por el Barranco del Saladillo/ Barranco de la Hoz,
un angosto y espectacular cañón, a ratos desfiladero, que nos va a subir en
dirección a las altas lomas javalambreras. Desde ahí el objetivo es hacer los
1838 metros de cima del Cerro Calderón (nombre valenciano) o Alto de Las
Barracas (nombre turolense). Como ven esta montaña alomada hace de límite
autonómico. Luego volveremos, iniciando la bajada hacia Puebla de San Miguel.
En la cima del Alto de las Barracas ya estuvimos hace años, subiendo por el lado turolense. Realmente
es la cima más alta de la Comunidad Valenciana o País Valencià, aunque, como ya
hemos dicho alguna vez, cuando uno sube al Penyagolosa, 25 metros menos, siente
que debería ser esta bella montaña la primera, pero, aplicando los fríos
números con su lógica cartesiana, el Cerro Calderón es el que está 1º en este vano
podio. No es que sea una cima muy especial al ser una loma más alta que las
circundantes dentro del bello paisaje de Javalambre, pero, ya que se encuentra
en el trazado, la hollaremos esta vez por su lado valenciano.
Lo que no contábamos es con dos elementos, la niebla y un rebaño cuidado con perros. Dos asuntos que hizo que no afrontáramos la cuesta final hacia la cima y nos desviáramos. El 1º de ellos, de poca broma. Hay que tener cuidado con la niebla densa en estas lomas y parameras javalambreras, más áun en invierno y sin cobertura, y el 2º, de tres mastinacos que venían hacia nosotros con las fauces abiertas y unos escandalosos ladridos, más cuidado todavía.
Por último, comentar el Certamen Anual de bosque del año,
donde se premia un ecosistema botánico especial de los muchos que tenemos en
España. En el 2026 le había tocado al Sabinar de las Blancas en Puebla de
San Miguel, justamente ubicado en la bajada a este pueblo y la parte de la ruta
que nos tocaba llegar a Maru y a mí. Vimos unas cuantas sabinas de estas
siempre espectaculares, aunque no nos pudimos explayar, pues la imagen de los
mastines ladrándonos a lo lejos seguía intranquilizando a Maru y había que
volver rápido al pueblo.
Esta escapada con nuestra furgoneta empezó llegando por la tarde del sábado a cenar y dormir en el área recreativa de Don Guillén, como a unos tres km del pueblo. El domingo nos acercamos al pueblo, pero alejados del mismo, ya que la ruta empieza abajo en la carretera. Cuando la acabemos, nos volveremos a acercar al merendero de Don Guillén, a celebrar y recuperar fuerzas con nuestras viandas.
Siempre solemos al acabar la ruta acercarnos al pueblo en cuestión y echarnos uno o dos tercios. En este caso, al tener la furgoneta en la carretera y viendo el pueblo a lo lejos pequeño de calles estrechas y pensando que, quizás, en esta época no habría ni bar abierto, decidimos tirar directos al cercano merendero.
Por la tarde llegamos al Área recreativa de Don Guillén, entre pinos y sabinas.
Un poco después que nosotros, llegaron dos moteros que se echaron el colchón y el saco y durmieron aquí dentro, en la barbacoas del merendero. El frío por la noche era importante.
Al día siguiente, al poco de amanecer aparcamos en la Ermita de San Roque la furgo, pues aquí empieza y acaba nuestra ruta de hoy.
Como veis, un poco alejados de Puebla de San Miguel.
Allí mismo ya nos sale el árbol típico de la comarca, una sabina de 500 años, ni más ni menos. Hoy veremos unas cuantas.
Y Maru disfrutar de ellas, hasta que los perretes en cuestión le dejen.
Debemos encontrar el viejo camino que lleve al Bco. Ven que Maru va con el plumas y gorro de lana. Estamos por noviembre y el Ibérico Sur ya recibe -y menos mal- los lametones del frío.
Con el zoom me sorprendo que las proporciones del Barranco se ven potentes.
Aunque la entrada, más estrecha y enfoscada de vegetación, no lo parezca. En este caso, la ruta escogida de wikiloc nos dice que se puede transitar por ahí.

Vamos alternando tramos en qu el cauce llanea y ocupa todo.
Aquí nos pasa que todo el desfiladero se angosta mucho. El wikiloc en el movil nos avisa que tenemos que salir de él por este punto y nosotros vemos que las paredes son muy verticales.
Un conocido nuestro asoma a lo lejos, el Picón del Buitre.
Antes pasamos por alguna fuente bien congelada.

Ahí se ve de lejos, resaltando Losilla a la derecha.
Abusando del zoom, me sale esta montaña que no sé cuál es. Quizás el Peñarroya (2028 m.) en la Sierra de Gúdar.
Hacia la zona de Talayuelas (Cuenca) aparecen lo que podría ser el Picarcho, el Pico Ranera o alguna de por allí.
Y esto ha sido todo por esta vez. Volveremos más adelante por Javalambre.

















Tela de guapo ese sector de Javalambre. No lo conozco, y considero oportuno un garbeo por esas tierras.
ResponderEliminarPoca broma el encuentro con los mastines, oye. Es mucho más agradable encontrarse con buitres o cualquier otro tipo de aves.
Ya de vuelta y todavía las fuentes congeladas... tela. Desde luego, el invierno es el mejor momento para todo. Aquí, en plena canícula, no apetece hacer nada. Solo damos algún paseo matinal por la playa, para ver aves. Hoy hemos ido frente a Doñana, y hemos visto charranes patinegros, gaviotas cabecinegra, reidora, picofina y patiamarilla, chorlitejo grande y patinegro, aguja colinegra, zarapito trinador, vuelvepiedras, ostreros, garcetas comunes, golondrinas dáuricas, aguilucho lagunero... ha sido muy enriquecedor.
Una de las mejores actividades que practicamos y a la que nos hemos aficionado hace poco, es el pajarear. Desde la furgoneta tiene que ser incluso mejor, pues es el hyde perfecto.
Un abrazo, y gracias.
Hola Fran.
EliminarJavalambre seguro que os llamaría la atención, pues es un ecosistema con muchas peculiaridades dentro de la península ibérica.
Ufff menos mal que mis encuentros con buitres/ciervos es mucho más numeroso que con mastines o jabalís por ponerte dos ejemplos.
Aunque si te digo la verdad me gustaría econtrarme y saber distinguir toda ese increible catalogo de aves que controlas. Creo que ya te he comentado que mi recien adquirida capacidad auditiva (implante coclear) me ha hecho oír por fin a las aves, aunque distinguir los cantos y reclamos ya es mucho para mí.
Pero bueno, se disfruta mucho de los encuentros con animales buenos....ayer mismo nos encontraos con una oruga bien gorda y bonita, resultando que era la oruga de una de las mariposas más bonitas que tenemos, la Isabela Graellsia.
No habia visto la furgo/caravana desde el punto de vista de un buen hyde, pero sí es verdad.
Un abrazo.
Hola Toni.
ResponderEliminarJejeje, al ver ese recuerdo a nuestra ascensión al Picón del Buitre se me ha escapado una sonrisilla, pues un poco antes de que hicieses esa foto sucedió el episodio de nuestra disparatada carrera barranco abajo, tu en busca de tus gafas y yo llamándote a grito pelado detrás tuya jajaja.
Qué guapas esas sabinas, igual de guapas que las de la zona de Palancares, pero claro, uno ve después las del Atlas y se quedan enanas...
Habrá quien escuchará Javalambre y la relacionará con el esquí, también habrá quien lo que más le llame la atención de esta sierra sean sus alturas, es comprensible... Pero a mi lo que más me fascina de Javalambre es su geología, representada en lugares como las Agujas de las Alhambras, o todo el festín calizo que vimos en la mencionada ruta al Buitre. Y luego están esos barrancazos: el de la Bellena y Tejeda en Camarena, el de la Hoz en Sarrión, Cocioles, o este del Saladillo, que son una maravilla. Para mi, esas representaciones calizas, y por supuesto las lomas de sabina rastrera, son las joyas de esta sierra turolense, a lo que habría que añadir sus limpísimos cielos nocturnos.
Tengo pendiente subir al Alto de las Barracas por esta ruta del Saladillo/la Hoz. A ver si de cara al invierno hago una escapadita y conozco un poco el Rincón de Ademúz, que lo tengo inexplorado.
Respecto al topónimo del techo valenciano, y me vas a perdonar que me ponga tiquismiquis, te tengo que hace un apunte. Solo debería haber una denominación para la montaña, y esa debería ser Alto de las Barracas. Calderón es el nombre que se le puso al vértice, pero no el de la montaña. Llamar así al vértice fue un error de los topógrafos, pues si consultas el propio mapa del IGN verás que alrededor del vértice no hay ningún topónimo, ya sea partida, collado o cota, que lleve el nombre Calderón. Existe un topónimo Calderón en la Puebla de San Miguel, como bien has indicado tú, pero este se encuentra al sur del pueblo, bastante lejos del vértice. Es un caso, y existen muchos más, en los que se ha popularizado, y se ha normalizado de forma general, un topónimo incorrecto, la mayoría de veces causado por la mala denominación de los vértices geodésicos, ahí está el ejemplo, también en Javalambre, de ese horrible nombre, Javalambre Bis, con el que todo el mundo se refiere a una montaña de topónimo tan bello como es el Alto de la Dehesa.
Un abrazo.
Hola Dani.
EliminarEspero que hayais pasado una noche más o menos buena, aunque viendo aquello (y demás sitios) entra mucha frustración.
Voy con la entrada esta. Si claro..siempre pensamos en mi carrera alocada como pollo sin cabeza hacia abajo, pero tu carrera pegando voces tampoco estaba mal; cualquiera que te viera así sin saber que estabas haciendo podría pensar en comportamientos algo lunáticos, jajaja.
Pues sí, lo sabinares del Atlas nos dejaron boquiabiertos y como los muleros y los animales llevan aprovechando, entre otras cosas, las únicas sombras que hay por aquellas laderas.
La Bellena lo tengo pendiente. Leo que es una ruta exigente. A lo mejor este otoño es un buen plan para escaparnos Maru y yo y hacerlo. La Hoz de Sarrió n y el de Cocioles no los conocía.
Oye, y tú conmigo nunca vas a ser tiquismiquis, sino que agradezco mogollón estas correcciones, sobre todo, viniendo de tí que sé que no hay ganas de ser tocapelotas. Lo veo como datos preciosos y precisos que desconozco y que aprecio saberlos. No sabía que Calderón era solo el nombre del vértice, pensaba que tb se le llamaba a la montaña en sí. Al igual que el topónimo del Alto de la Dehesa, como tú dices sin punto de comparación con la vulgaridad de Javalambre Bis.
Un abrazo fuerte.